A estas alturas de la noche parece que solo falta la felicitación del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Pero estas pocas horas ya han dado para mucho, y no solo en lo que a felicitaciones se refiere.

Lo protocolario ha transcurrido según lo previsible (a excepción de la ausencia ya comentada de Rajoy, aunque bien pensado en un soberbio maleducado también es previsible):

Más allá de la obligada felicitación, el humor también está adquiriendo protagonismo

Pero las críticas más o menos ácidas es lo que prima esta noche. Ojalá se equivoquen (nos equivoquemos), y Pedro recuerde por qué y para qué lo han elegido.

Porque lo que han hecho hace solo un instante esas mismas personas que lo han convertido con su voto en su nuevo secretario general, deja muy claro a qué aspiran. Y porque el crédito, y más siendo un viejo conocido, es efímero.

https://twitter.com/EloisaDelMo/status/866400575277158401

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