Ángeles Caballero, Cristina Fallarás, Marina Lobo | Ctxt | 25/05/2017

Íñigo Errejón (Madrid, 1983) fue el primer político entrevistado por esta revista, en enero de 2015. Este 22 de mayo, un día después de que Pedro Sánchez diera la sorpresa –“a veces la gente necesita héroes”, recordaba Errejón– y destronara al aparato político y mediático del PSOE, el que fuera número dos de Podemos volvía al Teatro del Barrio de Madrid, un lugar muy especial para el partido morado. No sabemos si a Errejón le han hecho entrevistas más largas que la de este lunes. Más caras, quizás no: la sesión de Fuera de Contexto arrancó con la suscripción en directo del entrevistado, para dar ejemplo. Eso sí, a cambio le dimos una taza con su caricatura, firmada por Luis Grañena y bautizada por él mismo como “la Erretaza”.

Errejón es, como recordaba Ángeles Caballero al inicio de la entrevista, una de esas personas que estarán presentes en el futuro de la izquierda de este país. “Transversal, como la revista Hola”, bromeábamos; es una persona amable y de buen trato, a la que incluso Cristina Cifuentes –esa rubia moderna– se llevaría a casa (al menos antes de saber que existía la posibilidad de que fuera su rival en la Comunidad de Madrid).

Le gustan mucho las series y la música en catalán. De hecho, para su noche Fuera de Contexto, eligió al cantautor valenciano Feliu Ventura, a quien escucha desde hace muchos años y con quien conectó por Twitter durante sus primeras andanzas en las redes sociales (antes del núcleo irradiador). Feliu, por cierto, un maravilloso cantante y compositor, con una actitud prudente pero perspicaz, puso final a una entrevista en la que se habló de muchas cosas pero, sobre todo, se reflexionó, se observó, se recapacitó.

Antes de empezar, charlamos con él distendidamente. Pedro, Susana y Felipe, la corrupción, el aparato… Errejón parece relajado, aunque sabemos que no es así: le gusta tener todo bajo control. Sumamente organizado, cuaderno marca Galgo marrón y boli rojo en mano, estructura sus respuestas como el que hace 10 esquemas por tema de cara a un examen. Empezamos con la exclusiva: Pedro Sánchez no le ha llamado aún. A nosotros, tampoco.

Sigamos:

¿Es una buena noticia para la izquierda la victoria de Pedro Sánchez? ¿O la buena es que no hayan ganado Felipe, Susana, el yate, Juan Luis etc.?

Yo creo que es una buena noticia no solo para la izquierda sino para el conjunto de la gente decente de nuestro país. Y eso no necesariamente por las características de Pedro Sánchez, sino por el movimiento que se ha generado en torno a él dentro del PSOE. A veces, en la historia, la gente se convierte en referente más allá de sus condiciones subjetivas. Hay veces en que los países tienen hambre de héroes, tienen hambre de épica o de mística. Yo creo que no hay muchas condiciones para que Sánchez encarne ese papel, pero hay que reconocer que ha conseguido una cosa que antes era impensable: un hombre absolutamente privado del aparato y contra el conjunto de los poderes mediáticos y económicos ha servido de referente para una pequeña rebelión de votantes o simpatizantes o militantes del Partido Socialista que en primer lugar han expresado su descontento con la investidura de Rajoy y en segundo lugar han expresado su descontento con el intento –un intento de régimen– de hundir el Partido Socialista para salvar al régimen. En algún momento, diferentes espacios mediáticos, intelectuales y económicos le dijeron al Partido Socialista que se tenía que sacrificar para que sobreviviera el sistema de partidos tradicional y un sistema político ya muy tocado…

Da la sensación de que al PSOE le afecta eso de una manera, pero a Podemos le afecta severamente.

Está por ver cómo nos afecta en función de la dirección que tome, pero está claro que nos interpela. Lo que sucedió el 21 de mayo afecta al conjunto del panorama político español y a nosotros en primer lugar. Demuestra que no hay una frontera clara e inequívoca entre los viejos partidos del Régimen del 78 y los que queremos cambiarlo, que hay contradicciones dentro. Nuestra relación con el Partido Socialista es extraordinariamente complicada pero de ella depende el cambio en España. Somos, hemos sido hasta ahora, competidores en lo electoral pero solo puede haber gobiernos de cambio si nos entendemos (con el PSOE).

Esa contradicción es una contradicción desgarradora porque es competir a tope en lo electoral pero sabiendo que solo habrá cambios si hay entendimiento. Susana Díaz decía siempre en campaña “yo quiero un PSOE que no pacte ni con Podemos ni con el PP”, que era como decir “quiero volver a 1990”. Pero claro, es imposible, eso no va a pasar. Es una cuestión aritmética. Podemos va a seguir manteniendo un proyecto radicalmente independiente de soberanía popular entendiendo que la aritmética nos va a obligar a entendernos . .. Y ese entendimiento en unos casos supondrá que nos acompañe en algunas zonas y en otras, como Andalucía, que nos deje acompañar con exigencias de cambio. Parece que quien ahora ocupa la Secretaría General del Partido Socialista ha recibido un mandato que le empuja a entenderse con nosotros. Si fuera así, corregiría sus actuaciones anteriores porque siendo secretario general en la anterior etapa, cuando era otro Pedro Sánchez… No lo digo por hacer una broma: puede ser como el conde de Montecristo, que después de haber estado recluido por sus adversarios cuando consigue fugarse se fuga para vengarse y es otro personaje, diferente del que fue antes. Si es fiel al mandato que entiendo lanzaron de forma muy mayoritaria los militantes del PSOE, deberían buscar algún tipo de entendimiento con nosotros.

¿A Podemos le interesaba más que ganara Susana Díaz de cara a unas elecciones generales para arrebatar más votos al PSOE?

Yo creo que no, porque soy de los que cree que en política cuanto peor, peor. No suele producirse eso de que la acumulación de males de los adversarios te entrega la victoria, más bien creo que depende de nosotros. Somos una formación que gana en algunos de los puntos económicos fundamentales del país, en las grandes ciudades, con los jóvenes… Somos un vector de futuro, así que no nos podemos permitir mirar por el retrovisor porque dependemos de nosotros mismos.  Si no resolvemos esa tarea da igual que haya crisis o colapso, casos de corrupción… Si (Sánchez) sabe responder el mandato de las bases y estar a la altura, es una buena noticia.

Moción de censura

¿Por qué han querido obligar al PSOE de Pedro Sánchez a presentar una moción en 24 horas?

No sé si se abre una etapa de entendimiento, pero me parece que la mayoría casi absoluta del PSOE ha votado en ese sentido. No sé si va a ser posible, no sé si las diferentes estructuras de poder nacional y regional le van a dejar; digo que ha habido un pequeño terremoto en la militancia socialista y que el terremoto me parece bueno, pero no sé cuáles serán los efectos.

Yo creo que el PSOE no va a presentar una moción de censura alternativa, pero creo en todo caso que puede haber más oportunidades y si los números dan y las oportunidades dan, en el futuro va a haber más oportunidades. Cada uno de nosotros tenemos que poner todo de nuestra parte para que las diferentes concepciones o tácticas de cada formación sean menos importantes que una voluntad general que creo que ya existe hoy en España.

¿Está en disposición de decir que si el PSOE presenta una moción de censura más allá de estas 24 horas Podemos puede apoyarla?

Me parecería bastante sensato. La moción que presentamos no es para los 5 millones que votaron a Podemos, hay mucha más gente que no votó por nuestra propuesta y sin embargo votó por una formación que prometió que nunca investiría a Rajoy. A lo mejor esa gente está en disposición de apostar por una salida intermedia. Tenemos que garantizar un gobierno que haga unas ciertas labores de transición. ¿De transición hacia qué? Pues lo digo muy claro aunque sea muy duro: de transición a que las próximas elecciones en España sean limpias. Hemos conocido que hay algunos jueces que tienen severas sospechas de que los españoles hemos votado en elecciones a las que acudían partidos políticos dopados. Pudiera ser, si se confirmaran las investigaciones judiciales, que haya habido partidos políticos que, con una mezcla de dinero negro, amordazamiento de algunos medios de comunicación y de algunos aparatos del Estado y complicidades con una buena parte de los poderes económicos, hayan acudido a las elecciones partiendo con una ventaja que pone en cuestión la igualdad de oportunidades, el pluralismo político y el Estado de Derecho.

20-M

¿Por qué no estaba en Sol el 20-M?

Sí estaba.

¿Por qué no estuvo arriba?

No siempre hablamos todos los portavoces y esa fue la lista de portavoces que se decidió y yo estuve como un militante más.

¿Quién decide quién está arriba? ¿Le hubiera gustado estar?

A mí me gustan los mítines, lo paso bien, me emociono y me gusta estar. Me gustan los actos públicos y esa es una decisión de la dirección de Podemos, de la que formo parte.

¿El enfrentamiento entre Iglesias y usted es espectáculo o es verdadero?

No diría enfrentamiento, diría que ha habido un debate de ideas que están publicadas, que se pueden ver, que ha durado un tiempo, que se ha cerrado y ahora compartimos dirección política.

Comunidad de Madrid

¿Cómo afronta una posible candidatura a la Comunidad de Madrid contra Cristina Cifuentes, la niña bonita del PP?

Yo creo que ese espejismo se está rompiendo ya. El mito de que tú puedes pasarte 26 años en una banda mafiosa sin enterarte de nada, sin escuchar nada, sin participar de nada y ser tú quien después regenera esa banda mafiosa… se está empezando a resquebrajar. Creo que vamos a ver más sobre eso.

Una de las cosas más importantes que está pasando es que, cuando salió el informe de la UCO sobre Cifuentes, ella apuntó que aquello podía ser fuego amigo. Este me parece un dato fundamental. Nunca hay cambio en ningún país si previamente entre las élites no se abren enfrentamientos tan encarnizados que hacen preferir a cada uno de ellos la defensa de sus intereses familiares por encima del interés del Estado. Yo creo que en el PP ha llegado ese momento. Ya hay abiertas guerras de bandas que se libran desde nuestras instituciones. Por otra parte, en las autonómicas de 2015 nos quedamos francamente cerca de la Comunidad de Madrid y creo que ahora hay mejor entorno y clima como para lograrlo.

Es fundamental revalidar los ayuntamientos y no dejarlos solos. El Ayuntamiento de Madrid ha sentido lo que es tener que gobernar un ayuntamiento con una Comunidad de Madrid que no gobierna, que no ha hecho absolutamente nada más que ser la oposición al ayuntamiento y además teniendo al señor Montoro enfrente para asfixiar a nuestras administraciones municipales.

¿Os habéis fijado en que las administraciones progresistas están normalmente de paso por el poder? Pasan por ahí de puntillas como pidiendo perdón y cuando vuelven las fuerzas conservadoras parece como si volvieran a su casa de toda la vida. Cuando pensemos en las transformaciones en Alicante, Madrid y en las que va a haber que hacer en la Comunidad de Madrid, pensémoslas con toda la ambición pero también pensémoslas con la voluntad de permanecer 25 años, como ha permanecido el PP en el Ayuntamiento de Madrid. Básicamente porque la construcción del ser neoliberal de Madrid no lo desmontas en una legislatura. Yo entiendo que se le exija al ayuntamiento que lo haga todo y que lo haga todo bien pero yo le exijo, lo primero, que dure. Que dure porque hay que construir una cultura del ser de Madrid, una forma de inserción de los barrios, una cultura participativa, una forma de relación de la ciudadanía con la alcaldía que sea tan estable que incluso cuando en algún momento perdamos las elecciones el que venga después tenga que respetarla. Y eso no se hace en 4 años, eso se hace construyendo Madrid como ha hecho la derecha durante 25 años.

Podemos

¿Qué fue Podemos (o qué creímos que era) y qué es ahora? ¿Cuánto daño (o beneficio) han provocado acciones como el Tramabús, la performance de Irene Montero en el Reina Sofía, el West Side Story en las redes?

Las fuerzas políticas, cuando se hacen grandes, defraudan. Todos estos procesos defraudan porque son más imperfectos que nuestras expectativas. Y es imposible que sean como las emociones que vivimos en las plazas aquel 2011. Pero eso no puede ser una excusa, hay que esforzarse. Sigo pensando, como cuando empecé a militar en movimientos libertarios, que nuestros sueños no caben en sus urnas. Hay que combatir esa idea de que sólo podemos ganar cuando el país esté patas arriba y la gente esté dispuesta a darle el poder a cualquiera. El cambio no va a ser un salto brusco a todo o nada. Debe ser un tránsito sin traumas en favor de un proyecto de país más justo y soberano. Como 2016 se tradujo en una cierta derrota moral, hay gente que se dejó ilusiones por el camino. Eso sirve para reconocer dónde estamos y escuchar el clima del pueblo. Y además hemos cometido errores.

¿Por ejemplo?

No es cierto que la gente valore un proceso de democracia interna como el que tuvimos nosotros. Nos confundimos si creemos que la gente lo siguió: más bien se quedaron con el ruido y la desazón. Nosotros veníamos de una hipótesis muy acelerada, y el tiempo político se ralentizó, y no supimos adaptarnos. Hubo un tiempo desde que aparecimos en 2014 en que fue así, pero tardamos en adaptarnos y también en entender que la competición no era entre dentro y fuera, porque ya estamos dentro. Es una conquista lenta y tenemos que ser la oferta más creíble…

A veces da la sensación de que Podemos cuaja en lo local pero en lo nacional genera recelos que quizá tienen que ver con lo internacional. Y eso a veces se les escapa.

Siempre me gusta mencionar un libro, La España vacía, de Sergio del Molino. Reflexiona sobre los problemas nacionales y, precisamente en un día como hoy, en el que Puigdemont estaba hablando en la sede del Ayuntamiento de Madrid porque algunas instituciones del Estado le han negado que hable. Este libro cuenta esa fractura geográfica y demográfica que no tiene parangón en otra parte, porque la inmensa mayoría del territorio español se está vaciando pero tiene una influencia brutal en el reparto de poder, esa predominancia de la meseta que no se traduce en reparto de rentas, inversiones públicas… Nuestro avance en las ciudades tiene que ver con que los movimientos progresistas avanzan más deprisa en las grandes ciudades. De hecho me atrevería a decir que la ley electoral está precisamente diseñada para evitar eso. Esto produce una situación insólita. Que somos la tercera fuerza a nivel estatal y sin embargo gobernamos las principales ciudades. Y esto tiene que ver con una fractura generacional en la que tenemos partidos de treintañeros a los que votan treintañeros o menos y partidos de gente de 60 y más. Además las generaciones que vivieron la dictadura están más reticentes con la posibilidad de cambio político, y sus hijos y sus nietos no. Pero la estructura demográfica de España vale para contener el cambio. El PP es la tercera fuerza electoral entre la gente en edad de trabajar, y sin embargo consigue bloquear. Pero si lo sabemos aprovechar haremos historia. En 2019 daremos el salto a algunas comunidades autónomas. El PP construyó un modelo de país basado en el eje Madrid-Valencia, un modelo económico y social basado en la apuesta por las burbujas, por la devaluación salarial y la permanente competición por acoger macroeventos y paliar la destrucción de modelo productivo. Pero ese modelo está colapsando, en lo judicial y en lo político.

1 Comentario

  1. Ya vuelve Errejón a las andadas; lo que hace falta saber, a mi juicio, es a qué se refiere con el cambio, entre qué partidos y en qué asuntos, porque si vamos a estar como cuando los pactos se torcieron obedeciendo las medidas del PP y del naranjito, sería para mear y no echar gota, porque para cambiar los asuntos complicados ya prohibieron Cebrián y el Ibex pactar con Podemos.

Deja un comentario