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Imanol Luque | bez | 29 mayo 2017

El ritmo al que mueren los trabajadores durante o en camino a su jornada laboral sigue aumentando. Durante el primer trimestre de 2017 murieron 149 trabajadores, esto quiere decir que en España de media fallece un trabajador cada quince horas.

El gobierno español hace gala de recuperación económica, pero la realidad es que la mortalidad laboral ha aumentado un 5,6% desde 2016, teniendo en cuenta también el aumento de los ocupados.

La siniestralidad laboral está asociado a la precariedad de los trabajadores y a la baja duración de los contratos

Oscar Bayona, técnico de la secretaría de salud laboral de CCOO, explica que el aumento de la siniestralidad laboral está asociado a la precariedad de los trabajadores y a la baja duración de los contratos. “Más allá de factores como la precariedad, hay un conjunto de relaciones laborales que afectan directamente a los trabajadores y elevaban las desprotección y siniestralidad de éstos”, indica Bayona.

Son muertes silenciosas que solo los sindicatos denuncian y que en los años 2015 y 2016 se han llevado casi 1000 vidas. “Hay una cierta aceptación y resignación con las muertes laborales, cualquier fenómeno que causara tal cantidad de muertes al año debería de tener una respuesta más contundente”, dice Bayona y pone como ejemplo las políticas agresivas adoptadas contra los accidentes de tráfico y los conductores que incumplen las normas viales.

Los sindicatos denuncian que desde la aprobación de las dos últimas reformas laborales, el índice de accidentes laborales ha aumentado. “Desde la aprobación de la ley de Prevención de Riesgos Laborales, las tasas de accidentes laborales empezaron a disminuir de manera importe, pero esta tendencia se paró en 2012 (año de la reforma laboral del Partido Popular), y desde entonces se vienen incrementando todos los índices de siniestralidad”, explica Bayona. Bez.es se ha puesto en contacto con el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, pero no se ha recibido respuesta de las preguntas formuladas antes de la publicación.

Por cada mujer trabajadora que muere, fallecen 14 hombres

Es llamativo que mientras el reparto de los trabajadores por sexo es bastante igualitario, un 54% para los hombres y un 46% para las mujeres, la tasa de mortalidad de los trabajadores varones es casi 14 veces mayor que el de las mujeres.

Respecto al total de muertes durante la jornada laboral, los hombres acumulan el 94% de las muertes, mientras que las mujeres apenas rozan el 6%. Una de las razones que podrían explicar esta alta mortalidad entre los hombres, es que el sector con mayor tasa de accidentes laborales mortales es el de la construcción, seguido por el de la agricultura y la industria. Estos sectores tienen una clara mayoría de trabajadores varones, tanto en la agricultura como en la industria el porcentaje de trabajadores hombres es del 75%, y en el caso de la construcción llega a superar el 90%.

“Vivimos en un  mundo desigual también en el empleo, hombres y mujeres nos insertamos en el mundo del trabajo de maneras diferentes y en condiciones diferentes.

Hay sectores muy masculinizados, que históricamente han tenido una siniestralidad laboral muy alta

Oscar Bayona, CC.OO

Hay sectores muy masculinizados, que históricamente han tenido una siniestralidad laboral muy alta, en cambio los sectores más feminizados no tienes esta tasa de mortalidad”, indica Bayona, pero matiza que en los últimos años, la brecha entre los índices de accidentes laborales entre hombres y mujeres se ha estrechado dada la mayor precariedad laboral que sufren estas últimas.

Inspecciones laborales insuficientes

Los sindicatos se quejan de la falta de inspecciones laborales que hay en España, y los datos muestran que entre 2015 y 2016 se han reducido los inspectores disponibles para ejercer su labor. Aun siendo un reducción mínima, pasando de 948 en 2015 a 943 inspectores en 2016, en significativo que esta disminución de los encargados públicos de velar por la seguridad laboral se produzca en un momento en que los ocupados están subiendo. “Tenemos un sistema de protección del trabajador tremendamente débil”, señala Bayona. Lo cierto es que las muertes de trabajadores no cesa, la semana pasada murieron seis. El lunes fueron dos; un joven en Almería que se hundió en el montón de yeso en el que estaba trabajando y un camionero en Navarra que chocó contra otro camión que estaba averiado en el arcén.  El martes murieron otros dos, el miércoles un agricultor de un infarto y el viernes un trabajador que quedó atrapado en la máquina en la que trabajaba.

Metodología

Los datos de este reportaje se han obtenido mediante las cifras de accidentes laborales oficiales emitidas por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Como se indica en el artículo, todos los datos porcentuales relativos a la mortalidad laboral están ajustados al número de ocupados de cada año.

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