Televisión de pago: récord de audiencia y abonados, caída histórica de ingresos

Carlos Ribagorda | bez | 2 junio 2017

La televisión de pago vive un momento crucial. Tras el fallido intento de grupos de comunicación, han sido las operadoras las que se han lanzado a controlar el sector ofreciendo este servicio junto al teléfono fijo, móvil e Internet como forma de frenar el descenso de los ingresos por voz. La clave pasó a estar en los datos. Ahora, la televisión de pago en España rompe récords de audiencia y de abonados. Pero no de ingresos. Según la CNMC, en 2016 descendieron por primera vez desde 2009.

A principios de semana, Vodafone y Orange anunciaron su intención de no acudir a la próxima subasta por los derechos de emisión en televisión de la Champions League para las tres próximas temporadas. Una decisión insólita, inédita, no por el hecho de no pujar sino por el anuncio tan temprano y coordinado. Mientras Telefónica guarda silencio, estas dos operadoras justifican su decisión en que “es imposible rentabilizar el fútbol a los precios actuales”.

Vodafone y Orange -no son los únicos- hablan ya de la ‘burbuja del fútbol’: pagar ingentes cantidades de dinero por los derechos de televisión que luego no se recuperan, entre otras cosas por la feroz guerra de ofertas entre los tres operadores. Ha habido promociones de hasta seis euros al mes durante un año para ver todo el fútbol, Liga Española, Copa y Champions. El fútbol es, en realidad, el único contenido capaz de hacer que los ciudadanos se rasquen el bolsillo.

La combinación de fútbol barato y oferta combinada de teléfono fijo y móvil ilimitado, televisión e Internet -el llamado cuadruple play– ha llevado a la televisión de pago en España a marcar cifras récord. Hasta 2016, según datos de número de abonados aportados por las propias compañías y por los estudios de la CNMC, más de seis millones de personas tenían alguna modalidad de televisión de pago en casa -satélite, cable, IP…-. Nunca antes se había llegado a esa cifra.

Y junto al número récord de abonados, también de audiencia. Según los datos recopilados por la consultora Barlovento, la televisión de pago acumuló en España un 23,2% de cuota en abril -máximo histórico-, manteniéndose en el 22,3% en mayo, dos puntos por encima de mayo de 2015. De ese porcentaje, un 36% correspondió en abril a canales de pago -el resto es gente que ve las cadenas en abierto en su televisión de pago-.

Menos ingresos

Pero no es oro todo lo que reluce. Porque, según los datos de la CNMC, en 2016 los ingresos de las televisiones de pago cayeron por primera vez desde 2009 y volvieron a ser inferiores a los de las televisiones en abierto, algo que no ocurría desde 2011. Es cierto que el informe de la CNMC ‘no es la Biblia’, puesto que no trabaja con datos exactos porque las operadoras no los facilitan, pero sí sirve para ver la tendencia y coincide con las declaraciones en privado de fuentes de varias operadoras del sector. “Es cierto, los ingresos de la televisión de pago están bajando”, admiten.

Por lo tanto, los récords de número de abonados y de audiencia no vienen acompañados de ingresos que rentabilicen las ingentes cantidades de dinero que gastan las operadoras. Y no solo en fútbol, también en fibra óptica para cablear hasta el último rincón del país. “Sin embargo, la gente luego no se hace cliente, al menos de momento, pese a las ofertas del fútbol, y ése es el verdadero quebradero de cabeza para las operadoras y la razón por la que Telefónica ha alcanzado un acuerdo con Vodafone para compartir la fibra”, explica un experto del sector.

La prueba es que, por ejemplo, Telefónica tiene ‘cableados’ 17,1 millones de hogares pero solo 2,99 millones tienen contratada la fibra, es decir, un 18%. Y la francesa Orange, de 9,6 millones de hogares con posibilidad de contratar la fibra solo lo han hecho 1,61 millones, un 16%. Y otro dato más: de los más de seis millones de abonados a la televisión de pago en España, el 85% está en paquetes de triple play o cuadruple play. Es decir, muchos clientes tienen la televisión de pago porque el coste es irrisorio, pero no contratan ni fútbol, ni Fórmula 1, ni películas, ni nada. Cero ingresos.

‘Burbuja del fútbol’

Y es precisamente en este escenario, en este punto concreto, a unas semanas de que finalice el concurso de la Champions League de las tres próximas temporadas -antes del 20 de junio, primera oferta-, cuando a principios de semana Vodafone y Orange inciden en la idea de ‘burbuja del fútbol’, dando el primer paso de una batalla que será larga y difícil por la cantidad e importancia de los contrincantes -laLiga y la UEFA quieren conseguir cuánto más dinero mejor por esos derechos-.

Ese primer paso es el anuncio de que no acudirán a la subasta, aunque sí recomprarán los derechos a quién la gane, dando por hecho que la CNMC obligará al ganador a compartir el fútbol con los demás -como ha hecho con la Liga y Copa españolas-. “No vamos a participar en la sinrazón que se ha convertido el precio del fútbol“, dicen desde una operadora.

“No vamos a participar en la sinrazón que se ha convertido el precio del fútbol”, aseguran en una operadora

El primer objetivo es enfriar la subasta, reducir el precio final para limitar los gastos y elevar la rentabilidad. Cuántos menos oferentes haya, menos se calienta. La decisión de anunciar que posteriormente recomprarán los derechos al ganador, dando por hecho que la CNMC obligará a ello, va también en esa dirección.

Pero hay otro objetivo, más escondido. Lo explica un cargo de una operadora: “Estamos asistiendo en realidad a una batalla de las operadoras no solo por reducir el precio de la subasta, sino también están presionando para que no se emitan partidos en abierto. Ahora mismo hay un partido que elige primero Antena 3 Televisión y que suele ser Real Madrid o Barcelona. Y la final del sábado la va a dar Antena 3. Eso resta interés al contenido que va exclusivamente al pago, aunque este año la UEFA incluye un partido a las siete de la tarde. No olvides que en la liga española ya han conseguido diluir al mínimo la importancia del partido en abierto. Así que esa es la doble batalla: bajar el precio y que la UEFA permita que toda la Champions vaya directamente al pago“.

Para conseguirlo, debido a que la UEFA ingresa dinero en patrocinios que dependen de las audiencias, el ganador tendrá que poner mucho dinero encima de la mesa, unos 750 millones por las tres temporadas. El problema es que, si es Telefónica, no le servirá para que ese contenido sea exclusivo ya que la CNMC le obligará a revenderlo a sus rivales Vodafone y Orange.

La batalla del partido en abierto

Pero eliminar ese partido en abierto choca también con otros potentes rivales: las cadenas en abierto, Mediaset y Atresmedia, Telecinco y Antena 3, que todo apunta que pujarán por un partido en abierto junto a RTVE. E incluso Mediapro podría pujar por el partido en abierto -si finalmente lo hay- y emitirlo en su canal Gol TV. La cadena de Jaume Roures y Taxto Benet ha emitido esta temporada la Copa del Rey llegando a picos de audiencia de hasta seis millones de espectadores. Telefónica, Vodafone, Orange, Telecinco, Antena 3, Mediapro, LaLiga, la UEFA… La batalla está servida.

2 Comentarios

  1. No parece muy justo,que una empresa española compre los derechos,y luego tenga que haceptar el parasitaje de dos empresas extranjeras.La CNMC,parece más un troyano a favor de esas empresas extranjeras,que a favor de los intereses de este pais.Patriotas de pacotilla,como siempre.

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