La Marea | 11/06/2017

“Un paisaje inédito”, según el diario Libération. Los candidatos de La República en Marcha (LRM), el partido liberal con pinceladas socialdemócratas del presidente Emmanuel Macron, han sido los más votados en la primera ronda de las elecciones legislativas francesas celebradas este domingo, obteniendo el 32,2% de los sufragios, según el sondeo Ipsos, realizado a pie de urna.

Apenas un mes después de ser elegido presidente, Macron vuelve a salir victorioso de unos comicios en los que la abstención marcó un nuevo récord histórico (en torno al 51,2%), más sonora entre los electores del partido de ultraderecha y de la formación de izquierdas La France Insoumise, según la misma medición. Habrá que esperar hasta el próximo domingo para conocer la composición definitiva de la Asamblea Nacional, equivalente al Congreso de los Diputados en España.

La primera ronda de las legislativas confirma la renovación en el sistema de partidos de Francia que comenzó en las presidenciales, cuando las dos formaciones que tradicionalmente ejercieron el poder (los conservadores de Les Républicains, antigua UMP, y los socialistas) quedaron fuera de la segunda vuelta presidencial. El segundo partido con más votos en esta ocasión es el conservador Les Républicains (21,5%), mientras que el Frente Nacional de Marine Le Pen queda en tercer lugar con el 14% de los sufragios. El partido izquierdista La France Insoumise, liderado por Jean-Luc Mélenchon, quedó en cuarta posición (11%) y se mantuvo por delante del Partido Socialista francés (10%), al igual que sucedió en las presidenciales de mayo.

A espera del recuento oficial, los primeros sondeos indican que la estrategia de comunicación de Macron durante su primer mes en la presidencia habría surtido efecto, con momentos clave como sus sutiles desplantes ante Donald Trump, sus reproches retóricos ante Vladimir Putin, o el nombramiento de un gabinete de gobierno con perfiles mixtos, y solo estaría empañada por la elevada abstención.

Según los datos de Ipsos, los resultados de esta primera ronda darían a la formación de Macron un total de entre 390 y 430 escaños, lo que pondría fin a la mayoría que gozan actualmente los diputados socialistas, que perderían casi el 90% de sus asientos en la cámara legislativa. Un partido obtiene mayoría absoluta en la Asamblea Nacional cuando consigue más de 314 diputados de los 577 que componen la cámara baja gala. Les Républicains optarían a entre 85 y 125 escaños y el Frente Nacional obtendría entre 3 y 10, por detrás de La France Insoumise (entre 12 y 21), a pesar de haber logrado una mayor proporción de votos.

El partido del exbanquero y ex ministro de Economía tuvo que elaborar su lista de candidatos a contrarreloj, lo que explica que la mitad de sus posibles diputados no haya ejercido aún un cargo electo. Independientemente de las oscilaciones que puedan producirse de aquí al próximo domingo, todo apunta a que la próxima Asamblea Nacional francesa será más joven y estará más sujeta al liderazgo de los cabezas de partido en lugar de a la tradicional estructura de las formaciones tradicionales que desde hace décadas ostentaron el poder político en Francia.

Francia es una república presidencialista en la que el jefe de gobierno (primer ministro) y el propio jefe de Estado (presidente) han de negociar con la Asamblea Nacional para sacar adelante sus proyectos, reformas y leyes. Entre los nombres sorpresa de esta primera vuelta de las legislativas francesas también está el de François Ruffin, uno de los impulsores del movimiento indignado Nuit Debout, que logra pasar a segunda vuelta tras presentarse por su circunscripción, Amiens (norte del país). Tras las legislativas, cuyo resultado definitivo saldrá a la luz el próximo domingo en segunda vuelta, la próxima cita electoral en Francia tendrá lugar en septiembre de este año para designar la composición del Senado.

Deja un comentario