Me lo he pensado mucho antes de dedicar unas palabras a esta persona tan agradecida, por más que me moleste que su mensaje, que se ha viralizado hasta el infinito y más allá, me esté llegando de gente a la que considero sensata. Y de verdad que no lo haría si solo se hubiera dedicado a ensalzar la épica gesta del explotador de menores y experto en elusión fiscal. Pero como se ha dedicado también a interpelar de una forma muy poco ‘cristiana’ a los que no queremos la caridad de este personaje, vayan desde aquí un par de apuntes a su reflexión, que dice así:

“Me había preparado unas palabras contra los que rechazan los equipos, pero, sabéis qué, pues que no me voy a molestar. Sólo les deseo que ni ellos ni ningún ser querido (en el hipotético caso de que sean capaces de querer a alguien) se vean en la tesitura de necesitarlo”.

Parece mentira que una persona que reza tanto, y que incluso sostiene que si tiene cáncer es porque “El Señor lo ha querido así y me ha puesto esta nueva traba en el camino”, tenga tan poca fe en los que tienen una opinión diferente, y quizá más coherente que la suya.

Mire usted, Inma, en mi familia sabemos, por desgracia, muy bien lo que es esta terrible enfermedad que en poco tiempo nos ha robado a tres seres queridos. Porque fíjese, los que no queremos caridad envenenada, también sabemos querer a los demás. Y tanto es así que personalmente siento mucho su actual situación. Y le deseo de todo corazón que se recupere. Pero tener cáncer no te hace peor ni mejor, ni más inteligente o sensato.

Y de sensatez y coherencia no parece que vaya sobrada. Si ha sido el ‘Señor’ el que la ha puesto en esta tesitura, nada debe temer ni va a necesitar más ayuda que la suya. O quizá es que no cree tanto como dice y publica, y por eso incluso se ha reunido usted con la “excelentísima” (sic) ministra de Sanidad para contarle “las dificultades de los pacientes para acceder a las medicaciones según la autonomía”.

Ya tiene ahí un déficit que era y es importante cubrir, y que en cualquier caso no debe cubrir ningún particular, sino el Estado, y que es una obligación incumplida por la ‘excelentísima’ ministra del Gobierno que más ha recortado en sanidad pública. Pero como nunca hay que despreciar una aportación generosa por el bien de todos, quizá, y solo quizá, lo lógico hubiera sido que el gran magnate en lugar de comprar máquinas para las que no hay personal precisamente porque los recortes han dejado las plantillas en cuadro, hubiera dedicado su valor en dinero a la contratación de profesionales, o quizá a esa medicación que usted reclamaba para los pacientes.

El caso es que los profesionales cualificados para utilizar esas máquinas dicen que no hacen falta, y se preguntan quién va a pagar las infraestructuras y al personal para operar con ellas. Pero para los medios, siempre tan dispuestos a hacer la pelota al gran Ortega, y para los ‘muy agradecidos’ y muy creyentes (ya se nota) como usted, es como si oyeran llover.

También se comenta que las máquinas van a tener que ser de una determinada marca, y si esto fuera verdad ya sería el acabose. Pero por no entrar en el ámbito de la rumorología y centrarnos en los hechos: ¿a alguien le ha dado por calcular lo que valen las horas de publicidad y una campaña de imagen como la que está logrando Inditex con esta ‘donación’, que por cierto está sujeta a desgravación fiscal?

Mire, estimada Inma, si alguien quiere donar algo porque es solidario, lo hace sin hacer ruido, y así nadie tiene la tentación de sospechar que existen otros motivos que nada tienen que ver con la solidaridad ni la generosidad. Pero usted puede seguir creyendo en lo que le cuenten desde los púlpitos eclesiales o mediáticos. Y hasta poner la referencia de la camisa que se ha comprado. Evidentemente, faltaría más, puede usted hacer y creer lo que le dé la gana. Pero creer no la hace acertar, hágame caso. Así que de no ser que se crea usted divina (y la soberbia es un pecado muy grave), no juzgue a los demás con ese desprecio solo porque no comparten sus credos. Sea un poquito más cristiana.

8 Comentarios

  1. Hola, no seáis mal pensados, esto ha podido ocurrir de la siguiente forma, el Sr Amancio Ortega, previamente a la decisión de donar estos equipos, ha hablado con los técnicos de la sanidad publica de las comunidades autónomas, con los investigadores contra el Cáncer, con las asociaciones, etc y les ha dicho, quiero donar 320 millones de Euro para Luchar contra el Cáncer, y la respuestas de todos los que que tienen algo que decir en la lucha contra esta terrible enfermedad, le han dicho, lo que necesitamos son estas maquinas. Algo que objetar.

  2. Pues precisamente no ha querido publicidad de Amancio Ortega porque hubiese aparecido él mismo en televisión diciéndolo en lugar del político de turno que aparece firmando el convenio. Y me parece acertado que si estas donaciones están sujetas a desgravación fiscal haga uso de las mismas, porque este señor se lo podría haber gastado en coches para pasearse, que para eso es su dinero, y le critican porque en lugar de gastárselo en pipas y helados lo dona, aunque esté sujeto a desgravación fiscal. Porque este señor de aquí arriba su dinero se lo guarda para él, lícito, pero crítica el acto de otro, que se lo podría guardar y no lo hace, sea sensato.

  3. Eran pagar 300 por caridad o 600 en impuestos. Qué prefieres? Me ahorro 300 millones y de paso hago publicado. Negocio redondo. Y eso no quita que esos 300 millones vayan a venir genial a la sanidad.

    • No vienen bien a la sanidad. Parte de lo que dice el artículo es que no se responde a una necesidad (al menos en el lugar en que se han donado) y demanda gastos en instalación, por que no se pueden poner en cualquier parte, un mantenimiento muy costoso y personal especializado. Para el hospital receptor son un problema, no una ayuda.

  4. Suscribo totalmente el artículo. Yo también he perdido familiares por esa enfermedad y no quiero que el señor Ortega limpie su imagen pública ,tan dañana por utilizar mano de obra en condiciones de semiesclavitudor lo que ha sido multado en Brasil, y por no controlar a sus filiales asiáticas, que utilizan mano de obra infantil.Lo cristiano es compartir la riqueza y respetar los derechos humanos.

  5. Sr. Ortega si usted hubiera pagado sus impuestos en la misma proporción que hacemos los trabajadores: entre el 20 y el 40% de nuestro sueldo bruto, en lugar de tanta ingeniería financiera, SICAV varias (en donde esconde su patrimonio) y las deslocalizaciones de sus empresas a esas naciones del Tercer Mundo, en donde esclaviza sin ningún tipo de derecho laboral a los más desesperados no habría necesidad de caridad ninguna.
    Pero queda muy bonito, y más que hipócrita, que después de robar a mansalva durante décadas y defraudar miles de millones de euros, reparta usted de vez en cuando unas migajas para acallar su conciencia y ganarse de paso la estima de los simples. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2017/06/sr-amancio-ortega-menos-limosnas-y-mas.html

  6. Hay que comprender a las personas que se encuentran con esta enfermedad, el miedo natural ante el peligro de la muerte, no les permite una posición objetiva, hay una película italiana (puede que exista su versión en Español) “Per Grazia Ricevuta” de Nino Manfredi, en ella hay un personaje, un convencido ateo, que hace un papel magistral, cuando en la cercanía de la muerte se deja convencer para que le administren los sacramentos. Creo que cuando nos enfrentamos a ese trance, no somos personas que podamos tomar una decisión racional.

Deja un comentario