Debo ser como un niño, porque mi capacidad de asombro sigue intacta con los años. O será que, aunque yo conciba precisamente todo lo contrario, debo ser por comparación con toda esta fauna mercenaria un tipo muy listo. Lo que hay que ver y creer a estas alturas (así anda el mundo).

El caso es que, con todo lo torpe que soy, si a mí me diera por venderme tan barato como a toda esta gente (vender tu ética y tu conciencia por menos de un mundo es siempre venderse muy barato), estoy seguro de que resultaría una inversión rentable para mis amos, porque podría hacer mucho más daño del que ellos hacen. Y es que no entiendo tanta torpeza acumulada. Será por eso que Gabilondo cobra un poco más.

Vamos a ver, Pepa, acéptame el consejo, porque si lo sigues, así al menos no parecerá que nos tomas por imbéciles o que tú lo eres. Y puede que incluso al suponer un reto te admiremos como manipuladora (el talento es admirable incluso en la maldad). Si quieres desacreditar a alguien, tienes que parecer un aliado, y no alguien que odia a su invitado y que quiere destruir su imagen o sus propuestas a toda costa, porque además de evidenciar tu interés y antagonismo y con ello perder credibilidad, al intentarlo se activa una respuesta instintiva en el oyente que obliga a ponerse del lado del agredido.

O mejor, ya que te doy consejos que no me pides, y como no creo que estés rizando el rizo ni seas capaz de ello, te aconsejaría que te dedicaras a otra cosa. A la apasionante y ascética cría del ornitorrinco albino en cautividad, por ejemplo. O a cualquier otra labor que evite que tengas contacto con el exterior. Pero como sé que no me harás caso, por favor, intenta al menos no ser tan servicial o que no se te note hasta la exageración.

Muchas gracias, Pepa.

5 Comentarios

  1. Bien, en un programa en directo que hacían desde Palexco en A Coruña, me tocó trabajar cubriendo la entrevista que hacía Pepa Bueno el Director General Adjunto de CaixaBank y de la Fundación la Caixa, Jaume Giró. Aquello fué lo más vergonzoso que ví en mucho tiempo trabajando, el nivel de pelotismo era nauseabundo. Llegó hasta tal punto que Jaume Giró dijo que en España era mentira que hubiera desaucios, lo que perdía la gente era su segunda o su tercera vivienda, pero que en España los desaucios de primera vivienda habían sido cero, la señora Pepa Bueno asintió y siguió con su proceso de peloteo. Buscad la entrevista en Internet.

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