Félix Población | Diario del Aire | 22 junio 2017

Tengo el privilegio de presenciar desde las terrazas de mi casa un dilatado horizonte, con mucho cielo y mucho terreno por delante hasta las montañas de las sierras. Por eso estos días asisto con preocupación al reiterado estallido de tormentas secas que dibuja sobre unas nubes sin agua el caprichoso y atrayente trazado de los rayos.

Hasta hace unos días, el gobierno del vecino país -del que apenas me separa un centenar de kilómetros- sostenía la tesis de que el pavoroso e infernal incendio que ha padecido y padece la zona centro de Portugal se debió a un rayo errante al caer el pasado sábado sobre un árbol seco en torno a las tres de la tarde. Tanta precisión podría sorprender, pero es lo que consta en un informe inicial de la policía judicial.

Sin embargo, el presidente de la Liga de los Bomberos y máximo dirigente del sindicato de este colectivo acaba de afirmar que esa terrible tragedia tuvo su origen en un acto criminal, esto es, que las 64 víctimas mortales y los 200 heridos registrados como consecuencia de la misma se debieron a la iniciativa de unos desalmados capaces de promover semejante acto de barbarie.

Al parecer, el fuego ya llevaba activo un par de horas cuando ocurrió lo del rayo errante que provocó, a su vez, un conjunto de igniciones añadidas a las que previamente  habían sido prendidas por las manos de algunos energúmenos. No había tormenta en la zona cuando ya estaba el bosque en llamas.

No me sorprende saber una vez más que también en Portugal, como viene ocurriendo cada verano aquí, el infierno vivido por sus gentes obedece a esta causa. Lo que me había sorprendido era precisamente la teoría del rayo errante manejada por el gobierno. Me pareció extraño que siendo habitual lo primero, esta vez –con tan mortíferos efectos- fuera la propia naturaleza la desencadenante de la tragedia.

Casi en las mismas fechas en que ardía Portugal, nuestra ministra de Agricultura daba noticia del plan de prevención de incendios para este verano. A la señora Tejerina se le llenó la boca diciendo que España cuenta con la mayor cobertura de la Unión Europea para ese objetivo. Luego habló de que por primera vez se disponía de ¡cuatro drones, cuatro! para tareas de vigilancia. Nada dijo de una mayor inversión en trabajos de prevención durante el resto del año.

Esta canícula se presenta con más altas temperaturas que el año pasado y también con una extrema sequía, por lo que es mayor el riesgo de incendios. Urge cambiar la Ley de Montes, aprobada por don Mariano, que permite recalificar en terrenos calcinados sin que tengan que transcurrir 30 años, como contemplaba la anterior ley. Hay que revisar el Código Penal y endurecer las penas contra los pirómanos y los delitos contra el medio ambiente.

A falta de esas medidas, no dejó de avistar tormentas secas desde mi terraza y el garabato amenazador de los rayos errantes. Nunca como este año se presenta más inquietante el porvenir de nuestros bosques. Portugal nos lo ha advertido con su tragedia. ¿No deberían nuestros políticos de la oposición decir algo al respecto? ¿O es que tan ocupados y preocupados están con sus avenecias y desavenencias como para ignorar la posibilidad de un verano más de barbarie contra nuestro patrimonio forestal?

1 Comentario

  1. Independientemente de las causas fortuitas y o intencionadas que provocaron el incendio o los incendios, sobre las cuales es preciso actuar, y la responsabilidad de un Gobierno pasa por coordinar todos los servicios implicados en la administracion y gestion de las zonas susceptibles de sufrir este tipo de siniestros. La urgencia la han de tratar los equipos de emergencia, en mi opinion y concretamente quienes han de asumir la responsabilidad en la actuacion en los siniestros de estas caracteristicas son bomberos y policia de trafico, de la informacion que he podido recibir deduzco ausencia o deficiencia en la coordinacion entre estos dos cuerpos, y lo digo de este modo porque no puedo entender como tal cantidad de vehiculos quedo atrapada en una carretera que transcurre por el interior de un bosque, en este caso un bosque en llamas, y que los responsables de bomberos no pidieran o si lo hicieron ineficazmente, a policia de trafico el corte de circulacion en los dos sentidos de dicha carretera, es posible que si dicho corte se hubiese producido, no estariamos lamentando esta cantidad de victimas.
    Con esta critica, espero constructiva, no pretendo desprestigiar la labor encomiable de estos dos cuerpos, como bombero de profesion y 40 años de esperiencia en el servicio contra incendios y salvamento de Cataluña, solo quiero aportar este pequeño comentario, el que quizas sirva para evitar que otro suceso como este pueda volver ha ocurrir.
    Un abrazo a mis compañeros de profesion en Portugal y mi mas sincero pesame a los seres queridos de las victimas de este lamentable suceso.

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