Félix Población | Diario del Aire | 26 junio 2017

Como consecuencia de la gestión del gobierno del Partido Popular en su primera legislatura, España mantiene vigente una Ley de Montes que permite recalificar los bosques que arden, siempre que el gobierno declare la zona proyecto de utilidad pública. Eso se aprobó en 2014. La empresa Gas Natural Fenosa presentó un año después el proyecto Marisma a fin de instalar almacenes de gas en Doñana. Un año después, el gobierno del Partido Popular declaró ese proyecto de utilidad pública.

Este año, estos días, la mano humana acaba de provocar un incendio en ese territorio, cuando todavía están recientes los efectos de la pavoroso siniestro vivido en Portugal, con un balance de 64 víctimas mortales y varios centenares de heridos. Mientras, Partido Socialista y Unidos Podemos parece que solo tiene ojos para hablar de sus diferencias, de si el CETA (Tratado comercial de la UE con Canadá) sí o el CETA no, insensibles al parecer a lo que viene siendo actualidad nacional todos lo veranos, y este posiblemente más, dadas la extrema sequía que sufre España y el trágico precedente vivido en el vecino país.

A los dos partidos de la oposición también les preocupa lo del referéndum en Cataluña, quizá porque son conscientes de que a partir del momento en que se malcelebre podemos asistir al precalentamiento de una nuevas elecciones, con una sucesión desbocada de encuestas precocinadas que favorezca el mapa político ideal para el régimen: la recuperación del PSOE, un sustancial avance de Ciudadanos a costa del Partido Popular y una notable pérdida de votos por parte de Unidos Podemos.

Hace poco supimos de la oposición de Greenpeace con relación al proyecto de Gas Natural autorizado por el Gobierno central dentro del Espacio Natural de Doñana. Además de poner en riesgo la biodiversidad y el futuro de este espacio protegido, el proyecto viene precedido por casos como el de la Plataforma Castor, creada también para almacenar gas y que produjo más de 500 terremotos y una indemnización con dinero público a la compañía de casi 1.400 millones de euros. Además, supone seguir apostando por un modelo energético basado en combustibles fósiles que alimentan el cambio climático.

Aún no tenemos noticia del comunicado que esta organización difundirá a propósito del incendio que se ha declarado en la zona, pero si echamos de menos una declaración de Unidos Podemos a propósito del mismo. También lamentamos la incapacidad de PSOE, UP y demás partidos llamados a colaborar contra la quema forestal para que se derogue la actual Ley de Montes.

Como lector de Platero, el primer libro de mi vida, no me resisto a terminar con estos párrafos de su autor, Juan Ramón Jiménez, porque también está ardiendo la memoria en la que el poeta escribió el paisaje de su libro:

“¡La campana gorda!… Tres…, cuatro toques… ¡Fuego!
Hemos dejado la cena, y, encogido el corazón. Por la negra angostura de la escalerilla de madera hemos subido, en alborotado silencio afanoso, a la azotea.
Sí. En el negro horizonte de pinos, la llama distante parece quieta en su recortada limpidez. Es como un esmalte negro y bermellón”.

Malditos sean los que explotan la tierra hasta el punto de minar su vida y la belleza que alumbra. Malditos.

PS.-Otra personalidad de nuestras letras que estará sufriendo especialmente lo que acaso vea desde su casa es el escritor y poeta José Manuel Caballero Bonald, a quien mando desde aquí un cordial abrazo. Confío en que nos participe pronto su tristeza e indignación ante este nuevo capítulo de barbarie.

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