Es preocupante que incluso las agencias de prensa se sumen al desconcierto, y que reconociendo que no saben nada de los autores de la campaña (si es que se trata de campaña alguna) ni de sus motivaciones, se apunten a calificar de sexista un cartel que muestra un culo y una vulva junto al enunciado: “Cómeme toerhigo” (sic). ¿Sexista?

La estupidez debe ser contagiosa y justo el motivo para que esa misma expresión haya recorrido todos los medios sin distinción ideológica o de línea editorial. Y no solo esa, sino la de soez, vulgar, grosero, ofensivo, vejatorio, y no sé cuántas más. ¿En serio es todo eso, o quizá los y las que lo veis así tenéis un problema cultural y de tolerancia?

Para empezar habría que aclarar a toda esta gente, apresurado y abochornado teniente de alcalde de Torre del Mar incluido, que el sexismo es la: “Actitud discriminatoria de quien infravalora a las personas del sexo opuesto o hace distinción de las personas según su sexo”.

Para que ese cartel, u otro con un hombre y similar leyenda fuera ‘sexista’, debería existir la intención, no expresada en este caso, de infravalorar a la persona que se ha prestado a ser fotografiada desnuda. Por contra, la mera suposición de que en este caso el cartel ha sido el encargo de un hombre, como también se infiere en ciertas informaciones, sí es sexista. ¿Qué pasa, que incluso no lo ha podido crear la misma persona que se muestra en el cartel? ¿O es que una mujer ‘no es capaz de hacer eso’? ¿De qué planeta habéis salido?

Hay algo en los desnudos que sigue levantando ampollas en este retrógrado y muy confesional e hipócrita país. Y no digamos ya lo que consigue el sexo (esa cosa sucia que nadie debe practicar, como la virgen María, pero que encabeza las clasificaciones de visitas en internet). Porque gracias al enunciado, de lo que sí podemos calificar al cartel es de sexual (no de sexista, al menos sin la imprescindible información que pudiera dar sentido a ese juicio).

Es alucinante que un simple desnudo consiga en un solo cartel (por lo visto solo ha sido uno en uno de los ‘Mupis’ de un parking municipal de la citada población) que todos los medios generalistas se hagan eco del ‘escándalo’. Es la mejor campaña de mercadotecnia de la historia.

Hay veces en las que en pleno siglo XXI da la sensación de que acabamos de empezar el XIX con tanto medio y tanta gente escandalizada por un cartel con contenido sexual (contenido sexual que sin el enunciado únicamente existiría en la cabeza de algunos/as reprimidos/as). ¡Los niños no tienen por qué ver eso! exclaman en algunos comentarios de las redes.

Pero “eso” no es más que un cuerpo desnudo, algo que no tendría por qué perturbar la tranquilidad de nadie. Y ‘comerse un higo o un nabo’, tampoco. Es sano y quema calorías. Quizá si no se protegiera tanto a los niños de lo que es natural otro gallo nos cantaría. Y más tendría que preocupar a toda esa gente tan casta y pura que con la existencia de una asignatura de magia (alias Religión) en nuestro sistema educativo estemos fomentando una nueva generación de gilipollas e hipócritas que se escandalizarán por lo que en el mejor de los casos, cuando no otras cosas que sí son preocupantes por afectar a terceros involuntarios, harán ellos/as mismos/as refugiados/as por la intimidad.

60.000 millones a la banca, casi 2000 a Florentino Pérez por Castor, más de 2000 para rescatar las autopistas de peaje y suma y sigue; cloacas, desigualdad, pérdida de derechos, oligopolios informativos, precariedad galopante, deuda pública impagable, impuestos regresivos, y mil asuntos más que quedan en el tintero, y nada de eso causa tanta ‘conmoción’ como un simple desnudo y un enunciado verde (por lo del sector agrícola lo digo) en un cartel de un pueblo. Para hacérnoslo mirar.

5 Comentarios

  1. ¡Completamente de acuerdo, punto por punto!
    Bueno, salvo por el uso del A.K.A. pudiendo decir “es decir”, etc.

    • Pues tienes toda la razón, pero es una deformación educativa que intento corregir sin demasiado éxito. En este caso, existiendo un maravilloso ‘alias’ no tiene excusa. Lo corrijo.

    • Por si puede valer, Fernando: a.k.a (also known as: “también conocido como”) es una abreviatura que se suele utilizar entre paréntesis en los textos para referirse a los alias de un término o significante, y habitualmente con ironía, pero es un anglicismo innecesario. Y si no aparece en el texto es porque se ha sustituido.

      Un abrazo.

Deja un comentario