A veces no queda claro si estamos viviendo una distopía o todo es solo una broma muy realista, porque escuchar de presuntos ‘socialistas’ y demócratas varios, que “nunca aceptarán el derecho a decidir” es de aurora boreal. ¿Cómo se atreve nadie a negar un derecho como ese?

Sí, ya sé… si lo que se va a decidir no entra dentro de los parámetros de lo que nos conviene, creemos que nos conviene, o nos han convencido de que nos conviene, ya no jugamos a ese juego de la democracia. Y claro está, lo de decidir la soberanía de un territorio no entra dentro del marco de la cultura ‘española’ ni de su democracia pubescente. Pero como es una decisión que no pone en cuestión ningún derecho humano, si uno es de verdad un demócrata, no cabe otra que aceptar que no conculca las reglas del juego y que por tanto es lícito.

También sé que las leyes pueden utilizarse para negar ese derecho básico, el de decidir. Pero las leyes las hacen las personas, y en este caso concreto las hicieron los herederos del franquismo con la complicidad obligatoria de otros cuantos a los que no les llegaba la camisa al cuerpo. Pero no son una regla inamovible ni un mandato divino, se pueden reformular, reformar o derogar, pero si son claramente contrarias a la lógica y no hay visos de replantearlas, solo cabe la desobediencia a lo injusto.

Llama igualmente la atención que tanta gente que no ha levantado la voz cuando se cedía toda la soberanía nacional a Europa, ahora se indigne porque Cataluña quiere decidir qué es y con quién va a serlo. Indignarse porque un pueblo por fin se mueve no parece demasiado racional en este país de desafectos y pusilánimes crónicos (y de cuñados muy patriotas constantemente estafados por los de las pulseritas en la muñeca). Si acaso deberíamos sentir envidia por la sangre que corre por sus venas, y porque acertada o equivocadamente (el tiempo dirá) al menos están haciendo algo decisivo. Y no, no juguemos a explicarlo en base a que la población está siendo utilizada por los políticos catalanes, porque con esas mismas, y sin siquiera proponer nada atractivo ¿qué están haciendo entonces con nosotros los de aquí?

No soy catalán ni vivo en cataluña, pero les deseo toda la suerte del mundo decidan lo que decidan. España, que no sé muy bien lo que es, ha sido siempre de reyes, nobles, religiosos y familias pudientes, pero nunca ha sido mía, ni seguramente tuya tampoco, así que me da igual la extensión que acabe teniendo y de qué territorios se componga. Pase lo que pase no seré más pobre de lo que soy ni mi vida será más difícil de lo que ya es, o al menos no por eso. Y con suerte, si es que los catalanes abandonan este barco que se va a pique, los que quedemos aquí igual hasta nos espabilamos por contagio y lo salvamos.

Pero ya está bien de equidistancias, ¿a quién no le gustaría librarse de esta España borbónica de los González, Aznar o Rajoy? Pues bien, ellos han decidido moverse e intentarlo, y hablo del pueblo, no de los políticos. No les echemos en cara pretendidas insolidaridades, porque toda paciencia tiene un límite. En todo caso, lo que sí han movido ya, son los cimientos de un régimen decrépito. Ese mismo régimen que no siente ya ni vergüenza al querer criminalizar unas urnas.

En fin, ya se verá hasta dónde llega el impulso, porque todavía no está demasiado claro. Pero no permitamos, si de verdad somos demócratas, que ningún político se sienta cómodo diciendo que nunca aceptará el derecho a decidir, porque eso aquí, si es que el pueblo está a la pretendida altura de una democracia, nadie lo diría sin vergüenza, ni siquiera un político con vocación de tirano.

13 Comentarios

  1. Ya empezamos con las nazipolleces…

    Para empezar, los catalanes no son UN pueblo. Pueblo, en todo el planeta Tierra, solo hay uno. Todos formamos parte de él, por mucho que la derecha insista en dividirnos para dominarnos. ¿Que hay distintas sensibilidades? Claro que sí; por ejemplo, no tiene nada qué ver la cosmopolita y globalizada Barcelona con la rural Banyoles, o Tortosa. Son planetas distintos. Pero pueblo solo hay uno.

    Y hablando de sensibilidades distintas, veamos lo puto contrario del catalán tipo: el valenciano medio.

    Fiel votante del PP, acérrimo de la selección española, aficionado al toreo, que odia al pueblo que le quitó el Gran Premio de España Formula 1 (Cataluña), casi tanto como odia al que le quita los turistas (Cataluña), le hace la competencia industrial (Cataluña), y contra el que ha configurado su propio nazionalismo (ya sabeis: el valenciano es una lengua, y tal. Totalmente distinta del catalán. Claro que sí)

    Pero resulta, ¡oh, sorpresa!, que los separatistas catalanes NO quieren independizarse de los valencianos. Al contrario: quieren establecer sobre ellos su lebensraum. Su dominación. Y es que todos los nazionalismo son iguales: todos quieren poner fronteras entre “ellos” y “los otros”; pero luego, siempre se le quedan pequeñas esas fronteras. (El hecho de que los nazionalistas catalanes estén reclamando territorios de dominación ANTES de tener fronteras propias resulta elocuente).

    Y como los valencianos están destinados a ser territorio dominado, ya no importa su distinta – opuesta- sensibilidad. ¿Que importa qué sensibilidad tienen, si nadie les va a preguntar su opinión? Ponemos a la Comunidad Valencia dentro del Paisos Catalans, y si a los valencianos no les gusta, ya nos ocuparemos de catalanizarlos por la fuerza…

    Si está claro: no es una cuestión de sensibilidades. Si la capital de España estuviese en Barcelona, y la lengua oficial fuese el catalán, ¿hablarían de independencia en Cataluña? NO.

    Lo triste de todo esto es que la derecha neoliberal tiene muy claro que eso de las naciones es una falacia, una mentira. Por eso, a sus instrumentos de dominación, las llaman “multinacionales”. Ricos japoneses, ricos alemanes, ricos españoles, ricos norteamericanos, ricos ingleses… esos sí viven todos en el mismo país. Y mientras tanto, sus tontos útiles, proclamando en Cataluña que hay que separarse porque el resto de españoles son más pobres que los catalanes y, por tanto, les dan asco.

    Qué gente.

    • Hola! Soy valenciano, pero no ese valenciano medio del cual describes, que, desgraciadamente, sí existe y es muy triste. Tengo amigos catalanes y me hablo con ellos en nuestra lengua, valenciano para mi, catalán para él. Tengo amigos valencianos que no quieren aprender nuestra lengua. La realidad es que es mucho más compleja que eso que cuentas. Soy parte de Compromís y no somos catalanistas, como maldice LA DERECHA. Los argumentos que lanzas son los mismos que lanza la derecha pepera contra nosotros. Me considero valencianista, y aunque usemos la misma lengua que los catalanes, politicamente somos muy diferentes a ellos y rechazamos, algunos, la idea de los Países Catalanes, pidiendo que seamos nosotros, sin Catalunya ni Castilla, separarnos de España.

    • Hola! Soy valenciano, pero no ese valenciano medio del cual describes, que, desgraciadamente, sí existe y es muy triste. Tengo amigos catalanes y me hablo con ellos en nuestra lengua, valenciano para mi, catalán para él. Tengo amigos valencianos que no quieren aprender nuestra lengua. La realidad es que es mucho más compleja que eso que cuentas. Soy parte de Compromís y no somos catalanistas, como maldice LA DERECHA. Los argumentos que lanzas son los mismos que lanza la derecha pepera contra nosotros. Me considero valencianista, y aunque usemos la misma lengua que los catalanes, politicamente somos muy diferentes a ellos y rechazamos, algunos, la idea de los Países Catalanes. Defendemos el País Valenciano como una entidad propia que decida por sí misma sin dependencias externas, ni de Catalunya ni de Madrid.

  2. Como bien indica el artículo en uno de sus párrafos, ése es el problema: que las leyes, no sólo las hacen personas, sino que, para remate y en mi opinión, gran parte de las veces radica en su interpretación partidista, lo que, unido a una redacción interesada ‘sólo por una parte’ o… en el mejor de los casos, en virtud de las circunstancias que la motivaran en su momento si, transcurridos 40 años, aquellas circunstancias no son las actuales por su evolución generacional y constatación de ‘presuntos’ hechos delictivos o engañosos que entrañaba la Ley Magna del 78, conculcando los derechos de la otra parte, como pudiera ser el de decidir de la ciudadanía, tenemos un grave problema, no sólo en Cataluña, sino en el resto de España, aunque con menor repercusión.

  3. De todos modos, ¿por qué no invitan a “LA SEXTA NOCHE” a algún representante defensor del independentismo catalán para que exponga sin cortafuegos los motivos por los que se quieren separar de España? ¿Teme el Gobierno ‘levantar la liebre’ si se enteran todos los españolitos de que los catalanes tienen razón, uniéndose a su causa? Claro, claro. Porque tiene su aquel que tengamos que informarnos muchos (como venimos haciendo) por otras vías de los citados motivos que, por cierto, compartimos y vamos difundiendo.

  4. Ningún Estado se haya secesionado de otro en cuya constitución sus ciudadanos se declaran como indivisible sin haber provocado una guerra.
    ➥CONSTITUCIÓN II REPÚBLICA ESPAÑOLA: Tít I. Art.8º: “El Estado español, dentro de los límites irreductibles de su territorio actual, …”
    ➥CONSTITUCIÓN de FRANCIA. Art 1: “Francia es una República indivisible, laica, democrática y social.”
    ➥CONSTITUCIÓN de PORTUGAL. Art. 51. “Ningún partido será constituido con programa que tenga naturaleza regional”
    ●Son las constituciones más cercanas a España en distancia y tiempo. ¿Y las demás?¿Y la de Suiza? ¿EEUU? ¿Cuba?
    Lista de artículos constitucionales con los que se declaran INDIVISIBLES los diversos países aquí →
    https://docs.google.com/document/d/1TF3hOhSl528EJ9y78Na0WWFhvvpuWzVo-FucTxIyjAk/mobilebasic

  5. Ya están redactados dos borradores (los más apoyados por los dirigentes nacionalistas) de la constitución catalana. En ninguno de esos borradores se permitiría el ”derecho a decidir”. Para que una comarca catalana se pudiera separar en un futuro hipotético, tendrían que reformar esa constitución con la aprobación de TODOS los catalanes en un referéndum. Si ahora que tienen que convencer a la opinión internacional no se permite, imagina después.

  6. 1)
    Pese a que, ante el bochornoso clima no tendría que opinar hoy, me desplazo expresamente hasta mi casa por un rato, ya que considero…novedoso lo que voy a comunicar.
    En estos últimos días nos han hecho saber diversos compañeros residentes en Barcelona y en algunos de sus municipios lo siguiente:
    “Ante las graves amenazas que están sufriendo desde Madrid sus dirigentes y sectores por votar democráticamente y aunque muchísimos compartían independizarse de España ‘por hastío de este Estado’ (sic) y otros estaban ‘indecisos’, son partidarios en buen número de que se desconvoque el referéndum del 1 de octubre, haciéndonos llegar también su asombro ante el desmarque de los catalanes conocidos como
    (continúa en 2)…

  7. 2)
    …Comunes’ (por sugerencia del Sr. Iglesias) de esta nueva emprendedura”. Asombro que yo comparto al entender perfectamente sus razones, pues no hay cosa más decepcionante e indignante que escuchar a un político apostar por un proyecto ‘desde la lejanía’ y desdecirse cuando toca ejecutarlo. Pero bueno, creo que esto les ha servido -al igual que a nosotros- para constatar que sólo la firmeza EN LA PALABRA, aun siendo un factor importante en cualquier dirigente (como siempre he mantenido) NO debe seducirnos, porque no es sinónimo de lealtad para con sus votantes cuando difiere de su voluntad política para emprender proyectos de envergadura.
    (continúa en 3)…

  8. 3)
    Y aunque lo que plasmo a continuación ya se lo hemos comunicado por otros cauces, quiero, personalmente, dar también desde este digital las GRACIAS a este importante gremio (prefiero no especificarlo) por la solidaridad demostrada con sus dirigentes separatistas, ya que antes de verles sometidos a tan indignas y retrógradas amenazas procedentes de nuestro Estado, prefieren que se anule el referéndum:
    Una vez más, GRACIAS ‘compis’ por vuestra ‘lección de solidaridad’ (no cobardía) con ERC, y valentía también de los que quieren seguir adelante con el referéndum, aunque deberíais todis hacer desistir a dicho partido. No déis el gustazo a la derecha y falsa izquierda de generar polémicas con el referéndum.
    (continúa 4)…

  9. 4)
    GRACIAS, porque nos habéis hecho partícipes en tantas Comunidades de vuestro cabreo y reflexión sobre la palabra. Sabéis/sabemos que políticos emprendedores como los de ERC escasean. Pero algún día iremos ‘todos a una’ hacia la República española, lejos de este maloliente Estado gobernado y apoyado “directa o indirectamente por cobardes”, según decís.
    Siempre estaremos con vosotros y en mutua reciprocidad nos entenderemos (hasta en el canje de la próxima “lote” navideña). Y como hemos acordado ya:
    “SALUD, VACACIONES (los que las cogéis ) Y REPÚBLICA”.

  10. Vamos a ver. No se trata de negar el derecho a decidir. Se trata de saber qué es decidible.
    No se puede decidir, por mucho que lo vote una mayoría acreditada, que el sol salga por el oeste, que haya luna llena cada dos semanas en lugar de cada cuatro o que Cataluña no forme parte de España. Tú no puedes decidir quienes son tus padres o en qué país has nacido. No son materias “decidibles”. Son hechos. Ese es el meollo de la cuestión.
    Yo no soy español si no es porque los catalanes también lo son. Si se van, ya no hay España. Será otra cosa. Y personalmente, yo me quedaré con “de madrileño” a la espera de lo que vaya surgiendo después de la secesión.
    Hablas de la cultura española cuando dices “lo de decidir la soberanía de un territorio no entra dentro del marco de la cultura ‘española’”. ¿Participan los catalanes de esa ‘cultura española’? Sí ¿no?
    Estoy de acuerdo contigo en todo lo demás (“¿a quién no le gustaría librarse de esta España borbónica de los González, Aznar o Rajoy?”). Pero ¿acaso no han sido los catalanes tan partícipes/súbditos abnegados como todos los demás? ¿No han ensalzado en su momento a reyes y dictadores con el mismo fervor y no se han aprovechado sus élites de privilegios y corruptelas como los de cualquiera de otra zona?

    Es evidente que hay que cambiar las reglas del juego que permite a una oligarquía cada vez más avariciosa y cerril aprovecharse de un pueblo sumiso y acobardado. Es cierto que los catalanes han dado un aldabonazo. Pero la estrategia de sus élites de huir con el botín para crear su propio Estado de Partidos a imagen del anterior, no solo es un acto de cobardía, es una estafa.

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