Que no te cuenten cuentos, olvida lo que dicen todos esos tiralevitas de los grandes medios de comunicación. El ‘milagro’ del dicharachero aristócrata no tiene nada que ver con el ‘sistema educativo estadounidense’ (que no americano, periodistas soplagaitas), o al menos no con su calidad, sino con la cantidad de pasta que se ha puesto sobre la mesa. Ese es el auténtico espíritu yanki: ¿qué más da que que al acabar los estudios no sepas hacer la o con un canuto si puedes pagar para que otros la hagan por ti? Así que siempre que puedas permitírtelo ellos te dan su aprobado y a vivir, que son dos días.

Y es que para que un auténtico pasota como este chaval –hay que serlo para repetir tres veces 2º de la ESO– pueda mejorar repentinamente su capacidad de esfuerzo hasta el punto de adelantar cursos, no hay milagros, pero basta con que mamá y papá puedan llenar la mochila escolar de dinero (propio o ajeno) en lugar de llenarla de libros para, a nivel de titulación, ser tan bachiller como el que más se haya esforzado. Una cuestión de clase que los deprimentes pobres no entendemos.

Pero esto viene de largo, de muy largo, y para ponerlo en clave española nadie mejor que Berlanga:

El oportuno tuit es obra de @dehardmenpath

1 Comentario

  1. ¡Anda que no tiene jeta el chaval éste, por su actitud incívica y privilegios! Claro que ‘de casta le viene al galgo’, como se suele decir.

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