Eric Toussaint, CADTM | Rebelión | 21/07/2017

A comienzos de 1918, el gobierno soviético suspendió el pago de la deuda externa y a inicios de febrero de 1918, decretó el repudio de todas las deudas zaristas así como las deudas contraídas por el gobierno provisional destinadas a continuar la guerra, entre febrero y noviembre de 1917. Al mismo tiempo, decidió expropiar todos los haberes de los capitalistas extranjeros en Rusia con el objetivo de restituirlos al patrimonio nacional. Al repudiar las deudas, el gobierno soviético ponía en práctica la decisión tomada en 1905 por el sóviet de Petrogrado y los diferentes partidos que lo sostenían. Este hecho provocó una protesta unánime de las capitales de las grandes potencias aliadas.

Decreto sobre la Paz

El gobierno soviético proponía una paz sin anexión y sin compensación/reparación. Y agregaba la puesta en práctica del derecho de autodeterminación de los pueblos. Se trataba de la aplicación de unos principios totalmente innovadores o revolucionarios en las relaciones entre estados. Se comprobó que esta política del gobierno soviético contrarió e influyó, al mismo tiempo, a la del presidente Woodrow Wilson, |1| quien había hecho del derecho de autodeterminación de los pueblos un elemento central de la política exterior de los Estados Unidos. |2| Las motivaciones de los bolcheviques y los del gobierno de Estados Unidos eran ciertamente diferentes. Los Estados Unidos, que no tenían ningún dominio colonial importante, tenían muchísimo interés en debilitar los imperios británico y alemán, las potencias coloniales belgas, francesas, holandesas… con el fin de ocupar su lugar mediante otros métodos. El mejor argumento diplomático y humanitario era el derecho a la autodeterminación de los pueblos africanos, caribeños, asiáticos que todavía estaban sometidos al yugo colonial. Para los bolcheviques, se trataba de poner fin al Imperio zarista que denunciaban como una prisión para los pueblos.

La voluntad de hacer la paz constituía una de las causas fundamentales que habían provocado el levantamiento revolucionario de 1917. Una aplastante mayoría de soldados rusos se negaban a continuar la guerra. Eran, casi todos, campesinos que deseaban volver con sus familias y trabajar la tierra. Además, desde hacía largos años, mucho antes del comienzo efectivo de la guerra, los bolcheviques, en el marco de la Internacional socialista de la que formaron parte hasta la traición de 1914, se habían opuesto a la política de preparación de la guerra, al mismo tiempo que afirmaban que era necesario un combate común para acabar con el capitalismo y su fase imperialista, así como con la dominación colonial.

Para poner en práctica estas ideas, el gobierno soviético estuvo obligado a entablar negociaciones separadas con Berlín y sus aliados ya que, en 1917, Londres, París y Washington querían continuar la guerra. Trató con ahínco de llevar a esas capitales aliadas a una mesa de negociación pero no tuvo éxito. Después de haber firmado un armisticio con el Imperio alemán a mediados de diciembre de 1917, alargó las negociaciones con Berlín durante 5 meses. Tenía la esperanza de ver a varios pueblos de Europa, y en primer lugar el pueblo alemán, levantarse contra sus gobiernos para conseguir la paz. También esperó en vano que el presidente Wilson aportara un sostén a la Rusia soviética frente a Alemania. |3| Igualmente, quería demostrar a la opinión pública internacional que deseaba una paz general tanto al Oeste como al Este, y que sólo sería un último recurso lo que le llevaría a firmar una paz separada con Berlín.

Desde diciembre de 1917, el gobierno soviético comenzó a hacer públicos numerosos documentos secretos que mostraban cómo las grandes potencias europeas se preparaban para el reparto de territorios y pueblos en detrimento de sus derechos a la autodeterminación. Especialmente, se trataba de un acuerdo entre París, Londres y Moscú, de 1915, que preveía que con la victoria, el Imperio zarista tendría el derecho de tomar Constantinopla, Francia recuperaría Alsacia-Lorena y Londres tomaría el control de Persia. |4| A comienzos de marzo de 1918, el gobierno soviético firmaba el tratado de Brest-Litovsk con Berlín. El precio fue elevado. El Imperio alemán se adjudicaba una gran parte del territorio occidental del Imperio ruso: parte de los países bálticos, parte de Polonia y de Ucrania. En resumen, ese tratado amputaba a Rusia del 26 % de su población, del 27 % de la superficie cultivada y del 75 % de la producción de hierro y de acero.