Redacción/Rokambol/31.07.17

Varias llamadas al teléfono de emergencias 112 alertando del brutal suceso exhibicionista que estaba teniendo lugar en la céntrica calle Colón de Valencia evitó que los no tatuados pudieran acceder al interior del edificio del Corte Inglés y provocar allí una estampida con todos los riesgos que eso supondría en plena temporada de rebajas. Agentes a caballo de la Policía Local y Policía Nacional, en una operación conjunta con Protección Civil, la Federación Española de Fútbol y la Dirección General de Bellas Artes, llegaron en pocos minutos al lugar de los hechos para instalar una carpa de aislamiento y cubrir con mantas a los “inmaculados”.

Los tres individuos no tatuados fueron retenidos en la carpa durante más de dos horas a fin de preservarlos en lo posible de la vista de los transeúntes y averiguar no solo el motivo de su falta absoluta de tatuajes en brazos, cuello y piernas sino por qué caminaban por la misma calle, a la misma hora, a pesar de no conocerse de nada, según aseguraron los detenidos. Al parecer, y después de que uno de los agentes les presionara enseñándoles una cabeza de tigre tatuada con siete colores en su culo, los exhibicionistas confesaron que habían llegado de Ganímedes esa misma tarde.

“El Gobierno no obliga a nadie a que se tatúe, por el amor de Dios, pero tampoco vamos a permitir que los rebeldes vayan por ahí enseñando su piel sin ningún pudor ni respeto”, ha dicho el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana para explicar la rápida intervención de los agentes montados de la Policía. “Muchos niños, e incluso jóvenes que todavía no han decidido ni cómo ni dónde se pondrán su tercer tatuaje, no tienen por qué contemplar este tipo de cosas”, añadió.   Más en Rokambol

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