Antonio Maestre | La Marea | 19/08/2017

Una de las causas más importantes para evitar el odio a los musulmanes es identificar correctamente a los responsables de que el discurso integrista y radical cale entre algunos de sus miembros. Tan irresponsable es incidir en la generalización sobre los musulmanes como pasar por alto la importancia de ideologías religiosas intolerantes que financian, promueven y difunden un mensaje de odio que no tiene cabida en una sociedad abierta y democrática. El wahabismo y el salafismo son dos corrientes diferentes sunitas pero imbricadas por un mismo concepto, el takfirismo. Que significa la expulsión del distinto, no concebir al resto de musulmanes como verdaderos y el rechazo al que no practica ni su religión ni su misma acepción de la misma. En esencia, el wahabismo y el salafismo son discursos de odio.

Arabia Saudí es, junto a Qatar, uno de los países difusores más importantes de la corriente fundamentalista del wahabismo. La visión del Islam wahabí del profeta Muhammad Ibn Abd Al Wahhab, que data del siglo XVIII, preconizaba un ideario mucho más riguroso para todos aquellos musulmanes que según él se habían desviado del verdadero mensaje del Islam. La unión de esa visión integrista del islam y Arabia Saudí se dio en el año 1744 por el acuerdo pactado entre el predicador y Muhammad Bin Saud, fundador de la dinastía Saud a la que hoy pertenecen los sátrapas del Estado actual de Arabia Saudí.

“La exportación por parte de Arabia Saudí de una rama rígida, fanática, patriarcal y fundamentalista del Islam conocida como wahabismo, ha alimentado el extremismo global y contribuido al terrorismo”, analizaba Scott Shane en un artículo en The New York Times. La visión extrema del Islam coaligada con la dictadura saudí ejerce una dramática influencia sobre el yihadismo dependiente de la corriente salafista, que persigue devolver La Meca a unas postulados utópicos de pureza islámica.

Por ello, paradójicamente, el terrorismo de raíz salafista actual es una serpiente venenosa creada por la visión dogmática de la religión que alimentan los Estados wahabistas de Arabia Saudí y Qatar, y que creció con el antiimperialismo, pero que no dudaría en matar a su creador si tuviera la oportunidad de conquistar La Meca.

Wahabismo en España

La mezquita de la M30, o Centro Cultural Islámico de Madrid, fue inaugurada el 21 de septiembre de 1992 con la presencia del rey de Arabia Saudí Salman Ben Abdelaziz y el rey Juan Carlos I. La inauguración se produjo 11 años después de un acuerdo al que habían llegado 18 países musulmanes con presencia diplomática en España y sólo después de que el rey Fahd de Arabia Saudí hubiera puesto 2.000 millones de pesetas (12 millones de euros) para la construcción del complejo de seis plantas y más de 12.000 metros cuadrados.

El actual imán de la M30, Hussam Khoja, se ha pronunciado en diferentes ocasiones en contra de la violencia y contra la visión integrista y rigorista que nutre a los terroristas salafistas y el Estado Islámico, enarbolando su independencia ante el dinero wahabí que financia la mezquita pero ejerciendo el discurso implantado y gestionado desde La Liga del Mundo Islámico, la coalición islámica internacional que dirige la mezquita. El anterior imán, Moneir Mahmoud, un suní de nacionalidad egipcia que ejerció de profesor e imán en Arabia Saudí, siempre ha rechazado influencia wahabí en su discurso y también sufrió el desprecio de los asistentes más radicales a su mezquita por sus discursos contra Abu Qutada, un clérigo radical próximo a Al Qaeda. Estos son dos ejemplos paradigmáticos de la controversia entre dos discursos integristas como el wahabí y el salafista por el control del mundo musulmán.

La mayor radicalidad del discurso no se da en las mezquitas grandes a cargo de los imanes plenamente identificados, sino en pequeños lugares de cultos ilegales y clandestinos, o centros islámicos de menor tamaño. Sin embargo, no es menos cierto que la financiación de Arabia Saudí de las principales mezquitas en España y en Europa legitima una visión rigorista del Islam desde los grandes centros de oración. El dinero saudí está en las mezquitas de Marbella, de Whitechapel, en Londres, del rey Fahd en Los Ángeles o de Saint-Etienne, en Nantes. En el momento de la inauguración de la mezquita de la M30 los musulmanes moderados ya advertían del peligro de la implantación de la visión saudí del Islam: “Arabia Saudí pretende ser la representante verdadera del Islam, pero no lo practica”, afirmaba Jalifi Riadh, un profesor tunecino de ley islámica en un artículode El País en 1992.

La mano de Arabia Saudí en la propagación del discurso del odio es tolerada por parte de los responsables políticos. En mayo de 2016 fue permitido un sermón en el Centro Cultural Islámico de Cornellá en la mezquita Al Tauba del imán saudí Saleh Al Maghamsi. Este clérigo, responsable de la mezquita de Quba en Medina, ha llegado a defender la santidad de Osama Bin Laden por encima de la de cualquier otro infiel.

Un informe del CNI al que tuvo acceso El País en el año 2011 advertía del escaso control que se tenía sobre el dinero que Arabia Saudí y Qatar, junto a otros cuatro países como Kuwait, Emiratos Árabes, Libia y Marruecos enviaban a comunidades musulmanes y cómo acababan financiando organizaciones radicales y células islamistas. Nada ha servido para que la política exterior española cambie su postura frente a los petrodólares de las dinastías wahabitas.

La financiación de las mezquitas en España es solo una de las partes más evidentes del incesante flujo de dinero que las dictaduras de Arabia Saudí y Qatar usan para ampliar su influencia. Los negocios al más alto nivel y las fuertes inversiones de capital en empresas españolas, junto a los jugosos negocios que proporcionan estos países, hacen que se sea muy laxo con el discurso del odio que promueven y al que dan soporte.

‘El dinero del wahabismo de Arabia Saudí y Qatar en España’ forma parte de una serie de artículos que serán publicados en los próximos días.

5 Comentarios

  1. Desde luego que, analizando los hechos, hay cosas que no me cuadran, y voy a enumerarlas:

    1°.- COMPLICIDADES.
    Para que los amigos y familiares de los que consumaron los atentados no sospechasen nada…no viesen actitudes o escuchasen comentarios anómalos…, sólo es justificable porque no quisieron delatar a sus seres queridos.

    2°.- IMÁN DE RIPOLL.
    Algo similar al punto anterior para no delatarle sus fieles, porque los Imanes les inspiran “respeto”…miedo, y es evidente que entre los musulmanes existe una gran complicidad de silencio mediante guetos impenetrables en su cotidianidad para los occidentales.
    Pero, ¿cómo el CNI no fichó a este imán con los antecedentes que tenía? (salvo que al ser un “confidente”, optasen por hacer la vista gorda), claro.

    3°.- CONDUCTOR DE LA FURGONETA.
    Tampoco es admisible que el marroquí, Younes, huyese a toda pastilla, paseando después, burlando la vigilancia de las autoridades. Observando una de sus fotos en la tele, no me proyecta que este miserable llevase explosivos adheridos al cuerpo para abatirle la Policía a tiros ¡ni de broma!. O se han equivocado de persona o eran simulados.

    4°.- ERRORES DE LOS MOSSOS.
    -MORO CON EXPLOSIVOS AL CUERPO.
    ¿A cuento de qué el otro presunto cómplice de la camiseta naranja, se puso unos explosivos ficticios? ¿Con qué fin quería amedrentar, sabedor de que no podía explosionarlos? Y, ¿por qué, ignorando esta simulación, el agente le dispara, pudiendo haber provocado una tragedia de inimaginables consecuencias?. El sujeto clamaba algo cuando le dispararon, (parecía decir: “NO…NO…”) ¿Por qué no le dejó hablar?.
    -AVISO DE ATENTADOS.
    Vocear a los cuatro vientos ” Atentado confirmado” (sembrando el pánico) cuando lo coherente es evitarlo y optar por otras medidas para despejar la vía pública.

    5°.- IMÁGENES “SECUESTRADAS” DE LOS ATENTADOS.
    Evitar informativamente las escenas escabrosas, por cuya opción optaron algunos medios, no lo comparto, aunque SÍ que NO se proyecten rostros de las víctimas pero, DE NINGUNA MANERA ¡POR INTOLERABLE! esta censura impuesta en la era de la información, transmitiéndose en los lugares de los hechos “aparente normalidad visual”. ¡Hace falta ser CRETINOS -aunque sabemos quiénes fueron sus ideólogos- para optar por esta censura! ¿Es que no tienen bastante con la necesaria información ya CENSURADA en política por las autoridades, para que “desde abajo” se fomente la misma?. Pero, ¿qué necesidad tenemos de estar escuchando relatos testimoniales y repetitivos de uno y otro que pasaba por allí, narrándonos -como en un culebrón- que los transeúntes corrían?, cuando este detalle, por obvio, no ha lugar y tales testimonios deben ser en todo caso, adicionales o… paralelos, pero nunca utilizarlos prioritariamente para sustituir el escenario de los hechos en tiempo real, lo que debieran habernos ofrecido los informativos.

    6°.- MANIFESTACIÓN EL PRÓXIMO SÁBADO.
    No tratándose de reivindicación alguna hacia destinatarios capaces de cambiar su decisión, ¿qué sentido tiene?, pregunto al tiempo que contesto: “Mostrar unión contra el terrorismo”. ¿Y?… Y no hay más, por absurdo el motivo, al haber quedado evidencia en Cataluña y resto de España de la solidaridad existente por parte de todos contra estos atentados. Cosa diferente es que, estratégicamente los partidos, sirviéndose de la excusa de los atentados, quieran utilizar la foto para hacernos ver que las discrepancias políticas con Cataluña se han acabado, haciendo de España una Grande Unida. Pero esto ya es otra cosa, como digo. Sinceramente, lo que más rabia me da es el eslogan elegido “No tenemos miedo”. Mira tú, ¡qué valentía desarmados mientras a otros van matando! Vamos, sólo les falta postrarse de rodillas frente a una mezquita coreando: “Aquí tenéis mi nuca”.

    Dicho lo anterior, para combatir el terrorismo hay que acorralarlo desde varios ángulos y uno de ellos, siendo el objetivo político, el otro reside, como dice PODEMOS, en su financiación.

  2. Insisto, que por la foto del tal “Younes”, no me proyecta que fuese capaz de adherirse al cuerpo explosivos para matar.

  3. Perdonad mi pesadez, pero estoy concentradísima viendo MVT y me parece importante lo que dijo la que habló en conexión telefónica, porque el escenario del abatido yo no lo veo claro. Si el aludido es Younes, no puede ser que aportara explosivos adheridos, porque su foto puede despistar ante ‘la vista’, pero no’ mentalmente’, como en esta ocasión es mi caso.

    Mejor es que los Mossos faciliten una información certera y oficial antes de andar con especulaciones sobre “apariencias”, porque yo tampoco puedo andar accediendo a cada momento al digital pronunciándome sobre las mismas. Por otra parte, estoy aprovechando que esta tarde estoy en mi casa para opinar, pues próximamente ya no podré hacerlo.

  4. Bueno, no podré hacerlo en una larga temporada, salvo que surja algo importantísimo y me desplace a mi casa, pues en la otra llega la red Wifi únicamente a la planta baja, en la que mi marido tiene su ordenador corporativo (que yo no puedo utilizar, evidentemente). Y a la primera planta (donde podría yo instalar el mío) pues no llega, al irse continuamente la conexión. Y éste es el trajín (aunque a nivel personal que a nadie importa) que me traigo continuamente de acá para allá.

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