Redacción/Rokambol/4.09.17

Burlar al jefe de la empresa acudiendo a trabajar casi cinco días más tarde del final de las vacaciones de verano podría estar al alcance de cualquier individuo, aun sin tener conocimientos de física cuántica ni disponer de artefactos espacio-temporales. Ni siquiera es necesario recurrir a la baja médica o la exención por asuntos familiares.

El método, que no necesita tampoco de una fuente de energía adicional ni el empleo de rotores electromagnéticos, se ha dado a conocer como Singularidad del tío Benjen, y tan solo requiere que el trabajador sepa montar a caballo con cierta soltura. Poseer una espada de casi dos metros favorece el proceso pero no es imprescindible, parece ser.

La Singularidad del tío Benjen es un Deus ex machina bastante eficaz y para el que solo se necesita paciencia y confianza absoluta, ya que la mayoría de las veces el pariente de Jon Nieve acude a rescatarte solo unos pocos segundos antes de que entres por la puerta de la oficina. Mantener la sangre fría mientras avanzas hacia la entrada del centro de trabajo es fundamental para que el método funcione, pues muchos ciudadanos pierden los nervios en los últimos metros y huyen despavoridos sin esperar a que Benjen Stark aparezca. Entonces el sistema se neutraliza y el rescate no solo no se lleva a cabo sino que el trabajador es sancionado por llegar tarde, borracho y desarreglado.

Si se respetan los tiempos y se mantiene la calma, aseguran los físicos, el proceso se desarrolla de manera muy sencilla: Benjen se presenta a caballo y te agarra por las solapas justo unos metros antes de que te reincorpores a la realidad, te presta su caballo para que huyas y él se queda para ser devorado por la rutina, la precariedad y la angustia. Ciento siete horas más tarde, con un bronceado más californiano y la mente más despejada, el empleado aparece sentado en su centro de trabajo sin que nadie haya reparado en ese desfase horario equivalente a casi cinco jornadas. ¿Donde ha ido a parar todo ese periodo de tiempo y por qué el jefe no lo percibe? “Pregúntenle a Daenerys”, han dicho los científicos.   Más en Rokambol

Deja un comentario