Ramón Cotarelo | 12/09/2017

Absurda la guerra de cifras. Por mucho que Millo y los del PP mientan y manipulen, lo ha visto todo el mundo: un millón de personas por la independencia en Barcelona. A pesar de las trabas, las amenazas, la guerra sucia, la represión y el lerrouxismo de la “verdadera” izquierda que intentó dividir el movimiento con un éxito tan notable que no estaría de más que Colau, Iglesias y Doménech fueran pensando en dimitir, viendo el tirón que tienen y el peor destino que les aguarda en Cataluña. Había más gente en la manifestación de C’s. Quizá debieran unirse y, en todo caso, es de esperar que esta amarga experiencia fuerce a Colau –cuyo instinto de supervivencia político es el único al que obedece- a replantearse su negativa a facilitar colegios el primero de octubre.

Una concentración libre, democrática, pacífica, un ejemplo de civismo y cohesión. Cuestión de saber si al genio de La Moncloa esto sigue pareciéndole una algarabía o alguien le ha explicado ya que es el comienzo de su fin, el preludio a la votación del 1 de octubre próximo, en la que se firmará el acta de nacimiento de la nueva República catalana.

Las tres semanas que faltan hasta el referéndum estarán seguramente repletas de incidentes berlanguianos como los de la Guardia Civil en Valls, de ridículos sistemáticos de un gigantesco aparato de represión perfectamente inútil dotado de un potencial de overkill innecesario porque no se puede emplear contra todo un pueblo empeñado en emanciparse “de una puta vez”, como dice Lluís Llach con estro poético por dos razones:

En primer lugar, porque es eso, todo el pueblo, todas las clases sociales, un movimiento transversal que viene de muy atrás, de generaciones con una voluntad de ser que ha superado barreras, prohibiciones, cárceles, dictaduras, fusilamientos. Solo habría un medio, no ya de frenarlo, sino de cuestionarlo: sacar a la calle de forma voluntaria y pacífica a otro millón de personas en defensa de la situación actual, de la sumisión de Cataluña a España. ¿Hay alguna duda de que, si pudieran, quienes hablan de “mayoría silenciosa” lo harían? Para ejemplo, cuéntense los asistentes que tendrá la próxima manifestación del día de la Raza el 12 de octubre en Barcelona.

En segundo lugar porque si el movimiento se frustrara por el motivo que fuese, las consecuencias serían terribles. La venganza de los “demócratas” españoles, desde el PP hasta los comunistas de IU pasando por Podemos, el PSOE y otros defensores de la nación española, iría a la raíz misma de Cataluña y su dignidad como nación, que tratarían de destruir como fuera. Y si España entera sufrió las devastadoras consecuencias de haber perdido una guerra en 1939, la experiencia catalana fue ya entonces doblemente dura.

La Diada de 2017 es la mejor respuesta a la política de persecución del gobierno central y sus aliados socialistas y de C’s, esos que blanden la legalidad vigente sin preguntar cuál sea su legitimidad. Su impacto exterior evidente ha estrechado el margen de acción del gobierno central a extremos inverosímiles. Tanto que empiezan a escucharse voces dentro del aparato orgánico y mediático del PP pidiendo la dimisión de Rajoy por inútil. De tener sentido común, este aprovecharía para irse, antes incluso de que esa oposición interna se convierta en un alud, se rompan los equilibrios interiores de la presunta “asociación de malhechores” y el hombre acabe en Soto del Real, con sus amigos.

Y hay algo más y bien patente. Algunos de los diversionistas que han pretendido rivalizar con el “mainstream” de la opinión popular claramente independentista, están empezando a cambiar su discurso. El líder de Podemos, Iglesias, que lleva una temporada haciendo declaraciones contradictorias en clara muestra de que sigue sin entender nada de Cataluña, tan a la desesperada como los del PP, ahora propone una alianza con PSOE y C’s para echar a Rajoy y aceptar un referéndum de autodeterminación. No puede ignorar que tanto el PSOE como C’s son radicalmente contrarios a la idea (en el fondo, como él mismo) pero trata de salvar los muebles de una izquierda que solo surgió, como se ve ahora, para encontrar puestos y sillones para una nueva generación de políticos españoles y españolistas.

Ayer, en Barcelona arrancó la corriente que desembocará el próximo primero de octubre en una avenida de los ríos Alfeo y Peneo con los que el Hércules de la nación catalana barrerá los establos del rey Augías del Estado español y se llevará por delante el podrido sistema de la tercera Restauración y su clase política de vividores del erario de nueva o vieja generación.

25 Comentarios

  1. Ramón Catarelo o como te llames.
    No estas fumado estas zumbado y muy cabreado eres un fraude. El último artículo que te leo PELOTA dime quien te paga esta basura de pacotilla.

  2. Nada de acuerdo…aunque muchos queramos una República como se puede ir de la mano del PP Catalán que no es otro que CIU,los herederos de Cambó que han robado durante 40 años o desde hace siglos con sus “hermanos” las elites Españolas…

  3. “….una izquierda que solo surgió, como se ve ahora, para encontrar puestos y sillones para una nueva generación de políticos españoles y españolistas.”

    Unos nazionalistas independentistas que sólo surgieron, como se ve ahora, para llenar sus barrigas y sus bolsillos a costa del pueblo al que dicen defender.

  4. perdona, pero no tienes ni puta idea de lo que es Catalunya, La lucha por la independencia la esta llevando acabo la derecha catalana, que no tiene nada que envidiar a la Española. Ese nacinalismo que tanto admiras, es elitista, etnicista, y solo esta logrando dividir a la rica y diversa sociedad catalana.

  5. La derecha catalana(la derecha independentista porque también hay la derecha del PP, Ciudadanos, Unió, y Psoe), va a remolque de la gente , el movimiento està por encima de esta gente, ya se vieron desbordados hace 5 años y por eso se han subido al carro. Pero la gran masa de ciudadanía es la que pide independencia y eso es lo que ha captado perfectamente Ramón Cotarelo.

    • Totalmente de acuerdo. El 2012 la gente les pasó por encima, y desde entonces van dando tumbos según sople el viento. La única manera válida de ‘contar’ es mediante un referéndum, y eso se llama DEMOCRACIA

  6. “Absurda la guerra de cifras. Por mucho que Millo y los del PP mientan y manipulen, lo ha visto todo el mundo: un millón de personas por la independencia en Barcelona.”

    Claro, claro…. y los 6.000.000 de Catalanes que nos quedamos en casa porque no estamos en absoluto de acuerdo con esta locura independentista somos menos que 1 millon (esta por ver y dudo mucho que sean tantos).

    Son las matematicas de Puigdemont.

    • Esto se aclara facilito con un referéndum, donde ‘los 6.000.000 de Catalanes que nos quedamos en casa’ podáis expresar libremente vuestra opinión. Se llama DEMOCRACIA

      • Más facilito y con mas DEMOCRACIA se aclara con un referendum donde TODOS los 46.000.0000 de españoles pudieran votar y decidir sobre está cuestión tan importante como es si quieren que su país se rompa. Esos si es DEMOCRACIA.

        Pero claro, a los que tanto se les llena ahora la boca con la palabra DEMOCRACIA seguro que esa opción ya nos les iba a gustar tanto y ya no serían tan DEMOCRATAS.

  7. No soy catalán, soy vasco y me solidarizo con aquellos que deseen adherirse al derecho de autodeterminación, independientemente de quien dirija ese movimiento ahora. Un derecho que aunque sea universal, para muchos carpetovetónicos, icluidos algunos que se proclaman de izquierda, les parece un crimen abominable .Y lo hago además de ser un gesto solidario, por pragmatismo político, porque este acto de solidaridad con aquellos que se enfrentan a este Régimen neo franquista, nos parece positiva en poro de las libertades. , Y porque esta acción política electoral (no estamos ablando de hacer un crimen hediondo, solo de un referéndum) supone un ataque a uno de los pilares básicos de los “atados y bien atados “valores franquistas” en los cuales este régimen se sustenta, y que todo demócrata de corazón debería sentirse solidario a toda imposición política.
    Porque es sabido que toda imposición forzosa, no es para nada democrática, y la imposición a la “Unidad de España” la absorción de las distintas nacionalidades sin consulta previa de estas nacionalidades, es además de ser una imposición antidemocrática es sin duda alguna una anexión totalitaria. Esta “unidad de España” no deja de ser una unidad impuesta a la fuerza contra varias nacionalidades en todo el territorio estatal. Desde la derrota de la democracia republicana y la victoria franquista y en el neo franquismo, esta democracia estará ausente, mientras, carencias democráticas, tales como el derecho a la autodeterminación, no sean aplicadas. Para las elites dominantes del Estado español el basamento máximo que determina sus carencias democráticas burguesas es sin duda su arcaico y nostálgico espíritu imperial que hace que se sienten desnudos sin sus valores de “grandeza y dominación”, y si se comienza materializar estas dexanesiones el derrumbe del Régimen es cosa hecha. Es por eso la histeria de los adictos a este Régimen a los que lo que más les preocupa es el propio Régimen DEL QUE SE NUTREN, lo demás que su España se libere o no les importa un comino.

    • Totalmente de acuerdo, añadiendo que sin los PIBs vasco y catalán, la ‘gran’ España se va a pique en dos días. Por eso tiemblan y se aferran a su inmutable ‘legalidad vigente’, olvidando que las legalidades son ‘vigentes’ hasta que la gente decide lo contrario. De no ser así, India, Paquistán y los EEUUA seguirían siendo colonias británicas, los afroamericanos seguirían siendo esclavos, las mujeres seguirían sin derecho a voto, la semana laboral de 40 horas seguiría siendo un sueño, etc., etc.

  8. No soy nacionalista, ni socialisto, ni catolico, ni siquiera catalan(almenos de nacimiento) ni tampoco falangisto,(que parece estar de moda) pero veo que fuera de cataluña estan un poco perdidos. He visto abuelos y abuelas, con sillas, bastones y demas recursos ortopedicos, entrados en canas y en halopecias (entre los que me incluyo) jovenes y algun que otro “pijo” pero la mayoria de los que estábamos allí, sabíamos porqué. No queremos que nos tutelen, ya somos mayorcitos,(a los niños no los cuento porque no pueden votar) y queremos votar, y decidir sobre que votar( sin tranpas como la de Suarez y la monarquia) la mayoria tenemosalgunos años de postfranquismo y postfraguismo y si me apuran de pujolyrajolismo. Políticos y seudo-periodistas, dejad de predicar las plagas biblicas, ya las estamos sufriendo ahora. Habeis gobernado por encima de vuestras posibilidades, os dejaremos que disfruteis las famosas y necesarias reformas con las que nos habeis agasajado y esperamos ya en plena recuperación económica nos devolvais las condiciones que disfrutábamos antes de que amablemente nos librarais de la catastrofe. Un humilde ciudadano de a pie.

  9. Posdata. Perdón por las faltas de ortografía y por el funcionamiento del moderno aparato que hago servir, espero que lo de la gran “masa” no sea por mi, estoy con sobrepeso pero a dieta, no hara falta hacer ningun corte de momento, no me gustan las medidas drásticas. (Suelen ser contraproducentes) el de a pie.

  10. No soy catalán nativo, pero son muchos los años que resido en Cataluña. Por tanto quiero lo mejor para mi descendencia, para Cataluña y para todos los catalanes, estoy harto de estar bajo la dictadura primero, y de sus herederos y del reinado que el dictador nos impuso después.

  11. Españolitos de a pie a ver si nos enteramos de una puñetera vez de que lo que está pasando en Cataluña nos concierne a todos. Es lisa pura sencillamente la demolición de las estructuras franquistas que llevan agarradas en la sociedad de este país de hace 80 años. Y de que nos vayamos enterando que acabar con estas estructuras es tarea de todos no solo de Catalunya. Porque una Cataluña Lliure libre ara del resto de España un país libre democrático y republicano. A este país siempre le hizo falta una revolución francesa y dicha revolución parece ser que está empezando en Cataluña visca Catalunya y visca España

    • Los ‘ciudadanos’ de una monarquía no son ciudadanos, son SÚBDITOS. Y cuando la monarquía viene del fascismo, como en España, peor que peor.

  12. En mi opinión, es un derecho de cualquier pueblo, comunidad o nación a expresar lo que quiere ser, como quiere vivir, ser gobernada, o cualquier otra cosa que se quiera reivindicar, por ese mismo derecho los políticos tiene derecho a la libertad de decidir si apoyan o no al referéndum, (Colau, Pablo Iglesias, etc.) otra cosa muy distinta serian los políticos que ponen medios y trabas para impedir que se puedan expresar el pueblo catalán.

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