Carta íntegra:

“Los conflictos políticos se resuelven, en los sistemas democráticos, a través de propuestas políticas que son consecuencia de negociaciones y diálogo. Entre Catalunya y el Estado español existe un evidente conflicto político que viene de lejos y que hemos intentado resolver con el máximo acuerdo y diálogo. Pero la respuesta siempre ha sido una negativa o un recorte insostenible. Cuando el Tribunal Constitucional tumbó el Estatut que previamente había sido votado por los parlamentos catalán y español y aprobado en referéndum por los ciudadanos de Catalunya, se rompió el pacto constitucional de 1978. Posteriormente se han formulado propuestas como un pacto fiscal en la línea del concierto económico de que dispone el País Vasco o una consulta no vinculante para conocer la opinión de los catalanes, pero todo ha sido en vano. El ‘no’ ha sido la única respuesta.

Este conflicto, después de haber intentado todas las vías anteriores, el Gobierno de Catalunya propone resolverlo convocando un referéndum de autodeterminación para el próximo día 1 de octubre. Este referéndum no cuenta, como es conocido por todo el mundo, con el acuerdo del Estado español, como habría sido deseable y como se ha pedido reiteradamente por una amplia representación de los parlamentarios y de la sociedad catalanes. En concreto, se constituyó un espacio llamado ‘Pacte Nacional del Referèndum’ que aspiraba a abrir un diálogo que finalmente tampoco fue posible. De hecho, hoy la justicia española está interrogando a los responsables de aquel Pacto, aprobado por el Parlament y nunca invalidado por el Tribunal Constitucional, como si se tratara de una actividad ilícita.

Lejos de abrir la puerta al diálogo, el Estado español ha iniciado una ofensiva de represión sin precedentes en que contempla desde la limitación al derecho fundamental a la libertad de expresión, impidiendo actos públicos y amenazando a medios de comunicación, hasta la detención del 75% de los alcaldes de Catalunya por haberse mostrado dispuestos a participar en el referéndum. En este proceso, ha presentado querellas penales contra todo el Gobierno de Catalunya y contra la mayoría de la mesa del Parlament, ha clausurado la web informativa del referéndum, ha prohibido la difusión de información y publicidad, ha politizado órganos que deberían ser independientes, como el Tribunal Constitucional o el mismo Poder Judicial… Todo esto, a pesar de que el Código Penal español confirma que convocar un referéndum, aunque sea sin acuerdo, no es nunca un delito.

Por otro lado, el apoyo de la sociedad catalana a la celebración de un referéndum es incuestionable desde todos los puntos de vista. Los resultados electorales así lo confirman, como también las resoluciones parlamentarias y las movilizaciones masivas de cada 11 de septiembre, que de manera reiterada y desde el 2012 mueven a millones de personas. Movilizaciones siempre pacíficas y convivenciales.

Es por eso que queremos hacer un nuevo llamamiento al diálogo al Gobierno español, y en particular a su presidente, Sr. Mariano Rajoy. Un llamamiento al diálogo para abordar de qué manera nos podemos poner de acuerdo para que los catalanes celebremos el referéndum. Un diálogo abierto, sin condiciones. Un diálogo político, desde la legitimidad que cada uno representa, para hacer posible lo que en democracia nunca es un problema, y todavía menos un delito: escuchar la voz de la ciudadanía.

Nos dirigimos, en este sentido, al presidente Mariano Rajoy y enviamos una copia al jefe del Estado, SM el rey Felipe VI, para que entienda que no dialogar es incompatible con la resolución de los problemas.

Nuestra disposición al diálogo ha sido, es y será permanente.

Cordialmente

Carles Puigdemont, Ada Colau, Oriol Junqueras y Carme Forcadell”

3 Comentarios

  1. ¡¡Me da la impresión de que este esfuerzo de buena voluntad va a “caer en saco roto” El destinatario no tiene oídos para los demás, solo se escucha a sí mismo y a sus “Moragas”. Pero bueno es intentarlo, así se le sube la arrogancia a Rajoy y trata de dormir plácidamente por la noche al ver lo importante que es y que puede meter en prisión a la mitad de España, ¡¡¡pobre iluso!!!.

  2. Vaya pérdida de tiempo…

    Para empezar, esa carta la tendrían que haber dirigido a la líder de la oposición en el Parlament, la Sra. Arrimades, y, por descontado, al resto de fuerzas (PPC, PSOE-C, ect) con representación parlamentaria. Pero como no quieren dialogar nada con los representantes del pueblo catalán, pues nada.

    Y es que se les nota muy incómodos cuando tienen que escribir “el apoyo de la sociedad catalana a la celebración de un referéndum es incuestionable desde todos los puntos de vista”. Uno se los imagina escribiendo eso, y mirando furtivamente hacia los lados, como el ladrón en mitad de la faena. Como al mentiroso al que se pilla antes que al cojo.

    No, no es incuestionable “desde todos los puntos de vista.” Miquel Iceta, Albiol, Arrimades y Rivera, que también tienen un punto de vista, lo cuestionan. Es más: lo niegan. Lo cual no sería mayor problema si fuesen cuatro matados, pero es que resulta que ellos también representan a la “sociedad catalana”.

    Pero claro, negociar con ellos dejaría a la vista de todos que, vaya por Dios, ellos solitos no son Cataluña entera. Y toda su argumentación se basa en la mentira de que en no hay más Cataluña que la que ellos representa. Por eso no pueden dialogar nada. En Cataluña, no.

    A quien le ofrecen dialogo es al gallego ese que se hace el muerto en Madrid, y al reyezuelo que se esconde detrás del muerto. Con esos sí se quiere negociar. Aún a sabiendas de que no habrá negociación alguna, pues está manitado por la Ley… y por el muy catalán Albert Rivera, que está esperando para partirle el espinazo al muy gallego Rajoy como se le ocurra ceder.

    ¡Ah!, Pero a Rajoy es fácil convertirle en un Demonio Extranjero. Así, en plan nazionalista. Los Otros. Odia a los Otros. Los Otros tienen la culpa de todo. Esos subhumanos españoles vagos que viven del esfuerzo y la brillantez de los catalanes. Menos los valencianos, los baleares, y del sureste de Francia, que se les reconoce la suficiente humanidad como para ser incluidos en el mapa del Paisos Catalans, aunque no la suficiente como para preguntarles su opinión al respecto. No, eso no, por Dios. ¿Te imaginas? “¿Quiere usted, ciudadano valenciano, pasar a estar gobernando desde Barcelona como parte del Paisos Catalans?”. No, por favor, ese referedum no. Ese se perdía fijo. Por aquello de que han mezclado su brillante genética catalana con sangre sucia de andaluces, murcianos y (oh, Deu Meu) algunos madrileños.

    Es como ese otro referedum, el que preparó Podemos en Cataluña, y que los propios nacionalistas catalanes impidieron enviando a los mossos pistola en mano. Porque ese referedum de Podemos no iba sobre una hipotetica nación catalana, sino sobre cosas muy concretas que tocaban muchos intereses financieros: los transgénicos y la deuda pública. Por eso el govern, estos mismos que ahora piden respeto democrático, abortaron ese referedum por la vía de las armas.

    No está de más recordar que ya hubo un referedum y unas elecciones plebiscitarias. El referedum fue un fiasco por que el pueblo catalán paso de él como de la mierda. Las elecciones plebiscitarias, así nombradas por sus propios impulsores (Junt x Sí y la CUP), y que fueron los que decidieron unilateralmente las condiciones de victoria (que Junt x Sí y la CUP sacaran más votos…. no escaños, sino votos… que el resto de formaciones) se perdieron. Es acojonante si te paras a pensarlo: te inventas un juego al que no quiere jugar nadie, te inventas las reglas… y pierdes.

    Lo curioso es que, en un arranque de sinceridad, salieron a reconocer la derrota. Y acto seguido dijeron que, como la aritmética parlamentaria les permitía pasar por encima de la oposición, se pasaban por el forro las promesas hechas y las reglas establecias por ellos mismos, y tiraban para adelante.

    Ahora, con el segundo referedum a las puertas, Pujdemont se caga y ofrece dos años de prorroga. Si por el él fuese, la pórroga duraría 20 años. Con la condición, eso sí, de que las cosas se quedasen como siempre: con la casposa derecha mandando en el govern. Porque eso es al final de lo que va todo esto.

  3. Es una vergüenza lo que pasa con Rajoy que cada vez da más pruebas de su incompetencia en todos los asuntos y la historia nos demuestra los conflictos que han traído los gallegos en el poder pasándose por los coj……nes las leyes sin que les ocurra nada. A mi juicio que el civismo que está teniendo la sociedad catalana en el proceso contra un gobierno debilitado con la única fuerza de la austeridad económica y policial reprimiendo, está consiguiendo que los que no éramos separatistas veamos con buenos ojos el separatismo dada la incompetencia de Rajoy; respecto a la carta al jefe del Estado, viendo cómo ha respirado hace poco se limpiará el ojete. Lo que está pasando en este país es de ciencia ficción.

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