Decir que el asunto de la independencia de Cataluña está cada vez más tenso y complicado no es ninguna novedad, e insistir en que la única vía razonable es la del diálogo, tampoco parece demasiado novedoso. Pero a estas alturas ya no sé si me producen mayor rechazo los cromañones que apoyan la violencia y el totalitarismo como medio para evitar la ‘ruptura’, o los y las sinvergüenzas que se dirigen a ambas partes de esta disputa exigiéndoles acuerdos.

Hay que tener mucho cuajo, o estar muy bien pagado (o ser un miserable muy barato) para poner al mismo nivel a los que llevan cinco años intentando dialogar y los que llevan ese mismo tiempo negándose a hacerlo si de cuestionar la muy monárquica y también muy franquista sagrada unidad de la patria se trata. ¿De qué vais?

Aquí hace muchos golpes y declaraciones que ya ha quedado claro que no se trata de una cuestión de independentistas y/o soberanistas contra unionistas, sino de demócratas contra fascistas, y solo hay que ver quiénes apoyan una postura u otra para tenerlo claro.

Diálogo, claro que hay que exigir diálogo, pero solo a quien se niega a dialogar, no a quien no ha dejado de desearlo nunca, y tampoco ahora. Y una vez conseguido ya podremos entrar en la legitimidad o no de aquello a lo que se aspira o aquello a lo que otros no quieren que se aspire. Ya podremos discutir si es más o menos egoísta no dejar que unos se vayan o querer dejar de pertenecer a un país que vota incansablemente a corruptos y sinvergüenzas. O por qué produce tanta tensión eso del patriotismo y las fronteras administrativas.

Ya sé, ya sé, en Cataluña también votan a corruptos. Vale, venga, aunque las últimas encuestas dejan al PDeCAT (heredero de la muy corrupta y muy ‘honorable’ CiU, compañera de negocios del PPSOE) descolgado y apuntan a otros derroteros, vamos a imaginar que sorprendentemente vuelven a ganar… pues muy bien, al menos los catalanes habrán eliminado duplicidades, y ya solo tendrán que aguantar a sus propios corruptos, a sus propios antidisturbios, a sus propios medios de comunicación y a su propia ‘Justicia’. Porque esto no va tanto de nacionalismos o identidades, o de falta de solidaridad, y a las encuestas de los últimos años me remito, como sí va de la oportunidad, como último recurso, de librarse del PP, de una parte de los corruptos, y de casi todo el franquismo sociológico de esa España por cojones. O simplemente va de responder de alguna manera a una situación que acaba con la paciencia de cualquiera. O al menos, como no tengo alma de mártir, ese sería mi motivo, apátrida como soy desde que me parieron, para votar sí a la independencia si es que viviera en Cataluña o fuera catalán. Porque toda esperanza tiene un límite, y en España no hay motivos para creer que alguna vez gobernará un partido medio normal, y mucho menos para imaginar que habrá una mayoría suficiente a favor de un democrático referéndum pactado, sabiendo que todos los partidos dinásticos (PP, PSOE e incluyamos a C’s) son claramente contrarios a esa posibilidad, y a la democracia misma.

Así que sería muy de agradecer que toda la canalla del españolismo progre/psoeísta se dedicara a abandonar esa cínica y muy medida equidistancia, y empezara a llamar a las cosas por su nombre. Pero no esperemos milagros, porque toda esa canalla forma parte del mismo sistema, y no va a tirar piedras contra su propio tejado.

9 Comentarios

  1. La ultima oferta de dialogo del Parlament al Gobierno Español fue ayer en la intervención de Puigdemont ante la Tve catalana. Con intemediarios o sin ellos, solos o acompañados. La contestación de Rajoy en el día de hoy ha sido: “La solución para acabar el conflicto es que Puigdemont anuncie su intención de no declarar la independencia de Catalunya y volver a la legalidad. Esto evitará males mayores” . O sea: rendición sin condiciones o intervención del ejército. Las primeras medidas para esto ya están en marcha. La enorme campaña propagandista para convencer al pueblo español de su justeza también funciona. La gente ya sabe quienes son los buenos y quienes los villanos. Radios, televisión estatal, televisiones comerciales (aunque algunas a veces intenten disimular su verdadero posicionamiento), periodistas, tertulianos y políticos de derechas (PPSOEC,s) forman piña para que la gente acepte la necesidad de masacrar a los catalanes en la muy probable acción militar que están programando. La desgraciada intervención del Jefe del Estado del día 3, representó un espaldarazo al gobierno del PP y a la opinión pública de derechas y de la derecha más extrema.

    (Y mientras tanto, la enorme masa de los epañoles no se entera de lo que viene). (Y mientras tanto, Murcia luchando sola contra el no soterramiento del AVE y la división de su ciudad).

    Feo Otoño nos espera.

  2. Está claro que no se puede medir igual a los que llevan 5 años intentando negociar y a los que llevan esos 5 rechazándolo cuando se trata de hablar de la monarquía, nos ha jodío! como que ese es el problema que desmorona el castillo de naipes en el cual están los corruptos descansando llamado régimen del 78 en el cual han metido a España secuestrándola y hay que liberarla entre todos para formar otro Estado y que estos corruptos paguen por el mal que han hecho en tantos años robando…..con la deuda pública……el paro y los recortes.

  3. Mal empiezas ya reduciendolo todo en dos bandos: democratas contra fascistas.
    Soy ciudadano del mundo y de ideologia mas bien de izquierdas y muy democrata. Ser tan democrata tiene un problema, y es que acepto lo que quiere la mayoria aunque no me parezca lo correcto.
    Esta parte del mundo donde vivimos es así, llena de gente con ideales de patria y caciquismo. Esta bien que no te guste, pero aceptala o vete a otro lugar del planeta donde puensen como tu, ya que son mayoria; eso es democracia.
    PD aceptarla no significa que no sigas luchando por lo que quieres, aceptarla es no insultarla, es respetarla, es solo eso, aceptarla.

    • Totalmente de acuerdo. La postura de Paco Bello es inaceptable. De acuerdo, quedemos a la salida del recreo a arreglarlo con los puños entonces (sigh)

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