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Rosa María Artal | El Diario | 06/10/2017

Imaginen la escena: la organización ultraderechista y ultracatólica “Hazte oír” monta una perfomance, dice, en las inmediaciones de La Moncloa, sede del Gobierno español, con personas vestidas de gallinas repartiendo huevos. La escena quería llamar gallina, cobarde, al ejecutivo de Rajoy por no aplicar ya el artículo 155 de la Constitución a Catalunya. Lo ha explicado una redactora de la web vinculada a “Hazte Oír”, autorizada al selectivo uso de la palabra en la rueda de prensa del Consejo de Ministros. El portavoz, Íñigo Méndez de Vigo y Montojo, Barón de España, ha aprovechado la pregunta para explicar algunos postulados del Gobierno. España. Cuarta potencia europea. Año 2017. Siglo XXI. Ahora ya podemos empezar a analizar el momento que vive nuestro país.

Como en los oráculos de Delfos de la Grecia antigua, el gobierno suelta frases para ser interpretadas. Sugiere, por primera vez, “ sellar la fractura en el Parlament”, siempre que se renuncie a la declaración unilateral de independencia. Al presidente Puigdemont también le piden repensar la decisión miembros de su partido, de la antigua Convergencia que, como Artur Mas, nunca fue independentista. En este escenario ya puede ocurrir cualquier cosa. Solo que las graves heridas en la convivencia son reales. Las amenazas pendientes también. Y ha emergido una vieja España, muy preocupante, que hoy ha sido autorizada a sentarse con los periodistas y repartir huevos en los aledaños del palacio presidencial llamando “gallina” al Gobierno.

El delegado del gobierno en Aragón ya le había puesto nombre al movimiento: “Los sediciosos han despertado al toro español”, ha dicho. Según este político del PP, el toro “representa las esencias de un pueblo forjado durante siglos en el crisol de la historia”. El crisol no suele aglutinar historia, sino razas o culturas, pero ese toro español va de todo lo contrario. Los ultras que acorralaron impunemente a varios cargos electos hace unas fechas en Zaragoza, han logrado ahora, al parecer, una nueva victoria con una campaña masiva para que Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, no fuera a recoger este sábado una medalla concedida por el Ayuntamiento. Lo último que se ha dicho es que no aparecerá en público.  Solamente por su procedencia e ideología tan contraria a la de ellos. Si esto sigue, es de temer dónde acabaremos.

El anticatalanismo está adquiriendo caracteres de xenofobia sin paliativos. A todo un pueblo. Lo detestan pero lo quieren rendido y atado. Estamos en el siglo XXI y no lo parece. Con políticos que llaman a obispos de mediadores, como hicieron PP y ERC. Ellos, con más criterio, rechazaron la oferta.

El lunes, cuando mayor era la tensión, llegó Felipe VI. Su discurso fue implacable, no dejó el menor resquicio al diálogo. Los sectores más conservadores de la política española le dieron un cerrado aplauso. Si la pareja real pasea estilismos por el mundo, incluso en la pérfida Albión, Felipe VI lanzó un mensaje ante el conflicto que ningún otro monarca europeo hubiera hecho y menos tan afín a los postulados del Gobierno. Con las diferencias de matiz en los casos que se quiera, la Reina Isabel II se declaró y mantuvo neutral en el referéndum para la salida de Escocia del Reino Unido. Londres pidió su intervención y se reafirmó en que era “un asunto del pueblo escocés”. Isabel II se comportó de igual forma con el referéndum para el Brexit que, aprobado, refrendaría con su firma. El simbolismo de Felipe de Borbón al colocar detrás y con bastón de mando a Carlos III -que prohibió que se enseñara catalán en las escuelas y la edición de libros en catalán- le retrató a él. Imágenes nada favorecedoras, en resumen. Carlos III fue un monarca que nació hace 300 años. Así de lejos estaba ya el nacionalismo catalán como conflicto.

Las llamadas al diálogo son ya apremiantes. El influyente semanario británico The Economist, otra de las grandes “biblias neoliberales” conmina a Rajoy a negociar en un durísimo editorial, con conocimiento de causa. Reclama un acuerdo que incluya un referéndum de independencia con todas las garantías. El presidente español “no está impidiendo la ruptura de España, sino acelerándola”, dice The Economist.

A Catalunya le están haciendo ya un Brexit fulminante y sin negociar -tampoco- las condiciones. Grandes firmas comienzan a marcharse de la comunidad. El Gobierno les facilita el traslado con un decreto ley, aprobado “a petición de varias empresas”. Grave irresponsabilidad por cuanto puede desestabilizar una fuga masiva, siquiera nominalmente. Apostar por hundir un territorio del país que gobiernas, lleno de ciudadanos, no puede tener sino un efecto boomerang. El PSOE no se opone. Ciudadanos, por supuesto, lo apoya. Las empresas se van adónde ven beneficio a veces con poco escrúpulo en la explotación de trabajadores.

La biofarmacéutica Oryzon registró grandes subidas en la Bolsa de valores al cambiar su sede central a Madrid el martes (aunque ahora baja). La ministra de Empleo, Fátima Báñez,  se congratuló de ello. A estos esperpentos estamos llegando. La de Empleo.

La última en desertar Caixabank, la Caixa, la gran Caja que muchos catalanes sentían suya. Se va a Valencia. El jueves anunció su traslado el Banco Sabadell, esa afortunada entidad a quien el Banco de España de 2011 (Gobierno Zapatero) adjudicó la CAM, Caja Mediterráneo –de las quebradas por gestión PP- por 1 euro. Y tras inyectarle 5.249 millones de euros de dinero público. Se dijo que era el mayor rescate bancario dado en España. Luego llegaría, con el PP, Bankia, haciendo saltar los récords. Estos se van a Alicante que tiene su lógica. Han seguido Gas Natural y otras hacen ya las maletas para cambio de dirección social y fiscal,  el empresariado catalán se ha convertido en actor preferente del drama. 

De cualquier modo, Marruecos o Bangladesh son centros de trabajo de empresas españolas, que se han deslocalizado para abaratar costes sin que se rompiera España ni nada. La economía se está viendo afectada, claro que sí. Y más que se verá de seguir por este camino. Esperen, si llegara a producirse, con un ejército aplastando sedición y rebelión por las calles. No será España al completo un lugar favorito para invertir, ni para viajar en vacaciones. Los próceres patriotas tendrán, entonces, que marcharse a ubicar sus sedes en Fráncfort o en las Islas Caimán Offshore donde ya tienen muchos delegaciones.

Sería imprescindible que quienes se cuelgan de banderas con sana intención valoraran todos estos patriotismos. El caso es que aquí estamos. Plenos de tensión. En un clima bélico, según resaltan los medios audiovisuales. Enfrentados ciudadanos con ciudadanos, fuerzas de seguridad con unos y otros. Policía y guardia civiles son cuerpos disciplinados, cumplían órdenes con seguridad el domingo trágico del referéndum que no olvidará el mundo. Se les ha puesto en el disparadero. Las víctimas han reaccionado airadamente. Pero ha sido el Gobierno. El presidente Rajoy, el ministro Zoido, y la vicepresidenta Sáenz de Santa María. Forman parte, con Puigdemont, de políticos quemados en el envite.

Si el PP no se ocupó en absoluto de diseñar un modelo económico de país,  se dotó de todos los medios legales de represión como si se blindara a la contestación a sus medidas. Todo previsto. Un Tribunal Constitucional sancionador, y las Leyes y Códigos Mordaza. Faltaba la Ley Torquemada para censurar Internet a niveles de China o Turquía. Marta Peirano contó los detalles de este otro hito represor, mucho menos conocido.

Vean lo que avalan, pues. El conjunto completo. De ese depauperado Régimen del 78 que reúne a poco más de la mitad de los votantes y que quiere mantenerse y reforzarse apelando a reacciones muy primarias. Sobre todo del núcleo conservador. Van en el mismo barco, cuando caigan lo harán todos. De ahí la virulencia.

Las turbas anti Piqué dan una medida de la España a desterrar, de la que se deja impávida robar sus derechos y se moviliza por el anticatalanismo o cualquier espoleta visceral. La “mayoría silenciosa”, como tituló inicialmente El País, que grita el elaborado argumento del himno futbolero  “yo soy español, español”.  La España que no deja crecer a la que viene sembrada de futuro. Una y otra vez en nuestra historia.

España puede enorgullecerse de muchas más cosas que del toro y los crisoles o los tópicos de Campofrío, pasión de Ciudadanos. Se ama España no robando del dinero público, no votando a corruptos, defendiendo el bien común, fomentando los potenciales de todos, conservando los valores que merece la pena conservar y tratando de dejar ya en el desván lo que nos lastra. Apostar por leer a nuestros autores, embeberse de la cultura y la ciencia que hemos producido. Basarnos en la creatividad, en la imaginación, en el entusiasmo, que nos define.

Frente a todo esto, tenemos el bastón de mando y la mano dura, los golpes, la irracionalidad, la siembra del odio y del miedo. La irresponsabilidad que ha puesto en juego lo peor hasta lograr un esplendoroso desastre. Las imágenes del desagravio rojigualda el domingo en Barcelona van a volver a dar la vuelta al mundo.

El despertar del “toro español” hibernado que nunca dormido, la vociferante mayoría silenciosa, la alianza del capital sin patria, derecha política y derecha mediática. La que prefiere aplastar a dialogar. España unida o en partes ya no es el principal problema. Es España en sí, una cierta España.

7 Comentarios

  1. ÚSALA O LA PERDERÁS.
    Como existe algo de faunus en mi personalidad, un día que me encontraba paseando por la montaña, cerca de un pinar, escuche unas voces que me llamaban provocadoramente, pensando que iba a gozar de mayor suerte que Boreas me adentre aún más en bosque/pinar y allí estaba ella: Pitis. La llevaba buscando años. Me contó que pertenecía a la familia de los Oréades. Bueno, me contó muchas más cosas: que no eran inmortales, y un muy largo etcétera. También, que tienen la facultad de la adivinación (algún día les contaré algo de lo revelado por ella).

  2. • Pues seria bueno que los políticos supiesen escuchar, dialogar y ser educados….. Imaginemos si Hitler, Mussolini, Franco y en nuestro caso el sordo y mudo de Rajoy, un espécimen con el mismo ADN que aquellos, hubiesen tenido la maravillosa facultad de saber escuchar y dialogar…Pero, estos especímenes históricos nunca han reconocido el democrático, maravilloso y civilizado talismán del dialogo político. Me viene a la cabeza, no recuerdo de donde, aquel dicho de que la guerra , o convencer por la fuerza más poderosa, es la forma más rápida y convincente de hacer política, además de ser la más salvaje e irracional. Porque hacer política no deja de ser una práctica social, civilizada o incivilizadamente para influir y transformar una sociedad. bien civilizadamente donde el argumento base fuese las mayoría o bien la fuerza bruta
    • Algún despistado “socialdemócrata” pensara que eso ultimo no es hacer política, eso es barbarie, pero es que acaso la barbarie no forma parte de nuestra maravillosa “democracia burguesa”. Los EEUU, el emblemático estado paladín de la democracia, eso nos dicen, sobre todo en la guerra fría, comparado a la barbarie e la URSS donde “no había democracia”, y esto último machacado un millón de veces en nuestros cerebros solíamos acabar creyéndonoslo incluso después de conocer que la democracia yanqui había arrojado dos bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, sembrando la desolación y la muerte que causaron unas 240 000 personas, la mayoría civiles. Total una “vágatela” en pro de la “defensa” de la civilización occidental. Y esto viene a cuento sobre el lavado de cerebro que nos suelen hacer los medios de la burguesía para que adoremos a nuestros gobiernos “democráticos” y desviar sus crímenes hacia otros presuntamente “no democráticos”. Y esto me recuerda a las grabaciones , no por los medios oficiales, donde aparecen los “beneméritos “GC machacando cerebros de mujeres ancianos jóvenes y a todo lo que se ponía por delante. Y según Rajoy lo hacían para defender la democracia y la libertad, y sobre todo porque es el método más rápido de convencer al contrincante político de que no tiene razón. De que su “democracia” es la más rápida y efectiva. No por nada son, estos del PP, los herederos y discípulos de aquel otro que entendia la política como la ley del más fuerte y sanguinaria, asi es como consiguió su paz e incluso conmemoro, nos izo conmemorar, sus primeros “20 anos de paz franquista”. Y Rajoy, buen discípulo aventajado de Franco, pretende emularlo creando su “paz” a palo limpio.

    • ¿DEMO-QUÉ?
      Un país que en menos de 24 horas elabora y aprueba una ley a medida de los bancos, es claramente un país gobernando por la banca (los otros son títeres-marionetas). Y un país gobernado por el dinero no será nunca un país democrático: Capitalismo y democracia son incompatibles.
      O eso me parece a mí.
      PD: ÚSALO O LO PERDERÁS.

  3. Carlos III -que prohibió que se enseñara catalán en las escuelas y la edición de libros en catalán-osea ¿había escuelas en 1700? jajajaja

    • claro que habia so cateta jajajaja Una invención del siglo XIX. La escuela primaria (1780-1890) comentar por comentar , viva la inculturaaaa

  4. Por supuesto que ‘La unidad de España no es el principal problema’. El problema es que, al lado de una España sin Catalunya, lo de Grecia parecerá un juego de niños. Ese es el terror de España, cuya desesperación ante una quiebra inminente se manifiesta en la brutalidad represora que ya ha demostrado el pasado día 1.

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