La expectativa era muy grande hoy en el Parlament de Catalunya. Todos, independentistas y no independentistas estaban pendientes de lo que iba a suceder en su interior.

El presidente de Catalunya, Carles Puigdemont, ha comenzado su discurso algo más de una hora más tarde sobre el horario previsto. La tardanza ha suscitado infinidad de opiniones, pero finalmente todo el mundo se ha concentrado en escuchar lo que decía cuando ha arrancado con su discurso.

El President ha asumido el mandato de convertir a Catalunya en un Estado independiente en forma de República. Pero su manera de expresarlo ha sido un tanto ambigua, porque lo cierto es que ha proclamado la República para de inmediato suspender los efectos de la declaración de independencia con intenciones, al parecer, de facilitar el diálogo y llegar a un entendimiento con el Estado.

Mucha gente que escuchaba su discurso en la calle, a través de una pantalla gigante, ha escuchado perplejo estas palabras. Solo querían escuchar la proclamación de la República Independiente, no tanta ambigüedad. No pocos de ellos han abandonado el lugar que ocupaban desde horas antes.

Dentro del Parlament, los diez diputados de la CUP han mostrado abiertamente su rechazo: ni se han levantado ni le han aplaudido. Sencillamente porque se han sentido defraudados.

Al parecer, el texto que ha leído Puigdemont se lo han presentado a la CUP poco antes de hacerlo público con la lectura del President. De ahí el retraso, entre otras cosas.

En su intervención, Anna Gabriel ha dejado bien claro el descontento de su formación. Y ha asegurado que “ni nosotros ni mucha gente vamos a renunciar. No hay derrota que valga”.

Benet Salellas, ya recordó ayer que la CUP consideraba que el gobierno de Puigdemont no podía echarse atrás y que, si lo hiciera, no se estaría respetando la hoja de ruta aprobada por los grupos independentistas.

Así mismo, el también diputado y secretario general de Demòcrates de Catalunya, Antoni Castellà, le reclamó ayer a Puigdemont que aplicase hoy la ley del referéndum y declarase formalmente la independencia de Catalunya. “Ni declaraciones diferidas ni declaraciones simbólicas”, insistió.

De momento, así están las cosas. Lo que suceda en los próximos días, por parte del Estado y de los independentistas, será importante.

La llamada “vía eslovena”

El diputado Ramón Tremosa afirmaba hace unos días en Onda Cero que  «Eslovenia hizo una cosa muy interesante el 23 de diciembre de 1990». «Hizo unas elecciones al Parlamento esloveno con una especie de Junts pel Sí, que sacó mayoría absoluta, intentó negociar con Belgrado, no hubo manera, convocó un referéndum unilateral, lo ganó, y después declaró la independencia y la suspendió durante unos meses con el fin de negociar un referéndum acordado con Belgrado»,añadió.

El 25 de junio de 1991 declaró la independencia. En este sentido, recordó que, «al cabo de seis meses de negociaciones, donde la otra parte ni se sentó a la mesa, empezaron a caer los reconocimientos internacionales».

2 Comentarios

  1. Ja ja ja ja, después de todo, creo que si por algo hay que alegrarse de que Puigdemont haya suspendido la DUI es porque ha dejado con el pie cambiado a la derecha y a sus manipuladores de la información que estaban preparados para echarle todas las bilis que han tenido que tragarse ahora, por lo cual sin motivos para criticarle prefieren seguir usando los mismos que tenían antes y el 155, pero está claro que no es igual aplicarlos por una intención independentista que por haberla consumado. A mi juicio, dentro de lo malo Puigdemont, además de que estuvo correcto, ha hecho lo lógico dada la huida de los bancos y las desproporcionadas e indecentes medidas que las derechas PP, la muleta y el PSOE emplearon aunque con el manifiesto de la Cup que leyeron después parece que este capítulo no termina aquí y lo dejan a expensas de que se dialogue con los partidos.

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