No soy ‘Carmenista’ vocacional ni ‘antiletizista’ por convicción, ni viceversa, por tanto no comento nada en base a afectos o desafectos preexistentes. Confesando, eso sí, que no me gustan los reyes ni las reinas: “ni dioses, ni reyes, ni tribunos”, ya saben o pueden imaginar el resto. Pero como esta chica no es reina stricto sensu, pues hasta hoy no le aplicaba el agravante.

A su cara, a su gesto, a su falta de educación, a ese indisimulado desprecio… a eso sí le aplico la crítica. Porque si bien, como ya he comentado, no me gustan los reyes ni las reinas, que siempre lo son por imposición, todavía me gustan menos los o las que creen serlo sin haber mamado ese “designio divino de su destino” con el que marcan a las pobres criaturas que más tarde serán nada inocentes monarcas. Y hoy me ha quedado claro que esta petulante y arrogante “reina”, responde a esa condición de más papista que el papa.

Hasta la médula, como si fuera descendiente directa de Arnulfo de Carintia. Mejor con lo peor y peor con lo mejor. Típico.

Todo sonrisas y buen rollito. Así ha sido con todos sus invitados hasta que ha llegado el turno de una persona que debe ser mala-malísima aunque no lo sepamos, o como Medusa te convierte en piedra si la miras. De lo contrario no se comprende ese rictus.

Lo que sí se comprende es la cara que se le ha quedado a la pobre Carmena:

No seas tonta –u lo que sea–, Leti, que ponerse tan serio afea y envejece la piel, y tú está claro que te cuidas mucho, y lo que faltaba es que nos costases más pasta todavía. Y hazlo también, ya puestos, no solo porque tenemos que pagarte tu chapa-y-pintura y tus caprichos, sino porque está muy mal eso de no tratar por igual a todos tus invitados. “Si eres un facha o rico te sonrío, pero como me suenes a un poquito de izquierdas, o del montón: merde”. Y no, eso no es merde, compiyogui, eso es de asco sin escatologías.

Y ésta decían los medios que era la republicana… ¡ja!

3 Comentarios

  1. Pues a mi me encanta la reina Letizia , mejor ella con su licenciatura y su propio mérito en haber conquistado el corazón del Rey , que alguna estirada que crea ser afortunada y rociada por la divinidad por haber renacido en cuna noble … Que viva de sueldos vitalicios y glorias antepasadas por haber sido descendiente de…
    Y encima se dedique a menospreciar todo ser viviente que more en cualquier alma del mundo por el echo de ser población civil y no corra sangre azul por nuestra venas …

    Y me remito a decir lo mismo , no sois más que nosotrdos , ni vuestra regia educación prepotente , ni vuestros deseos de pertenecer a una divinidad u ente superior aristócrata que os otorgue una distinción o sello … No somos siervos y mucho menos una simulación que adorna el mundo llenándolo de hombres ..

    … y si tanto mérito otorgas a la distinción de sangres yo soy descendiente directa de Dionisio el grande , regidores perpetuos y hombres de Estado , maestres , capitanes y gobernantes …

    Y aquí estoy renacida entre las masas leyendo tu arrogancia y descalificación a una reina espectacular por el mero echo de ser plebeya , como tú apelación indica.

    E ahí tú con tu consciencia y tú fortuna forjada por el pueblo

    • Reina espectacular… me froto los ojos y sigo perplejo. Habría que preguntarle a Borbón Jr. hasta qué punto influyeron la licenciatura y los méritos profesionales en la “conquista” de su menudo y monarquísimo corazón (que lo expresas como si no fuese el de otro hombre normal y corriente).

      No te equivoques, no es el autor el que otorga distinción de sangre, sino el Estado y los súbditos que agitan banderitas esperando a que les ilumine con su real mirada cuando vaya paseándose en su “caleza” real.
      ¿Una reina plebeya dices? muy poético el adjetivo para un cuento de hadas, pero en la vida real es una absoluta contradicción, Ainhoa descendiente de Dionisio el grande.

  2. Ansias de trascender…
    Pobre ser aquel que quiere ser recordado por su soberbia, mejor sería hacerlo por su humanidad y caridad para con sus coetáneos. Esos seres que la vida nos puso en el camino, en la hora y el momento, en la circunstancia y la oportunidad. Recuerdo la canción, bella y profundamente oportuna “Coincidir”… Pero para ello se debe ser Persona, el resto es tontuna y animalia de baja estofa.
    PD: Para los desconocedores… https://www.youtube.com/watch?v=FN_X3bMmtHw
    Un abrazo. PL

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