Al final va a resultar que el último reducto de dignidad televisiva se encuentra en los espacios de la llamada prensa del corazón, y que la calificación de telebasura corresponde por comparación y méritos propios al resto de la programación, con los informativos, magazines matinales y debates políticos a la cabeza del estercolero. O eso es lo que cabe interpretar tras ser noticia ya en más de una ocasión que, Jorge Javier Vázquez, el presentador líder de audiencia en ese tipo de productos televisivos, da una lección de dignidad al resto de profesionales de la supuesta ‘prensa seria’.

No es ningún secreto que los grandes medios, ya sea televisión, prensa o radio, son una poderosa herramienta de creación de opinión y tendencias. Una herramienta que hoy en día ni tan siquiera está pensada para resultar lucrativa per se, sino como resultado de su función como complemento de ingeniería social. De hecho, son tan poco rentables que sin los 70 millones de euros que solo el gobierno central (CCAA aparte) dedica a las subvenciones (en forma de publicidad institucional) de los cuatro o cinco grandes grupos mediáticos privados, todos ellos, ya más que deficitarios (que lo son), estarían directamente quebrados desde hace muchos años. Es fácil comprender del mismo modo que más allá de la labor de erosión constante que realizan, cada uno de esos medios responde igualmente en cada momento a unos intereses de actualidad muy concretos, y que lógicamente también resultan contrarios a los de la mayoría social.

Lo de llevar (imponer desde producción) a un tipo como Álvaro de Marichalar a un ‘Deluxe’, y con ese tipo de ‘mensaje’ cargado de odio, responde a esta última operativa. Se trata de cubrir todo el espectro social con aquellos actores disruptores que resulten idóneos en cada caso. En unos programas para otro público pueden ser, y dependiendo del momento, lo mismo un Bono que una Cristina Almeida o un Toni Cantó, que en el tipo de programas que presenta Vázquez, una Belén Esteban, una Pantoja o… un Marichalar, claro.

Son exigencias de producción y al presentador muchas veces no le queda otra que tragar y callar, porque a fin de cuentas estos programas existen especialmente para ser ‘útiles’ en momentos contados. Pero eso será en otras ocasiones, porque lo que es concretamente en esta el tema ha quedado muy claro. El speech de Marichalar, ese por el que le habían invitado, ha acabado por producir una subida de la leche (la mala) del presentador, y no solo ha hecho callar al ‘gilipollas’, sino también a los que desde el pinganillo le exhortaban a que lo dejase continuar. “Se acabó la tontería”.

En fin. Esto no significa que me vaya a animar a ver sus programas, pero… muy bien, Jorge Javier. Así da gusto.

14 Comentarios

  1. Pues si lo comparto ,Rosario este jj hace lo que quiere y se lo permiten y no siempre está bien.el debe dar ejemplo de lo que le rectifica a los demás.

  2. Quién habla de educación?? desde luego marichalar no tiene ninguna, personajes intolerantes y altivos como este tío, que hace oídos sordos al conductor del programa, no merecen que se les entreviste, bién por Jorge Javier!!

  3. Se puede o no estar de acuerdo con el entrevistado, pero nunca se puede humillar con un desprecio tan duro, digno de una bajeza profesional inusitada, que deberìa avergonzar a sus Superiores responsables del programa.

  4. Impresentable el presentador, impresentable el programa. Impresentables los responsables del mismo e impresentable Marichalar. Circo barato.

  5. A mi me encantaba Javier Vázquez pero ésto que ha hecho es intolerable y decepcionante

    Siempre presume de tolerancia pero para los demás, porque cuando alguien no opina como él tolerancia cero, va a degüello aprovechándose de su posición de poder en los medios de comunicación para atacar incluso dejar al entrevistado en ridículo. No es educado ni profesional y lo peor es que en Telecinco se lo toleran todo

    Serán “gilipolleces” para él, q no hable en nombre de todo el mundo y fueran o no gilipolleces la gente tenía derecho a escucharlo. Esto es propio de un dictador no de un profesional que le guste o no debe ser imparcial

    • Tienes razon MONICA ALEMANY. El resto de seguidores del programa tenemos todo el derecho a escuchar la opinión de alguien que precisamente no es un simple personajillo del “Papel Couché” (como los que acostumbran a traer a sus programas), sino que se trata de una persona con una trayectoria importante, en este tipo de medios y que muchos le damos la importancia que merece su discurso de fondo. Tanto si es del agrado del conductor del programa o no.

      Te felicito por tu punto de vista y por reconocer en Marichalar a un profesional comunicador del mundo de la alta sociedad y de la cultura, cosa que parece no interesarle a Javier Bazquez, una pena de entrevista cortada al gusto de Javier Julio Vazquez.

      UN SALUDO, MONICA ALEMANY

  6. No es un presentador de mis preferencias, pero es un formidable comunicador y maneja el medio como pocos.
    Ser consecuente no es malo, el invitado es un personaje rancio y prepotente, un auténtico gilipollas.
    Bien por Jorge

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