No va a servir de mucho lo que a estas alturas de la película se pueda decir ni de Cifuentes ni de prácticamente nada. El pescado está vendido, el tiempo de las sorpresas ya pasó y ahora que la mayoría nos hemos escondido para lamernos las heridas con mayor tranquilidad o dedicarnos a la contemplación o al arte, es el momento de los violentos, de los frívolos y de los estúpidos. Es el momento de los partidos dinásticos, de la política a la antigua, que aumenta su porcentaje en las encuestas porque también aumenta la abstención y se quedan con mayor parte del pastel. Es incluso el tiempo de los moños, de las faldas por debajo de la rodilla, y del ¡Arriba España!

Y es el tiempo de los y las que deberían volver a la guardería, pero a las guarderías de esa época que tanto les gusta. Aquellas en las que te daban dos hostias si llorabas y dos más si no te callabas. O como mucho a un colegio de primaria, de esos en los que entraba la letra con sangre. Precisamente son esta gente la que sí hace bueno aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pero solo para que ellos y ellas lo disfruten.

Y a los demás que nos dejen en paz. Pero que durante una tragedia en la que ya habían muerto a esa misma hora tres personas, y en la que un montón de gente ve cómo las llamas se están llevando todo lo que tiene; todo lo que ha podido conseguir a base de esfuerzo; todos sus recuerdos y con ello una parte de su existencia, alguien considere apropiado publicar ‘tuits’ con dibujitos, hace que aun siendo ateo te apetezca mucho no solo que exista alguna divinidad, y que les envíe a esa época, sino también poder asistir como observador a su proceso educativo. Resumiendo: ver como alguien les cruza la cara.

Hay que ser mamarracha, frívola y estúpida en grado superlativo para no darse cuenta de lo inapropiado de su mierda de tuit.

Y esta petarda es la presidenta de la C.A. de Madrid.

Por lo demás, lo mismo da si Portugal ha enviado o no ayuda a Galicia, o si es o no es un bulo. Lo que sí importa es que Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, despidió hace 15 días a 436 brigadistas, y que su partido, que es mismo que el de Cifuentes, hace cuatro días votó en contra de prohibir construir sobre terreno quemado. Lo que sí importa es que alguien está quemando Galicia en otoño, y que hasta ahora está teniendo que ser la propia población la que intente apagar el fuego.

6 Comentarios

  1. O sea, que despiden a un montón de brigadistas, votan en contra de prohibir construir en suelo quemado. Y unos días después arde Galicia, ¿alguien más está pensando en lo de “blanco y en botella…”?

  2. Sin perder de vista la futura reforma de la Constitución, digo:
    El PP dio un golpe de Estado anticonstitucional, no permitiendo el Estatut para Cataluña, que era copia casi exacta del valenciano y andaluz.
    ==============
    Ahora, Aguas menores: De lo de Cifuentes no tenemos que asombrarnos: ya le dijeron a su madre en el parto, que de haber nacido en Navidad hubiese sido una pava.Y aunque no se dé esa circunstancia, su comportamiento eso nos indica.
    ¡Arriba España y VIVA LA CASTAÑA!!

  3. Había una ley que prohibía edificar hasta pasados cincuenta años y tampoco se podía vender la leña quemada.Hubo un listillo como jefe de gobierno que la abolió y de aquellos lodos………..

  4. Lo siento por las personas que han perdido sus casas y por los muertos que han habido, pero después del desastre del Prestige, es sorprendente que los gallegos sigan votando al PP, y que no les importe tener un Presidente en la Xunta, que se pasea en barco con un narcotraficante. Que pasa en España, que votamos a los lobos para que cuiden
    de los corderos ?

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