Redacción/Rokambol/5.11.17

“El Gobierno acata y respeta las decisiones judiciales, máxime cuando se trata de asuntos tan trascendentales como los acaecidos dentro del área del portero”, ha declarado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ante la brutal decisión de la jueza Carmen Lamela sobre los últimos veintisiete goles del Fútbol Club Barcelona.

La Guardia Civil acaba de acordonar la sede de la Federación Española de Fútbol a esperas de que mañana Lunes se haga efectiva la orden de anulación y los agentes puedan acceder al interior para intervenir las actas. “Sabemos que esos goles están ahí dentro y vamos a sacarlos”, ha asegurado el mando de la Guardia Civil al mando de la operación, el mismo comandante que ya demostró poseer un gran sentido de Estado al lanzar a sus hombres a la valiente y arriesgada acción contra las urnas del uno de Octubre en Catalunya.    

La decisión de la jueza ha causado estupor entre los aficionados de todos los colores, incluyendo a los del Real Madrid y la mayoría de los clubs de tercera división, no solo por esos cuarenta y cinco goles más recientes sino por todos los que el Barça ha marcado de cabeza desde hace diecinueve años.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que hasta ahora no se había querido pronunciar en exceso sobre la detención y encarcelamiento del Govern catalán, ha mostrado inmediatamente su más absoluta repulsa a la medida de la jueza y ha llamado a las bases y a los votantes del partido a salir a las calles y manifestarse hoy mismo contra “un descarado ataque a las libertades y a la democracia”, según sus propias palabras. “Si hay que incendiar coches se incendian coches, pero las actas de los partidos de primera división no se tocan”, ha dicho el líder socialista

También la Conferencia Episcopal Española ha querido señalar su asombro ante la decisión de la jueza Lamela. “¿Los de cabeza también, coño?”, se ha lamentado el presidente de la institución religiosa.   Más en Rokambol

1 Comentario

  1. Igualmente, han manifestado su oposición a la decisión judicial de Lamela, el coro de infantes del Orfeón Donostiarra y la escolanía de voces blancas de la Iglesia de san Judas Tadeo de Mondoñedo.
    En esto momentos, se hallan reunidos decidiendo si realizar una huelga a la japonesa, que consistiría en pasarse 72 horas cantando sin cesar la bonita canción “Vamos a contar mentiras”, en honor, gloria y dicha de todos los partidos políticos españoles.
    “Y no deben de tomárselo mal, pues es cierto que… por el mar corren las liebres y por el monte las sardinas. Quién no lo vea así, es que no es un auténtico patriota sino un comunista/anarquista de mierda” Han afirmado los representantes portavoces de ambos coros. Concluyendo con un sonoro ¡¡Viva España, (que me encontré con un ciruelo cargadito de manzanas)!!

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