Javier Pérez de Albéniz | Cuartopoder | 

No somos un gran país, por mucho que lo repita Mariano Rajoy a modo de mantra. Somos un país de mierda que se pone patas arriba porque no acierta a distinguir con claridad si el color de una franja de la camiseta de su selección de fútbol es azul o morada. “La camiseta republicana”, advierte la prensa cavernícola. “Al Gobierno no le hace gracia el nuevo diseño”, dice un presidente de la Federación Española de Fútbol que suspendió la presentación de la camiseta y no descarta cambiar el diseño. “Al que le gusta la camicheka es a Pablo Iglesias”, escribe un ingenioso Jiménez Losantos en El Mundo, diario que financia sus regüeldos.

España es un país daltónico que solo distingue los colores que le interesan. Un país retorcido y estúpido que se desgañita gritando contra una camiseta mientras permanece en silencio contra un Gobierno que le roba (el instructor jefe de la UDEF confirma en el Congreso que Mariano Rajoy cobró en B), que se burla de sus ciudadanos (interviene las cuentas de un ayuntamiento que ha rebajado 2.000 millones su deuda), y les condena a un futuro espantoso (Los cinco años de gobierno del Partido Popular se han caracterizado por la falta de una política de ingresos destinada a sustentar el actual sistema de reparto de la Seguridad Social).

“De cerca es claramente azul, pero de lejos puede parecer morada”, dice el ciudadano entrevistado en el informativo televisivo de máxima audiencia. Mientras, el juez de la Audiencia Nacional modifica las medidas contra el recluso Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid, y fija una fianza que le permite salir de la cárcel. “A mí no me gusta nada la camiseta, son ganas de crear mal ambiente”, afirma otra de las personas entrevistadas en la calle. Al tiempo conocemos que la gran banca ha ganado casi 80.000 millones de euros desde 2009, un 40% más de lo que costó el rescate bancario a los contribuyentes.

Cuando la deriva nacionalista catalana pierde fuerza, por aburrimiento, el poder confecciona un nuevo capote con el que torear a los ciudadanos. ¿La camiseta de la selección? Si sirve para que no se hable de las cosas realmente importantes, perfecto. Y los ciudadanos de este país de daltónicos, incapaces de distinguir los colores, los asuntos que realmente afectan a sus vidas, agachan la cabeza y embisten con nobleza.

2 Comentarios

  1. Pues, sí. Es una polémica sobredimensionada y absurda la que han pretendido generar los medios (pero en mi entorno, al menos, ni se ha comentado el tema).

    Muy mal deben andar en el partido “azul” del PP, cuando, un efecto óptico, les cambia su identificativo color azul por el morado, pareciendo la bandera republicana. Pero tal rechazo les produce, no sólo la bandera republicana, sino que, en mi opinión, el morado lo identifican con PODEMOS. Vamos…de psiquiatra. Y si con todo ello, distraen la atención de la corrupción, ‘miel sobre hojuelas’. Veremos si su obsesión no les lleva al delirio de impedir que la Roja juegue con la nueva camiseta, que no lo tengo muy claro.

  2. Joder q si están obsesionados con la bandera republicana los ppros azules los sociatas y los naranjas, a todos los golfos les da repelús, que se jodan. Viva la Roja.
    Salud y república.

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