María F. Sánchez | Cuartopoder | 

“Recuerdo cómo vivimos desde el extranjero los resultados de las elecciones del 20-D (2015). Pensamos que en España se habían olvidado de nosotros porque, si no, no habrían votado así”, rememora Rubén Hornillo, un cineasta que se vio obligado a emprender rumbo a Estados Unidos por la falta de oportunidades laborales en España y ha canalizado su descontento a través de un documental. “Españoles en el exilio” es una cinta que indaga en los motivos políticos y socioeconómicos que empujaron a dos millones de personas, muchas de ellas jóvenes, a abandonar el país en los últimos años.

Las dificultades para obtener financiación tanto en España como en Estados Unidos y la escasez de medios han alargado durante cinco años un proyecto que fin verá la luz. El documental ha sido seleccionado para participar en la segunda edición del Festival de Cine y Derechos Humanos de Madrid –del 2 al 10 de diciembre en Matadero (Madrid)– y se estrenará el próximo 4 de diciembre. En la película aparece el actual secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid, Ramón Espinar, entrevistado por su trabajo como portavoz de Juventud Sin Futuro, una de las primeras organizaciones en denunciar la emigración forzada de jóvenes españoles. Como analistas aparecen expertos como la socióloga del CSIC Amparo González Ferrer y el economista Santiago Niño.

Grabado principalmente en España y Estados Unidos, contiene testimonios que el director ha recogido desde distintas partes del mundo como Suiza, Reino Unido, Colombia y Alemania. Las entrevistas sirven para recomponer el relato de una nueva generación forzada a emigrar. “Desde que Mariano Rajoy asumió la presidencia se han marchado 2,2 millones de personas, pero parece que una parte de la sociedad lo ha asumido”, lamenta el director.

El propio Hornillo, que actualmente reside en Los Ángeles, es uno de aquellos que se fueron pensando en regresar a su país y encontraron motivos laborales para no hacerlo. Recuerda que la manifestación de Rodea el Congreso del 25S, en el año 2012, le sirvió para abrir los ojos y comenzar a hilar su caso con los de toda la gente a su alrededor que se estaba marchando. De pronto, todo cobró un sentido que inspiraría el documental. “No había oportunidades para los jóvenes y los que protestaban eran molidos a palos”, explica.

La recopilación de testimonios le ha valido a Hornillo para toparse con muchas personas que habían abandonado España en búsqueda de un futuro mejor. La mayoría eran personas jóvenes, con carreras universitarias, de las industrias más castigadas de España como la ciencia, los medios de comunicación y el ámbito de las letras. Pero el director también se encontró con perfiles más atípicos o inesperados como el de Mari Carmen, una alicantina de 46 años, madre de dos hijos que, después de no encontrar trabajo y haber perdido su casa, se marchó a Jordania para trabajar como ama de llaves. “Quien se suele ir suele estar muy enfadado, pero también he encontrado a gente que se disfraza diciendo, por ejemplo, que va a estudiar inglés y lo primero que hace es ponerse a trabajar”, explica el director. “A ciertos españoles nos gusta maquillar la realidad”.

La primera generación con menos expectativas de bienestar que sus padres

“Lo hicimos todo como nos dijeron”, señala Espinar, ahora con 31 años, cuando se refiere a su generación. “Nos formamos con una expectativa razonable de bienestar, con la de que los padres vivían un poco peor que los hijos y los hijos un poco peor que los nietos. Fuimos la primera generación en romper esa cadena”, explica a cuartopoder.es. “Esta es una de las causas de la politización de una generación y de la marcha de muchos. También, evidentemente, que no había trabajo”, esgrime.

A los ojos del que fuera portavoz de Juventud Sin Futuro este documental tiene un importante cometido que es poner de manifiesto una realidad porque “lo que no se nombra no existe”. Cree que siempre ha habido personas con la inquietud de irse a trabajar fuera para formarse y conocer mundo, pero destaca que en esos años se marcharon demasiados jóvenes. “Fíjate lo que preocupa haya más o menos dos millones de catalanes que se quieran ir de España y lo poco que ha preocupado que dos millones de jóvenes se fueran”. Y la pérdida no es solo emocional. “Yo no sé si es verdad eso de que éramos la generación más preparada, pero sí en la que más se había invertido para su formación. Que tanta gente se marchara significa el fracaso de modelo de país”, indica.

El relato generacional de la crisis es importante para Espinar, pero confiesa que tiene “pánico” a que su generación se acomode y acabe asumiendo que ya vivió su momento heroico con el auge del movimiento del 15M y el surgimiento de Podemos. “Tengo miedo a que cambiemos algunos significantes como ‘yo corrí delante de los grises’ por ‘a mí me pegó la UIP”, aclara. “Nosotros formamos parte de una generación que ha impulsado un proceso de avance político y cultural sin precedentes desde la Transición, pero que todavía lo tiene todo por hacer”, añade.

Imagen de Ramón Espinar en una protesta de Juventud Sin Futuro.

Imagen de Ramón Espinar en una protesta de Juventud Sin Futuro. / Cedida por Ramón Espinar

¿Ha mejorado la situación?

Algunos regresaron y otros no lo hicieron. En España sigue habiendo una alta tasa de paro juvenil que ronda el 40%. El director de ‘Españoles en el Exilio’ cree que ha habido “un cambio”, pero no institucional o político. En su opinión “la gente se ha resignado” y ha aprovechado una estructura familiar fuerte como la española que permite sobrevivir. A veces es mejor esta opción que estar en Londres “limpiando retretes”. Cinco años después “el exilio se ha reducido, el paro se ha mantenido y la precariedad ha aumentado”, sostiene Espinar, quien cree que se ha condenado a los jóvenes a “una eterna adolescencia” porque carecen de condiciones económicas para independizarse y comenzar a desarrollar su vida adulta, tener hijos etc. “Da vergüenza cuando escuchas al PP decir que son el partido que defiende la familia, pero su idea de familia es inaplicable para la mayoría de españoles y españolas”, subraya.

1 Comentario

  1. Este gobierno es tan estúpido e ignorante que no se da cuenta del secarral que ha sembrado con su política económica? Se ha ido una parte importante de Universitarios que en otros países han encontrado trabajo, mejor o peor remunerados, pero trabajo que aquí no conseguían. Dentro de diez o quince años cuando la gente se vaya jubilando, ¿quién va a sustituirle, y con qué preparación y experiencia? Es una verguenza. Y quiero añadir el problemón de las jubilaciones. Los sueldos que hay son de miseria, el paro no lo terminan de corregir, ¿qué quieren a ancianos haciendo manifestaciones delante de Montoro?,con lo que actualmente se ingresa en las arca de la seguridad social las pensiones no se sostienen y este bobo que tenemos de presidente alardeando de que las cosa están bien .Irá bien para él y su pandilla

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