“Puedes irte a mear durante el mensaje de Navidad pero tu cuñado se comerá todas las gambas, burro”, advierte el Rey

El artículo 155 prevé que la Guardia Civil pueda entrar en el salón comedor de los catalanes

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Redacción/Rokambol/24.12.17

La Casa Real ha transmitido una advertencia oficial de Su Majestad Felipe VI, a propósito de la peligrosa costumbre que cada Nochebuena tiene lugar en los hogares españoles, y que consiste en salir corriendo  a orinar como un demonio en cuanto aparece el Rey en el televisor. “Es un efecto parecido al que se produce cuando un F-18 es alcanzado por un misil tierra-aire y el asiento del piloto sale disparado del avión”, explican los urólogos. “Tú te salvas pero te quedas sin cazabombardero”, recalcan.

La retransmisión del Mensaje Real, puntualizan desde el Palacio de la Zarzuela, suele ser aprovechada por los cuñados que prefieren no abandonar la mesa y fingen atender el discurso del monarca cuando en realidad están aprovechando la ausencia de familiares para doblar, e incluso triplicar, el número de crustáceos que les corresponden. “Hasta catorce gambas fuera de cupo puede comerse un cuñado mediano durante el mensaje navideño”, advierte el propio Felipe VI. “Quien dice gambas dice montaditos de mortadela”, añade el Borbón.

Pero la tradición de levantarse para ir al baño no solo incide de manera individual en los contribuyentes sino que empieza a afectar también a las redes de alcantarillado de las grandes ciudades. “Es lo que se conoce como el efecto Iguazú, equivalente a veintisiete millones de españoles tirando a la vez de la cadena del váter”, explican los técnicos, quienes aconsejan calcular raíces cuadradas mentalmente o pensar en el cuello de María Antonieta o Luis XVI durante el discurso navideño en lugar de acudir al váter. “Llevarse las gambas al cuarto de baño no es elegante”, apostillan los expertos.  Más en Rokambol

3 Comentarios

  1. Rokambol:

    Como siempre: GENIAL

    Tal y como está la situación es probable que aumenten cada año los montaditos de mortadela y disminuyan las gambas, pero seguro que esa situación no afecta a los miembros de la real familia, que están a cubierto de esas contingencias

  2. Aunque veo que el artículo va de broma, yo voy a pronunciarme en serio, si se me permite.

    Viendo el mensaje de Don Felipe, una vez más resulta imposible diferenciarlo este año de los anteriores, no en balde se vislumbra en el mismo la mano del Gobierno, como era esperable, por lo que lejos de proyectar un conciliador espíritu (sólo sea por Navidad) con el tema de Cataluña, se limitó a abordarlo, así como la corrupción, superficialmente. Y es que, según hablaba, me transmitía nítidamente que él se sabía conocedor de que lo que decía, no iba con su persona.

    Por tanto, yo le diría (lo que entrecomillo) si me leyese:

    “”Pues mire Don Felipe (obvio el tratamiento de Majestad, porque yo no le considero mi rey al no haberle votado). Hace falta ser miserable para creerse por encima del bien y del mal, pretendiendo ser neutral en su discurso. Y utilizo este adjetivo por tres motivos:

    UNO: Porque, en la corrupción, tiene a familiares implicados hasta el cuello, sin poderlos ajusticiar gracias a un caduco vínculo sanguíneo con la realeza, y en el peor de los casos, gozando de prebendas sufragadas por los españoles. .

    DOS: Porque, al Artículo 155 le dio usted luz verde para su entrada en vigor, contraviniendo las atribuciones que le fueron conferidas en la Constitución (que dudo haya usted estudiado), para lo que cuenta con sus asesores.

    TRES: Porque, insisto, y convendrá conmigo, Don Felipe, que es de miserables (por no decir ‘cobardes’) arrojar la piedra y esconder la mano””.

    Dicho lo anterior, ya tenemos asegurado durante dos días y como todos los años, el vomitivo debate entre los televisivos tertulianos, súbditos… lacayos en su mayoría de La Corona.
    Pues, muy bien. Que disfruten todos ellos el próximo incremento del IVA, que yo, por lo pronto, ya estoy disfrutando durante días el poder opinar a estas horas, siendo laborables, y ahora sintonizaré la CUATRO.

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