Javier Pérez de Albéniz | Cuarto Poder | 25/01/2018

En la portada de papel, la fotografía a cuatro columnas de “una millennial fanática de la moda destinada en una brigada de infantería acorazada”. En la portada digital, Puigdemont en un avión de Ryanair camino de Copenhague. Mientras tanto, los empresarios siguen tirando de la manta. Todas las nuevas informaciones sobre el caso Gürtel confirman lo que ya sospechábamos: que el partido en el Gobierno, el PP de Mariano Rajoy, se financió ilegalmente. Francisco Correa acaba de ofrecer lo que los especialistas consideran “una confesión general de la corrupción en el PP”. Y la cosa no queda ahí: “Los beneficios empresariales crecen un 200% mientras que los salarios se estancan”, advierte el último informe de Oxfam Intermón.

¿Recuerda la frase que comentábamos el pasado martes? Sí, aquella que resume la razón de ser del periodismo: “La prensa debe servir a los gobernados, no a los gobiernos”. Pues bien, mientras España se desangra entre la corrupción y la desigualdad, los grandes medios nos hablan de Puigdemont, de una millennial soldado, de un corte en la ceja de Ronaldo… ¿A quién sirven, a los gobernados o a los gobiernos?

El PP gobierna para las élites. Y los grandes medios informan para esas élites, para ese Gobierno corrupto, en lo que se puede considerar un secuestro de la democracia. No contentos con ganar elecciones de manera fraudulenta, dopados, han conseguido controlar una de las bases del sistema político teóricamente más recomendable. Y es que la prensa libre es una de las bases de la democracia. Sin auténtico periodismo, ese que ejerce un control férreo sobre el poder, ese que trabaja para los gobernados controlando de manera férrea a los gobiernos, no puede haber auténtica democracia.

9 Comentarios

  1. Siempre os sigo, pero no me atrevo a opinar sobre cualquier tema de política de este país porque no conozco en esencia la LEY MORDAZA y me da miedo expresarme, como en aquellos años de mi niñez en que hablabas mirando antes a tu alrededor.

  2. Pese a que hoy tengo la cabeza como un bombo de números, no es óbice para que también se me estén agolpando en la misma unas palabrejas sobre el conflicto catalán derivado del que tenemos en España, aunque éste… ‘silenciado’ a los efectos y si se me permite, voy a plasmarlas en un tris antes de marcharme:

    Es evidente que el juez Llarena es ajeno al bochornoso espectáculo público que está protagonizando ante la sociedad. Y voy a dirigirle unas palabras resumidas en 10 puntos (simulando los Mandamientos) que espero le hagan llegar (omitiendo por mi parte encabezamiento y despedida protocolarios al ir online, pero destacando el texto, objetivo de mi comentario):

    1°.- SEÑORÍA, es miserable el acoso judicial y policial al que está sometiendo al Sr. Puigdemont para impedir su investidura presidencial de la Generalitat, como si se tratase del más peligroso asesino (no lo es).

    2°.- Igualmente inaudito que aplique las leyes del Código Penal… no en virtud de delitos e infracciones, al menos en su totalidad, cometidas por el investigado, Sr. Puidemont, con pruebas fehacientes que lo atestigüen, sino “previendo” a su libre albedrío hipotéticas actuaciones imaginarias por parte del mismo, como Usted ha hecho al contradecirse en la puesta en marcha y posterior retirada de su polémica Orden de Detención (convendrá que no es serio semejante proceder).

    3°.- Somos miles, que yo sepa y en función de mi entorno allegado (aunque posiblemente la cifra real actual ascienda a millones) los ciudadanos que discrepamos (e incluso llegando al aborrecimiento por parte de algunos) de nuestra Justicia, a la que Su Señoría representa. Y, ¿sabe por qué el aborrecimiento?: Por actuaciones como la suya, Sr. Llarena, que lejos de cumplir la imparcialidad exigible en Derecho, responde a intereses partidistas. Y esta generalizada afirmación categórica, no suposición, la argumento con datos. Veamos.

    4°.- Como Su Señoría no es tonto y sabe que mi afirmación es correcta, si no se lo argumento (vuelvo a incidir en ello) nos consideraría tontos a los demás, pero si Usted la desconoce (aunque, como digo, no creo sea el caso) pues se da por enterado. ¿Me explico?.

    5°.- Permítame indicarle que, obstaculizar una investidura democrática, es de carácter PO-LÍ-TI-CO, no jurídico. Conviene tenerlo clarito. Y los que conocemos el Derecho, no tenemos duda alguna, obviando (por no hacer mi comentario interminable) opiniones de expertos Catedráticos en el mismo sentido. Y ya es casualidad que, éstos, no siendo independentistas, reprueben determinadas medidas de su Auto, Señoría.

    6°.- MAGISTRADO, no tengo que recordarle, aunque lo voy a hacer (si, nuevamente me permite) que dictar un Auto acusando al investigado de rebelión, sin pruebas que lo acrediten, como hemos visto TODOS los ciudadanos “in situ”, se llama “PREVARICACIÓN”.

    7°.- ¿Sabe, qué, Señoría? Tiene un muerto (por no decir ‘marrón’) encima. Y lo tiene, al haber aceptado, sirviendo de sujeto útil al Gobierno, un caso “político” que excede de sus atribuciones conferidas y en el que proceden, precisamente por ello, sanciones económicas y no penales. Y vuelvo a recordarle, lamentablemente, que semejante proceder al aceptarlo a sabiendas de que el caso no es de su competencia jurídico-policial, se llama “PREVARICACIÓN”.

    8°.- Es deseable, no obstante, y una vez aceptado el caso indebidamente, que para salvar su dignidad tan cuestionada y, sobre todo, la imparcialidad de la denostada Justicia que tenemos, actúe como en Justicia procede y establece la Constitución, RECHAZANDO el mentado caso y retractándose de sus medidas coercitivas, facilitando el regreso, SIN PRISIÓN, del Sr. Puigdemont a Cataluña para su toma de posesión presencial (tal y como por similitud, actuó con la Sra. Forcadell en cuya ocasión logró el aplauso generalizado de la opinión pública y mejor consideración de la Justicia, que ahora está por los suelos nuevamente). Petición extensiva los que se hallan arrestados improcedentemente relacionados con el caso.

    Pero, no me gustaría finalizar mi comentario sin añadir otros dos puntos que justifican, aún más, el malestar ciudadano generalizado con la Justicia e implica a políticos de otros partidos y a la realeza.

    9°.- SR. LLARENA, ¿Dónde estaban, Usted, magistrados y fiscales y en definitiva la Justicia, cuando, los conocidos corruptos políticos, con perfecta impunidad distrajeron dinero público del erario con el consiguiente agravio producido a los ciudadanos, sin impedimento alguno al no mostrar la diligencia que utiliza ahora contra electos del Parlament?.

    10°.- ¿Dónde estaba Usted…la Justicia, cuando, Don Juan Carlos I cometió ante el Fisco indecentes “irregularidades” (por decirlo suavemente) con absoluta impunidad e inmunidad?. Lo que le traslado como reflexión, pese a conocer el vigente artículo constitucional que, incoherentemente exime de rendir cuentas al mentado. Y no es óbice para que admita el descrédito que, como digo, viene padeciendo progresivamente la Justicia ante los españoles. Claro que Usted podrá alegar “que en estos temas se llama “Andana”. Ya, pero el problema, Señoría, es que en España hay demasiados ‘Andanas’ para que desconfiemos, no sólo de la Justicia, como digo, sino de la Constitución que unos cuantos juristas y políticos convirtieron en dogma de fe intocable, violándola ellos después.

  3. Pues si , 10 “mandamientos “que caerán en saco roto, nunca mejor dicho porque este Estado es un inmenso saco roto ,querido amigo Y ante ello lo principal es tomar consciencia de la situación y actuar en consecuencia. Y no precisamente de costureros remendadores de “sacos”, porque este “saco” esta tan deteriorado y putrefacto que ya no da para remiendos.

  4. Este tío es Superman, jajajajajaj. La q le están armando los 3 derechuzos y eso que le decían que iban a respetar los resultados de las elecciones y ahora le impiden que sea el presidente pero lo que Puchdemon tiene que hacer es plantarse en el Parlamento catalán xq allí no lo pueden detener y dejar a los ppros, a los sociatas y a los derechuzos naranjas con el culo al aire dando la vuelta al extranjero la escena y lo q nos íbamos a reír.

  5. ‘Charo’, los que tú te mereces por tus comentarios, que en alguna ocasión leo.

    ‘Beniezu’, ¿tú crees, que caerán en saco roto?. Hummm, no lo creo.

  6. Hasta el día de ayer no he leído parte (aunque suficiente para su conclusión) del incomprensible Auto del juez Llarena para mantener al Sr. Forn en prisión, y yo le dirijo -esperando me lea- como la vez anterior y en el que deposité mi confianza, la siguiente crítica ahora:

    SEÑORÍA, ¡Vergüenza siento ante el modo torticero con el que Usted interpreta el Código Penal! (Eso no es lo que yo aprendí). No sólo me ha decepcionado (como a todos los que conocemos el mismo) ante su Auto, más propio de un novato, por no decir prevaricador, que de un magistrado cuya imparcialidad muchos ciudadanos le suponíamos, tales son las contradicciones observadas en el mismo al fundamentarlo -para mantener al Sr. Forn en prisión- en “suposiciones” y no en pruebas fehacientes, como que por la “ideología” del investigado (añado: vulnerando el Art. 16 de la Constitución) no hay certeza de que haya desaparecido su “intención” de alcanzar la independencia.

    MAGISTRADO, atribuir a una persona hipotéticas actuaciones por el hecho de tener una ideología coincidente con la de sectores que pretenden conseguir la independencia de manera inmediata, ¡es que no hay por donde cogerlo, oiga Usted! ¡Ni Ordenamiento Jurídico ni Biblia en verso!.

    SEÑORÍA, no ha lugar que justifique sus “recelos” en función del cargo gubernamental que ostentó el Sr. Forn, como tampoco que su grupo parlamentario le obligue a hacer lo contrario de lo que el investigado declaró con su renuncia y que Usted “supone” pueda deberse a la elusión del gravamen de la medida cautelar impuesta. ¿Sabe por qué?: ¡Porque ha renunciado a su Acta! Lo que deja en evidencia, Sr. juez, su desconocimiento en este sentido al tratarse de un tema político. Y que también las argumentaciones de su Auto se contradicen con las que adoptó en el caso de la Sra. Forcadell para su no ingreso en prisión, ocasionado un flagrante agravio comparativo al hallarse en idéntica situación.

    Pero, ¿no es consciente, como juez (y poniendo en juego su presunta dignidad personal) del ridículo en el que va a quedar Usted por su absurdo Auto, y lo que es peor, la ‘injusta’ Justicia española ante el Tribunal de Estrasburgo?, ridículo, en el que para los españoles, no le quepa duda, ya ha quedado, tirando por tierra, además, cualquier atisbo de credibilidad que pudiese existir en la misma a causa de magistrados que resuelven por puñetas y no con la cabeza.

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