Ya hace mucho tiempo que no me gusta ni un pelo lo que estoy viendo, y es que se está convirtiendo en una actividad de riesgo decir lo que se piensa como se te ocurra pensar por ti mismo/a y no como mandan los cánones de la moda de turno. Al pobre Arturo Valls se le ha ocurrido decir que creía que las galas de cine quizá no sean el mejor lugar para centrar la atención en asuntos que no tienen como objeto el cine, pero lo ha hecho tocando el lingam del nuevo tótem, y eso hoy es imperdonable.

Es su opinión, y no sé si estoy de acuerdo con él porque no me he parado a reflexionar seriamente sobre ello. El instinto me dice que sí hay que defender aquello en lo que uno crea en cualquier lugar, también en los Goya, pero no como parte del espectáculo, porque no me gusta que se coreografíen y monopolicen las reivindicaciones, y tampoco tengo muy claro si lo que se está defendiendo ahí tiene algo que ver con el feminismo. Al menos como lo entendíamos hace no demasiados años. Pero ya puestos hubiera sido agradable que alguien también se acordara de la gente que está muriendo en las costas de Libia, de la pobreza infantil en España, de los pensionistas que siguen perdiendo poder adquisitivo; de esas camareras de piso que se matan a trabajar por cuatro duros o de esas asistentas del hogar (siempre mujeres), que también trabajan para muchas de esas reivindicativas actrices, y que por norma no tienen derechos ni vida propia.

Resultado de la búsqueda “Arturo Valls”.

A lo mejor no estoy de acuerdo con que se crucifique a Arturo Valls porque tampoco estoy de acuerdo con lo que ahí se reivindicaba. Y es que no creo que el mundo (el mercado) del cine sea el mejor ejemplo de desigualdad, al menos si buscamos la desigualdad salarial o de oportunidades y presencia entre hombres y mujeres. Otra cosa hubiera sido si estos y estas privilegiadas hubieran dedicado ese esfuerzo a visibilizar a los que, incluso dentro de su profesión, no tienen voz, ni mil focos y cámaras apuntándoles. Pero entonces hubieran tenido que tratar las desigualdades de clase y algunas más, y no iba de eso el asunto.

Quizá tampoco Arturo iba tan lejos en su comentario. Quizá él solo decía lo que parece decir: que esa gala debería servir para hablar del cine. Y sigo sin saber si tiene razón, pero no creo que haya motivo para crucificarlo.

7 Comentarios

  1. Yo no estoy de acuerdo con el comentario de Valls. Llevaría razón si se hablara de los temas que tú has puesto como ejemplo, pero hablar de la situación de las mujeres en el mundo del cine en una gala de los Goya, me parece de lo más correcto y apropiado, no es criticable. Lo echaríamos en falta si lo silenciaran.

  2. falta de compañerismo por parte de Valls,si fuera una mujer seguro que no hubiera abierto la boca. O es poco listo (hablar asi en estos tiempos es jugarsela a que te critiquen,que esperaba?) o tiene un afán de notoriedad que le pierde

  3. Citas cuatro reivindicaciones que podrían también tener su hueco en la gala de los Goya. Te han faltado otras muchas. La causa feminista es una más, consideras que es menos importante que cualquiera de las que debemos tener en cuenta? En el cine no se paga menos a las actrices por el mismo trabajo “privilegiado”? Es que no se ven sometidas también al baboseo?
    Es un buen escaparate para denunciar lo que se crea conveniente, y este asunto sí tiene que ver con el CINE.

  4. No se critica que piense de una u otra forma, sino que colabore a la “despolitización”, que es el empeño principal de la derecha de éste país.
    Es importante quenos demos cuenta de quefrente a la creación de verdadla de los grandes medios de comunicación, hay cosas que solo podemos hacerlas visibles empleando los escasos foros mediáticos de los que disponemos. Y la entrega de los Goya ha sido tradicionalmente uno de ellos. Es David contra Goliath; no puedes decirle a David que abandone su honda.
    Y no solo moción de cesnsura a Arturo, que se la merece, sino a TODOS Y TODAS absolutamente, por INVISBILIZAR LA EXISTENCIA DE PRESS POLÍTICOS y la ESCALADA ANTIDEMOCRÁTICA de la JUSTICIA ESPAÑOLA. En un momento de pérdida de libertades a toda velocidad, la gente que tiene el privilegio de ser escuchado, debe hablar por todos y defendernos a todos.
    Porque mañana IRÁN A DETENERLOS A ELLOS por algo que hicieron o que DIJERON EN SUS PELÍCULAS.

  5. Mi opinión, en este caso, va orientada en la línea que señala “Pepito Grillo” en su comentario y creo que este actor no ha querido contrariar, al igual que sus homólogos la injusta decisión gubernamental en el Procés ante la presencia de cuatro representantes políticos apoyándola, optando por la cautela en su declaración para no poner en riesgo las subvenciones del cine. Pero ese cobarde temor, precisamente, es el que debieran haber combatido los asistentes a la Gala, pronunciándose todos sobre los presos políticos al ser un tema de ideologías e interés general, afectándoles también a ellos al paso que vamos. Y por su relevancia, como digo, no hubiera sido incompatible un pronunciamiento en la Gala, sin por ello convertirla por rutina en evento de reivindicaciones.

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