Consecuencias prácticas de legalizar la prostitución: Ya es primavera en el club de carretera

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Periódicamente rebrota con ímpetu el debate acerca de la legalización de la prostitución. Los beneficios son conocidos: las trabajadoras sexuales obtendrían los derechos del resto de trabajadores, esto es: pensiones de jubilación, bajas por enfermedad o subsidio de desempleo. Además de una mejora de las condiciones laborales y sanitarias y una progresiva desaparición del estigma asociado a su profesión que, al equipararse legalmente a cualquier otra, aumentaría en reconocimiento social.

Mas en cada ocasión que regresa el debate en estos términos se soslayan muchas otras cuestiones. Sin ser un experto trataré de exponer algunas de ellas con el único ánimo, premeditadamente provocador, de abrir un debate. Quizá puedan parecer profecías para un oscuro futuro distópico y no todas tendrían por qué acontecer mañana mismo. Pero la cuestión no es si todo llegaría a ocurrir en algún momento sino cómo detener la inundación una vez derribada la exclusa de la mercantilización capitalista. Mercantilización que, es necesario recordarlo, no se refiere solo a los cuerpos sino también a un ejercicio de poder o, en palabras de Beatriz Gimeno: “El cliente no compra sexo, que podría obtener gratis […] compra cierta relación con una mujer dentro del orden de género”.

Nunca me queda muy claro qué forma adoptaría esa legalización (a veces se usa el término regularización). Hoy las prostitutas ya pueden estar dadas de alta como autónomas en la Seguridad Social con diversos epígrafes y disfrutar de las mismas “ventajas” que el resto de trabajadores autónomos, entre otras, las pensiones miserables, la penalización de las bajas por enfermedad y la imposibilidad práctica de acceder a subsidios por desempleo.

Entiendo, entonces, que se refieren a poder convertir el sexual en un trabajo asalariado “como otro cualquiera”, expresión que repiten una y otra vez las personas que defienden esta opción y que sirve de premisa para este artículo.

El art 42,1 de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad dice textualmente que: “las empresas públicas y privadas que empleen a un número de 50 o más trabajadores vendrán obligadas a que de entre ellos, al menos, el 2 por 100 sean trabajadores con discapacidad”. Una regularización de la prostitución llevaría a que los dueños de los cada vez más numerosos macroburdeles que ocupan a cientos de prostitutas tuviesen que incluir entre ellas a cierto número de personas de ese colectivo. Pero quizá no les pareciera tan mal negocio. Un proxeneta podría recibir hasta 5950 € al año en bonificaciones a la Seguridad Social por contratar prostitutas con discapacidad cerebral superior al 33%. Igualmente una deducción de 6000 € en la rebaja del Impuesto de Sociedades por cada discapacitada que aumentase su plantilla de prostitutas o, entre otras ayudas similares, 4.100 euros/año para personas con parálisis cerebral o enfermedad mental.

Si el trabajo sexual es un oficio regulado como cualquier otro, esto, desde luego permitiría que las personas, por ejemplo, con parálisis cerebral, pudiesen legítimamente trabajar en él salvo sentencia incapacitante en firme. Negarles ese derecho sería una flagrante discriminación laboral. En un país como España que somete a este colectivo al más obsceno abandono, ¿sería de extrañar que la prostitución fuese una posible vía de salida para familias desesperadas? Conociendo la idiosincrasia de los puteros, ¿no podríamos pronosticar una fuerte demanda de esta novedad?

Por supuesto, los burdeles tendrían derecho al resto de ayudas que se ofrecen a las PYMES. En lo que no deja de ser una siniestra ironía, los proxenetas podrían obtener jugosas subvenciones por contratar como prostitutas a víctimas de exclusión social o violencia machista.

Una vez establecido que la prostitución es un “trabajo”, ¿podría considerarse el acoso sexual en el trabajo un ofrecimiento de horas extraordinarias?

Los artículos 188 y 189 del Código Penal, que castigan la inducción a la prostitución o la pornografía de las personas menores de edad o con discapacidad de especial protección deberían ser lógicamente derogados. La regulación laboral española autoriza a trabajar a mayores de 16 años emancipados o no emancipados si existe permiso paterno. En caso de ser considerado un oficio, ¿podemos imaginarnos a progenitores firmando la autorización para sus hijas de dieciséis años? ¿O incluso empleándolas como prostitutas ellos mismos? ¿Podrían lucrarse con su exhibición pornográfica? Todo ello sería perfectamente legal.

Cabría pensar también en derogar la regulación del art. 186 contra el acoso sexual. Una vez establecido que la prostitución es un “trabajo”, ¿podría considerarse el acoso sexual en el trabajo un ofrecimiento de horas extraordinarias? ¿No sería legítimo que los empleadores pudiesen proponer a cualquier empleada una extensión de las funciones de su puesto de trabajo? No veo por qué no. El acoso sexual podría adoptar la forma de una ampliación del contrato laboral. Y ¿qué problema habría en ofrecer ese “trabajo como otro cualquiera” a cualquier mujer y en cualquier momento? ¿Por qué tendría que molestarse? En buena lógica las mujeres simplemente deberían contestar aceptando o declinando la oferta de empleo con amabilidad y agradecimiento.

Quienes defienden la legalización auguran un empoderamiento de las prostitutas y la desaparición del “estigma”. No veo cómo podría producirse tal prodigio. Más bien podría pronosticarse un desempoderamiento colectivo al convertirse a toda mujer en posible prostituta y, de paso, producirse una putificación del trabajo femenino.

No hace mucho nos escandalizábamos por un anuncio de un bar de Ordes (A Coruña) en el que se pedía como requisitos para un puesto de camarera ser “guapa y un poco puta”. En una legislación que considere el trabajo sexual un oficio no cabría reproche alguno. ¿No podrían demandar los empleadores curriculums con las destrezas de “un poco putas” o incluso “putas completas” para otras profesiones hoy mayoritariamente copadas por mujeres? Las mujeres ocupan la mayoría del trabajo precario y en el que se exige menor capacitación. ¿En qué iba a mejorar su condición si “ser puta” pudiese ser un valor curricular igual que saber de Excel o conocer idiomas? No hace falta tener mucha fantasía para imaginar las ofertas de empleo que podrían florecer: el sueño masculino de las pornochachas cumplido. Tampoco hace falta ser economista para darse cuenta de que una vez que se pudiese pedir “ser puta” para ejercer, por ejemplo, de limpiadora o cuidadora de ancianos, las retribuciones salariales de las trabajadoras “no putas” disminuirían en buena lógica. En ese mundo posible es verdad que desaparecería el estigma. Pero solo porque su extensión a la totalidad haría que ya no hubiese mujeres desestigmatizadas.

Siguiendo con esto, habría que derogar también toda regulación contra publicidad sexista. Sería completamente ridículo denunciar anuncios de limpiamuebles por reproducir estereotipos de género y al mismo tiempo permitir la publicidad de la prostitución legalizada. Y cuesta trabajo imaginar cómo podrían hacer los proxenetas publicidad “no sexista” de algo que es simple y llanamente alquilar un cuerpo femenino (solo el 5% de la prostitución la ejercen hombres) para uso sexual. Con la salvedad, además, de que en este caso podrían argüir que el aspecto físico sí es esencial para el puesto de trabajo. Las distintas categorías de trabajo en la prostitución no tienen que ver con titulaciones académicas sino que son del tipo: “gordas con super tetas”, “culonas” o “colegialas” por lo que es más que razonable que un burdel quisiese cubrir todo el espectro en sus ofertas de empleo. Y si se autorizase la publicidad “sexista” de prostíbulos, ¿a qué escandalizarse por los anuncios de colonia? La polémica sobre las azafatas de la Fórmula 1 quedaría resuelta: ¿o sea que una mujer puede emplearse como prostituta legalmente pero no posar sosteniendo un paraguas?

En algunas ciudades, asociaciones de padres se quejan de que los alrededores de los centros educativos de sus hijos están infestados de folletos de publicidad sexual. Un ladrillo más en la hipersexualización de la infancia y el acceso temprano al porno. Imaginen ahora lo que produciría un mercado capitalista abierto.

¿Cuánto tardaríamos en tener aplicaciones para putas a domicilio (“Just fuck it”) siguiendo la imparable uberización del trabajo?

Un mercado abierto y, por supuesto, en mayor expansión. Hoy, la alegalidad y la vinculación del negocio de la prostitución a actividades delictivas supone lo que los economistas llaman una barrera de entrada. No cualquier persona tiene el cuajo suficiente para entrar en ese mundo. Pero ¿qué ocurriría si se convirtiese en un negocio cualquiera? Los partidarios de la legalización imaginan pulcros espacios regulados con condiciones sanitarias óptimas y buenos salarios. Más bien cabe sospechar que hasta la tabernucha más remota y miserable podría, adquiriendo la oportuna licencia, abrir una nueva vía de ingresos prostituyendo a su empleada. Que surgirían formas de negocio que hoy no podemos ni imaginar. ¿Cuánto tardaríamos en tener aplicaciones para putas a domicilio (“Just fuck it”) siguiendo la imparable uberización del trabajo?

Volviendo al Código Penal, el art. 177 bis pena la trata de seres humanos cuando la finalidad es la explotación sexual o la pornografía. ¿Pero se puede hablar de explotación sexual cuando se trata de realizar un trabajo legal “como otro cualquiera”? Las redes de trata deberían, en buena lógica, dejar de perseguirse. Di tú que no parece que se persigan mucho: en el 2017 la policía española consiguió salvar a 57 de sus víctimas. ¡Una por semana! Solo puedo gritar alborozado: “¡Bra-vo!”. Sobre un total de 20.000 personas que se estima que padecen esta esclavitud, 57 liberadas es una cifra que habla bien a las claras del interés que ponen en este drama las fuerzas y cuerpos de seguridad. Y si estos son los resultados cuando es ilegal, no parece que la legalización de la prostitución fuese a incentivar el interés sobre el control del tráfico de mujeres. Tráfico, por otra parte, que es inevitable en la lógica del negocio toda vez que los puteros demandan: “negras”, “orientales”, “latinas” y otras categorías de empleo que no surte el espacio de la UE.

De hecho, ¿para qué hacerlo ilegalmente si cabría la importación legal de mujeres? La asociación de burdeles podría solicitar que se incluyesen las “negras”, “venezolanas” o “etíopes” en el Catálogo de Empleos de Difícil Cobertura que publica el Servicio Público de Empleo cada año. También podrían acogerse con gran facilidad a los visados que se dan para los trabajos de temporada, en el equivalente putero de la vendimia. Como la ley además permite que la “temporada” se alargue hasta nueve meses, es un modo sencillo de adaptar la oferta a las variaciones estacionales o a los grandes eventos.

Podemos imaginarnos cargueros, aviones en tráfico incesante, descargando nigerianas, sudanesas, sirias huyendo de la guerra, o víctimas de la violencia y la desolación de todo el planeta, cada una con su contrato mínimo de media jornada, con sus autorizaciones para trabajar con dieciséis años y cargando igualmente con una deuda impagable por el “traslado” y la “comisión a la ETT” para a satisfacer la demanda de los europeos. Qué hermosa estampa. Y los proxenetas, en realidad, estarían haciendo la misma labor que los negreros del S.XVI, solo que ayudados por la infinita variedad de cláusulas abusivas que ofrecen los contratos laborales, escritos además en otro idioma y dirigidos a personas sin formación jurídica. Y, como los negreros, no estarían cometiendo ninguna ilegalidad.

El artículo 187 del Código Penal considera que existe explotación sexual cuando se exigen condiciones para su ejercicio “gravosas, desproporcionadas o abusivas”. ¿Cuánto de abusivas o gravosas? ¿Valen las que ampara la legislación laboral española para cualquier otro trabajo sin cualificación? ¿El salario mínimo de 23 euros al día por 48 horas semanales de jornada laboral es “abusivo”? ¿Los contratos de prácticas sin sueldo son “gravosos”? ¿Y quién iba a vigilar que no se firmasen contratos a media jornada y se trabajasen jornadas completas o que se indemnizasen las horas extras? ¿La misma inspección de trabajo que permitió el año pasado que casi 3 millones de horas no se pagasen en nuestro país? ¿La misma que convierte en una selva de explotación el trabajo precario en las pequeñas empresas? Digámoslo sin tapujos: es ingenuo pensar que el capitalismo iba a ofrecer condiciones laborales más decentes que el lumpen. El filósofo Peter Singer lo reconocía así en un demencial artículo sobre este tema en el que afirmaba que las prostitutas, “enfrentadas a la perspectiva de un trabajo monótono y repetitivo de ocho horas diarias en una línea de montaje o dando vuelta hamburguesas, prefieren la industria del sexo, con mejor remuneración y una jornada más corta”.

Como ocurre ya en lugares donde la prostitución está legalizada, cabría esperar ofertas de saldo del tipo “una puta por cada consumición” o “tarifa plana de putas”

Más bien, podemos suponer lo contrario: que nuevas formas salvajes de explotación legal se abrirían. Un proxeneta que tuviese en nómina a sus putas, ¿no tendría el mayor interés en que trabajasen a destajo transformando la cultura de los burdeles para su aprovechamiento como factoría fordista? Como ocurre ya en lugares donde la prostitución está legalizada, cabría esperar ofertas de saldo del tipo “una puta por cada consumición” o “tarifa plana de putas” que les procurasen una sobreocupación completa del local con colas kilométricas y mujeres trabajando hasta la extenuación por su nómina.

Las posibilidades son inacabables y requerirían un espacio y un estudio mucho mayor. Mi modesta contribución solo trata de llamar la atención sobre algunas de las consecuencias posibles y difícilmente calculables de abrir la puerta a la lógica del mercado capitalista en el cuerpo femenino. Este podría amplificar, extender y normalizar cosas que hoy juzgaríamos como intolerables. Las personas que defienden la legalización aducen que nadie querría llegar a tales límites. Mas la cuestión no es si nos gustan más o menos esos límites sino cómo frenar al capitalismo una vez lanzado al galope para colonizar un nuevo y goloso espacio de negocio. La cuestión es por qué la prostitución iba a estar a salvo del destino de salvaje precariedad que amenaza a todo el trabajo asalariado. O lo que es lo mismo, si franquear las puertas al capital para mejorar la situación de las prostitutas no sería, quizá, como dejar entrar voluntariamente al vampiro.

En mi opinión el debate sobre la legalización de la prostitución pasa muy por encima de los aspectos legales y prácticos que esta traería consigo. Se aducen mejoras en las condiciones sanitarias y laborales y la desaparición del estigma, pero jamás se explica cómo se llegaría a esa fantasía. Ni se contestan algunas cuestiones que sin duda se plantearían. Como por ejemplo: ¿Quién negociaría un convenio colectivo? ¿Incluiría este toda la casuística de prácticas sexuales? ¿Podría la prostitución asociarse a otras formas de ocio? ¿Monterías de putas? ¿Encierros en las fiestas patronales? ¿Cómo podría la ley impedir los concursos sexistas de las discotecas si en el local de al lado se alquilan mujeres? ¿Las empresas podrían pagar parte del sueldo de sus trabajadores en tickets de putas como hoy en tickets restaurante? ¿Gratificaciones sexuales navideñas? ¿Las prostitutas estarían obligadas a emitir factura? ¿Qué tendría de escandaloso en ese caso el escándalo de las ONG en Haití? ¿No es acaso una transacción legítima? En caso de contagio de venéreas, ¿podrían los mismos clientes que se niegan a ponerse el preservativo presentar demandas judiciales? En la misma lógica de la prostitución, ¿podrían surgir nuevos oficios para el uso de los cuerpos? ¿Sacos de boxeo vivientes para relax de ejecutivos? ¿Lanzamiento de enanos? ¿Qué tendrían de diferente? ¿Habría rebajas de enero? ¿Descuentos en africanas en el Black Friday? ¿Academias de prostitución? ¿Cursos en el Servicio Público de Empleo? ¿Y burdeles de tarde para adolescentes, al estilo de las “discotecas light” con prostitutas de 16 años? ¿La semana fantástica de las rumanas? ¿Por qué no? Ya es primavera en el club de carretera.

14 Comentarios

  1. Como putero en ejercicio (30 años de afición me avalan) y una relación de pareja con una trabajadora sexual desde hace casi tres te puedo decir sin lugar a dudas que realmente no tienes idea de lo que escribes. Y si tu intención era la de parecer razonable y exponer razones justificadas has fracasado de medio a medio.

    Si realmente te hubieras acercado a cualquier colectivo de trabajadorxs del sexo (y hay unos cuantos repartidos por la piel de toro pero claro, quizás te chafarían tu “brillante” artículo) entenderías de una manera clara y sucinta que no necesitan que las salves. En serio, no te molestes. Toda esa parrafada absurda que te has marcado a mayor gloria de tu clasismo y tu machismo para justificar la marginación social de miles de mujeres cuyo único objetivo de su ocupación es dar de comer a sus familias lo mejor que pueden ( y prácticamente UNICA opción de supervivencia para la inmensa mayoría de ellxs) no vale ni la tinta en que está escrita; y mucho menos perder el tiempo y la paciencia de tragarme semejante libelo. Porque esxs “descarriadxs”, antes que putas y chaperos son padres y madres, e hijxs y nietxs y sobrinxs de alguien; tienen tanto derecho como cualquiera a escoger como se ganan la vida Mientras el Estado no remunere los cuidados que ellas procuran a hijxs y mayores el trabajo sexual estará plenamente justificado. El capitalismo jamas pagará por esos cuidados porque recortaría seriamente sus beneficios.

    Esa es la raíz de la cuestión. Los puteros y los proxenetas son las capas superficiales de la cebolla. Faltas a la verdad al equiparar trata de personas con trabajo sexual como tantas y tantos abolicionistas que lo único que les interesa es poner a salvo sus conciencias de clase burguesa, y de paso, ganar prestigio social a costa de lxs que más tienen que perder. Las leyes no se aplican a rajatabla sinó que precisan de la adecuada interpretacion según casos y situaciones: no hay objeto útil en saberse la lista de los reyes godos excepto para aprobar un examen pero nunca para aplicar lecciones de provecho. Me ha indignado tu escrito; ya lo sabes

      • A mi nadie me recomendó la hostelería y llevo trabajando en eso veintiocho años. Responde eso a tu pregunta? en cualquier caso los adultos sabemos tomar las decisiones que más nos convienen. Algunos hasta votan a partidos que les roban

        • Buen quiebro, pero no has respondido a la pregunta. Un “sí” o un “no” serían suficientes.
          El problema es que la mayoría de las prostitutas no “eligen” ser putas. Muchas proceden de familias desestructuradas, de sufrir maltrato y abusos sexuales en su infancia y, por lo tanto, cargan con un trauma que no les permite hacer la elección, son captadas, engañadas.
          Estoy segura que tú no fuiste engañado para trabajar en hostelería y que no has sido amenazado si decides dejar la hostelería.

          • Es tu percepcion de que el trabajo sexual no es un trabajo lo que te confunde. Y eso te lleva a humillar a quién no comparte tus convicciones sobre determinados temas, como la desafortunada pregunta que me has hecho. Las camareras de piso cobran a cuatro euros la hora pero como hay un epígrafe fiscal que reconoce tal actividad ya la consideramos “legal” a todos los efectos. Una trabajadora sexual puede cobrar de 60 a 150 euros la hora segun su cachet y siempre como trabajadora autónoma (en los locales de alterne hay que descontar la comisión de la casa, de ahí que no sea la ganancia del 100%) en la tesitura de llegar a fin de mes qué escogerías? con un 16% de paro y un 93% de temporalidad contractual ves posibilidades de mejora en el estatus de las mujeres pobres? Porque no hace falta que una familia esté desestructurada para ser pobre. Ya leiste mi post sobre que el estado no remunera los cuidados que en un 95% de los mismos realizan ellas

            También como hace Armesto confundes trata con trabajo sexual. Mientras que la trata es una actividad delictiva que consiste en el tráfico de personas para su explotacion laboral (también coser para Zara, en determinados países ,es una actividad esclava) incluye la prostitución forzada, la TRABAJADORA sexual pacta libremente con el cliente precio y tipo de servicio y cuando termina su jornada se va a su casa hasta cuando considere oportuno volver al mercado del sexo

            Mi primer trabajo en un bar fue cuando tenía 15 años. Era un amigo de mi padre y fui a ayudarle dos días por las fiestas del barrio. Me pagó 5000 pesetas por 15 o 16 horas de trabajo. No me aseguró y creyó que había nacido enseñado porque no me dio una sola indicación de como debía hacer las cosas. Debió pensar que como mi padre era cocinero ya venía con la lección aprendida y prácticamente me limite a hacer recados y cargar neveras. No lo pasé bien porque los clientes se burlaban de mi por mi escaso desempeño y el amigo de mi padre no hizo nada para defenderme. No sé si lo mío entra en la categoría de engaño pero me sentí bastante indefenso, como muchas trabajadoras sexuales que son empujadas al mercado laboral capitalista a cambio de una miseria porque este sistema quiere relegarlas a la oscuridad y la precariedad. Para que, en definitiva no hagan lo que les salga del coño que es, en definitiva por lo que la mayoría de las mujeres de este planeta luchan y sufren

            Un epígrafe fiscal te da una serie de derechos, entre ellos el poder defenderte de una amenaza. Tu dirias que las putas de este país pueden defenderse?

            Gracias por tu atencion

          • ¿Te parece desafortunada mi pregunta? Eres tú el que señala que la prostitución es un trabajo, que soy yo la que percibo que el trabajo sexual no es un trabajo. Tú mismo me lo has dicho. Y la pregunta es sencilla. ¿Le dirías a tu hija que se haga puta? Ganando un mínimo de 60 euros por cliente no sé como la revista Forbes no tiene a alguna prostituta en su lista anual de millonarios, es todo un chollo! Ya te dije que con un “Sí” o un “No”, sería suficiente. Mira es fácil de responder, yo respondo a tu pregunta:

            “¿Tu dirias que las putas de este país pueden defenderse?”
            No, no pueden defenderse, la mayoría están bajo el yugo de un proxeneta que las obliga a seguir trabajando en el “negocio”. Y los puteros, por supuesto, no permitirían que su puta favorita deje el negocio, ya se lo recordarán cuando la vean por la calle. Y ellas no se atreven a denunciar porque tienen miedo. La OMS calcula que entre un 60 y un 80% de las prostitutas proceden de un pasado de abuso sexual infantil y malos tratos. Eso te mete el miedo en el cuerpo, pero además procuras que nadie sepa que tienes miedo, porque te da miedo que lo sepan.

  2. Pienso como Enric. Armesto creo que no tienes ni “prostituta” idea de lo que son lxs trabajadorxs del sexo. Se ve que eres sólo trabajador del intelecto una parte también vendida pero mucho mejor considerada que la entrepierna.

  3. Hay que poner el cuerpo para poder iniciar un debate? Debo ser puta para iniciar un debate? El autor tiene que ser puto para iniciar un debate?
    No digan que no tiene ni prostituta idea. Respondan a todas las preguntas que tiene el artículo. Eso se espera de un debate. Refuten los hechos en las experiencias de legalización que tienen lugar en los países europeos.
    Ustedes serán los defensores de todas las putas cuando el mercado les termine de quitar su poca libertad con obligaciones y leyes?
    Para que pueda ser un trabajo asalariado como los tantos de este sistema, debería cambiar la naturaleza del cliente. Cómo podría pasar eso?

    • Hay algún problema en ser puta o chapero para, no solo iniciar el debate de la normalización del trabajo sexual, sinó participar en él activamente? creo que nadie mas adecuado para proponer ese debate que lxs trabajadorxs del sexo puesto que lxs afecta en todas sus facetas de la vida. A nadie le gusta que hablen en nuestro nombre sin ni siquiera avisar. En otras ocupaciones esto tiene un nombre: intrusismo profesional y está penado por la ley. Ya he comentado anteriormente sobre el criterio de aplicar las leyes por aquellos designados para impartir justicia por lo que no considero pertinente contestar preguntas que no serian planteadas en situaciones análogas con otros temas. Al estigma puta y chapero añadimos la tradicional hipocresía de lxs ignorantes y lxs interesadxs. La criminalización de la pobreza, el azuzar a unos ciudadanos contra otros y adulterar el debate fomentando la confrontación da no pocos votos y reparte no pocas subvenciones públicas

      Dice vd. que hay que responder a esas preguntas y no obstante a renglón seguido las crítica por entender que coartan la libertad. Estoy de acuerdo en ese punto y ya lo he comentado en la literalidad de aplicar las leyes que el artículo de Jorge Armesto soslaya de manera incomprensible

      Sobre experiencias de legalización tenemos ejemplos muy claros y concretos en Holanda y Alemania, dónde incluso la actividad se dirige hacia la economía social, como las cooperativas de trabajadoras del sexo en Amsterdam. Se evita así la marginación de las mujeres pobres evitando situaciones de riesgo en su vida cotidiana, se detrae a la mujer indefensa del control de las mafias de la trata de personas, se evita la toma de las calles por las fuerzas de seguridad (balizamiento de barrios, identificación de transeúntes, sobre todo hombres aislados) como en Suecia y no menos importante: es una fuente de ingresos para el estado ya que, al ser una actividad regulada se detrae esos capitales de la economía sumergida. En España se reconoce ésto último al haber incluido estos ingresos en el PIB nacional, no obstante la corrupción del propio estado español y del gobierno que lo sustenta se niega a dar el paso de la regularizacion; la Iglesia Católica, guardiana de la moral y de la ignorancia de amplias capas de la sociedad española tiene mucho que ver en esta política; hipocresía interesada…

      En el apartado de la seguridad social las cotizaciones de las trabajadoras sexuales ayudan a planificar su jubilación en unas condiciones aceptables y dignas, también en el Régimen General en el trabajo sexual no autónomo

      Apenas existe el maltrato en el trabajo sexual. No hay constancia que de las 69 mujeres asesinadas el año pasado hubiese alguna prostituta. Los clientes pagan por un servicio pactado de antemano y las propias profesionales exigen un minimo de presencia y policia en el putero asi como que no tenga sus capacidades físicas o psíquicas alteradas (alcohol, drogas) por lo que la actividad es muy segura, así como el uso del preservativo muy extendido en el ramo e innegociable para casi todas las trabajadoras. Como ves, no es necesario cambiar la “naturaleza” del cliente: o te comportas o no follas. Casi casi como cuando vamos a ligar a la disco. Como en toda actividad comercial el cliente no tiene total libertad con aquellxs que le atienden por el mero hecho de pagar. La observación de este principio es taxativa en el trabajo sexual, sin importar la condición social del cliente cosa de la que no se puede presumir en otros sectores económicos regulados. Gracias

      • “…Apenas existe el maltrato en el trabajo sexual. No hay constancia que de las 69 mujeres asesinadas el año pasado hubiese alguna prostituta…”

        Ahhh, claro. El maltrato es sólo cuando te matan. Lo demás no cuenta.

  4. DEBERÍA PROHIBIRSE LA PROSTITUCIÓN TOTALMENTE EN ESPAÑA CASTRAR FÍSICAMENTE A TODOS LOS PUTEROS Y PROXENETAS Y EMPRESARIOS Y MAFIOSOS DE LA PROSTITUCIÓN Y COMPLICES Y METERLOS EN LA CARCEL MAS DE 20 AÑOS (SIEMPRE Y CUANDO SE COMPRUEBE CON PRUEBAS QUE LO SON), CONFISCAR Y QUITARLES TODO SU DINERO Y SUS BIENES Y PROPIEDADES HACER PÚBLICOS SUS NOMBRES Y SU IMAGEN Y TAMBIEN DIFUNDIR NOMBRES E IMAGENES DE LOS CLIENTES TAMBIÉN QUE SEGURAMENTE MAS DE ALGUIEN FAMOSO SALDRÍA INCLUSO ME ATREVERIA A DECIR POLITICOS GRANDES EMPRESARIOS Y ALGUNOS CURAS OBISPOS CARDENALES ETC (NO TENGO PRUEBAS PERO NO ME CREO QUE UN OBISPO NI UN CADENAL NO FOLLEN QUE SE LO DIGAN ALA CURIA EN EL VATICANO NO TENGO PRUEBAS DE ESO PERO SI ELLOS CREEN EN DIOS Y EN CRISTO AUNQUE NO ESTA COMPROBADA SU EXISTENCIA YO CREO QUE LA CURIA O PARTE DE LA CURIA NO CUMPLEN CON SUS VOTOS DE CASTIDAD NI ALGUNAS CURAS OBISPOS ARZOBISPOS CARDENALES ETC). Y DEBERIAN NO SOLO CONFISCAR TODOS LOS BIENES DE LOS MAFIOSOS NACIONALES Y ESTRANJEROS QUE SE DEDIQUEN A LA PROSTITUCIÓN DROGAS ETC SINO QUE ADEMAS SE LAS DEBERIA PROTEGER A LAS PROSTITUTAS QUE DELATEN A LOS MAFIOSOS CON UN PROGRAMA TIPO PROTECCION DE TESTIGOS COMO EN ESTADOS UNIDOS CAMBIO DE IDENTIDAD PAGA PERPETUA CON UN SALARIO VITALICIO DECENTE QUE SE LAS QUITARIA SI VUELVEN A EJERCER VOLUNTARIAMENTE LA PROSTITUCION Y SI SON ESTRANJERAS DARLA LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA SI LO PIDEN COMO PREMIO POR SU COLABORACION SIEMPRE Y CUANDO SE COMPRUEBE QUE LO QUE CUENTAN ES VERDAD REPATRIACION DE SUS FAMILIAS Y TODO ESO SE PUEDE PQAGAR PORQUE CON LA CONFISCACION DE TODOS ESOS BIENES INCAUTADOS EL ESTADO GANARIA MUCHA MAS PASTA QUE LEGALIZANDO LA PROSTITUCION QUE VALE SI QUE HAY UNAS POCAS TIAS QUE GANAN DINERO PERO LA MAYORIA DE LAS PUTAS SON ESCLAVAS QUE LAS OBLIGAN LAS PEGAN PALIZAS TODOS LOS DIAS SE LAS VIOLAN LOS CHULOS Y PROXENETAS Y MAFIOSOS CUANDO LES DA LA GANA LAS QUITAN LO QUE GANAN Y ENCIMA TIENEN QUE PAGAR UNAS DEUDAS QUE SON MENTIRA NO EXISTEN ESAS DEUDAS Y AUNQUE FUERAN VERDAD SI NO LAS QUITARAN NADA LO PODRIAN PAGAR AUNQUE NO TIENEN PORQUE PAGARLAS EN FIN Y SI ALGUNA PUTA QUE EJERCE VOLUNTARIAMENTE LA ENCANTA Y GANA MUCHO DINERO Y SI SE APRUEBA LO QUE DIGO SE LE JODE EL NEGOCIO Y ESTA EN CONTRA DE LO QUE DIGO PUES QUE SE VAYA DE ESPAÑA Y SE VAYA A CUALQUIER OTRO PAIS DONDE HAY PROSTITUCION QUE VIVIRA BIEN PORQUE EN OTROS PAISES DE EUROPA LA GENTE GANA MAS DINERO QUE AQUI ASI QUE LA SEGUIRA YENDO BIEN SI ES QUE ES VERDAD (QUE NO ME LO CREO QUE NINGUNA PUTA EN NINGUN PAIS VIVA BIEN AL NO SER QUE SEA DUEÑA DE SU PROPIO PROSTIBULO Y/O SEA ELLA SU PROPIA JEFA) Y NO LO DIGO QUE SE VAYAN SOLO POR LAS ESTRANJERAS SINO TAMBIEN POR LAS ESPAÑOLAS PERO YO ESTOY EN CONTRA DE QUE PARA SATISFACER A UNA MINORIA DE PUTAS SE HAGA UNA LEY QUE LEGALICE LA ESCLAVITUD Y LA VIOLACION EN ESPAÑA O CUALQUIER OTRO PAIS O QUE SIGAN LAS COSAS COMO ESTAN AQUI PERO VENGA COÑO SI EN EL FRANQUISMO LA PROSTITUCION ESTABA TOLERADA PORQUE ASI EL REGIMEN FRANQUISTA GANABA PASTA A SU COSTA Y ASI LOS QUE MANDABAN PODIAN FOLLAR CUANDO SUS MUJERES NO SE LES LEVANTABA MIENTRAS PUBLICAMENTE CLAMABAN CONTRA LA PROSTITUCION ¿O ALGUIEN SE CREE QUE LOS CURAS OBISPOS ARZOBISPOS CARDENALES ETC DE ESOS AÑOS NO FOLLABAN CON PUTAS? (Y DE TODAS FORMAS AUNQUE ME SALGA DEL TEMA QUIERO DEJAR CLARO QUE LOS QUE SE FOLLEN A NIÑOS Y NIÑAS Y A LOS VIOLADORES Y PEDEDASTAS TAMBIEN DEBERIAN CASTRARLOS FISICAMENTE CORTARLES LA POLLA Y LOS HUEVOS Y QUE SE RETRASMITA PUBLICAMENTE POR TELEVISION Y TAMBIEN A LOS VIOLADORES APARTE DE METERLES EN LA CARCEL DE POR VIDA SIEMPRE Y CUANDO SE COMPRUEBE QUE SON CULPABLES Y ME DA IGUAL SI TIENEN ENFERMEDAD Y/O TRASTORNO MENTAL O NO) Y EN DEMOCRACIA SE HA SEGUIDO IGUAL (COMO TANTAS Y TANTAS COSAS MAS QUE SIGUEN DEL FRANQUISMO Y EN LA ACTUALIDAD Y YA SE QUE LA PROSTITUCION EXISTE DESDE EL INICIO DE LOS TIEMPOS EN LA PREHISTORIA EN EL MUNDO ENTERO AUNQUE YO ESTE EN CONTRA).. OTRA COSA TODOS LOS PARTIDOS POLITICOS DEBERIAN PONER EN SU PROGRAMA ELECTORAL QUE HARIAN CON LA PROSTITUCION SI GANARAN LAS ELECCIONES PARA QUE LA GENTE TOME NOTA CIUDADANOS POR EJEMPLO LA LEGALIZARIA (OTRA RAZON POR LA QUE NUNCA VOTARE A CIUDADANOS) PODEMOS SE DEBERIA PRONUNCIAR BIEN CLARO PUBLICAMENTE SOBRE QUE PIENSAN SOBRE ESO Y EL MOTIVO. Y YO SOY UN TÍO NUNCA ME HE IDO DE PUTAS Y ANTES DE DESPEDIRME ME QUIERO CAGAR EN LOS MUERTOS DE TODOS Y TODAS LAS PERSONAS QUE ME INSULTEN POR LO QUE ESCRITO Y CAGARME EN TODOS LOS VIVOS DE TODOS ELLOS Y SUS FAMILIAS Y DESEARLES QUE LES SALGAN UN CANCER EN EL CEREBRO Y SE QUEDEN TETRAPLEJICOS Y QUE OJALA SE MUERAN DE UNA PUTA VEZ Y LO MISMO PARA TODOS LOS MAFIOSOS Y PROXENETAS QUE OBLIGUEN A LAS CHICAS Y MUJERES A PROSTITUIRSE EN CONTRA DE SU VOLUNTAD (PORQUE SI UNA PROSTITUTA LO HACE VOLUNTARIAMENTE SIN QUE NADIE LA OBLIGUE EN ESO NO ME METO Y NO LOS INCLUYO) Y POR ULTIMO HACE POCOS AÑOS DETUVIERON A UNA TRAMA QUE OBLIGABAN A UNAS CHICAS ESPAÑOLAS (MENORES DE EDAD CREO PERO ESO NO ME ACUERDO) A PROSTITUIRSE LAS CHANTAJEARON CON UNOS VIDEOS SEXUALES DE ELLAS FOLLANDO PUES LAS OBLIGARON A PROSTITUIRSE CON LA AMENAZA DE MANDARLAS LOS VIDEOS A LA FAMILIA LAS OBLIGABAN A FOLLAR MAS DE 10 HORAS DIARIAS Y A SACARSE UN MINIMO DE PASTA Y LAS TENIAN SECUESTRADAS Y LAS PEGABAN Y VIOLABAN NO ME ACUERDO DEL AÑO PERO SALIO EN LAS NOTICIAS NO ME INVENTO NADA ADIOS

    • Si te lees el manifiesto de la concentración del día de la Mujer de ayer tarde en Barcelona (los de otras poblaciones serán similares) te darás cuenta que el ladrillo que has publicado no vale ni el tiempo que has invertido en escribirlo. Ellas, sean putas o no, se cuidan entre sí y no necesitan a ningún macho ibérico que las proteja, saben hacerlo solitas. Y sobre acusar puteros (y puteras que ellas también alquilan pollas y coños) es como cuando te tiras un pedo: quién lo huele debajo lo tiene

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