Jóvenes y suicidios

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Sergi Raventós | Sin Permiso16/03/2018

Me llega la terrible noticia que se ha suicidado el hijo de un amigo. Un joven de tan sólo 26 años. Se había quedado por enésima vez en el paro. Él quería contribuir con su granito de arena a hacer una mejor sociedad sin pobreza y sin guerras. No puedo imaginar el dolor de sus padres.

A su memoria va dedicado este artículo.

Según la OMS cada año se suicidan unas 800.000 personas en el mundo lo que supone una muerte cada 40 segundos. Más que el total de los muertos causados por la guerra y los homicidios juntos.

Es un tema que considero de máxima preocupación desde hace años pero no observo que haya significativos avances y ya es la principal causa de muerte entre los jóvenes varones de 15 a 29 años en el Reino de España.

En diversas ocasiones he escrito algunos artículos sobre los suicidios derivados de la desesperación por problemas de índole económica en estas páginas.[1]

Tan sólo hace unos pocos días nos llegaba una noticia que guarda más relación con lo que estamos tratando de lo que imaginamos. Concretamente decía que la recuperación económica castiga a los jóvenes: dos millones menos de ocupados. La cifra de ocupados entre 16 y 30 años ha caído en el período 2007 al 2017 de 4,9 a 2,5 millones según revela la media de trimestres de la EPA mientras que en las demás franjas de edad desciende el desempleo. A la dificultad de acceder a un puesto de trabajo para los jóvenes también se suma otros factores desmotivadores como que más de la mitad de los empleos se concentran en la hostelería y el comercio, un tercio de los contratos no son de jornada completa y más de medio millón está subempleado, o sea, que ocupa un puesto que exige menos preparación de la que se tiene[2].

El suicido es un problema de salud pública y a pesar de su complejidad y las diferentes motivaciones para quitarse la vida hay algunos factores de riesgo bastante analizados como: vivir solo o con escaso apoyo familiar o social, estar desempleado, tener problemas económicos, tener dependencia de algunas drogas, padecer una enfermedad mental, sufrir un trastorno físico crónico sobre todo si es limitante y doloroso, haber padecido situaciones adversas en la infancia, tener una historia personal o familiar de intentos de suicidio o suicidios consumados…

Hay algunos datos que nos indican que existe una relación muy directa entre las crisis económicas, el desempleo y el empeoramiento de la salud mental. Otra constatación es que cuanto mayor es la duración del período de desempleo, más intensas son las consecuencias negativas sobre la salud mental. De hecho, por cada incremento del paro de un 1%, la tasa de suicidios y de homicidios aumenta un 0,79%. Pero hay que añadir que estas tasas no han aumentado en los países donde no se han implantado políticas de austeridad como Austria o Islandia, pese a experimentar un aumento del paro.

Según datos de la Unión Europea, el aumento del paro no hace crecer las cifras de suicidio cuando se gastan en programas sociales más de 190 euros por persona y año. La misma hipótesis en sentido inverso se ha encontrado al descubrirse una asociación entre el incremento del suicidio y la reducción del gasto en políticas sociales.

Estamos ante un problema de salud pública de primer orden y que requiere de una intervención pública masiva para mitigar y revertir la gravedad de la situación.

Una seguridad económica para la población sería un gran factor preventivo y contribuiría a un aumento de la libertad para elegir proyectos de vida que no tengan que girar entorno de una identidad relacionada con el empleo. La presión tan dura a la que se ven sometidas muchas personas para “integrarse” en una sociedad que considera el empleo como el eje de nuestras vidas, sobre le que orbitan determinados derechos, y al que no pueden acceder, es otra buena razón para plantearse una prestación que garantizaría de entrada la existencia material como la Renta Básica incondicional y sin la esclavitud a tiempo parcial que supone para muchos el escaso empleo (y precario) existente.

Una Renta Básica universal podría constituir una respuesta robusta y racional a la falta de protección social que actualmente sufren millones de jóvenes, así como contribuir a prevenir y mejorar los problemas de inestabilidad psicológica y de salud mental derivados del sufrimiento de inseguridades económicas de diversa naturaleza. Una Renta Básica podría frenar una parte de la epidemia de salud pública que suponen los suicidios entre los jóvenes.

Notas:

9 Comentarios

  1. Excelente y esclarecedor artículo artículo… que nos demuestra que a las élites des-gobernantes de españistán, la SALUD, la VIDA, el SUFRIMIENTO, y la DIGNIDAD DE LOS SERES HUMANOS LES IMPORTA UN BLEDO

  2. Cuantos comentarios se hagan,análisis,recomendaciones,posibles soluciones a los problemas que nuestros políticos crean,no les interesan en lo más mínimo a los delincuentes que nos gobiernan.Sólo veo una solución, la cual no aplicaremos nunca los pobres, miserables y cobardes como somos.

  3. Iba usted muy bien con su articulo hasta que ha propuesto su solución al final:

    “Una Renta Básica universal podría constituir una respuesta robusta y racional a la falta de protección social que actualmente sufren millones de jóvenes, así como contribuir a prevenir y mejorar los problemas de inestabilidad psicológica y de salud mental derivados del sufrimiento de inseguridades económicas de diversa naturaleza. Una Renta Básica podría frenar una parte de la epidemia de salud pública que suponen los suicidios entre los jóvenes.”

    Eso es FALSO. Y con ésta su afirmación lo unico que hace es ahondar en el problema ya que no es una solución sino un agravante.

    Los jovenes siempre salieron adelante con ilusión, objetivos y ganas de mejorar y emprendimiento. Si les das una renta basica lo unico que conseguiras será alinearlos y someterlos a la voluntad de quien les dé esa renta: carne de cañon para politicos sin escrupulos. Todos callados y en fila india a cobrar cada mes.

    Un buen ejemplo de algo similar: Andalucía, el PER el paro y los mismos gobernando desde hace 40 años. Y todo sigue igual o peor.

    • Creo que se equivoca por dos razones. En primer lugar, cuando dice que ‘los jóvenes siempre salieron adelante’ está hablando obviamente del PASADO, un pasado que yo mismo viví y en el que, efectivamente, el esfuerzo personal tenía sus frutos, lo cual no me ha salvado de ser víctima en el PRESENTE de las consecuencias de la crisis-estafa por todos conocida. Aquel pasado ha desaparecido, ya no existe, si no que se lo pregunten a los centenares de miles de jóvenes que han enterrado tiempo y dinero en su formación y cuya titulación no les sirve para nada. En segundo lugar afirma que ‘Si les das una renta básica lo único que conseguirás será alinearlos y someterlos a la voluntad de quien les dé esa renta’. Falso y erróneo. La Renta Básica esta pensada como un derecho individual e inalienable, al amparo de los vaivenes de la política. Una sociedad en la que la subsistencia quedara garantizada sería una sociedad en la que cada cual podría dedicarse a su VOCACIÓN, y no se me ocurre un mundo mejor que uno en que cada cual pudiese aportar lo mejor de sí mismo por estarse dedicando, precisamente, a aquello que le motiva y en lo que pueda ser excelente. ‘Ganarse la vida’ me parece una expresión terrorífica. La vida se gana naciendo, y cuando es la propia sociedad la que niega ese derecho, es que nos hemos equivocado en el modelo de sociedad que entre todas y todos hemos construido y/o permitido. Las consecuencias están a la vista.

      • Estimado “lector-escritor”: En el balance golobal del comentario estoy mas de acuerdo con tu exposición que con la de la “lectora-escritora” a la que respondes.

        Totalmente de acuerdo con tu apreciación en cuanto a que hoy se da la gran paradoja de que tenemos muchísimos mas jóvenes cualificados que en nuestro tiempo laboral (1.960-70-80-90) y sin embargo las oportunidades para que gocen …no ya de un empleo acorde con su cualificación, sino tan solo de un empleo, son infinitamente menores….y no hablemos ya de los salarios de esclavitud como consecuencia de esta crisis-estafa que nos quieren hacer tragar.

        También totalmente de acuerdo con que una Renta Básica asegurada sin otro derecho y garantía que el hecho de existir, supondría como bien dices: “… que cada cual podría dedicarse a su VOCACIÓN, y no se me ocurre un mundo mejor que uno en que cada cual pudiese aportar lo mejor de sí mismo por estarse dedicando, precisamente, a aquello que le motiva y en lo que pueda ser excelente.”

        Sobre tus reflexiones de ahí en adelante, si no discrepo en exceso, si me lo cuestiono profundamente por lo que vengo observando con la concesión de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) en Euskadi que en muy poco favorece la inserción.

        Atentamente.

        Iulen Lizaso

      • Ya…dedicarse “a la vida” a la “vocación” o “a lo que a uno le motive” ….o el que quiera a mirar el techo, si es lo que le motiva que lo haga.

        ¿Que pasaría si el hacer el vago fuera lo que al 80% de la población fuera lo que le motivara y en lo que pueda ser excelente?.

        ¿Y quien paga el coste de eso?, ¿quien paga esa factura?, ¿de donde sacamos para pagar esa renta basica individual e inalienable si todos nos dedicamos “a los que nos motive” y no a producir y a aportar con trabajo, esguerzo e inventiva?.

        Ahí es donde usted se equivoca y es donde la frase “ganarse la vida” toma toda la fuerza de la realidad contra la utopía que usted predica y propone.

        Este modelo de sociedad no es perfecto, no lo niego, como muchas cosas no lo son pero una sociedad APESEBRADA esperando que todos los meses le caiga el pago por no hacer nada o lo que le, venga en nada no es una evolución sino un atraso.

        Espero sinceramente que nunca demos un paso atrás como ese.

  4. Dos imágenes acuden inmediatamente a la mente: Saturno devorando a sus hijos (*) y El Hombre Pálido de ‘El Laberinto del Fauno’ (**), que el propio Guillermo del Toro asocia con la de Saturno y propone como metáfora del turbocapitalismo salvaje globalizado que, en su desenfreno, devora a sus propias criaturas. En su libro ‘La Grande Implosion’, Pierre Thuillier ya avisaba de que, una vez establecida la predominancia del ‘homo economicus’, el desastre estaba cantado. Para el monstruo capitalista sólo somos instrumentos de usar y tirar. Sólo un despertar colectivo materializado en una reacción masiva, conseguirá derribar al gigante con pies de barro que nos vampiriza.
    Para una profunda reflexión sobre el turbocapitalismo salvaje globalizado, sus consecuencias y alternativas posibles, ver ‘Las cosas por su nombre’ (***)

    (*) http://www.arteselecto.es/romanticismo/saturno-devorando-a-un-hijo-goya/
    (**) http://elespejogotico.blogspot.com.es/2017/10/el-hombre-palido-de-el-laberinto-del.html
    (***) http://www.rebelion.org/docs/1408.pdf

  5. “(…) cuanto mayor es la duración del período de desempleo, más intensas son las consecuencias negativas sobre la salud mental.”
    Si esto es cierto, yo debo de estar como una putísima cabra.
    Reflexiones sueltas y dispersas:
    —¿Por qué no revertimos el querer hacernos daño a nosotros mismos, por hacer daño al que nos produce ese daño (el causante de nuestra desgracia)?
    —(((Porque un altísimo porcentaje viene causado por hechos adversos externos, totalmente identificados, tanto en la causa como en la autoría.)))
    —El objetivo sería… ELIMINAR A LOS CAUSANTES, EN LUGAR DE ELIMINARSE A SÍ MISMO. ¡¡¡SERÍA DEFENSA PROPIA Y, TOTALMENTE JUSTIFICADO!!!
    Bon dia i salut (mental).

    PD: Una vez más: PP-PSOE-CS. Fascistas y criminales con sus políticas de “”austeridad””.

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