A esta España le revientan las costuras

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Rosa María Artal | El Diario | 06/04/2018

Nuestro ánimo, el de los ciudadanos decentes, va estos días como un acordeón. Y no porque seamos emocionalmente inestables. De repente,  el sistema que venía avisando de graves desajustes, se ha abierto en canal por varios frentes esenciales. Lo ocurrido va más allá, con ser mucho, del máster de Cifuentes o del ridículo internacional en la persecución del Procés catalán.  La mugre que ha quedado al aire intoxica.

Todo lo aflorado en este par de semanas trepidantes nos ha situado ante una realidad insoportable que sin embargo se ha sedimentado. La cultura de la apariencia, el gusto por la farsa, la trampa y la mentira. El uso particular de lo público. La cadena de favores y temores clientelares. La amenaza como defensa. La existencia de una tupida red. Lo que Cifuentes ha hecho no es otra cosa que aplicar el protocolo habitual en el PP, con Rajoy de máximo oficiante. Negar hasta las más palmarias evidencias y lanzar acusaciones como maniobra de disuasión. Sembrar la duda por ver si todavía quedan votantes que crean en los cuentos de hadas. Que los hay. Y ahí permanecen aunque las letrinas desbordadas les lleguen a la boca. El modus operandi se aplica con eficiencia en toda eventualidad.

El caso Cifuentes es paradigmático. Durante unos días, desde el 21 de Marzo, fuimos leyendo en eldiarioes un cúmulo de informaciones de estrepitoso escándalo que partían de una bomba para las personas decentes, para los miles de ciudadanos que se esfuerzan en cumplir la legalidad: Cristina Cifuentes obtuvo su título de máster en una universidad pública con notas falsificadas.

Sigue una primera comparecencia exculpatoria de la Rey Juan Carlos. Los vínculos y puestos obtenidos por participantes en el caso. El instituto que opera con fondos públicos y lucro privado dentro de la universidad. Los trasiegos de la amiga cambiando notas con una habilidad mágica. Las presiones buscando coartadas. Las firmas falsas en el tribunal. Las continuas mentiras de Cifuentes.

La comparecencia de toda una presidenta de la Comunidad de Madrid en la Asamblea que le pide cuentas helaba la sangre. Empecinada en la negación, con  tono alto y chirriante, plena de arrogancia, esparciendo basura y amenazas, querellas con petición de cárcel a los periodistas Ignacio Escolar y Raquel Ejerique por informar. Sonriendo, despreciando, y dando muestras de la certeza de sus apoyos. Es evidente que no ha actuado sola. Ninguno de ellos lo hace. Y que no está sola aún. Hasta este momento al menos. Ya llegará el “esa persona de la que usted me habla” y, con suerte, una buena colocación en el organigrama.

Argumentan los portavoces de Podemos y el PSOE, regurgita a Cifuentes el del PP, y llega Ignacio Aguado de Ciudadanos y anuncia: “Hablaré con PSOE  y Podemos para que esta misma tarde… Pongamos en marcha una comisión de investigación”. ¡Una comisión de investigación!  La sensación de impotencia, de tristeza, invadió a muchos ciudadanos.  Se convirtió en tema de conversación hasta con desconocidos. Y ahí se mantienen: Ciudadanos no ha cambiado su negativa a secundar la moción de censura que ha presentado el PSOE y apoya Podemos.

No hay acta, no hay constancia de la presentación del trabajo. El director del presunto máster echa la culpa al Rector. Porque reconoce haber “reconstruido una hipotética acta”. De la nada, con firmas falsas, ante las informaciones de eldiario.es. En tres horas para tapar el chanchullo. Se consensuó la fecha a alegar y hasta la ropa que supuestamente usó Cifuentes. Entramos en terreno delictivo. La Universidad ha llevado el caso a la Fiscalía. Es insultante que siga estando en el cargo y que la apoye su partido –todavía-  y Ciudadanos.

El problema es cuántos títulos más están falsificados. El de Javier Maroto, vicesecretario del PP, tampoco era cierto aunque figuraba en la web de su partido. Lo dijo él. Y lo que implica. Buscar el título y no el conocimiento casi es lo de menos, si pensamos en que esta gente tiene a su cargo desde la sanidad y la educación a todas las cuentas públicas, con ese talante. No debemos olvidarlo. Es origen y consecuencia.

Y siguen los fiascos, ya con gran proyección internacional. La gestión del Procés ha sido una chapuza de dimensiones cósmicas. Y por más que voces sensatas les avisaron, persisten acrecentando el ridículo. De alguna manera, comparte en muchos puntos el esquema habitual de esa red, y añade alguno más de extrema gravedad.

En lugar de buscar cauces a sentimientos que no nacieron ayer, ni mucho menos con Puigdemont, se ha buscado la máxima confrontación por intereses políticos destinados a lograr réditos electorales. Se ha usado la fuerza. Se ha exacerbado al máximo la manipulación de instintos primarios en una parte de la sociedad muy proclive a ello. La bandera del  “a por ellos” cubrió muchos huecos existenciales en atávicas necesidades de pertenencia. Más simbólica que con contenidos, más en la vuelta a una idea ultraconservadora de España. Una estrategia en la que ha participado Ciudadanos con tanto o más ahínco que el PP. Y con mayor beneficio.

Y como colofón y por encima de todo, el papel de la justicia española con arriesgadas atribuciones de delitos que ha tumbado la europea.

La Audiencia de Schleswig -Holstein, el land alemán donde se detuvo a Carles Puigdemont, le ha puesto en libertad y rechaza que exista delito de rebelión en su caso. Por lo que, en una eventual extradición a España, no podría ser juzgado ya por este supuesto. Sí contempla la malversación de fondos públicos, negada por Montoro. “Unos mismos hechos no pueden ser delictivos en un país y no en otro dentro del ámbito de la Unión Europea”, dice su abogado Gonzalo Boye. Pero España está entrando en la tentación de enquistarse en el error. Anuncian que Lamela anda pensando en recurrir al Tribunal de la UE.

Tengamos en cuenta que la justicia belga ha dejado en libertad sin fianza a los exconsejeros Toni Comín, Lluis Puig y Meritxell Serret. Y ha abierto diligencias por el geolocalizador que Interior puso en el coche de Puigdemont.  Y que se decidió actuar en Alemania y no en Finlandia, Suecia o Noruega, a  ver si les iba mejor. Estos atajos españoles tan toscos. Que Escocia ha amparado a Clara Ponsatí. Y que el Ministro de Justicia suizo, según VilaWeb, habría dicho: “ Falciani no será moneda de cambio por Rovira“. El Ministerio del Interior, en otra jugada errática, reactivó este jueves una vieja o rden de detención contra Hervé Falciani reclamado por Suiza y sus bancos, que ha venido colaborando con el Gobierno en la persecución del fraude fiscal.

ABC, con una portada en la que osa acusar a la justicia europea de “dar aire al golpismo”, incluye declaraciones de asociaciones de magistrados. Muy ofendidos, reivindican el derecho a tener una justicia “a la española”, diferente a la universal. Uno de ellos dice que «No cumplir una euroorden implica no reconocer la soberanía de un Estado». La soberanía ha de ajustarse a derecho.  En los medios, la gradación de insultos, ha llegado a su cenit con el inefable Losantos que incluso ha sugerido atentados. La policía alemana ha dicho haber tomado nota.

La tesitura es seria. Queda fuera de toda lógica juzgar por rebelión a cargos de inferior rango al President  pero el entramado que rige en España ha demostrado que es capaz de esas cabriolas. Esperemos que no le caiga toda la culpa al ex Mayor Trapero de los Mossos al que acusan hasta de organización criminal.  La cordura que ahora sería necesaria no parece que esté ni se la espere.

No pueden disimular las felonías hasta ese punto. Pero reflexionemos si no será éste nuestro único consuelo porque el desastre que se ha adueñado de nuestro país suele saldarse con cierta impunidad. La red teje su tela como las arañas. Habría que emplearse a fondo para seguir la estela del impulso de justicia que sí se ha producido.

Lo cierto es que nos hallamos en una lucha abismalmente desigual.

15 Comentarios

  1. A la vista de la imparcialidad demostrada por los jueces alemanes, belgas, escoceses, suizos y a buen seguro de los de casi todos los países europeos además de los más de 100 jueces españoles, a la vista de que ya Bélgica abre diligencias contra el Estado Español por prácticas ilegales contra Puigdemont como ciudadano español, independientemente de su opinión política, debemos aceptar que a nuestro Estado le ha salido el tiro por la culata respecto al intento de solucionar el problema de la relación entre las diferentes regiones, comunidades, naciones o como se les quiera llamar que componen el Estado, de la única manera de que es capaz: con el garrote o el “aquí mando yo”. Ahora nos damos cuenta de que el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional, como todos los tribunales en fin, deben ser por encima de todo independientes e imparciales como lo son en Europa y en España no lo son. El juez Llarena ya hace tiempo que hubiera sido destituido y juzgado por prevaricación en cualquier país más democrático. También tenemos que reconocer que la salida de España de Puigdemont y otros 5 consellers de la Generalitat no fue tan equivocada como muchos creían en principio. Era lógico que si no confiaban en la Justicia española trataran de buscarla en Europa. Por algo pertenecemos a la UE.

    Quizá pronto tengamos que reconocer que el ingreso en prisión de los consellers catalanes así como de “los Jordis” fue además de injustificada, ilegal. Entonces no habrá más remedio que reconocer que en España SÍ HAY PRESOS POLÍTICOS.

    • Y esperemos, que, cuando pase este torbellino de actuaciones disparatadas y “reconvenciones” por parte de jueces extranjeros, reposadamente, todos los perjudicados presenten una querella colectiva , POR PREVARICACIÓN, también COLECTIVA, contra los autores de la persecución DE QUE HAN SIDO OBJETO, a sabiendas de que dentro del territorio español, tiene escasas posibilidades de prosperar, pues “perro no muerde a perro” y el corporativismo está demasiado arraigado en Españistán

  2. “…declaraciones de asociaciones de magistrados. Muy ofendidos, reivindican el derecho a tener una justicia “a la española”
    O sea, una justicia al estilo de los hermanos Marx. Una justicia a lo Kafka (en éste caso, más ajustado que nunca al relato: Tan sólo hay que cambiar Josef por Carles).
    Una justicia basada totalmente en el absurdo.
    ¡¡Olé España!! ¡Di que sí! ¡¡Con dos cojones!!
    ¡VIVA ESPAÑA!
    ======================
    Repito lo ya dicho en días anteriores:
    —Hacer el ridículo es consustancial a la Marca España.
    —Estudiante español: Afíliate al PP y contacta con la URJC, no es precisa ni tú presencia. Lo demás, perder tiempo y dinero.

    ¡VIVA ESPAÑA! ¡VIVA EL REY!
    ¡¡¡ARRIBA ESPAÑA!!!

    • También se te olvida el VIVA FRANCO y sus mariachis, porque vivir, vivir, me imagino que solo vivirán los gusanos que se lo comieron, aunque es posible que la carne envenenada, no dé para mucha digestión. Pero ya se sabe, que para los amigos del Regímen es primordial mantener la llama viva del “sublime”, pues hay mucho que ganar y también perder.

  3. En mi anterior comentario mencionaba el corporativismo de los Jueces.

    Esto publicaba la revista “Interviú” a comienzos de este siglo: DE LAS MIL QUINIENTAS DENUNCIAS CONTRA JUECES, SÓLO VEINTIUNA ACABARON EN SANCIÓN.

    ¿Será que l@s contribuyentes españistaníes somos demasiados quejicas?

    https://drive.google.com/file/d/0B3QOrCc_ORwZejRFUl9oOE51WFE1ZThoYWt0bS1pQ1hUSjdV/view?usp=sharing

    Pongo una parte del contenido del reportaje en tres enlaces, para no dar trabajo a Paco

  4. Pues claro que los catalanes encarcelados son ‘presos políticos’, pese a que el Tribunal alemán lo ha desmentido, aunque, en mi opinión, se ha debido más bien a una ‘caricia’ a la Justicia española tras el varapalo propinado sentenciando que no se produjo rebelión en la causa abierta.

    “El Maki”, un poco de contención, ‘please’, que compartiendo tu comentario estoy al borde de un ataque de risa.

    • Es que no me puedo contener, doña Coti.

      La contemplación de tanta honradez, dignidad, justicia y patriotismo auténtico, provocan en mí verdaderas vibraciones, que hacen temblar mi alma de emoción genuina y sincera. Siendo la causa de incontenibles lloros emotivos e irreprimibles, que me llevan al éxtasis patriótico.

      Usted ya me entiende, como buena patriota que es.

  5. Estos del PP quieren morir matando. Lo malo es que ya tienen detrás quien los sustituya en defensa de la madre patria y la unidad de España. Vaya tela con las trampas y la corrupción. Lo del 3% se queda en una propina, ojo, que no lo defiendo, pero con todo lo robado, cuentas en negro, rescates de bancos, autopistas y amiguetes tipo Florentino, llegaremos a la conclusión de que podríamos ser un país rico. Pena me das España.

  6. Ja ja, lo del máster de Cifuentes es de coña marinera y por si fuera poco Rajoy apoyándola y la Rey Juan Carlos con las vergüenzas al aire echándose las culpas unos a otros, pero si se les ha pillado con el PP también habrá ocurrido con otros partidos, joder; lo mejor es que se investigue el currículum de los políticos que tienen máster aunque probablemente no den abasto los jueces y las cárceles con tantos falsificadores y corruptos.

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