Ramón Cotarelo | 10/04/2018

Sin libertad de expresión todos los demás derechos son papel mojado. Por eso, lo primero que hacen los tiranos es reducirla o suprimirla. Lo primero que hizo el gobierno del PP vencedor con mayoría absoluta parlamentaria en 2011 fue cambiar el estatuto legal de la RTVE para suprimir en ella la libertad de expresión y ponerla a su servicio y lo segundo, elaborar una ley de restricción de las libertades públicas, singularmente de expresión, reunión y manifestación que se promulgó en 2015 como Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana, más conocida como Ley Mordaza.

La inquina de la derecha neofranquista a la libertad de expresión es acendrada y muy fuerte. A estas alturas son varios los titiriteros, raperos y tuiteros procesados por enaltecimiento de lo que no se debe enaltecer, injurias a quien no se puede injuriar, atentado contra unos sentimientos religiosos contra los que es permisible atentar. Todo pura especulación, fabulación, interpretación y arbitrariedad.

Quien impone límites a la libertad de expresión sabe en dónde empieza, pero no en dónde acabará. Entre castigar algo tan etéreo como la falta de respeto a los símbolos e imponer un código de decoro público religioso por ejemplo, solo hay un paso.

Y ello sin mencionar un factor adicional. La represión de la libertad de expresión no solamente es una injusticia sino una doble injusticia porque depende de qué ideologías sean las implicadas: las injurias, faltas de respeto, amenazas, insultos, coacciones de la extrema derecha, muchas de ellas muy relacionadas con el PP, ni se consideran en justicia. No van a los tribunales. Esta justicia es injusta porque es manifiestamente parcial, política.

2 Comentarios

  1. Otro nuevo y vergonzante error acumulable a nuestra Justicia, que persigue a los políticos catalanes decentes y beneficia a los golfos que roban del erario público, es acusar al CDR, nada más y nada menos, que de “terrorismo”, cuando, según multitud de ciudadanos (por lo que comentamos día a día, expertos unos y conocedores del Derecho otros, como también por vía directa con catalanes no sospechosos de nada) dicha acusación, aplicando el concepto de ” terroristas” a los grupos que conforman el CDR obedece a una indecente y torticera interpretación político-jurídica. Pero, ¿qué mentes retorcidas son capaces de interpretar como “terrorismo” lo que no es más que alteración pública y altercados (mediante barricadas, eso sí, quemando neumáticos) sin matar ni poner bombas? Reacciones, por otra parte, consecuencia de arbitrarias e injustas decisiones de una política judicializada o ‘Justicia politizada’ en el Procés, que todos estamos viendo y catalanes viviendo. A ver, cómo lo explicaría yo. Una cosa son los valientes activistas que van en primera línea (al igual que los legionarios) recibiendo los palos, y otra cosa son los que, sin justificar los medios, sí les apoyan en el fin que persiguen, ya sea uniéndose o desde los despachos, porque tiene su aquél, que a estos últimos no se les ve, y funcionarios, entre otros… a tutiplén, ojito).

    Por tanto, acusar a CDR de organización terrorista, sólo evidencia lo que, asimismo, multitud de ciudadanos (aunque se omita en los medios de comunicación) sabemos: “Que, el Gobierno, partidario de tener un terrorismo enfrente para obtener réditos electorales (como sucedió con la ETA) si éste no existe, se lo inventan”, pero los réditos electorales a costa de un terrorismo que, además, es ‘imaginario’, no cuelan ya.

    Es más, el concepto de “terrorismo” aplicado al CDR sirve para reafirmar no sólo nuestra convicción en la paulatina pérdida de derechos y libertad de expresión cercenada y contra lo que se oponen los separatistas abriéndonos camino ante una izquierda en el resto de España ‘acomodada’ (sindicatos…asociaciones…intelectuales…) caracterizada por su estulticia, sino para denigrar una vez más ante nuestro país y socios europeos la muy cuestionada por ‘tuerta’ Justicia española que tenemos, para bochorno de todos los ciudadanos, produciendo con su parcialidad cabreo general.

    Ah, y otra cosa, al margen del tema: ¡Ni profundizar mucho en los ERE’s, salvo el teatrillo llevado a cabo, ¡¿eh?!, que sabemos lo que se juega el PSOE con una impensable, aunque barajada Moción de Censura al Gobierno por el pacto que ambos partidos tienen ¡Qué vergüenza, Mamá Mía! Y así todo. Y para qué mentar al Clan Pujol en connivencia para el saqueo del erario público con alias ‘Golfo I de España’, pero sin devolver lo robado. ¿Justicia? (Me entra la risa).

    Lo que hace falta (algo imposible en este Sistema, aunque sí en una próxima República) es una ‘Ley de Recuperación de Activos’ por la que, sin arbitrariedades, se persiga a estos delincuentes y otros tantos amigotes de guante blanco que pululan a sus anchas y, por supuesto, supresión del tercer grado penitenciario. Esto último, sí que se puede modificar en el actual Régimen, pero tampoco les interesa.

    • Cierto ahí está la clave, la República, porque esperar algo positivo e este Régimen neo franquista es perder el tiempo, es como esperar al pie de un olmo a que de manzanas. Por la sencilla razón de que todos sus poderes, presuntamente independientes, están al servicio del la camarilla neo franquistas en el poder.
      https://beniezuma.blogspot.com.br

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