Asturiano, lengua oficial

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A lo lejos, donde la mar baña montañas infinitas, ocurren cosas. Ya se ha dicho en numerosas ocasiones que la forma territorial del Reino de España, su organización, su visibilidad, su publicidad, su exotismo, pasa por la circunstancia Madrid o por la condición nacionalista de ciertos territorios. Lo nacional va mucho más allá de tener, o no, partidos nacionalistas o independentistas. Pero únicamente parecen existir aquellas comunidades que en su seno guardan formaciones políticas de ese corte, con resultados, más o menos notables. Cabe señalar aquí que de Aragón, prácticamente, nadie habla y siempre tuvo en su parlamento un partido regionalista como el PAR y un partido nacionalista como es la Chunta. De una forma similar ocurre en Cantabria con el perenne Partido Regionalista de Cantabria o en Andalucía con el ya proscrito Partido Andalucista o la CUT.

En Asturies, mucho más modestos, nos hemos conformado con una primera presidencia asturianista (1983), la de Pedro de Silva del Partido Socialista Popular de Asturias que concurrió junto a la Federación Socialista Asturiana (PSOE); la presencia de una Izquierda Xunida asturianista; un Partíu Asturianista que llegó a tener representación incluso en algún municipio leonés, así como representación en el Europarlamento (1989) y en la Xunta Xeneral (1991 con Unidá Nacionalista Asturiana y en 1995); o una Unión Renovadora de Asturias en 1999. También tuvo representación el Bloque por Asturies en su coalición con Izquierda Xunida. Estos destellos asturianistas fueron después aprovechados por Foro Asturias de manera deshonesta y fue una de las características particulares en la constitución de Podemos Asturies que le otorga cierta singularidad en comparación con el resto del Estado; por ejemplo en su constitución municipalista atendiendo a la forma tradicional de organización territorial asturiana: Los Conceyos (similar a León o Galicia).

Bien, lo cierto es que en este panorama pareciera que en Asturias nada pasa por no tener esos altavoces nacionalistas al uso. Una pena, ciertamente, que favorece el juego de la disputa entre el nacionalismo español, afincado en Madrid, uniforme, homogéneo, intolerante y centralista; y los nacionalismos periféricos que de alguna manera surgen como reacción. Una disputa ridícula retroalimentada por la visión de España de los primeros.

Entre toda esta polvareda, en la que mucho se habla del Procés, también para cargar contra el resto de identidades del Estado -como antes funcionaba el mundo de ETA-; ha sonado en medios estatales, la reivindicación lingüística del asturianu y del gallego-asturiano, en una manifestación histórica en Uviéu el pasado 21 de abril.

Al no haber noticia de esta reivindicación en esos mismos medios estatales años atrás, la gente de fuera de Asturies, sin conocimiento de causa, tratan de lanzar exabruptos lógicos tras la desinformación anual, en los que expresan su asombro y trasmiten su incredulidad manifestando que nuestra lengua es un invento, es que ya surgen los nacionalismos, es que así empezó Catalunya, y que vaya ocurrencias tienen los asturianos, con la que está cayendo en Levante.

Incluso Adriana Lastra, miembro de la FSA y de la directiva estatal del PSOE, fue cuestionada en este sentido en TVE, precisamente en esta línea: “¿Está el clima ahora como para hacer ese tipo de reivindicaciones?”. La respuesta de Lastra fue la misma que yo expongo: Una reivindicación -histórica- que lleva desde los años 70, si lo contextualizamos en el proceso de Transición, problema todavía no resuelto. No es una reivindicación de hoy, sino que viene de lejos.

La gente suele pensar que nuestra lengua es una suerte de compilación de dialectos inteligibles, hablar mal, de paletos… que en el peor de los casos se argumenta que proviene del castellano. Esto es difícil ya que no puede ser el dialecto de una lengua algo previo a la lengua de la que sería dialecto. En sí por razón histórica, y siguiendo el juego de la gallina y el huevo, podríamos decir, en todo caso, que el castellano sería dialecto del astur-leonés y no al revés.

Tras la primera introducción sobre los altavoces, los silencios y sobretodo la triste deriva política y social en la que solamente existen aquellos territorios en los que hay fuerzas nacionalistas de “importancia” -aunque todavía no entiendo cómo se introduce en ella a Galicia, zona en la que “siempre” gobernó el PP…-, voy ahora a comentar un breve resumen que va a intentar arrojar algo de luz sobre distintas mentes que cargan brutalmente contra nuestra lengua sin ningún tipo de medida.

1. ¿Es el Asturiano un invento?

Evidentemente no, si con invento nos referimos a una suerte de confabulación judeomasónica en despachos de lingüistas locos. El asturiano no es un esperanto, no es la lengua ignota de Hildegarda de Bingen o el Lojban. La llingua asturiana es un idioma que proviene del Latín, como el castellano, el gallego, el catalán, el aragonés, el occitano, el francés, el italiano, el rumano…

Su evolución es diferente al resto de lenguas romances con acentuados celtismos en términos como: Boroña, Brenga, Abater, Bragal, Empaḷḷonase, Paḷḷón, Paḷḷera, Palla, Cabás, Llama, Llosa / ḷḷousa, Furacu, Blima…

Como todo, solamente podemos atestiguar la existencia de las lenguas romances a través de los textos que nos han llegado o en todo caso las referencias de terceros. Del Siglo IX ya tenemos constancia de la introducción de diferentes elementos romances en escritos latinos del dominio asutr-leonés. En este sentido el documento más interesante sería la Nodicia de Kesos (974-980), inventario de quesos de la despensa del Monasterio de La Rozuela (León).

La sensación que hay muchas veces en el desconocimiento de la historia propia de cada pueblo de la Península, al estar toda ella impregnada de la Historia Oficial de la supuesta eterna España (recordemos que durante el Franquismo se decía que el Imperio Español nacía en el Precampaniforme -Edad del Cobre-), hace que no conozcamos la evolución de los territorios, sus singularidades, su constituciones políticas e históricas, etc., y por ello nos parece insólito que el asturiano (siempre denominado lengua de las vacas por “gentes amables”…) pudiera tener un sentido vehicular, jurídico u oficial.

El Astur-Leonés fue la lengua vehicular del Reino de Asturias y de León (por extensión del anterior) junto al Latín. Hasta, por lo menos, la entrada desenfrenada de funcionarios castellanos que relegaron al astur-leonés a una posición familiar y de trabajo, evitando su uso en las instancias oficiales. Hecho debido a la “unión” de las dos coronas. No hablaremos, desde luego, aquí, de las continuas revueltas, rebeliones, intentos de independencia etc., de los territorios astures frente a la corona castellana, que da, entre otras cosas, en el siglo XIV la denominación del heredero como “Príncipe de Asturias”.

Ponemos varios ejemplos del uso de la lengua asturiana o astur-leonesa en documentación oficial y jurídica: Fueru de Lleón, Fueru del Conceyu de Coyanza, Fueru Xulgu, el Fueru d’Avilés, el d’Uviéu, entre otros. Todos ellos entre los siglos X y XII. En el siglo XIII se observa la expansión lingüística y un uso generalizado tanto en Asturias como en León. Cuestión que no es de extrañar. Hay que recordar que el dominio Ástur precisamente incluía, entre otras, estas dos comunidades. Paulatinamente se va extendiendo su uso en la documentación jurídica desplazando al latín, por ejemplo, en documentos de compra-venta, testamentos, ordenanzas o fueros (como pusimos de ejemplo anteriormente).

Es decir, el asturiano no podría ser un invento del famoso colectivo Conceyu Bable nacido en 1974, sino que, en todo caso, se recupera la continuada puesta en valor y recuperación (en espacios de prestigio social o espacios oficiales) de la lengua que habla el pueblo en su casa y en su trabajo.

2. ¿El asturiano no sería una lengua por no tener literatura?

Otro de los grandes argumentos es el de la dialectización por ausencia de literatura. Bueno, ya vimos que literatura jurídica lleva existiendo desde la constitución política del pueblo ástur medieval. Si queremos hablar de literatura, tenemos que poner el ejemplo de autores importantes como Antón de Marirreguera (+/- 1600), premiado en 1639 por su obra “Pleitu ente Uviéu y Mérida poles cenices de Santa Olaya” del que os dejamos una muestra de los primeros versos:

“Cuandu examen les abeyes

y posen de flor en flor,

si les escorren s’espanten:

vanse y nun faen llabor,

dexando’l caxellu vieyu

pa buscar otru meyor.

Santa Olaya fo l’abeya

que de Mérida ensamó,

enfadada qu’adorasen

les fegures de llatón”.

Otro de los autores de esta época será Francisco Bernardo de Quirós Benavides (1678).

Cabe destacar varias cuestiones relacionadas con lo que prima, se enseña y uno aprehende. Imagino que todas las personas que están leyendo este largo artículo conocerá a Rosalía de Castro (1837-1885) y pocas conocerán a Xosefa Xovellanos (1745-1807). Podríamos considerar a Xosefa de Xovellanos, hermana de Gaspar Melchor de Xovellanos, la Rosalía de Castro de Asturias, aunque esta última naciera 30 años después. Poetisa relegada a la desinformación más sorprendente. De la misma manera que todos conocerán a Jovellanos por su actividad política (hacia Madrid) pero jamás por su reivindicación identitaria (defensa de las instituciones asturianas, de la Xunta Xeneral, de la Constitución Histórica de Asturias, sus fueros y por supuesto la Lengua). Xovellanos fue el primero en proponer una Academia de la Llingua Asturiana, una gramática y diccionario. Y años después, ya en el Siglo XIX, Xuan Xunquera Güergo redactará la que sería la primera gramática del asturiano, anterior a la catalana -por ejemplo-, en 1869, con un dato característico y oscuro: “La de Pompeu Fabra para el catalán no llegaría hasta 1891, con la diferencia de que la del asturiano no pudo ver la luz hasta 1991, escondida en un archivo en Madrid; aunque Xunquera dejara dinero cuando falleció para que llegara a imprenta” [¡Ojito!].

Nuestra lengua, por otra parte, es la única lengua europea cuya primera novelista fue una mujer, Enriqueta González Rubín, con su novela “Viaxe del tíu Pacho el Sordu a Uviedu”; cuestión que llama la atención al ser la segunda lengua de Wikipedia (por delante de lenguas generales) con menor brecha de género, con 4519 artículos dedicados a biografías de mujeres. La primera, otra lengua del Arco Atlántico, el galés.

3. ¿La fragmentación lingüística, los llamados “bables”, son incompatibles con su normalización y normativización?

Pues evidentemente no. Todas las lenguas poseen y mantienen fragmentación dialectal. En Asturies existirían tres grandes grupos (Occidental, Central y Oriental); en algunos casos con subdivisiones como el vaqueiro. Todas estas dialectizaciones proceden del mismo tronco lingüístico: el Astur-Lleonés, que responde por tanto a un mismo conjunto lingüístico.

Toda lengua escrita que se precie, procesa su fragmentación generando un estándar, el castellano lo tiene y un andaluz de Sevilla, que no habla igual que un almeriense estando en la misma comunidad autónoma, mantiene su andaluz pese a que la gramática castellana es del siglo XVI.

Es decir, una persona de Valladolid y una persona de Cartagena no hablan igual, hablando la misma lengua (ni qué decir si lo ampliamos al contexto latinoamericano). Esa fragmentación dialectal, equivalente a la que sucede con el asturiano, no impide su estandarización, su normativización y su normalización; y desde luego tampoco elimina las variantes dialectales.

Cuanto más grande es una lengua (cuantos más hablantes tiene) más fragmentación y variedad padece. Por lo tanto, no podemos decir que el asturiano no se pueda normativizar o normalizar por que existen muchos “bables”. Eso, directamente, es una soberana estupidez. Lo que sí da cuenta esa fragmentación es de la riqueza de la lengua, de su vocabulario.

4. ¿La Oficialidad del Asturiano supone imposición?

No. Supone el reconocimiento de los Derechos Lingüísticos de los y las asturfalantes. Garantiza que las personas que hablamos esta lengua la podamos usar en pie de igualdad que aquellos que utilizan como primera lengua el castellano. Y desde luego garantiza la libertad de uso por conocimiento real y alfabetizado de su población.

Por otra parte es un mandato Constitucional ya que en su Artículo 3 establece: “el castellano es la lengua oficial del Estado […] las demás lenguas españolas serán también oficiales en sus respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos de Autonomía“. Además de que el Estado Español firmó la Carta de Lenguas Minoritarias.

Es una cuestión de justicia y un problema no resuelto desde la Transición donde se reivindicaba la autonomía de Asturias, la amnistía y la lengua asturiana.

5. De los dineros y las prioridades:

Hay quien arremete contra esta reivindicación aludiendo que no es el momento -es un argumento recurrente desde la Transición-, que saldría carísimo y que hay cosas, básicamente, más importantes.

Aquellas personas que hablan de prioridades parecen no entender que las labores de gobierno están repartidas en áreas y que cada área (envuelta al tiempo en subáreas) ejecutan líneas políticas que no tienen por qué contradecir o entorpecer el resto. Ejemplo claro, cuando alguien dice que es que hay problemas más importantes como el Desempleo, no entienden que la Conseyería de’Emplegu o el Ministerio de Empleo son los que, en todo caso, tendrían que lidiar con ello. L’Asturianu, no tiene nada que ver con la torpeza o inutilidad del gobierno de turno.

Por otra parte, ya en el “Seminariu Oficialidá” que se realizó en la Universidá d’Uviéu, el profesor de economía aplicada de la misma universidad, José Alba, ya explicó que el dinamismo económico de las comunidades con lenguas cooficiales era mayor que el de aquellas comunidades que no tenían lengua cooficial. Viéndose el caso de que en la actualidad las comunidades más perjudicadas son Andalucía, Murcia y Asturias. Por otra parte, actualmente los asturianos y las asturianas pagamos con nuestros impuestos las instituciones lingüísticas de otras comunidades, además de las plenamente castellanas como la RAE o el Instituto Cervantes, mientras somos la única comunidad que al no tener nuestras lenguas cooficializadas no recibimos los consecuentes presupuestos que sí tienen comunidades como Galicia, País Vasco o Catalunya.

Por todo ello y más ¡L’Asturianu Llingua Oficial Yá!

7 Comentarios

  1. Claro que no es un invento lo de la llingua, se trata de un burdo proyecto de aborto tristón, con mucha guasa, porque carecemos de problemas reales urgentes o son distintos del resto de “identidades estatales”.

    Suena tan fuerte lo de Investigación Multidisciplinar, obligada en los tiempos actuales, que hasta busqué en Google eso de (GIMEC-CEDCS)… pero evitaré comentarios al respecto. Sobre todo porque me cuesta admitir que te creas que oirás algún día sonidos como Chorienzu o Chorienciu, Chena, Chuarca… en vez de Lorenzo, Lena, Luarca…

    Aclaro que lo anterior se debiera escribir Llorienzu, Llena, Lluarca… con dos puntos, .., bajo las Ll… que también suponen bemoles… La verdad es que desconozco como lo hacen en la TPA, en mi teclado no encuentro la opción, y me considero tan multidisciplinar como el que más.

    Como ya somos algunos más de 1.028.000 asturianos o residentes en Asturias se nos presenta como imprescindible la cooficialidá duplicada del asturianu y del gallego-asturianu… porque “agora llegó la hora” de “llevantar el futuru”.

    Hasta ahora lo único constatado en cualquier rincón de Asturias es que no se reconocen en esa presunta “llingua” cuando descubren como pretenden que hablen sus hijos o nietos. Eso sí, existe uniformidad expresiva: babayaes.

    A mí me acojona el presente, cada día más, y estas cuestiones siempre van en la misma dirección, la que los planfletos idénticos a los que se les cambia el idioma para que sirvan en Äfrica, Asia… en Ucrania los últimos y con sede actual en Belgrado. No me resisto a copiar daños colaterales de un partido al que voto en la invitación a la “Manifestación pola oficialidá” :

    [asturianu]

    Queríu compañeru y querida compañera

    [gallego]

    Estimado compañeiro y estimada compañeira

    [castellano]

    Estimado compañero y estimada compañera

    ¿De verdad crees que por estos caminos se solucionará algo…?
    Me temo que lo inmediato es que ni se lea el correo, sin entrar en equivalencias semánticas ni en el cúmulo de paridas de tu escrito, y eso que “la entrada desenfrenada de funcionarios castellanos” me llegó al alma…Menos mal que Max Weber no se enteró…

    Saludos sin acritú.

  2. Yo entiendo que te ofusque Enemigo. Ya tu nombre lo dice todo. Cuando la verdad se te pone delante de los ojos duele y eso se nota en tu comentario, en el que has intentado primero desprestigiar el lugar de donde procede em autor, gimec-cedcs que ya por curiosidad lo he buscado en google, te recomiendo que le eches un ojo al comite cientifico que aparece, seguro que te parecen todos unos parvos.

    El articulo es bien completito como para que hagas el ridiculo de esa manera

  3. Hace décadas Víctor Manuel ya cantaba en asturiano o c on términos asturianos: “Paixarinos”. Cualquiera que haya estudiado no filología sino enseñanza pública sabe que las lenguas romances ibéricas son: galego, asturiano-leonés, navarro-aragonés, aragonés y catalán sin olvidarnos del castellano al que se le supone propiedades mágicas con su “cuña” y falsificaciones – incluyendo las de Menéndez Pidal y su apropiación de las glosas riojana y Berceo, q

  4. Sigo: Berceo escribía en un dialecto del navarro-aragonés, el riojano, y era euskaldun. Idem para las glosas, que no están en castellano sino en la lengua de Berceo con algún término en euskera.

  5. ´Lázaro Carreter afirmó que el Cantar del Cid está plagado de aragonesismos. El aragonés aún se habla, pero no es tenido en cuenta oficialmente, no es lengua oficial.

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