Aunque empieza a ocurrir en otros lares, nunca había visto algo igual en este país, ni tampoco esas risas forzadas o esas caras de circunstancias de productores, actrices, actores e invitados a la gala. Y es que Julián López está enorme repartiendo hostias argumentales como panes, y no dejando títere con cabeza.

Desde luego nada que ver con un ‘Club de la Comedia’ o similar, porque aunque a las que lo veamos desde fuera sí nos puede parecer muy interesante y divertido, a las y los que estaban en esa gala no les hizo puñetera gracia. Y ese es su mérito.

Ojalá pudiéramos ver este tipo de actuaciones más a menudo.

1 Comentario

  1. Estoy de acuerdo con el artículo; a mi juicio, faltan personas así en todas las actividades que atraen el interés de los medios.

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