Los pantalones caídos, conocidos como ‘Baggy trousers’, Baggy’ o ‘Saggin’ en Estados Unidos, son una tendencia que lleva años popularizándose y que continúa en alza en el país norteamericano.

Esta moda ha causado controversia en el puritano, cateto y religioso país desde sus orígenes. En los 2000, muchas organizaciones, escuelas, gobiernos locales o compañías aéreas tomaron medidas contra ella. Ahora, políticos republicanos y demócratas del estado de Carolina del Sur, se han unido para elaborar una propuesta de ley que plantea prohibir llevar los pantalones más de 7,6 cm por debajo de la cadera.

“Si una mujer fuera por ahí luciendo una moda igual, con sus pantalones por el tobillo o por debajo de la cintura, lo veríamos como una exposición indecente”, afirmó el cínico meapilas Wendell Gilliard, quien presentó la propuesta de ley.

Aquellos que violaran la ley serían multados con 25 dólares la primera vez, 50 o tres horas de servicios comunitarios la segunda y 75 o seis horas de servicios comunitarios a partir de la tercera transgresión. Y conste que por comparación no son medidas demasiado extremas, porque en Tennessee, esta misma ‘indecencia’ te puede costar acabar entre rejas.

Obviamente no está en cuestión el asunto de la discriminación racial, el desamparo ante la pobreza extrema que afecta a un elevado porcentaje de la población estadounidense ni tampoco lo de morirte sin atención médica por no disponer de un carísimo y fraudulento seguro de salud privado (o porque tu seguro no cubra esa enfermedad). Y mucho menos lo de ilegalizar unas armas de fuego que se venden como si fueran juguetes pero que matan como las armas de verdad que son. En el país del materialismo, la hipocresía y el clasismo, y como buena metáfora hollywoodiense, el gran problema es una cuestión estética. Porque el decoro, que no conocen, es otra cosa bien diferente.

*Con información de 20minutos

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.