Ya debería estar claro para cualquiera que sepa y quiera atar cabos que no hay un solo gran medio de comunicación (y casi ninguno mediano) que no esté pringado hasta el tuétano en la defensa del sistema plutocrático español. Solo hay que preguntarse cómo es posible que estos programas tengan en plantilla a ciertos elementos para saber que algo no está claro. Pero como todavía hay gente que bien por exceso de bondad o bien por defecto de formación política confía en esos vendedores de humo que son más actores que periodistas y que se dedican a confundir al personal, está muy bien que algún periodista de verdad señale a los farsantes. Y más que los señale como verdaderos responsables de la creación de esas ‘fake news’ que otros se encargan de publicar.

Se puede decir más alto, pero Patricia López lo dice muy claro (y se agradece el compromiso y esa valentía de la que hoy casi nadie hace gala): Antonio García Ferreras forma parte del núcleo duro de los falsificadores de noticias, de los creadores de opinión pública al servicio de la oligarquía. Los Inda, Marhuenda, “Chani” y compañía (también la compañía que interpreta ser de izquierdas y sabiendo todo esto calla), no dejan de ser mercenarios relativamente baratos. Tan baratos que algunos ni cobran y se conforman con poder promocionar sus medios.

En fin, no sé si es demasiado acertado ni serio hacerse el incrédulo para insistir en la información y dar mayor relevancia a la noticia. En cualquier caso la protagonista es esta periodista que merece tan digno e importante título.

La revelación se encuentra casi al final del programa y viendo el número de visualizaciones compruebo que ha pasado bastante desapercibida, pero valga para que la recordemos la próxima vez que, aunque sea por casualidad, veamos a Ferreras o a sus acólitos opinando o dando presunta información de cualquier asunto (el vídeo empieza automáticamente al inicio del comentario de Patricia):

16 COMENTARIOS

  1. No he visto ni sabia de este programa de television,programado por el diario PUBLICO,intentare ponerlo de vez en cuando ,mas que nada si tengo la ocasiòn de que se hablen temas de America latina.No he querido saber nunca de lo que ese periodico hacia,despues de que me explulso de los comentarios hace ya años,si bien reconozco que mi lenguaje a veces era insultante para ese medio ,no es menos ciesto de que se lo merecia.Si tirais de emeroteca comprobareis de que participò del escarnio mundial contra Libia y Gadafi,eso no es de recibo y nunca se han disculpado de acompañar las mentiras del imperialismo y de Francia,para destruir un estado (pais) que les daba envidia y encolerizaba por sus politicas contrarias a los intereses del gran capital y a este nuestro mundo capitalista asqueroso dictatorial, por resumirlo en pocas palabras

    • Yo no perdería el tiempo con él, porque aparte de alguna excepción como las intervenciones de Patricia López, para lo único que sirve el programa es para que “el que habla y se escucha” nos quiera trasladar sus traumas. Y como que no vale la pena. Si hay algo que lo merece ya se mueve por las redes, como en este caso.

  2. (… … …) “Esto es así, es lo que sé, es mi convicción, escuchadme, por favor, y despertad, que estáis todos como dormidos, que parecéis atontados: esta vergüenza no es tan solo para mí o para mis compañeros funcionarios, es una vergüenza para todo un país, España, que siempre defrauda, que siempre fracasa, que siempre hiere y hace sangrar con el pico roto de sus históricas disputas.” (… … …)

    http://insurgente.org/un-funcionario-de-la-prision-de-estremera-denuncia-la-situacion-de-los-presos-politicos/

  3. El problema de ‘AL ROJO VIVO’, los días festivos que he podido verlo, o en ediciones especiales nocturnas, no es tanto de que no informen sobre la actualidad (omito los temas, para ellos ‘tabú’), sino la opinión partidista y unidireccionada que el Sr. Ferreras imparte sutilmente en el programa, y consecuencia de ello, los tertulianos, ‘algunos’ se atreven con mucho tacto a contradecirle. Y por no mentar programas de otras cadenas que, partiendo de idéntica base para beneficiar a sus partidos, sesgan la información…arremeten con un odio evidente a PODEMOS… ¡Pero esto ya es de dominio público! No es novedoso. ¡Porque no hay libertad de información! Y no habrá libertad de información mientras continuemos en este Sistema.

    Respecto a los temas ‘tabú’ aludidos, en ninguna televisión se atreven a mentar las tropelías hechas durante el Gobierno del Sr. González y el Sr. Pujol y no digamos del ‘Golfo I de España’ (yo tuve que tirar, en parte de hemeroteca para informarme bien, y en parte, mediante charlas con mi numeroso entorno laboral) Pero, ¿qué hacen los periodistas? ¿qué hace la Justicia?. Lo grave, es que creen que por ocultarlo, se pasa página, y desconocen que en mi trabajo, al menos, estamos cada dos por tres comentando estos temas.

    Una vergüenza todo, ya digo.

  4. Está claro que si los falsificadores de noticias son despreciables y sólo hay que ver a Ferreras con su inclinación por su partido, son peores a mi juicio, los mercenarios de la compañía que se callan; hacen falta periodistas valientes que se atrevan a desmontar las falsedades.

  5. Ferreras q se te ve el plumero derechón con tus invitados, no engañas a nadie. solamente nos falta que digas q eres tan republicano como el Herrera y el del Olmo el otro día, jajajajajaja.

  6. Pues digáis lo que digáis Antonio Ferrera es un gran periodista, gran profesional y de izquierdas. La prueba está en la audiencia que tiene entre los que encontráis.

  7. Tal y como adelanté en mi comentario del 21 del corriente bajo el titular ‘CUANTO MÁS AMAS A TU PAÍS…’, soy fiel a mi palabra para nunca más pronunciarme sobre PODEMOS ni el Sr. Iglesias (aunque para ello tenga que morderme la lengua), y como afortunadamente puedo expresarme sobre cualquier otro tema o por similitud, con vuestro permiso voy a plasmar mi comentario.

    Tras sintonizar ayer ‘LA SEXTA NOCHE’, quedó UNA VEZ MÁS en evidencia ante la audiencia la “podredumbre’ generalizada de TODOS los grandes medios de comunicación. Y concretamente en “LA SEXTA”, exponérsela con crudeza a sus trabajadores periodistas (aunque interiormente la compartan) les dejó ‘pillados’, lo que se visualizó sin lugar a dudas, anoche, en los rostros de los Sres/as. Pino y Llapart, los cuales, proyectaron cierto nerviosismo y desagrado, optando por evasivas apelando al derecho de sus entrevistados a opinar sin cortapisas en dicha cadena. Bueno, bueno, diría yo a los susodichos, si me leyesen, es que EL PROBLEMA, al menos en LA SEXTA (existen otros medios audiovisuales en los que deben acogerse sus entrevistados previamente a unas normas ideológico-políticas para opinar), pero el problema, ya digo, NO RADICA en que puedan o no opinar con libertad sus entrevistados, sino que estriba, como todos sabemos, en la línea, insisto, ideológico-política de su empresa pagadora (algo lamentablemente atribuible a los grandes medios) y que “LA SEXTA” no es la excepción (aunque con algún matiz favorable sobre las demás) lo demuestran claramente en los informativos y tertulias en los que priorizan sistémica y continuamente temas, que al ser irrelevantes para la ciudadanía o en menor grado que en sus inicios, sus repeticiones y ‘machaque’ producen hartazgo y desapego, mientras que existen otras noticias muchísimo más importantes para la audiencia, a las que los informativos (y por derivación contertulios) apenas conceden relevancia, limitándose tan sólo a informar “de pasada”, que yo digo, sesgándolas u ocultándolas. Y es aquí cuando entra en juego la idea política de las empresas pagadoras que no son imparciales, sino que, basándose en su ideología política – valga la redundancia- ensalzan o destruyen a los partidos, usurpando perversamente lo que en tiempos pasados (hasta donde yo sé, que tampoco fue hace mucho) era denominado “EL CUARTO PODER”, precisamente por su labor de contrapeso a los políticos. Claro, ¿y qué sucede? Pues que los periodistas, optaron por renunciar al digno código deontológico de la profesión, acatando la línea ideológico-política de sus pagadores por seguir cobrando el sueldo.

    Es evidente que por parte de la ciudadanía lo exigible de los periodistas es una información fidedigna y sin la interacción de empresas pagadoras con intereses partidistas. Y con mayor motivo, las televisiones públicas que pagamos entre todos. A resultas de tal carencia, se obtiene la pérdida de audiencia televisiva (sólo superada por otros programas amenos… o porque dejen el televisor puesto sin prestarle atención…), pérdida de lectores de prensa de papel y oyentes de radio, pues el periodismo lo hacemos entre todos, es decir, profesionales informando y ciudadanos opinando, y lo uno sin lo otro no sólo carece de sentido, sino que produce decepción y desapego.

    Pero si yo acabo de recordar que en 2014 ¡ni más ni menos! ya me pronunciaba al respecto de manera generalizada, como demuestra uno de los párrafos de mi comentario del 25-6 bajo el titular ‘NO ES PAÍS PARA PERIODISTAS’, que reproduzco:

    “”…Siempre se ha dicho que los medios de comunicación eran el reflejo de la sociedad, hasta que, por intereses espurios -y esto lo añado yo-se han olvidado del código deontólogico, pretendiendo crear una opinión que no se corresponde con la realidad, de modo que ellos van con ‘la casta’, y los ciudadanos vamos por otro lado, porque, afortunadamente no todos estamos aborregados y sabemos por dónde van las noticias, por mucho empeño que tengan estos medios en difundir informaciones tergiversadas o edulcoradas. De manera que nosotros, como digo, vamos paralelamente a los medios, informando de la realidad a los demás. Vamos, que somos como la oposición de estos periódicos…””.

    Asimismo, reproduzco, con vuestro permiso siempre, un párrafo de mi otro comentario (esta vez del 6-9-17) bajo el titular ‘BARCELONA Y EL FIN DE LA INOCENCIA’, como sigue:

    “…Pero también, con una descarada apropiación de los medios de comunicación que, a cambio de sustentosos sueldos, por sistema y sistemáticamente siguen el dictado de sus jefes del IBEX-35 para manipular… censurar…sesgar o tergiversar en la mayoría de casos la información, cual derecho ciudadano establecido en la Constitución, renunciando éstos al Código Deontológico por el que fueron creados originariamente como contrapoder del Gobierno existente…”.

    Y es que, cuando existen cánones establecidos que se perpetúan durante años sin atisbo de cambio, mi opinión (coincidente con la de multitud de españolitos) permanece también inalterable ¡Pues claro!.

    Uy, adiós.

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