Cuando alguien se pone a pensar en cómo cambiar las cosas, huyendo de pensamientos oníricos, fantásticos y ensoñados, tiende a pensar en las revoluciones anteriores, las fracasadas y las triunfantes; en las movilizaciones -todas- derrotadas o victoriosas; en las fórmulas que se esgrimieron en la historia para poder vencer, avanzar, emanciparnos un poco más.

No voy a censurar o criticar cómo surge un proyecto, porque el hecho de demostrar la valentía, la moral y la persistencia de impulsarlo me parece suficientemente digno y costoso como para ponerme, con la perspectiva del tiempo, a realizar cualquier tipo de crítica al genos de la cosa. De hecho el origen, podría ser su mejor momento.

Sí que voy, de todas formas, a plantear una reflexión sobre la gestión posterior refiriéndome fundamentalmente al proceso de desborde de Podemos.

Podemos, que tuvo como thelos ser una suerte de partido-movimiento, fue, con la excusa pretendida de la Ley, transformándose en un partido, jurídicamente, al uso. Además, practicó un excesivo afán de protagonismo y, en sus acciones para con otros, se presentó muy egocéntrico, avasallador y potencialmente vertebrado de arriba hacia abajo.

Algunas partículas que uso: Egocéntrico o Avasallador, definen a mi modo de ver dos espacios patriarcales de relación que tienen que ver con la sensación de superioridad que Podemos (se)vio frente a otros proyectos similares o pretendidamente similares. Por ejemplo, Equo, que a mi juicio ha sido el mayor damnificado e IU como elemento político de contraste (viejo/nuevo).

Pero también, esta cuestión se da en su relación municipal y también territorial. No voy a hacer un repaso minucioso sobre ciertos desencuentros o errores, a veces resueltos, cometidos. No creo que aporte nada. Pero sí quizás en resumen anotar algún apunte que sirva de elemento basal para una mejor construcción a posteriori dándonos cuenta de alguna cuestión relevante.

En primer lugar, y por volver al momento desborde: Podemos, como decía, tuvo su momento de auto-desborde. Ese desborde iba a ser el espacio municipal. Ese espacio municipal se distinguía bastante bien del espacio “natural” del partido que era el ámbito Estatal y su proyección -europea-. Salvando, de esta manera, los espacios territoriales (autonomías) y el más cercano a la ciudadanía (municipio).

En ese momento de desborde, en lo municipal, se estructuraron confluencias no vinculadas a Partidos, sino expresadas a través de las individualidades de las propias personas que participaban en ellas. Algunas de esas agrupaciones tuvieron un peso excesivo de partidos concretos, en algunos casos Podemos, en otros Equo; en otros casos existía disolución en un proyecto mayor; en otros Izquierda Unida lo copaba todo…

Lo verdaderamente relevante del proceso de Candidaturas Municipales era la expresión, igualmente municipalista, de que no se generaban coaliciones de partidos sino proyectos de vecinos y vecinas para tomar y transformar sus poblaciones.

Sin embargo, y con bastante desacierto, los procesos de conformación de esas Candidaturas no fueron acompañados de un proceso similar, luego me adentraré en ello, para el ámbito autonómico. En las Comunidades Autónomas los posibles acuerdos fueron más por arriba que por abajo, cuando las confluencias o acuerdos específicos tendrían que depender del espacio político, la idiosincrasia del territorio, etc. De tal forma se ha trasladado al ámbito municipal de cara a las próximas elecciones de 2019 demostrando, a mi juicio, ceguera política. Tanto es así, que en el caso de Alcalá de Henares (Madrid), cuestión que ya planteamos en otro artículo, la nueva Secretaría General apoyada por la cúpula de Podemos Madrid y la Estatal, presenta discursivamente la necesidad de generar confluencias en la ciudad hablando de unidad, existiendo ya una que se conformó desde la disolución de etiquetas, siendo entonces una agrupación de vecinos y vecinas y no una coalición de partidos -cuestión esta inicial que hizo desmarcar, en parte, al PCE de Alcalá de Henares de la candidatura de Somos Alcalá; y al mismo tiempo, a día de hoy, apoyar a la secretaría de Espinar que busca más acuerdos electorales que procesos de transformación real-. Estoy convencido, que el PCE de Alcalá de Henares opina igual, y es capaz de deshacerse de sus siglas en ese espacio por el bien de la ciudad, pues hay gente potente en todo ámbito, incluido el comunismo alcalaíno.

Aun así, y volviendo al hilo original, hubo discrepancias entre Podemos Estatal y ciertos territorios.

Aquí voy a hacer un alto en el camino. Tengo la sensación de que Podemos Estatal ha cometido algún error, como no podía ser de otra manera, pero sobretodo no ha sabido gestionar territorialmente su propia estructura, y por ende, le cuesta comprender igualmente el Estado, aun siendo el proyecto estatal que mejor lo entiende, todo sea dicho.

Estatal, tiene el problema que el Reino como tal padece, y es entender los territorios y su diversidad midiendo el grado de nacionalismo periférico que el territorio desprende, asumiendo la diversidad, en sí y toda vez, que existen partidos políticos nacionalistas, soberanistas o regionalistas en todas las Comunidades Autónomas del Estado.

Así, se ha encontrado con problemas quizás de cosmovisión con Asturies o Andalucía; y ha tenido que doblegarse como proyecto (en ese ejercicio de Egos que comentaba) en territorios como Galicia o Catalunya.

Ciertamente, deviene del mismo problema de soberanía-territorialidad: Territorios históricamente soberanistas (Asturies, Andalucía, Valencia, Aragón, Balears…) y territorios históricamente nacionalistas (Catalunya, Euskadi o Galicia). Y en este último caso, y ya como pudiera pasar en el País Valencià por el auge de Compromis, por agrupar y representar, el nacionalismo gallego, la mayor parte de la movilización social. No tanto por su representación parlamentaria en contraposición a Euskadi y Catalunya, por ejemplo.

Ha sido, por tanto, un error mayúsculo supeditar los acuerdos electorales a la cúpula, mostrando un agudizado centralismo. Y ello ha confrontado con algunos lugares. El hecho de que Podemos hable de Descentralización, Soberanía, Territorialidad, Plurinacionalidad, etc., y no sea capaz de aplicar en su seno orgánico un sistema de relación que ejemplifique su discurso, es negativo para el Proyecto. Pues el Partido, como tal, representa un micro-cosmos, una sociedad en pequeñito que ha de resultar, en parte, una de las preocupaciones de la Secretaría General y la Secretaría de Organización, ya que: cómo funciona tu estructura determinará cómo funcionaría tu proyecto de País si lo coordinase.

¿Cuál habría sido el paso resumido y simplemente estratificado que facilitaría una solidez del proyecto y una reafirmación del mismo?

1. El Liderazgo sin necesidad de Capital Simbólico. Esto es, conseguir liderar la transformación sin necesidad de hacer proselitismo de ti mismo. Arriesgando capital simbólico, pero reaccionando desde abajo para amortiguar posibles medallas que otros se puedan atribuir, que resume, igualmente, los miedos de todo partido y organización. Que un proyecto “rival” pueda “robarte” la iniciativa y por tanto menoscabe el capital simbólico que “debería” pertenecerte como portador de la propuesta simbolizada.

Un liderazgo fuerte es el que no necesita capital simbólico para permanecer y donde se diluye cualquier necesidad de medalla.

2. Si se ha probado como interesante el proceso municipal que basaba su proyección en las personas que lo conformaban y no en los partidos u organizaciones a los que pertenecían estas personas, ¿Por qué mutilarlo 4 años después?

A mi modo de ver, lo que hubiera supuesto un fortalecimiento habría sido:

a) Que las agrupaciones municipales reunidas en su respectiva Comunidad Autónoma confluyeran, desde la armonía de los municipios, en un proyecto autonómico y autónomo solvente, apoyado a posteriori y acompañado tanto por Partidos como por Organizaciones. Y en ningún caso, injiriendo, interviniendo o desacreditando. Esta fórmula daría credibilidad a un proyecto que se presenta como descentralizado, soberanista y tendente a decir que le gusta trabajar desde abajo.

b) Que una vez conformada la confluencia de candidaturas municipales dando pie a una estructura autonómica, esta, trabajara con el resto de resultados autonómicos en una confluencia estatal basada en sus propios territorios; y como decíamos, al margen de partidos políticos que solo apoyarían o acompañarían. ¿Para qué sirve entonces el Partido Político si se desborda a través de procesos desde abajo? Realmente sirve para que cada uno se sienta bien en un gueto en el que se identifica con mayor emocionalidad; así como también para asegurar la transición. Y desde luego tendría que haber sido el camino y la intención de Podemos, como herramienta de cambio, como herramienta de desborde, como herramienta pretendida de “nueva política”, como espacio “narrado” del cambio; como estructura que se dice Partido-Movimiento.

¿Es tarde entonces? Según la historia nunca es tarde; según el refrán tampoco es tarde si la dicha es buena; pero desde luego lo que sí termina siendo de urgencia es el desmantelamiento de las redes de egos que pululan por el centro. Un paso no ya importante sino de necesidad imperiosa de la feminización de la política será romper, deshacer y desarticular la presencia del Ego como factor político, acabando así con los personalismos paternalistas y los cesaropapismos trasnochados.

La sensación extendida, al final, es que Podemos ha usurpado significantes al 15M que luego ha desfigurado, pues su aplicación ha quedado reducida a una buena labor parlamentaria, pero a una decepción, o disolución de las proclamas en la vida orgánica. La vida, entonces, de la Casa, de aquellas personas que se aventuraron a participar en Podemos.

Y de ahí, de esas diferencias de aplicación, contrastes y ciertas contradicciones, aparecen los distintos modos de ver y aplicar los conceptos esgrimidos en lugares como Asturies, donde el hecho fundacional de Podemos fue la creación de los espacios municipales -muy a diferencia del resto de territorios-; o el caso andaluz que, desde su territorialidad, pretende contextualizar su potencia.

Debería ser motivo de orgullo aglutinar, y no tanto que tu nombre aparezca en la papeleta de turno, porque se corre el riesgo en ese ejercicio de hiperpresencia de que quede solo el nombre de la cosa, pero la cosa ya no esté. Mientras que existen momentos estelares donde la cosa está sin necesidad de ser nombrada.

2 Comentarios

  1. Vano intento de rescatar a Podemos .Esta agrupación nació para dar estabilidad y continuidad al Régimen del 78 , vestido de “izquierda” claro, parece que para suplantar a un PSOE muy desprestigiado,. Un Plan de rescate del Régimen en el que también aparece Ciudadanos como recambio del un PP corrupto hasta los calcetines. La vestimenta de izquierda de Podernos le caía muy ancha y se ha quedado en un populismo barato y vulgar. es decir para contentar a todo el mundo. En la política , hablamos de política de verdad . un partido debe de ser sincero ,,hablar claro y con fundamento. diciendo al servicio de quien esta. Podemos es un modelo de populismo de lo mas barato y vulgar, Ha pretendido contentar a todos, a empresarios y a proletarios ,eso se llama populismo de verdad. Nunca ha tenido en su mira política como destinatario de sus políticas a ningún sector de la sociedad, y mucho menos al servicio de los trabajadores. Sus pretensiones “políticas” siempre han sido querer contentar a todo el mundo solo para sacar votos, ganar poder y hacer lo que hacen la inmensa de los políticos de este Régimen , darse la gran vida.
    https://beniezuma.blogspot.com/2017/11/el-preludio-de-podemos-y-su-deriva.html

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