Seguro que no era su intención, pero la risa a veces escapa de nuestro control. Lo embarazoso en este caso es que esa risa nerviosa, involuntaria, es imposible que sea más descriptiva y más comprometedora. De todas formas la culpa es del insensato de García-Ferreras por apuntarse tantos tan estúpidos y tan ‘risibles’ como ese: “ya sabe que nosotros no nos dejamos”.

En fin, es que es –y perdón por la expresión– de descojone máximo.

Ya te vale, Antoñito…

3 Comentarios

    • Maki:

      Me encantaría que fuera posible esa utopía. ¿Imaginas poder VIVIR en un mundo de reyes, donde cada cual fuera su propio rey, es decir, REY DE SÍ MISMO, y sólo de sí mismo… todos en igualdad de derechos y obligaciones… con el imperativo MORAL del respeto mutuo?

      ¡¡¡Soñar no cuesta dinero… por el momento!!!, a sí pues, seguiremos soñando aunque toquemos el suelo con la punta de un pie, para no perder el contacto con la realidad y olvidarnos de ella

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