20minutos | 17/07/2018

Dos kilos de angula de Nalón, cuatro de percebes, cuatro de cigalas, ocho lubinas a la sal y tres kilos de solomillo de buey. Todo bañado en vino de Flor de Pingus colección y dos botellas de champán Louis Roederer; además de postres, cafés, puros y copas. Este es el homenaje que se dieron ocho empresarios el pasado 22 de junio en el restaurante asturiano Casa Parrondo de Madrid.

Una comida de récord, que bien podría servir como menú de un bautizo, comunión o evento familiar, y que les salió por nada más y nada menos que 49.292 euros que pagaron después de una partida de póker. Una exorbitante factura que ha corrido como la pólvora por las redes sociales y, como no podía ser de otra manera, se ha hecho viral gracias a la difusión de un camarero.

Según cuenta Nicolás Parrondo, dueño del negocio, a La Voz de Asturias, la cuenta se filtró como venganza de un trabajador al que despidió recientemente. Y además, afirma que no es la factura más alta que han llegado a registrar, ha habido otras de hasta 90.000 euros. A Parrondo lo criticaron porque no pagó el tabaco (cuatro cajetillas que pidieron), pero afirma: “No se lo iba a pagar yo”.

El local, un restaurante asturiano de mucha tradición, está situado en pleno centro de Madrid, en la calle Trujillos. Cuarenta años lleva Nicolás Parrondo con el negocio y niega un bulo extendido que afirmaba que los comensales eran sindicalistas. “Eran empresarios, del metal, uno de ellos de Laviana (Asturias)”, aclara. “Los empresarios son muy buenos clientes. Todavía quedan clientes fuertes con dinero”, matiza.

Este establecimiento, que está acostumbrado a facturas altas, ya salió en los titulares de la prensa por una polémica en 2008. Entonces, el propietario expulsó a una pareja de lesbianas del local por besarse en su interior. Parrondo mandó a un camarero a su mesa para decirles que estaban allí “para consumir, y no para esas cosas”. Y eso propició una protesta contra la homofobia a las puertas del bar.

1 Comentario

  1. Lo extraño de esta noticia, es que sumando los kilos de “manjares” resultan trece kilos, amen de las ocho lubinas, de lo que me resulta que cada “regio” comensal engullo un kilo y seiscientos veinticinco gramos, mas una lubina de peso indeterminado en el articulo. ¿Un poco exagerado el banquete?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.