Luis Gonzalo Segura

Señor:

A día de hoy resulta harto notorio que vuestra venerada magnificencia tiene una particular debilidad por la venta de armas y por los sanguinarios opresores y sátrapas, a los que incluso place de recibir, reír y embellecer su salpicada imagen. Baste rememorar que, recién ungido soberano de esta su España, viajasteis hasta Arabia Saudí para reconfortar a los hermanos saudíes ante la pérdida de su tan querido tirano. No colmado con aquella atención, que no pocas protestas desató entre sus súbditos más felones, hasta en tres ocasiones intentasteis repetir el periplo, esta vez con intención de trapichear con armas por cientos o miles. Expedición que se consumó con éxito, para satisfacción suya y desesperación de no pocos, a principios de 2017. Finalmente, como no hay dos sin tres, recibisteis al heredero a la corona saudí en nuestra grande y libre nación, retratándose ambos sonrientes y pajareros a principios de 2018. A carcajada unísona, para ser exactos.

Si sabido es que la máxima preocupación de una gran mayoría de sus súbditos, bien educados en los parabienes de la bandera, la nación y su persona, no excede de Sálvame, Playstation, fútbol y Netflix, no lo es menos que algunos millones de antipatriotas y malvados de diverso pelaje gozan de intereses algo diferentes. Abrigan estos pecaminosos ciudadanos una torticera interpretación en la que se entiende que su excelentísima santidad sois versado de las atroces ejecuciones que acontecen en Arabia Saudí por cientos al año (150 en 2017) y miles a la década. Ejecutados cuyos delitos oscilan entre la homosexualidad, el adulterio, el ateísmo o la tan terrible disidencia. Se cree, en todo caso, con la humildad y el no escaso margen de equivocación de los siervos, que quizá a tan altísima excelencia no le incomode en alguna forma tales ejecuciones, dado que bien pudiera ser que su regio estómago estuviera, por el bien de la Patria, todo sea dicho, acostumbrado e incluso agradecido de tales episodios. Alguno existe, extremista como pocos, que sostiene lo deleitoso que le resultaría de repetir en tierras no tan áridas como aquellas tales depuraciones si la coyuntura lo permitiera.

Porque a poco que se analice la historia reciente nadie podrá negar que el antaño rey, ese conocido como Campechano, tan querido y adorado por la villanía, se postró a un sanguinario dictador mientras este asesinaba, reprimía y estrangulaba a su pueblo. Todo ello por el único y expreso deseo de conseguir una corona que le permitiera vivir al margen de la legalidad, como así fue, y cometer delitos, uno tras otro, en una vida que ya hubiera querido para sí el mismísimo Al Capone, y que le han reportado según los conocedores en la materia casi 2.000 millones de euros.

Se duda, igualmente, no con pocos argumentos, que su regia y excelentísima persona desconozca las atrocidades y salvajadas que sus hermanos sentimentales del Oriente Próximo están cometiendo en Yemen, donde suman más de diez mil cadáveres, entre los que no resulta muy complejo contar niños y niñas, ancianos y ancianas. Gracias a la formación que sus pilotos recibieron en nuestra Gloriosa España disponen sus hermanos de un gran tino en aquello de arrojar bombas, las cuales tan pronto caen en un cementerio atestado de personas devastando, amputando y segando a aquellos que lloran a sus muertos; como abaten un mercado en el que perecen por cientos los que allí pretendían hacerse con un bocado con el que llenar los vacíos estómagos, no en vano más de 17 millones de personas están en riesgo de hambruna en Yemen (tres de cada cuatro ciudadanos); como impactan en un hospital en el que yacen en condiciones horribles y tortuosas miles de malheridos; o como derriban un colegio y lo rocían todo de mutilación, destrucción y muerte.

Dado que su ilustradísima majestad, más entendida y diestra que su progenitor, legitimada por los designios de uno de los mayores asesinos del siglo pasado y la cópula de uno de los mayores adúlteros de las últimas décadas, pudiera no atisbar los reparos de algunos de sus súbditos, aquellos más desagradecidos con su persona y su linaje, en la desfachatez suya de asistir a la conmemoración de los atentados del 17 de agosto le quisiera recordar que son precisamente sus hermanos sentimentales los que han financiado económicamente la expansión de las ideas más radicales, tanto allá, en el Oriente Próximo, como acá, en Europa, lo que no pocos atentados ha originado. Incluidos los que se dispone a convertir en acto laboral, cual plañidera.

Puede que esta certeza no le genere mayor fatiga que los bombardeos o las decapitaciones que comentábamos al principio de esta misiva o que tal vez saboree de todo ello por aquello de que tales acontecimientos podrían atestar sus bolsillos al igual que, según numerosas denuncias, se colmaban las múltiples y pesadas faltriqueras del amado padre suyo con las bombas y la muerte. Puede, porque ya casi nada parece imposible y algunos somos perversos por naturaleza, que brillase en su interior una cierta satisfacción cuando el pueblo catalán fue lacerado el pasado 17 de agosto por los mismos a los que financia por aquello de que las tragedias unen a las familias más encontradas. Y no conseguido este anhelo tan patriótico, muchos sospechan, no descabelladamente, que pudiera haber sentido una cierta satisfacción con el apaleo de ciudadanos acaecido el 1 de octubre, tal y como lo haría el padre que espera que el cinturón resuelva lo que su ejemplaridad (o falta de ella) no fue capaz de inspirar, dado que ni una palabra amable tuvo para los apaleados. Los cuales tienen menos consideración en su persona que los asesinos, los corruptos y los criminales.

Nadie puede descartar que no sea conocedor del reciente bombardeo, acaecido el 9 de agosto de 2018, en el que sus amados sauditas tuvieron la ocurrencia de aniquilar tres autobuses en los que viajaban niños que acudían a un campamento de verano, igual que nuestros hijos, con resultado de 29 niños asesinados y un mínimo de 30 menores heridos (para un total de 50 muertos y 77 heridos). No resulta muy difícil, pero sí muy hiriente, intentar evocar las escenas: niños y niñas cercenados, decapitados, segados, quemados, despellejados. Pequeños como los nuestros, esos a los que tanto amamos, esos a los que cualquier contrariedad nos conduciría a la desolación. Casi sesenta familias destrozadas, casi sesenta padres y madres entre los que jamás quisiera encontrarme.

Y lo hicieron, como gran cantidad de las tropelías hasta ahora relatadas, incluido el terrorismo acaecido en Barcelona, que tan beneficioso resulta para la industria armamentista con la que tan piadosa relación mantiene, merced a la munición (casi 200 millones de euros en los últimos años), las armas (casi 800 millones de euros) y el blanqueo de imagen que tanto usted como su padre ofrecen, no desinteresadamente según diversas informaciones, a los criminales sauditas. Obras que, si algún día fueran juzgadas, constituirían crímenes tan repugnantes que despacharían sus regias posaderas a una prisión internacional.

Son todas estas razones, estimo, las que, por si su atareada agenda de venta de armas no le permitieron percatarse, unidas a otras no menos trascendentales, como haberse convertido España en un antro de corrupción y un Parque Nacional y refugio meridional de franquistas, fascistas y ultraconservadores de diferentes familias, géneros y especies los que generan no pocos fastidios en cuantiosos súbditos suyos.

Por todo lo aquí relatado, mi admirado y querido Señor, quisiera solicitarle muy humildemente que cese la venta de armas a criminales; elimine la inviolabilidad jurídica y permita que tanto su padre como usted y no pocos familiares suyos puedan ser juzgados como lo sería cualquier otro ciudadano que tales acciones ha perpetrado; abdique y someta a discusión y referéndum el destino, los anhelos y la organización territorial de sus hogaño vasallos; sancione, repudie y permita juzgar el franquismo (y a los franquistas); y ponga a disposición judicial la documentación e información con la que cuente sobre cualquier actividad delictiva en la que tanto usted como sus familiares pudieran haber conocido o participado.


Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra y autor de ‘El libro negro del Ejército español’.

Artículo publicado originalmente en Público

5 Comentarios

  1. Mi aplauso al valiente Luis Gonzalo Segura.

    No es el único:

    https://www.ecorepublicano.es/2018/08/traidores-al-ejercito-y-al-pueblo.html

    Esto publica ecorepublicano.es, firmado por el colectivo ANEMOI

    Comunicado de Anemoi: “Traidores al Ejército y al pueblo”
    Anemoi
    Comunicado de Anemoi

    Frente al creciente activismo de grupos monárquico-franquistas en las Fuerzas Armadas, nosotros, Militares Demócratas, renovamos nuestro compromiso de avanzar junto al pueblo, pues no otra cosa debe ser España.

    Desde la clandestina Unión Militar Democrática (UMD) bajo el franquismo, crecen cada vez más los Militares Demócratas, incluidos Socialistas y Republicanos, que repudiamos la apología de la Dictadura de esos 600 traidores al Ejército y al pueblo que firman el Manifiesto franquista, oportunamente respondido por nuestro compañero Floren Dimas.

    Muchos de los principales firmantes del manifiesto tienen conexiones privilegiadas con la Monarquía reinante. ¿No tiene nada que decir al respecto el rey Felipe VI?

    La oligarquía que el rey representa de hecho, y sus entornos corruptos, temen perder el poder, por ello defienden el fascismo consustancial al régimen franquista del que proceden.

    Nada de esto está ya oculto. Toda la podredumbre de la dictadura regurgita desde las cloacas del Estado. La Constitución trampa que aceptó el pueblo español, por imperativo legal franquista, ya no es garantía de nada.

    La aplicación de la dictadura constitucional, mediante el artículo 155, cuando los poderes que sustentaron la dictadura lo estiman necesario a sus intereses egoístas, es un peligro para la democracia, para todos los pueblos del Estado Español, los trabajadores y los ciudadanos en general, como ha quedado bien patente en Cataluña.

    Ha llegado la hora de la verdad: la hora de impulsar la unidad democrática frente al franquismo, y eso se llama recuperación de la legalidad y legitimidad republicanas destruidas por cuarenta años de dictadura y cuarenta de posfranquismo.

    Por todo ello hacemos un llamamiento a todos los demócratas, a todos los progresistas, para que se alce un clamor de unidad republicana frente al dictado constitucional, representado por el rey y sus cortesanos.

    Los partidos políticos tienen la oportunidad, en el próximo ciclo electoral que se avecina, de incluir en sus programas, de forma explicita, el único objetivo que, junto a medidas extraordinarias de apoyo a los más desfavorecidos, posibilite la regeneración de la democracia hoy en peligro: la ruptura con el franquismo; es decir la recuperación de la legalidad republicana. El pueblo, sin duda, sabrá refrendarlo con su voto.

    Los partidos, organizaciones y los demócratas no pueden aparecer callados ante tanto atropello.

    Carta de un oficial del Ejército a los firmantes del manifiesto de adhesión a la memoria de Franco

    Anemoi es un Colectivo de militares demócratas y republicanos.

    militares demócratas
    @colectivoanemoi
    FRANCO: responsable de más de 130.000 asesinatos durante la dictadura..
    Aplicación de la ley antiterrorista a los responsables de la campaña de enaltecimiento del dictador asesino.
    No toleremos más que humillen a las victimas del terror franquista.#BastaYa

    17:13 – 7 ago. 2018

  2. Y esto escribe Manuel Rico en infoLibre

    https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2018/08/17/la_anti_espana_85860_1023.html

    FacebookTwitterMas RedesEnvíalo a un amigoImprimirComentarios
    El principal problema de España es la Anti-España.

    Una Anti-España donde se encuentran los empeñados en defender a un dictador genocida y reo de rebelión; los que quieren mantener abiertas las heridas de la guerra civil impidiendo que reciban una sepultura digna las decenas de miles de personas asesinadas y abandonadas en cunetas desde hace décadas; los que ven con naturalidad que se mantenga abierto en las cercanías de Madrid un mausoleo fascista; los que aceptan sin problema que los Franco vivan a cuerpo de rey con lo robado por el patriarca de la familia a todos los españoles. Frente a la España moderna, solidaria, abierta al mundo, viajada y que quiere cerrar las heridas del pasado para mirar hacia adelante reconciliada, se alza esa otra Anti-España paleta, rabiosa, encerrada en su nacionalismo de botijo.

    Todos aquellos que aman de verdad a España deberían ponerse de acuerdo en un programa mínimo de sensatez y dignidad democrática, formado por cuatro puntos:

    1. Ilegalización de todas las organizaciones que hagan apología del terrorismo, da igual que sea el etarra (que provocó mil muertos) o el franquista (que causó decenas de miles).

    2. Exhumación de todos los asesinados en la guerra civil y, si es posible, identificación de los restos y entrega a sus familiares.

    3. Cierre del mausoleo fascista en Cuelgamuros.

    4. Creación de una fundación que se encargue de financiar todos los costes relacionados con la exhumación de los asesinados y el cierre del Valle de los Caídos. Esa fundación se nutrirá de las aportaciones realizadas por empresas que se beneficiaron del trabajo esclavo durante la dictadura, por los bienes que se requisen a los herederos de Franco siempre que se demuestre de forma inequívoca que fueron obtenidos mediante la coacción o el saqueo, y por los donativos de aquellas otras personas físicas o jurídicas que quieran contribuir a la reparación y la justicia pendiente desde hace décadas.

    A la Anti-España seguro que este programa le parece demasiado “radical”. No faltará algún iletrado que lo considere “propio de comunistas”. Pero comprobar qué ocurrió en Alemania tras el final del nazismo nos ayuda a entender que esa es la forma en que se comportan las sociedades civilizadas. Veamos.

    1) El patrimonio de los principales jerarcas del Partido Nacionalsocialista fue requisado. La medida afectó a Adolf Hitler y Eva Braun; Hermann y Emmy Göring; Martin Bormann (el secretario de Hitler); Rudolf Hess; Heinrich Himmler; Baldur von Schirach (líder de las Juventudes Hitlerianas); Heinrich Hoffmann (fotógrafo personal de Hitler) y Julius Streicher (editor del periódico nazi Der Stürmer). Por supuesto, también se confiscaron todos los bienes del Partido Nazi. Ese patrimonio pasó a formar parte del Estado de Baviera (aquí lo explica el semanario Stern).

    2) El Estado de Baviera dedicó parte de los bienes incautados –unos 627 millones de marcos– a reparar a las víctimas del nazismo. Otros bienes fueron puestos al servicio de la Administración pública. Por ejemplo, la vivienda privada que Hitler tenía en la Plaza del Príncipe Regente (Prinzregentenplatz) de Munich es ahora una comisaría de Policía.

    3) Los tribunales tumbaron las acciones puestas en marcha por algunos herederos de los jerarcas nazis para intentar recuperar los bienes que les habían sido incautados. El caso más famoso es el de Edda Göring, hija del jefe de la Aviación alemana y ahijada del propio Hitler. Como regalo de bautizo, el Ayuntamiento de Colonia le envió el cuadro La Virgen con el niño de Lucas Cranach ‘el Viejo’, una obra del siglo XVI de valor incalculable. El Tribunal Federal de Alemania (equivalente a nuestro Supremo) puso fin en 1968 a la batalla judicial de Edda Göring, que pretendía quedarse con el cuadro expoliado, y dictaminó que la obra pertenecía al Ayuntamiento de Colonia porque había sido “ilegal” la decisión de regalárselo a aquella recién nacida.

    Y la misma suerte corrió otro intento más reciente de Edda Göring. En noviembre de 2014, presentó una petición ante el Parlamento de Baviera para que le devolvieran parte de los bienes confiscados a su padre, aunque sólo fuese una mínima parte que le permitiera cubrir “un sustento mínimo”. Seis meses más tarde, el Parlamento bávaro rechazó la petición por unanimidad.

    4) En Alemania no hay mausoleos fascistas. De ningún tipo. Lo que hay son campos de concentración convertidos en lugares de recuerdo y homenaje a las víctimas.

    5) En las cunetas alemanas no hay restos abandonados de judíos, socialistas, comunistas o gitanos asesinados por los nazis.

    6) La Fundación Memoria, Responsabilidad y Futuro (Stiftung Erinnerung, Verantwortung und Zukunft, en alemán), cuyo objetivo es indemnizar a los trabajadores forzosos del nazismo, se constituyó en el año 2000. Sí, en el 2000, más de medio siglo después del hundimiento del régimen nazi y sin que conste que ningún descerebrado dijese que esa fundación buscaba reabrir heridas del pasado. 6.500 empresas alemanas han aportado 2.600 millones de euros a la fundación, entre ellas algunas de las principales compañías que utilizaron mano de obra esclava durante el nazismo.

    Así de sencillo. Hagamos en España lo que han hecho en Alemania. No hace falta más, pero tampoco menos. Entre la civilización y la barbarie, elijamos la civilización. Es hora de avanzar y dejar atrás a la Anti-España.

  3. LOS BORBONES NOS TIENEN MÁS DE 300 AÑOS COMO JILIPOLLAS SUDDITO DE UNA MONARQUÍA MAFIOSA CORRUPTA Y LADRONA , TODO LO QUE A PASADO HOY EN CATALUÑA ES POCO CON UNA PRENSA DE LAS OLIGARQUÍAS DE EESTE PAÍS I LAME CULOS DEL RÉGIMEN.

    • “Lameculos del Régimen” No es correcta la definición . Oligarquía y Régimen son la misma cosa . Si queremos construir una España nueva y democrática , lo primero es conocer el terreno que debemos transformar .Han comido muchos cocos con el cuento de la “Transición democrática” que nunca fue ni transición ni democrática , solo fue un transvase del franquismo a un neo franquismo puro y duro. Y todo ha sido tan bien llevado porque detrás de la farsa siempre ha estado el “amigo americano” y sus intereses geoestratégicos de controlar la Península Ibérica

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