Los muchos años que llevamos comiéndonos la mierda que flota en el pozo de corrupción que es lo público en España han conseguido que nos acostumbremos a cualquier vergüenza de las que aparecen en portadas y pantallas. Ahora, aunque seguimos igual, la cabeza más fría nos permite ver esta lacra desde perspectivas distintas a las de siempre. Y también pensar en nuevas soluciones para poner barreras a su expansión.

Una perspectiva diferente

Hoy sí, pero nunca antes se me habría ocurrido preferir que los militantes del PP que han robado como Granados, González, Matas, Fabra y tantos más, de muchos de los cuales nunca sabremos nada, se gastaran todo ese dinero en confetis para adornar comilonas de comuniones infantiles o en bodorrios de sus hijas en los escoriales. O que lo invirtieran en áticos de una Marbella que siempre será Gil. O incluso que lo sacaran de España, aunque en la pantalla de “El Reino” el viejo corrupto le diga al joven ídem que llevarse el dinero a Suiza en una maleta es una horterada, mientras el patio de butacas se rompe de la risa. O, y acabo por ahora con el listado infinito de indecencias, lo usen para encargar “volquetes” de personas mucho más decentes que las que les compran sus servicios inconfesables.

Si, hubiera preferido que se lo gastaran en vicios privados en lugar de entregar una parte al PP para que siguiera financiando fuera de la ley sus campañas electorales y así poder robarnos los nuevos gobiernos, muchos municipales. La política siempre ha sido para ellos una manera de ganarse la buena vida y, por tanto, un negocio. “Solo son negocios”, que te dicen cuando pierdes. Y, como en todo negocio, para sobrevivir es imprescindible mantener el control de los intereses creados. Robarle un gobierno a la voluntad popular es condición necesaria para después robar desde el gobierno. Con la mayor impunidad posible.

Nuevas soluciones

Contra la corrupción son necesarias soluciones originales porque, a posteriori del delito, la Justicia sigue fracasando de manera estrepitosa. Las condenas a los políticos pillados con las manos en la masa son de risa, comparadas con las que correspondería aplicarles como ladrones de gobiernos que son, expertos en torcer, con el dinero negro que nos han robado antes, la voluntad popular de donde nace la sagrada democracia. Lo mínimo que procede, para impedir la destrucción de pruebas y la reincidencia en los delitos, es el nombramiento inmediato de administradores judiciales que tomen el control de los movimientos financieros de todas y cada una de las organizaciones del PP.

Pero tal medida, como tampoco la del muy conveniente embargo preventivo de todos los bienes del mismo partido, jamás será adoptada por quienes deberían.

Pero cada momento histórico abre caminos para progresar o retroceder, y las grandes desigualdades son, en ocasiones, la causa de los grandes cambios. En el presente creo que las mujeres podrían cumplir un papel decisivo.

Primero expondré algunas evidencias en modo resumen.

Sin que nada tenga que ver con el eterno problema de la corrupción, otro igualmente eterno, el de la lucha feminista por reducir la distancia que separa a las mujeres de los hombres en cuota real de poder político también ha observado cambios importantes. Una actualidad que se parece más a un tsunami que arrasa cada 24 horas con todo lo ocurrido el día anterior no debe hacernos olvidar la gran movida del pasado 8 de marzo en nuestro país, con huelga general solo de ellas incluida, que dio la vuelta al mundo. Y también los resultados efectivos que se consiguieron.

Por cierto, ¿cuáles fueron?

Porque lo cierto es que el sistema establecido es capaz de asimilar muchas de las movilizaciones sociales que se producen sin ceder a las reivindicaciones que reclaman. Al menos hasta que las asimila y las convierte en negocio. Sin salir del caso del 51% de la población que reclama más poder real, si quieren conseguir victorias aquí y ahora, quizás deberían revisar tiempos, métodos y objetivos.

En democracia, el momento crítico para las transferencias de poder está marcado a fecha fija por las urnas. Pero en realidad es antes, cuando cada partido compone las candidaturas con las que competirá por los votos.

Y resulta que la próxima primavera deberán renovarse todos los alcaldes de España. Por tanto, o deciden pasar a la ofensiva ahora mismo, o tendrán que esperar a que aterrice una revolución. O hasta las próximas elecciones. Además, hay que huir de ciertos clisés: sin renunciar a nada, lo cierto es que las convocatorias a urnas en libertad son, siempre, una gran movilización, la más amplia y democrática en cualquier sociedad.

También es una opinión generalmente aceptada que la corrupción tiene mucho que ver con la continuidad en los mismos cargos de las mismas personas dentro de los mismos partidos políticos y durante muchos años, que estos nunca son los mismos, por desgracia para la inmensa mayoría. Quizás porque este cáncer es hoy uña y carne con la política, no hay manera de que los líderes se planteen la limitación personal de mandatos como norma de obligado cumplimiento, ni siquiera para un futuro lejano.

Por otra parte, si se hiciera una encuesta es muy probable que la mayoría opinara que las mujeres en general son políticamente más limpias que los hombres. Aunque solo sea porque se han manchado mucho menos que ellos, digo nosotros. Y que, por tanto, si muchas mujeres se implicaran en puestos institucionales de los que manejan dinero, hasta ahora ocupados por hombres, durante los primeros años los índices de corrupción disminuirían radicalmente, que ya lo valdría. Porque a su menor contagio se une el efecto rotación que rompería muchas de las redes de favores y compromisos ocultos que funcionan casi por inercia. Todo esto hablando en términos estadísticos, que la Munar de Mallorca todavía está en la cárcel y la Cifuentes de Madrid pendiente de juicio, como aquella de Alicante. Por cierto, dos del PP y la otra también de derechas. Y tan profesionales de la “polis” como el peor de los hombres. Pero ni aun así se puede comparar el porcentaje de corruptas con el que presentan los políticos.

Seguiremos en el ámbito más cercano a las personas, el municipal. ¿Qué porcentaje de alcaldes son mujeres en España? Un pobrísimo 20%. Muy inferior a su presencia en el Congreso de los Diputados y en la mayoría de los Gobiernos. Y esto casi noventa años después de conquistar el derecho a elegir y ser elegidas, y de montones de listas “cremallera rota” en las que muchas veces solo hacen compañía. La realidad de la mujer en política es lo más parecido a un enano con los pies de barro.

Pero es la ocasión, porque tienen la sartén por el mango. De nuevo, debemos aprender de una historia que ha repetido hasta la saciedad que ningún progreso social importante se ha conquistado sin la presión de los de abajo contra los de arriba, traduzca usted ambos sexos. Conseguir que las mujeres pudieran votar fue un proceso largo y plagado de movilizaciones contra unos poderes políticos que se resistían en todas partes, monopolizados por los hombres. En España tuvo que caer, antes, una monarquía. En cambio, en Suiza, faro mundial de la democracia participativa, dado que en los referéndums para cambiar las leyes importantes solo votaban los hombres y las mujeres no reivindicaron ese derecho esencial con suficiente ahínco, el voto femenino no llegó hasta 1971. Paradojas de la vida a favor de España, contra el que nuestros propios asesinos se revolvieron un 18 de julio. Pero esa es otra historia.

Hoy, la oportunidad femenina para conseguir más poder y, al mismo tiempo, ayudar a la sociedad que comparten a dar un paso de gigante contra la corrupción futura, y destapar mucha de la existente, se llama conquistar los primeros puestos de todas las candidaturas que presenten todos los partidos a todas las alcaldías de España. Porque solo una sustitución masiva de los políticos con mayor poder institucional puede colocar a los corruptos ante el abismo del vacío, ese que encontrarán reflejado en el espejo cuando sepan que su poder se les ha escapado de las manos.

Y es posible, porque tienen una gran fuerza en sus manos, si acaso fueran capaces de avanzar en la unidad de acción a la que se acercaron durante la gran movilización de marzo pasado. Y con armas democráticas y pacíficas, sin las cuales no se gana ninguna batalla.

La huelga general de candidaturas

El arma definitiva que tienen las mujeres pertenece a su libertad individual y exclusiva, y la pueden emplear para triunfar en su causa colectiva. Se llama huelga general de candidaturas y consiste en negarse todas a integrarse en cualquier puesto de cualquier candidatura municipal, grande, mediana o pequeña, que no está encabezada por una mujer. A ver que partido se atreve a resistir ese duelo tan bonito.

Y después, ganadas todas las elecciones por mujeres no será necesario que cada alcaldesa sea una heroína inteligente y atrevida como la de Torrelodones, capaz de cazar al mafioso del PP que la amenazaba con hundirle la vida sino cedía a sus pretensiones. Porque muchos de estos delincuentes saldrán huyendo a su vida privada.

¿Imagina usted que España se pueda presentar ante el mundo con un 100% de mujeres con las varas de mando municipales en sus manos? Con solo un 60% romperíamos todos los esquemas y habría colas para seguir nuestro ejemplo.

Y si las candidatas de “Barcelona capital europea” se sumaran a esta acción por los derechos de las mujeres y contra la corrupción, Manuel Valls tendría que cambiar de sexo, o ir de segundo en la lista. En ninguno de ambos casos pasaría nada. Estamos preparados para todo.

Si las colegas se atrevieran, las grabaciones de colegos amañando contratos públicos millonarios pasarían a la historia. Y transcurriría bastante tiempo antes de que se volvieran a escuchar nuevos arreglos oscuros, protagonizados en el futuro por voces femeninas. Hoy por hoy, ni me los imagino.

En cualquier caso, será mucho el dinero que no perderemos.

16 Comentarios

  1. Veo francamente difícil que cuaje tu propuesta. El movimiento feminista es demasiado invertebrado, y los partidos demasiado “vertebrados”, ya me entiendes.

  2. Lo siento pero no, la honradez no tiene nada que ver con el sexo. Muy científico y menuda esperanza la que da el artículo. Se trata de elegir, independientemente de su sexo, a las personas más honradas que conozcamos, y también menos manipuladas por dogmas, que también de una forma u otra, nos llevan al desastre como sociedad.

    El feminismo de tercera ola es un cáncer. No es bueno. Está él y todos sus dogmas las 24 h del día en todos los medios, y ya se ve que en los alternativos también. Una ideología que discrimina por sexos en nombre de determinadas víctimas (sí, determinadas, porque no les valen todas…en fin, purta política también, muy honrada, igual que la que sufrimos). Y que repito, está hasta en la sopa, es criminalizadora, estigmatizadora, etc etc…directamente pone el bien en manos de las mujeres y el mal en manos de los hombres. El mundo no funciona así. Nos lo quieren hacer ver así.

    Y no, no soy un machirulo, ni un machista, ni ninguna de las etiquetas que el feminismo ha creado muy bien para descalificar a la primera a aquel que discrepe, para no escuchar sus argumentos. Porque en realidad, los dogmas del feminismo son muy refutables, y se han puesto a la altura del machismo. Por tanto, un nuevo “machismo” pretende gobernar a la sociedad, usar el dedo para señalar a los hombre disidentes y quitarlos de en medio (ha sido siempre algo que siempre ha funcionado muy bien para arruinar carreras, fuera verdad o mentira el hecho que se contara) y que me recuerdo muy mucho a esas historias que me contaban de la guerra civil donde a uno le señalaban por ser rojo e iba al paredón.

    No, la solución no son las mujeres, ni tan siquiera seguir jugando al sistema que estamos jugando…ahí tienen el gobierno “socialista” “feminista” de Pedro Sánchez…menudas incompetentes nos han colado. Y por mucho que diga Rosa María Mateo…qué buena maestra es, sí muy buena, pero de la manipulación. Porque no habló nunca antes, y apoyó candidaturas socialistas previamente (qué objetividad la suya!), y ahora cuando la han puesto, echa una bronca a todos y dice que es independiente, en el fondo legitimando la nueva selección a dedo de la cúpula de tve.

    Son malos tiempos. Son para apagar de verdad la televisión, no leer periódicos y mirar la realidad por uno mismo. Todo está conquistado. Y esta nueva moda “feminista” (nada que ver con luchas legítimas de lustros anteriores) también está impuesta por los medios, la política y todo aquello que influye en nuestro pensar. Al final usarán a las mujeres para convertir de forma legítima nuestra sociedad en un estado aún más policial si cabe, endurecer la ley, quitar libertades y un largo etcétera que no se entiende como la gente, salvo interés particular, no se cosca. Bueno, no voy a ser injusto, muchos sí nos damos cuenta. Y hay que hablar, incluso a riesgo de que nuestr@s iguales se nos echen encima.

    Este estado y mundo está podrido….y tb están pudriendo a las mujeres…una pena lo que están haciendo con ellas y como las están usando.

  3. Veis lo que dice Jorge un poco más arriba? Nos dice a las mujeres, como siempre se ha hecho, lo que debemos o no debemos hacer. Normal. El es un HOMBRE y nosotras “sólo mujeres” que no sabemos nada de nada y para eso está él y millones como él, para indicarnos el camino a seguir. ¿Pero que nos hemos creido que somos las mujeres, verdad Jorge? Hasta ahí podíamos llegar.

    • Hola Isabel,

      Qué tal? Ese el problema. Tuyo, y de algunas mujeres y hombres, no del resto.

      Porque se ve claramente que yo no le hablo a las mujeres, hablo como persona al resto de las personas. Y soy un hombre, pues claro, y eso no me quita el derecho a opinar sobre lo que está pasando. Que ya por ser hombre y discrepar, nada, a saltar, a señalar y a deslegitimar nuestra opinión, con cualquier excusa o prejuicios, q como somos hombres, no podemos opinar.
      En fin, lee fuera de prejuicios, por favor.

      Gracias por demostrar en un solo comentario mi tesis. Un saludo

      PD. Te recomiendo de persona a persona, q dejes de ver las cosas desde una sola perspectiva. Más que nada pq precisamente pierdes la visión del resto de perspectivas. En fin, q surrealista que haya q hablar así.

      • Debe ser eso, que las reflexiones sobre un tema social y que, por tanto, afecta al conjunto de la sociedad, son exclusivas de determinado género. Nunca daré valor a un supuesto movimiento de liberación que pretende aplicar los mismos métodos represivos de los que dice haber sido víctima. Y a la vista está, no son pocas las mujeres de mi entorno que no se tragan ese nuevo discurso de moda.

  4. Parece que algunos se cansan de ver lo que está a la vista, porque se encuentran muy cómodos en sus privilegios y no quieren ni oír hablar del cambio. Pero ya no hay vuelta atrás, se os ha acabado el chollo. No lo siento.

    • Qué chollo ni chollo? La de porquería q os están metiendo en la cabeza.
      Ese es el discurso de igualdad.
      En fin, enhorabuena, ya estamos igual. Hace un tiempo había machistas, hoy en día ya hay hembristas. Con una diferencia. Todos estamos en contra del machismo, y hablar en contra de él nos honra. Una mujer puede hacerlo sin problema y la aplaudimos. Pero hablar en contra del hembrismo y de la campaña de odio hacia los hombres (os han puesto una zanahoria y las élites se parten la caja) está vedado. Bienvenid@s a 1984.

      Una pregunta retórica. ¿Todas estas cosas que decís tal cual papagayos ha salido de vosotras mismas o hay alguien o alguienes que os ha iluminado? ¿El sexo de l@s que os lo decían era importante para saber si sus intenciones son buenas o malas o hay q mirar más allá?
      Es decir, ¿es el sexo el q marca la bondad de un discurso?

      En fin, surrealismo a más no poder.
      Os dejo aquí esta recomendación. Es el artículo que habla de un libro q ha escrito una mujer q opina en la misma línea q yo, y de como están alineados el nuevo feminismo con el neoliberalismo. Claro, si lo escribe una mujer, aunque esté en la misma línea q lo q digo yo no hay problema, pq ella es una mujer y ella sí le puede decir a otra sus errores.
      Muy buena esa igualdad q buscais.

      Las mujeres no, pero vosotras y las q hablais así cada día tendreis menos apoyo. Y sí, aunque no lo creais, os están utilizando para hacernos caer en manos de la dcha más rancia y corrupta en las próximas elecciones. Y parece intencionado. Pq los partidos de izqda saben perfectamente q el nuevo discurso feminista no lo compra nadie, y sin embargo, nos lo meten hasta en la sopa. El batacazo va a ser enorme. Y viene otra gran crisis en 2019. Volvemos al punto de partida del 2011, pero con todo normalizado.

      http://www.laizquierdadiario.mx/Marta-Lamas-Acoso-Denuncia-o-victimizacion?id_rubrique=1714

      Tb te recomiendo este documental antes de seguir hablando de que los hombres tenemos un chollo.

      https://youtu.be/_csYhO33BSo

      Esto no es tema de bandos. Los hombres y las mujeres formamos parte de un mismo equipo, y ambos estamos puteados. Generan una lucha de géneros y entre iguales, para dejar de lado la batalla más importante, q es la lucha eterna de clases.

      ¿Soltareis ahora q soy un mansplainer o me tratareis como un igual? Honestamente, como con los machistas, tengo pocas esperanzas. Pero ahí teneis la oportunidad de retrataros aún más.

  5. En el fondo el feminismo lo ha conseguido. Antes había machismo, hoy en día ya existe el otro extremo de la contrapartida. Ya hay tb hembrismo.
    La diferencia es que os falta pasar toda esa fase de denuncias que tal como pasa con el machismo, le toca ahora al hembrismo, q al igual q el primero, es inconsciente.
    Y las élites lo han conseguido. Crean una guerra de géneros, escoran a las mujeres a la izquierda, los hombres a la derecha, y la lucha de clases queda relegada solo a un discurso vacío. El enfrentamiento horizontal, no vertical. Bievenidos a 1984.

    Y aplícate el cuento, por coherencia, ya q no veis lógico q un hombre opine ya ni tan siquiera sobre las opiniones de una mujer, o de una corriente ideológica, o de la sociedad en general, pues al menos de no opinar lo q se siente o se pasa al ser hombre. Chollo dice la q lleva siendo un hombre toda su vida. No sé como no os explota la cabeza con tantas contradicciones que arrastrais, y como no se os cae la cara de vergüenza cada vez que decís que es una lucha para q seamos iguales, cuando solo mostrais desprecio y poco respeto. Os habeis cargado el feminsimo.

    En fin, servirá de poco, pero te dejo esto. Igual hay otr@s interesad@s

    https://youtu.be/_csYhO33BSo

  6. Siento q haya dos respuestas. Cuando mandé la primera, pareció haber un error y q no había subido. Recargué la página varias veces y nada. Y ahora me encuentro las dos.

  7. Chico no te molestes tanto, lo tuyo si que es machacón, vamos el cuento de siempre, lloriqueando como un niño cuando le quitan lo que cree que es suyo por naturaleza. Cuando dejéis de matar hablamos.

    • Mira hembrista, deja ya de atacar a todos lo hombres y de generalizar.

      Vaya como os retratais. Estas son las q este señor quiere q gobiernen, las que dicen de igualdad pero no permiten q ni un hombre diga ni mu. Que nos tenemos q joder con la q nos caiga, sin derecho a queja (y lo llamais peyorativamente llorar). Estais dejando muy atrás a los machistas.

      Tienes el cerebro muy lavado. Deja de decir estupideces. Las cosas por su nombre.

      Y machacaré en lo que haga falta. Hablamos tb de mis derechos, q tb los tengo aunque personas como tú (sin generalizar) me los quieran arrebatar. Y lo haré igual q tal como lo haceis vosotras, hasta en la sopa. No os queda nada.

    • Está claro que para sociedad igualitaria no se puede contar con vosotras (q no me refiero a todas las mujeres, eh, q no representais ni a un poquito de ellas).

      Se os acabó la época del discurso único. Somos much@s.

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