Me llaman por teléfono desde un número desconocido y contesto “¿Diga?” porque aún confío en el sistema. Al otro lado, y sin decir ni “Hola”, una voz impersonal me contesta “Le informamos que, por motivos de seguridad, esta conversación será grabada”. Intento respirar sin que quede constancia, pero una voz distinta, aunque tampoco viva, me dice que “Todos nuestros operadores están ocupados. Le atenderemos en breve”. Como si fuera yo quien hubiera llamado. Acto seguido decido terminar la “conversación”.

Hace 50 años esta secuencia me habría parecido increíble. Ahora me parece inaceptable, pues estas acciones unilaterales, que comienzan violando la tranquilidad de las personas, se planifican y ejecutan por grandes organizaciones que tienen un poder ilimitado en comparación con el de sus “víctimas”, un colectivo que aumenta en muchos miles cada día.

Este desequilibrio entre dos partes tan desiguales es conceptualmente similar al que disfrutan los bancos frente a la inmensa mayoría de sus clientes, lo que les permite ganar miles de conflictos sobre importes pequeños que muchas veces no se llegan ni a plantear, pues el coste de reclamar para un particular es mucho mayor que lo reclamado. Si fuera posible calcular el porcentaje que los micro abusos programados suponen en el volumen total de dinero que se mueve cada día en el mundo, seguramente nos llevaríamos una gran sorpresa.

Movistar es mi proveedor de comunicaciones, pero podría serlo cualquier otra empresa y ocurriría lo mismo. Llamé, esta vez yo, para presentar unas quejas y también hacer cambios en los servicios contratados. El comercial me advirtió que la conversación sería grabada, cosa que autoricé pues, por cualquier otro procedimiento me habría visto obligado a desplazarme y a perder mucho más tiempo.

Una vez aplicados los cambios pactados, incluyendo la instalación de la fibra óptica, aparecieron problemas técnicos y también discrepancias sobre lo que debo pagar cada mes. Para resolver el litigio les he pedido que me hagan llegar el fichero de sonido de aquella conversación que me dijeron que quedaría grabada y que es, a fin de cuentas, la única “copia” del contrato actualizado, aunque sea verbal. En este momento solo la multinacional la tiene en su poder, lo cual es una irregularidad evidente, pero ignoran la petición y contestan con otras cosas, como si fueran políticos entrevistados por periodistas incisivos que saben poner el dedo en la llaga.

Entre una conversación comercial habitual grabada con consentimiento y los chantajes de Villarejo a personas vulnerables, como todas, pero que tienen las espaldas bien cubiertas, hay un amplio espectro de abusos de posición dominante que siempre perjudican al más débil. Son posibles gracias a unas normas que, de manera consciente, incluyen vacíos legales estratégicamente calculados. Las multinacionales presionan a los gobiernos para que no les obliguen en determinados detalles, con lo que consiguen grandes márgenes de maniobra en espacios de gestión con los usuarios que terminan sometidos a la ley efectiva del más fuerte.

Hoy, el comisario desleal está en la cárcel, probablemente por pasarse de listo. En cambio, los que diseñan y aplican esta variedad de actividades sofisticadas y ventajistas contra millones de personas cada día seguirán intocables, mientras se enriquecen más y más saltando de cima en cima.

8 Comentarios

  1. Muy acertado su artículo, creo que aalo largo de su escrito
    , refleja la realidad en qué nos encontramos, en una indefensión por parte del ciudadano que se ha convertido en súbdito a merced de los bancos y multinacionales para dejar de ser un ciudadano de una verdadera democracia, que es a lo debiéramos aspirar

  2. yo a ibercaja lke gane un juicio verbal por meter la mano donde no debia meterla sin una autorizacion judicial, se cobraron un debito de comisiones que me negue a pagar por abusivos y ellos se lo cobraron metiendo mano en la cuenta de mi hermano, me devolvieron el doble de lo que se cobraron, deje por mentirosa y estafadora a la directora de la sucursal

  3. con timofonica es mas dificil, ya que esta se dedica a contrayar a la casta politica corrupta,y la casta devuelve los favores o comprando al juez o presionandolos

  4. totalmente de acuerdo con el artículo.
    Y no hablemos del tiempo que uno debe perder al teléfono muchas veces por negligencia de ellos por no saber arreglar incidencias. Ese tiempo TUYO no te lo paga nadie. En cambio ellos sí que te cobran muy a menudo las llamadas a teléfonos con tarifa especial.
    Su tiempo vale dinero, el tuyo no.

  5. Domingo : “Tienes más razón que un Santo” (Curiosa expresión o refrán que llevamos inoculado en nuestros genes. No es muy comprensible ni probable que un santo vaya a tener razón en nada), pero así somos los españoles un pueblo especial siempre demasiado dócil o temeroso ante el poderoso, sea este Movistar, el Banco de Santander, La sexta TV o cualquier descerebrado del senado, de la academia de la lengua, rector de la URJC, o magistrado de la injusta justicia o aun peor, Capitán General Borbón en Jefe del Ejército de España que conminado por su firme y altiva esposa apretará el botón rojo para borrar del mapa al insumiso y rebelde pueblo catalán.

    La posibilidad real de reaccionar ante sus abusos, engaños, mentiras y otras depredaciones y otros depredadores es poca o prácticamente imposible e impracticable en las condiciones de hoy.

    Necesitamos imaginación, suerte y poder (alguna clase poder) que nos permita asegurarnos de que nos han de tener miedo. Y el miedo al igual que el odio son malos consejeros.

    Dos razones se me ocurren:

    Han de darse cuenta de que somos muchos más que ellos, y además somos mucho mejores seres humanos.
    Hacerles saber que aunque tengan ejércitos de miles de soldados nosotros vamos a luchar y morir a millones.

    Por eso nos deben tener miedo

  6. Hace tiempo que grabo todas mis llamadas (aplicación para móvil). Cuando me dicen que mi llamada está siendo grabada les aviso que yo también estoy grabando. Lo recomiendo.

  7. Pues sí, Domingo, tienes razón (y perdona por el tuteo, pero en internet es de obligado cumplimiento, a excepión de los cursis y paletos que desconocen las normas) y sí, las llamadas telefónicas y reiteradas de estas multinacionales para publicitar sus artículos con ofertas (que a corto plazo son de engañabobos) incordian bastante y desconozco por qué no existe alguna regulación al margen de no sé qué listado que existe. Será porque pertenecen al todopoderoso Grupo IBEX. En mi caso, y tras decirles -cuando me llaman por las mañanas- que en ese momento no les puedo atender por estar trabajando, como siguen insistiendo en su retahíla, siempre acabo cortando su monólgo colgando el teléfono.

    Que, ¿a qué tienen miedo estas grandes empresas? Pues a que los ciudadanos llenemos las calles reivindicando un nuevo modelo de Estado. Tan es así, que, comprobad que tras el exitazo del 15-M y convertirse PODEMOS en un partido, la derecha lanzó a CIUDADANOS para frenarnos y causalmente, cuando en Cataluña sus ciudadanos separatistas salen a las calles, de repente surge VOX, es decir, hay una extrema derecha amodorrada pero ‘vigilante’, diría yo, para surgir cuando el establishment teme que se les desborde el control ciudadano. Está clarísimo.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.