Reconozco que he tardado varias horas en recuperar el equilibrio tras la ráfaga de desasosiegos que me tumbó cuando, sin la digestión fácil que proporciona el clásico recuento progresivo, aparecieron en pantalla los resultados con el 83% de los votos escrutados. Solo quedan, creo, los del extranjero, que nada decisivo cambiarán. Eso mismo le debió ocurrir a la mayoría de contactos de mi agenda, pues un silencio de funeral se adueñó del “guasap”, este palabro que ahora admite la RAE a pesar de que en Primaria aprendí que la “uve doble” también figura en nuestro diccionario.

Y cuán equivocado estaría yo, como casi todos, con el pronóstico del 2D, que 24 horas antes jugaba con mis contactos a un futurible consistente en especular sobre cuál sería el primer líder, de los tres de las derechas, que insinuaría pucherazo ante su derrota colectiva. Solo me sirvieron para “…consuelo de tontos”, por una parte, las muy erradas encuestas con el voto oculto de VOX y la abstención oculta del PSOE y, por otra, las caras de sorpresa de esos tres mismos líderes que decía, que demostraron que tampoco sus encuestas privadas les informaron bien de las expectativas.

Ahora que vuelvo a respirar, y dando por conocidos unos resultados que certifican que la derecha en su conjunto gana porque la izquierda se ha abstenido en masa, como cuando con bipartidismo vigente el PP consiguió la mayoría absoluta de 2011, sacaré mis sospechas de la cabeza.

¿Por qué muchos andaluces han ignorado a Susana en particular? No es posible que la ausencia en las urnas de decenas de miles de fieles votantes socialistas haya sido un fenómeno ajeno al decisivo papel que la candidata jugó en la defenestración de Pedro Sánchez hace poco más de dos años, tras los resultados de unas elecciones autonómicas, las de Galicia y Euskadi, que estaban perdidas de antemano, a diferencia de las andaluzas. Entre otras cosas, esta era la primera vez que Susana se sometía a las urnas después de aquel lío en su partido.

Aquel protagonismo de Susana condujo a la división de la familia socialista, y las urnas siempre castigan las divisiones. Los políticos insaciables, como Susana, cuando se desmelenan peleando por lo que quieren, se olvidan, o incluso desprecian, el respeto debido hacia sus propios seguidores, pues actúan como si no tuvieran memoria. Pero Díaz se equivoca, porque aquel “no mientas, cariño” del debate entre ambos más Patxi López, resultó insoportable y muchos lo recuerdan. Ella debería saber que las personas de izquierdas intuyen los sentimientos que se ocultan bajo el cinismo político, y los sufren mucho cuando duelen.

Tras perder aquellas primarias de manera humillante, Susana debió dimitir de Andalucía y ponerse a las órdenes de Pedro en un cargo ejecutivo de primera categoría, pero que no tuviera que pasar por las urnas. Lo que resiste en el subconsciente de muchos votantes socialistas es que quien hoy es presidente del Gobierno de España fue víctima de las intrigas de la Susana más maniobrera. En estas condiciones, el voto al PSOE andaluz aparece salpicado por la sombra de una traición y, además, se entrega a una líder que llevará para siempre el estigma de perdedora dibujado en la frente.

Además, un nuevo líder socialista en Andalucía habría facilitado que el PSOE resistiera mucho mejor en las urnas el marrón tan sucio de los ERE.

En democracia, la imprescindible renovación de los liderazgos solo puede funcionar mediante dos mecanismos, o la limitación legal de mandatos o la asunción de responsabilidades ante los fracasos. En ausencia de la primera opción, tras el 2 de diciembre Susana está condenada a dimitir, pues su continuidad es la primera incoherencia con sus propias palabras, cuando pide que nadie pacte con VOX. Además, se lo están diciendo desde Ferraz y ella, con sus declaraciones, insiste en derivar parte de la responsabilidad de la derrota hacia arriba, a pesar de que Sánchez es, de los cuatro principales, el líder estatal que menos se ha implicado en la campaña.

Pero sí que es cierto que muchos votantes socialistas también han ignorado al PSOE de Sánchez. Durante años hemos escuchado demasiadas veces de los máximos dirigentes socialistas que lo que tenía que hacer el gobierno de Rajoy era política y no judicialización del conflicto con Catalunya como para que después, en el momento decisivo del 155, se olvidaran del argumento y pasaran a apoyar al PP y a Ciudadanos y, además, bajo la dirección de un Sánchez que había recuperado el liderazgo contra unos adversarios internos que le habían dado a la derecha no solo el gobierno, sino incluso la importante mayoría en la Mesa del Congreso.

A unas incoherencias que no las puede digerir el electorado socialista sin sufrir bajas importantes, se une el hecho incuestionable de que, casi seis meses después de alcanzar La Moncloa, el problema catalán no esté en vías de solución. Porque la gente, incluso la de izquierdas, quiere de sus líderes que resuelvan los problemas que desquician.

El consuelo que le queda al PSOE es pensar que la derrota en Andalucía está muy vinculada a Susana, y que no se repetirá en otras CC.AA. ni en los procesos electorales que vienen.

El muy preocupante voto oculto. Resulta deprimente constatar que, tras cuarenta años de democracia, el porcentaje de envilecimiento de las voluntades individuales es tal que conduce al fracaso de unas encuestas que resultan decisivas para que muchos electores tomen su decisión con el mayor conocimiento de causa posible. Esto debería llevar a los partidos que se autodenominan constitucionalistas a la conclusión de que millones de personas viven todavía con dificultades morales las tensiones políticas, hasta el punto de no ser capaces de dar su opinión sin miedo a un encuestador ocasional. Quizás es que son incapaces de creer que tal cosa ocurra o, lo que sería peor, algunos políticos han decidido que el miedo es la estrategia que les conviene y, aunque no puedan reconocerlo en público, para ellos el fin siempre ha justificado los medios.

En cualquier caso, ha vuelto a demostrarse la urgencia de acabar con la norma que impide publicar encuestas en la semana previa al día de las elecciones, pues de conocerse la tendencia creciente de VOX es probable que muchos electores de izquierdas hubieran acudido a votar, aunque solo fuera para derrotar ese peligro. Se trata, una más, de otra muestra de la falta de respeto de los políticos hacia la sociedad a la que se deben, a la que parece que consideran formada por personas a quienes conviene ocultar partes de la realidad. Como ejemplo, a las 20 horas del domingo electoral sonó como una bomba en todos los medios la publicación de la encuesta de ABC, obtenida de los sondeos realizados durante los últimos días, pero que no podían ser publicados. Adjudicaba a VOX entre ocho y diez diputados. Al final han sido doce.

La corrupción en el seno de la izquierda perjudica a la izquierda. Confundidos por las encuestas, notables tertulianos defendían que el caso de los ERE no le estaba pasando factura al PSOE. Yo mismo, sin tanto título, pensaba para mis adentros que el PSOE mantenía en Andalucía un modelo clientelar más propio del PP y que, como en ese caso, sus militantes estarían vacunados contra la enfermedad de la decencia hasta cinco minutos antes de la debacle final. Pues bien, todos errados, algo queda de limpio en ese electorado, y ello a pesar de que la corrupción que circula por el PSOE se parece muy poco a la organización criminal que es el PP, con montones de aforados para poder robar desde lo que parece una especie de “furgón blindado”.

A diferencia del PSOE, el retroceso de Podemos no es andaluz. Al menos, por lo que el CIS y otros institutos de opinión publican continuamente. No parece, además, que el voto oculto les haya afectado significativamente. En su caso, las encuestas previas a las elecciones se han aproximado bastante. Por último, y a la vista del endemoniado reparto de escaños, según cual sea la estrategia de Ciudadanos no resulta improbable que los diputados de Podemos tengan que enfrentarse a un dilema parecido al que tuvieron cuando la investidura fallida de Sánchez en marzo de 2016, con el apoyo de Rivera.

Dicen algunos que España, con VOX, ya se parece a Europa en lo de tener un partido parlamentario de ultraderecha. El problema es que aquí un partido de estas características trae a millones de memorias el peor de nuestros dramas colectivos. Además, su previsible avance incrementará la dificultad para formar gobiernos, pues no hay costumbre de llegar a acuerdos importantes entre los partidos que se supone defienden la democracia, pues resulta más probable que cada uno tenga su idea de democracia y no se parezca demasiado a las de los demás. Para cerrar el círculo vicioso, los vecinos europeos no confían demasiado en nuestra Justicia, la Monarquía está en cuestión y lo de Catalunya se complica cada día que pasa. Son los problemas que alimentan el odio las mentes de los ultraderechistas y, por tanto, se convierten en un peligro que crece cada día que pasa.

Vivimos uno de esos momentos históricos en los que son muchas más las preguntas que las respuestas. Quizás por eso debamos aprender a resistir la tentación de jugar con futuribles.

Que venga, pues, la próxima crisis, política, económica o social, o las tres juntas, y nos lleve a todos por delante.

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Domingo Sanz
Nacido 1951, Madrid. Casado. Dos hijos y dos nietos. Cursando el antiguo Preu, asesinato de Enrique Ruano y la canción de Maria del Mar Bonet. Ciencias Políticas. Cárcel y todo eso, 1970-71. Licenciado en 1973 y de la mili en 1975. Director comercial empresa privada industrial de 1975 a 1979. Traslado a Mallorca. De 1980 a 1996 gerente y finanzas en CC.OO. de Baleares. De 1996 hasta 2016, gerente empresa propia de informática educativa: pipoclub.com Actualmente jubilado pero implicado, escribiendo desde verano de 2015, con unos 170 artículos publicados, sin ningún compromiso, en diversos medios.

12 Comentarios

  1. Hostias, Domingo, con todo el aprecio… ¿y cuál va a ser el dilema de Podemos ahora, elegir entre C’s y PP para que no necesiten el apoyo de su primo Abascal? Yo creo que ‘T’as pasao’.

    Bromas aparte, el mantra ese de que Podemos se equivocó al no apoyar a Sánchez en aquel momento está grabado a fuego en la gente del PSOE, pero es que muchos de los votantes de Podemos de entonces habían huido despavoridos del PSOE e incluso de la IU del cazador Lara, y otros muchos jamás consideraron que el PSOE monárquico, otanista, liberal y católico fuera izquierda, y lo que no hubieran perdonado nunca es que encima se le diera el gobierno asociado a la ‘derecha moderna’ de naranjito.

    Habrá que recordar que en los seguidores de Podemos (del Podemos en solitario que rondaba el 28% en intención de voto) por entonces todavía resonaba aquel discurso inicial de auditoría de la deuda, banca pública, expropiación de los sectores estratégicos de la economía, renta básica, etc.

    A Podemos lo que le ha costado difuminarse (y lo que le costará desaparecer) es precisamente el compadreo con el ‘ancien régime’, la moderación, el viraje al centro que tanto le recomendaban sus enemigos y muchos ‘socialistas’. Igual habrá que recordar que el 15M se montó contra el PSOE, y no precisamente por ser de izquierdas.

    Por lo demás, creo que tienes razón en cuanto a que al votante del PSOE encandilado por Pedro la ocasión le ha servido para ajustar cuentas, pero tampoco creo que esos sean muchos. Yo apostaría porque tras tanto circo sin pan, con unos o con otros, ha cundido el desencanto.

    • Hola Paco, lo cierto es que el escenario tras el 20D es bueno para Ciudadanos y el peor posible para AA, que con abstenerse en segunda vuelta podría bloquear el acceso de VOX. Por lo demás, no se lo que opinas, pero a mi me parece que la situación actual es tan peligrosa, que resulta muy difícil, por no decir imposible, que cualquier otra cosa que hubiera hecho Podemos aquel 4 de marzo de 2016, en lugar de dejar que Rajoy siguiera gobernando, habría conducido a un escenario actual más conveniente. Entre otras cosas, estoy casi seguro que un PSOE realmente dependiente de Podemos y carcomido al mismo tiempo por Ciudadanos habría terminado estallando, y hoy los porcentajes de Podemos serían más elevados. Tienes toda la razón en como era el Podemos de aquellas fechas, pero para mi, la clave está en los resultados de la consulta interna que convocó Podemos: ni la participación fue notoria ni el resultado apabullante. En mi opinión, se trataba de una votación en conciencia ante la que todos los dirigentes de Podemos deberían haber guardado silencio sobre su opinión, y Pablo Iglesias no haberse atado a su intervención de la “cal viva” que, como no era necesaria, sobraba. Siempre recordaremos la cara que puso Errejón. Esta es mi reflexión sobre aquello y para formarme criterio, lo que menos me importa es lo que piensen millones de votantes del PSOE, salvo que, con aquello, Podemos consiguió que una parte de esos cientos de miles no se planteen jamás votar un partido que sea liderado por Pablo Iglesias.

      • Ufff, Domingo, a toro pasado todo es más fácil. Pero sí, visto lo visto es posible que hubiera sido como dices, aunque los acontecimientos posteriores pudieran haber sido otros y ser justo lo contrario. Lo que sí sé es que en aquel momento no se hubiera entendido ese apoyo. Y en cualquier caso a quien habría que apuntar es a ese PSOE de Sánchez y los barones que buscó la proximidad a Ciudadanos para forzar la negativa de Podemos y los ‘nacionalistas’ (como él mismo reconoció). Los mismos que finalmente le han hecho presidente, y que le hubieran hecho presidente entonces de no haber ligado su futuro a un imposible conveniente.

  2. No puede haber cambio el cambio esperado en Andalucía ni en el resto de España, cuando los mimbres del mismo están podridos. Pero es tan grande el engaño del sistema parlamentario… que nos quieren hacer ver repetidamente que desde que han surgido VOX y CIUDADANOS existen más partidos a los que votar, cuando la realidad es que ambos no son nuevos, al proceder de un PP descabezado con idénticas políticas que favorecen al stablishment. Vamos, que, en mi opinión, como en el Misterio de la Santísima Trinidad, son “Uno y trino”, peleándose por presidir la Junta de Andalucía, cuyas razones entre los tres vienen a ser, más o menos:

    – El PP, alegando ser el partido hegemónico y fuerza más votada,

    -VOX, alegando a su vez ser ellos la bisagra de Gobierno andaluz y protagonistas al haber conseguido escaños por exhibir (eso creen) la bandera de España y su unidad, descolocando los planes de los partidos.

    -CIUDADANOS, porque siendo los primeros en exhibir la rojigualda en Cataluña (por lo que creen también que han subido en escaños) no consienten que ahora les coman la tostada unas meras copias (PP y VOX radicalizándose más).

    Y ¿qué tenemos con el PSOE? Pues idénticas políticas que con el PP, con algún matiz diferenciador, pero lastrados por la corrupción y división en sus partidos (al haber votado sus veteranos militantes a CIUDADANOS y VOX) y representando ambos (PP-PSOE) a la derecha tradicional en lo económico, territorial… sustentando a este Régimen, cuyas instituciones apestan a corrupción, como todos sabemos.

    Ante este panorama entre Guatemala y Guatepeor, es evidente que los únicos partidos de izquierdas son PODEMOS e IZQUIERDA UNIDA, aunque dejándose adelantar paulatinamente por las derechas.
    Bien, pues una vez pasado el cabreo poselectoral, humanamente razonable, no ocurre nada irremediable, ya que de los errores se aprende y ahora hay que utilizar la cabeza, el aplomo y pies de plomo para no pisar en falso equivocándose, replanteándose ambos partidos una estrategia común para hacerles frente (olvidándose de reivindicaciones y temas banales que no afectan a la generalidad y aburren) y centrarse en temas económicos y sociales. Lo acertado sería (y en nada me contradigo con las críticas que siempre he sostenido, porque ahí radica el éxito para que los posteriores hechos me den la razón):

    1°.- Olvidarse del tema migratorio,

    2°.- Hablar sin lenguaje inclusivo, al no tomárseles en serio (lo que alguna vez he criticado aquí).

    3°.- Apostar en los medios y en la calle por una República española, alegando lo costoso de la Monarquía.

    4°.- Hacer del punto 3° su seña de identidad. No se entiende que lo mencionen alguna vez, al tiempo que apoyan al PSOE (como cuando respaldó el Gobierno ante Bruselas al CGPJ, que en definitiva era el apoyo a un juez más que cuestionado e incluso cuando obstaculizó la investigación sobre el emérito).

    5°.- Separar la coalición UNIDOS PODEMOS.

    6°.- Desechar la idea de que podrán ocupar alguna vez el puesto del PSOE ante los ciudadanos, pues en este Régimen UNIDOS PODEMOS está condenado al rebufo del PSOE, al igual que VOX con el PP (a CIUDADANOS, como veleta giratoria le da igual apoyar a uno u otro) y por ello deben apostar por una República Española. Además, ya que las derechas les atribuyen romper la unidad de España (lo que es falso, apoyando al PSOE) pues que les corten el argumento defendiendo la unidad de España, pero mediante una República española.

    7°.- Por otra parte, apoyando al PSOE, los logros que consigan UNIDOS PODEMOS, se los arrogará siempre el Sr. Sánchez, y cuando PODEMOS se equivoque, el Presidente del Gobierno mantendrá públicamente una línea divisoria para no implicar a su Gobierno, como ha sucedido con el SMI y visita al Sr. Junqueras a la cárcel, aunque, en mi opinión, era necesaria.

    8°.- Presentarse todas las Confluencias de las CC.AA bajo la marca de PODEMOS.

    9°.- Convencer a los separatistas para que se unan al proyecto de República, intentando sumar.

    10°.- Olvidarse de Franco y dejarse de rabietas, como salir a la calle con el “no pasarán”. ¡Inteligencia, es lo que hace falta para diseñar un proyecto ilusionante y triunfador! Y si el trío de derechas apuesta por la involución del año 36, las izquierdas deben apostar por un proyecto antagónico de futuro, la República española.

    Y me reservo el último punto siguiente que acaba con la incongruencia del 4°, al tiempo que indica el objetivo a conseguir ante todo lo expuesto.

    11°.- Quitar el apoyo al PSOE y recuperar PODEMOS su marca en toda España, como he dicho. El Sr. Iglesias y Confluencias deberían plantearse dichos puntos y optar por seguir a rebufo del corrupto PSOE derechista (cuando su media naranja es CIUDADANOS) o en todo caso dividirse entre los que defiendan la República con un nuevo dirigente. (Es así, a mí me gusta ir a carta ganadora).

    Terminada la enumeración, y al igual que sucedió hace cuatro años con PODEMOS, el boom de VOX siempre se produce ante ciudadanos hartos de los partidos actuales y se ilusionan ante propuestas de partidos que parecen nuevos (en este caso votantes del PP), pero VOX no cumplirá las expectativas creadas (igual que CIUDADANOS) para decepción de sus votantes y sólo les quedará el populismo didáctico. Es el precio a pagar por los que van a rebufo del PP-PSOE a cambio de mantener su chiringuito y el Régimen del 78.

    Por tanto, a PODEMOS les tocará replantearse, como digo, los 11 puntos que he expuesto para no estar a la sombra del PSOE y resurgir como el Ave Fénix.

  3. Al iniciar mi comentario me comí una coma entre el cambio y el siguiente artículo. Quise escribir “No puede haber cambio, el cambio esperado…”

    Perdón.

  4. Los errores no son de Podemos ni siquiera del PSOE los errores son de millones de españoles que lucen su bandera necios naturales, abocados y abocándonos a otra guerra civil que será diferente y que por mor de la estúpida y la estupidez de la izquierda volverán a ganar los de siempre, España lugar de corruptos y envidiosos. Lugar de católicos pedófilos, de banqueros y borbones delincuentes, siempre presentes y siempre declarados inocentes. País de multitud de ignorantes y de profundas ignorancias. Lugar maldecido por su historia lleno malditos y el resto bien callados y muertos.

  5. Desde que nació Podemos, todos los medios de desinformación le han dado fuerte y flojo…..nunca han hecho nada bien, han querido cargarse a Pablo Iglesias de todas formas…..pero es el único partido de izquierda. Y no se apoyo al PSOE porque con el que se alió fue con Ciudadano y con su programa y los inscritos dijeron en votación que no…….ya esta bien de repetir el mismo mantra. El PSOE esta perdiendo porque no hacen nada y son unos corruptos…Pedro lleva seis meses en el gobierno y solo hace pasearse por el mundo….
    En Andalucía no ha influido Cataluña…..sino la derogación de la reforma laboral, la sanidad, la educación, la ley mordaza, las pensiones……etc…..dejemos de manipular al personal que no somos tontos…
    Mi enhorabuena a Paco Bello por su articulo de ayer.

    • Hola Inma. Comprendo que te moleste la crítica a Podemos, pero decir lo que pienso es mi obligación. En cambio, todos los líderes políticos de cualquier partido tienen un problema grave con sus discursos, pues cuanto más hablen más riesgo corren de contradecirse en el futuro y, por tanto, ser pasto de las hemerotecas justamente denunciadas por la prensa. Todos, los nuestros también, repiten sin miedo la clásica frase “también hemos cometido algunos errores”, pero jamás, los nuestros tampoco, son capaces de declarar “nos hemos equivocado en esto, esto y esto”, entrando en lo concreto. De hecho, si algún periodista les pregunta por algun error en particular se escapan siempre por los cerros de Úbeda Y sobre todo, les resulta imposible si esos errores les afectan personalmente. Supongo que estás de acuerdo conmigo. Pues bien, esto es un cáncer terrible, que va destruyendo poco a poco la vida interna de los partidos y la confianza en el triunfo entre los militantes más auto críticos y activos. Valores que son mucho más decisivos en la izquierda, pues ya sabemos que en la derecha solo miran el dinero. La única manera de superar esto es, en mi opinión, establecer una normativa muy exigente en la limitación de los mandatos. Para convertirlo en ley hace falta mayoría en el Congreso y, por tanto, no depende solo de un partido. En cambio, para aplicarlo en un partido determinado nada ni nadie puede impedirlo, salvo sus propios dirigentes, a quienes jamás se les ocurre plantearlo. Si se aplicara, ayudaría a normalizar los debates internos, lo que crearía un ambiente interno mucho más activo y positivo ante los inevitables cambios de táctica y estrategia que, sin abandonar los objetivos a largo plazo, son imprescindibles para hacer una política que responda a los retos de cada día, tan cambiantes. Y, por supuesto, multiplicaría el número de militantes que se implicarían en la actividad política de alto nivel, gracias a las rotaciones. Me preocupa que Podemos no se atreva con estos cambios internos, pero quizás estén viviendo a nivel interno un momento muy bueno y no sea necesario hacer ningún cambio.

      • Estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas, Domingo. Y un apunte: aunque algunos en Podemos, entre ellos Iglesias, sí se comprometieron a no estar más de dos legislaturas (u ocho años), estoy convencido de que la única que cumplirá con su palabra será Teresa Rodríguez.

  6. Damos vueltas y vueltas para justificar lo injustificable y la realidad es la que es: el estado español debe ser destruido. El leit-motiv de la violencia y la agresividad es la pervivencia de un estado corrupto y antidemocrático apoyado por sus máximos beneficiarios: la banca, los oligopolios y las puertas giratorias de los lacayos al servicio de ese mismo estado. Un estado levantado sobre centenares de miles de muertos es un estado criminal y debe desaparecer. La continuidad natural al centralismo franquista es la asunción por parte de las CCAA de todas las competencias que les son necesarias para autogobernarse en la manera óptima y declararse independentes. El estado español ha fracasado porque ni siquiera ha intentado ser un centro aglutinador de las diferentes formas de pensar que lo conformaban. Es hora, pues, de proponer y ensayar nuevas formas de organización política y social que desprecie los centralismos y dé, está est si, la palabra a la ciudadanía. El fascismo está en marcha y sólo se le derrotará si desaparece su “tierra prometida”. El resto son parches y perder el tiempo

  7. Domingo estoy de acuerdo contigo en algunas cosas que comentas, pero no me dirás que Podemos es un partido joven y se está estructurando poco a poco, y que le han llovido los palos desde todos los lados, que pocas veces he leído un análisis imparcial sobre el, cualquier noticias las magnifican……y porque?…no comulgan con los poderes establecidos. Tanto PP, Ciudadano y PSOE, lo primero son la banca, UE,…..etc, pero jamás han defendido a los ciudadanos. Soy andaluza y he visto mucho de lo que ha hecho el PSOE, por lo tanto no me fio de el…Podemos puede cometer errores, pero por ahora todavía no ha traicionado a la ciudadanía, como han hecho los otros partidos. Gracias por tu comentario y estoy encantada el poder exponer cada uno, desde el respeto, su opinión. Esto es la democracia

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