Un atomizador Büssen de ochocientos faradiones y doble rotor dextrógiro con marcha atrás y punto muerto llegará por fin a España el próximo mes para perfeccionar las labores de fragmentación de la izquierda española ante los nuevos y apasionantes retos electorales que se avecinan. El atomizador Büssen, fabricado en Alemania y con un peso de más de cincuenta mil toneladas, empleará catorce días naturales en recorrer la distancia que separa  Madrid del puerto de Bilbao, adonde llegará esta misma noche, tal es la dimensión y trascendencia del artefacto.

La decisión de recurrir a una máquina de esas proporciones se debe, según palabras de los diferentes responsables políticos, a la incapacidad de la izquierda española para dividirse por sí sola en más de cuatro o cinco formaciones. Los fondos para financiar la adquisición del atomizador Büssen provienen de la Comisión Aritmética de Unión por la División, una federación de escisiones a nivel nacional que trabaja junto con la Plataforma de Lamentaciones y el Fondo Europeo para la Comarcalización, Fragmentación y Pulverización de las Expectativas.

El número y el tamaño de los fragmentos en que quedaría dividida la izquierda todavía no ha sido acordado, pues mientras Podemos baraja la cantidad de siete millones de partículas, Izquierda Unida aconseja que no se baje de los nueve, Actúa pide que no se ponga límite a la división, y las Confluencias aconsejan que cada una de esas partículas se divida, a su vez, en siete.

Más en Rokambol

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.