En el marco de los Acuerdos de Oslo (1993) se estableció que Cisjordania (Palestina) sería dividida administrativamente en Zona A, B y C, temporalmente y hasta alcanzar la firma de un acuerdo de paz definitivo. Hoy en día esta división se mantiene. La Zona C (el 62% del territorio) está controlada militar y administrativamente por la fuerza ocupante, el Estado de Israel. Así, la población palestina residente en este área es muy vulnerable y sufre los efectos de la Ocupación en cada uno de los aspectos de su vida diaria: demoliciones de viviendas, desplazamiento forzado, falta de libertad de movimiento, violencia impune por parte de colonos israelíes etc.

Asamblea de Cooperación Por la Paz (ACPP), organización progresista y feminista con muchos años de trabajo sobre el terreno en Palestina a sus espaldas, realizó –junto con organizaciones locales- en 2018 una recogida de testimonios sobre la situación de la población cisjordana residente en Zona C que se ha visto traducida en la realización de la campaña “Voces desde el Valle del Jordán”.

El segundo video de la campaña versa sobre las restricciones a la libertad de movimiento que sufre el pueblo palestino. La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) detectó en 2018 la existencia de 705 obstáculos permanentes en la Cisjordania Ocupada: Checkpoints permanentes o temporales, bloqueo de carreteras y destrucción de caminos utilizados por la población palestina.

Fatimah, residente del Valle del Jordán y Licenciada en Derecho, nos cuenta su experiencia personal.

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