El mismo comando de élite que ya logró identificar con éxito al grupo musical Adebán por interpretar en Canfranc una canción contra la monarquía acaba de culminar una nueva y compleja operación en defensa de los suculentos privilegios de la Casa Real y de su fiel aliada, la democracia española. 

A las 14,07 hora zulú de ayer, el comando formado por una veintena de tanquetas anfibias, una sección de ingenieros zapadores, cinco notarios, una fragata puntiaguda de la Armada y dos helicópteros promonárquicos Dragón, accedió al interior del establecimiento a través de una brecha abierta en la pared norte por el fuego de los cañones de la fragata y sin que los numerosos amigos del niño homenajeado tuvieran ocasión de reaccionar lo más mínimo. “Tenían que haber visto la cara de los chavales cuando nos vieron entrar con toda la mandanga”, ha explicado el comandante de la misión. “Ni siquiera les quedaron ganas de acabarse la Fanta”, ha añadido.

La falsa corona, según los agentes del comando especializados en coronas de pacotilla, “era prácticamente idéntica a la del Borbón, de no ser porque tenía manchas de ketchup y ponía Guille”. 

La Casa Real, al hilo de este incidente, ha recordado hoy a la población las variadas y elocuentes maneras que existen en el lenguaje para dirigirse con cariño a un niño. Cualquiera menos “rey mío”, han concretado.   

Más en Rokambol News

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.