…y tú tienes la solución, pero antes tengo que poder explicarme.

El problema lo seguimos teniendo, no solo “lo teníamos”, tal como en realidad les dijo a los de Houston aquel astronauta que daba vueltas por el espacio mientras arreglaba las averías del Apolo XIII en abril de 1970.

Y no tenemos un problema, Europa, sino varios, que han aflorado con todo su peligro a partir de una avería tan probable como que millones de catalanes replantearan un día su integración en el Estado español.

Hasta tal punto son graves los problemas que tenemos, que incluso están afectando a los consensos sobre el significado de las palabras: por ejemplo, para los 153 diputados del Congreso pertenecientes al PP, Vox o Ciudadanos, que representan el no despreciable 43,7% del poder parlamentario, llamar “conflicto político” al conflicto político planteado por el independentismo catalán es algo inadmisible.

Europa, los hay en España, y no son pocos ni pequeños, que cada día que pasa se parecen más a aquel aliado de Hitler, el único que no perdió la guerra, llamado Franco, que prohibió meterse en política a todo el mundo.

Y, a todo esto, la Real Academia Española sin atreverse a cumplir con su obligación en el principal asunto de su competencia, el idioma, para evitar que millones discutan confundidas en las cenas navideñas. Cuando decir “blanco” a lo que es “blanco” irrita a los que amenazan, se tornan cobardes quienes callan si están obligados a poner los nombres de los colores a las cosas de colores.

Ahora, Europa, intentaré resumir, como quien exprime un limón agrio e inmenso, para contarte como hemos llegado desde la quiebra de aquel bipartidismo corrupto hasta el presente, donde estamos al borde de un abismo en cuyo fondo viven las peores tentaciones antidemocráticas, por el solo hecho de que, de las sucesivas urnas a las que nos han convocado, hayan ido saliendo un número mayor de candidaturas diferentes desde el 20/12/2015.

Tras aquellas elecciones Rajoy, con 123 escaños, se negó a negociar la investidura con otros partidos, cosa que ocurrió por primera vez durante esta monarquía y a pesar de que tenía 40 escaños de Rivera que le habrían apoyado. Mientras, la mayoría de los del PSOE, que eran 90, le habían prohibido a Sánchez que buscara los apoyos de los 71 de Iglesias más otros que le podrían haber dado la mayoría. La misma que dos años después, incluso con menos escaños, le dieron gratis para la moción de censura.

Por tanto, Pedro decidió firmar algo con Rivera, que con los mismos 40 que hubieran apoyado a Rajoy le colocaban a 46 de La Moncloa, pero entonces ocurrió que el único que podía decidir, Iglesias con 71, decidió que era el momento de que el PSOE pagara por lo de la “cal viva” y, por tanto, nuevas elecciones tras las que Rajoy, ahora con 137 sí se atrevió, y los del PSOE, con 85, decidieron romperse por dentro para descabalgar al Sánchez del “no es no” porque intuyeron que, de lo contrario, la mitad se le irán a Podemos, que consiguió repetir sus 71 pero con un millón menos de votos, mientras los de Rivera descendieron hasta 32 y, en consecuencia, pactaron esta vez con Rajoy quien, no obstante, necesitaba la abstención de los socialistas dirigidos ahora por los interinos a las órdenes de los andaluces Felipe y Susana porque, en cualquier caso, ningún nacionalista estaba dispuesto, tras su gestión en La Moncloa durante la mayoría absoluta conseguida en 2011, a prestar ni un solo escaño al PP para que consiguiera gobernar.

Todo esto, no hay que olvidarlo nunca, antes de que los independentistas catalanes, hartos de que nadie en Madrid se sentara con ellos a hablar sin excluir ningún asunto, hubieran ni siquiera convocado el referéndum del 1 de octubre de 2017 en el que España regaló al mundo las democráticas imágenes de policías golpeando a votantes de todas las edades solo porque, rabiosas las fuerzas represivas, habían sido incapaces de encontrar miles de urnas que permitieron a dos millones de personas hacer colas para votar resistiendo la violencia que resbalaba en las trampas de “fairy”, en feliz descripción objetiva de los hechos acuñada para siempre, y durante el juicio del Proces, por el entonces delegado del gobierno de Rajoy en Barcelona, señor Millo.

Sería casualidad o no, pero tampoco está de más reparar en que los catalanes habían elegido a su gobierno de la Generalitat en septiembre de 2015, pero decidieron esperar hasta que España tuviera un gobierno con plenos poderes para organizar su momento más emocionante y colectivo de la historia reciente. Bueno, esto quizás fue una coincidencia.

Sigo, Europa, para llegar hasta hoy. La corrupción bipartidista, esta vez la practicada masivamente por el PP durante décadas, había conseguido, a duras penas, aterrizar en los tribunales y la imagen de Rajoy declarando, aunque fuera como testigo, más la sentencia, sí que sirvieron para que Rajoy saltara de La Moncloa y “regresara” a Santa Pola, gracias a un arranque de oportuna lucidez alumbrada por el Sánchez triunfador contra tantos que, como Susana, quizás hoy se van desdibujando lentamente, y seguido por los escaños de todos los demás salvo los de Rivera que, a fin de cuentas, tampoco había conseguido nada sustancioso para los suyos con su apoyo al PP.

Pero lo siento por ti, Europa, porque podía ocurrir que volviéramos a las andadas de los errores, y volvimos, aunque nunca se sabrá si hubiera sido aún peor, pues el pasado es un rompecabezas terminado al que no le puedes quitar ni una pieza.

Aunque, justo es reconocerlo, en esta ocasión la cosa tuvo cierta lógica porque no era posible pedir decisiones calculadas a unos diputados en el Congreso que, por una parte, habían regalado sus votos a Sánchez para que ocupara La Moncloa pero no recibieron a cambio ni un solo gesto y, por otra, tenían a sus líderes independentistas siendo juzgados en el Tribunal Supremo por haber humillado al Estado con el éxito de las urnas heroicas del 1 de octubre, un evento ante el que, de haber tomado decisiones calculadas, que sí se le podían exigir, la parte contraria, hubiera tenido unas consecuencias similares a las de cartón que colocó Artur Más el 9 de noviembre de 2014, y sin que por en medio hubiera golpes ni tuertos que, con toda seguridad, España aún está muy lejos de haber comenzado a pagar.

Sospecho que el cambio de comportamiento de normal a violento aplicado por Rajoy a hechos políticos molestos, para él, pero similares, tuvo mucho que ver con la seguridad en sí mismo que le proporcionó aquella mayoría absoluta que le regaló la crisis económica mundial en 2011 y que perdió en 2016.

El caso es que, a principios de este mismo año que ahora termina, los de ERC ni dejaron que el Congreso se entretuviera hablando de los Presupuestos, aunque solo fuera para dividir al adversario, y a Sánchez la ocasión le vino de perlas para reconquistar su acta de diputado y, además, apartar de los escaños a los que ayudaron a sacarlo de Ferraz en aquel difícil octubre de 2016.

Pero toda moneda tiene cara y cruz y, si los de Junqueras hubieran calculado hoy todo sería distinto. Tan distinto como que sin elecciones generales el 28 de abril, que tampoco nos habrían llevado a las del 10 de noviembre, no habría hoy en el Congreso 52 escaños ocupados por los peligrosos franquistas de Vox, que tendrían que conformarse con hacer la política que las urnas del 26 de mayo les hubieran concedido en ayuntamientos, autonomías y Europa, un buen rodaje para domesticar a los salvajes desde la infancia política.

Aunque, también hay que reconocerlo, la derecha españolista en su conjunto tendría 15 diputados más, pero los más violentos se estarían mordiendo las uñas en lugar de afilarlas cada día en portadas y pantallas.

Tras el 28 de abril ayudaron a recorrer los penúltimos metros hasta el borde del abismo los de Iglesias que, aunque con sus 71 escaños habían sido decisivos para la censura que elevó a Sánchez a la Moncloa, cuando llegó la hora de pensar, en lugar de aprovechar la suma de 166 diputados seguros que juntaron en las urnas de primavera prefirieron, como en 2016, arriesgarse a otra ronda.

Con lo que consiguieron un peor reparto de escaños, como entonces.

·         El PSOE más UP y aliados seguros descendieron de 166 a 158.

·         Los de Iglesias en particular, 7 escaños menos.

·         La derecha españolista ascendió de 149 a 153.

·         Los franquistas de Vox se han convertido en la tercera fuerza política.

·         Perdón, una satisfacción impagable para Iglesias desde aquel café en Nou Barris de 2015: la debacle de Rivera.

Europa, voy terminando, pero antes, por favor, escucha esto.

El ex presidente Rodríguez Zapatero, a quien bien conoces, acaba de declarar, textualmente, lo siguiente: “Nunca oí hablar de alguien llamado Villarejo. Me quedé en ‘shock’ al enterarme”. Yo le creo.

En ocasiones me pregunto que interés pueden tener los poderes ocultos en enviar a quienes sabemos que los defienden a competir en las urnas. Con seguir manejando los hilos desde las tramoyas y dosificando la información a los figurantes deberían de tener bastante. Si entre Sánchez e Iglesias no han pactado esta vez, desde luego entre bambalinas, envenenar hasta la muerte ese cáncer del “Deep State”, con una oferta suficiente a ERC y demás nacionalistas, jamás saldremos de ese círculo vicioso que cada vez nos devuelve al principio.

No te creas, Europa, que esta carta abierta ha sido fácil. Al igual que ha ocurrido con tantos y en tantas ocasiones desde siempre, en España te llaman traidor, o como mínimo chivato, por mucho menos de lo que acabas de leer y que, a fin de cuentas, no incluye nada que no sepas.  

Por último, disculpa, Europa, si hasta el final de esta carta habré repetido un montón de veces palabras con el “euro” dentro. Lo he hecho a conciencia, para compensar que nuestra Constitución solo la cite en 2 ocasiones, y por obligación desde la crisis, mientras, por ejemplo, la de la República Francesa lo hace en 51 y la Ley Fundamental de Alemania 42 veces, según me ha informado un tal “geógrafo reactivo”, también lector de estos rollos.

O que el rey que tenemos solo haya incluido 12 palabras “euro”, en medio de las 9.830 palabras que ha empleado durante sus 7 discursos más escuchados, los de Navidad más aquel en el que vertió más amenazas contra los catalanes que no quieran seguir en España, tareas a la que tanto se han volcado desde entonces los poderes del Estado.

Y, además, nunca es tarde para dorarle la píldora a quien se le va a pedir un favor que puede ser la solución.

Ese pequeño favor que puede ser la solución que te pedía al principio.

Europa, ahora que tu Tribunal de Justicia ha sentenciado que más Europa y menos trámites inútiles en los estados para ser parlamentario europeo…

Ahora que tu Parlamento ha aplicado en dos días los efectos favorables de esa misma sentencia a los perseguidos que, en cambio y en España, el juez Marchena ha decidido tomarse con la prepotente parsimonia de ni se sabe cuánto es lo que va a tardar en sacar al eurodiputado Junqueras, el preso que habéis inmunizado, de la cárcel, si es que finalmente lo hace, y por aquí no hay nadie capaz de meter en la vereda europea a ese presidente de Sala de lo Penal de nuestro Tribunal Supremo…

Y ahora que incluso tu Banco Central se ha dirigido a nuestra Audiencia Nacional juntando en la misma frase las palabras “BBVA” y “Villarejo” para proteger los intereses de los inversores que son inocentes de los delitos que se están investigando, es el momento, Europa, de seguir cabalgando a lomos de esta racha de viento democrático, nacida, quizás, como reacción al peligro autoritario que progresa en España…

… ahora es el momento en el que tú, Europa, decidas y proclames que ya no hay ningún problema de corrupción ni de fronteras en cualquier país europeo que se pueda considerar un problema interno de ese mismo país europeo.

Tienes que decidir, de manera solemne pero inmediata, que quieres mediar en el conflicto, perdón, simplemente “problema”, que hay entre la Generalitat de Catalunya con su Parlement, ambos a una, y La Moncloa de España con su Congreso, con una mayoría que, como se sabe incapaz, te podría estar esperando.

Pero no digas que vas a enviar un “relator” ni con un certificado de inocencia en la boca emitido por la Real Academia Española, porque hasta Franco sería capaz de abandonar el nuevo destino desde el que nos sigue vigilando y volver a encender la lucecita del Pardo.

25 COMENTARIOS

  1. Dejemos claro una cosa, PODEMOS, o Iglesias como tu mencionas, no le hizo pagar “por lo de la “cal viva”, si no que se negó a apoyar, como le pedía Pedro, por las siguientes razones:
    1.- Porque, como tú mismo indicas, “le habían prohibido a Sánchez que buscara los apoyos de los 71 de Iglesias”. O sea, que primero se lo prohíben y luego le dicen a Iglesias que se baje los pantalones a cambio de nada.
    2.- Porque apoyar un pacto entre un partido que presume de izquierda con uno, que él mismo declara, que es de derecha sería ir contra natura.
    3.- Porque los inscritos de PODEMOS, a quienes se les pregunto, decidieron, por mayoría abrumadora, que no querían. Curiosamente el PSOE no pregunto a sus militantes, no fuera a ser que le dijeran “con Rivera no”

    • Ante la evidente incapacidad de TODOS los líderes políticos españoles (y, por tanto, de todos los españoles, yo el primero), para ser capaces de hacer política, la sentencia del TJUE y el inmediato movimiento de Sassoli aplicando sus efectos en el nivel de sus competencias, más el BCE con lo del BBVA-Villarejo son unas estupendas noticias y, aplicando aquel criterio de que si tu adversario pierde los nervios por algo es que probablemente a ti te favorece, creo que nos entendemos perfectamente.

      Por algún motivo que aún no comprendo, en este artículo me dio por describir de manera resumida las decisiones más importantes de entre todas las tomadas por nuestros líderes políticos desde el 20D de 2015 y he intentado hacerlo con una descripción objetiva, que no estuviera demasiado teñida de las decepciones que me han producido algunas de las adoptadas por los que yo defiendo pero es evidente que, yo el primero también en esto, es imposible conseguirlo, y cualquier cosa que se diga tiende a levantar ampollas.

      Como a la hora de analizar y juzgar todo lo que nos rodea, y en este caso las decisiones de Pablo Iglesias, que es en lo que tu te centras exclusivamente a la hora de opinar sobre el texto, hay dos procedimientos principales:

      El primero, que descarto, es el del toma y daca de argumentos, pues nos podría llevar a escribir otra biblia que, solo merecería la pena si fuéramos capaces de colocarla en el mercado.

      El segundo, al que te invito, es el de calificar del 1 al 10 la gestión de Pablo Iglesias. Te propongo diferenciar dos periodos.

      A) El periodo que va hasta las elecciones del 20D de 2015.

      B) El periodo desde esas elecciones hasta la actualidad.

      Tanto tu como yo, y quien se apunte a participar en esta especie de encuesta, tenemos en la cabeza todas las ventajas y desventajas que Iglesias y Podemos han disfrutado o sufrido en ambas etapas y que, por tanto, pueden, o no, matizar la estima que nos pueda merecer su capacidad subjetiva a la hora de, partiendo desde cero, llegar hasta la situación actual, pasando por todas las estaciones intermedias que conocemos perfectamente.

      Mi puntuación de la gestión de Pablo Iglesias para ambos periodos sería la siguiente:

      Periodo A) 7,5 (Notable)

      Periodo B) 2,5 (suspenso bajo).

      Quedo a la espera, salvo que tengas posibilidad de colocar este debate en el mercado, con lo que renunciaría a lo de las puntuaciones o, además de, te puedo garantizar 1.000 palabras cada día para engordar el producto final.

      Salud y República.

      • Entiéndeme, yo suelo estar bastante de acuerdo con los análisis que haces y en este último también. En lo único que he querido matizar es en ese apartado en el dejas ver una especie de venganza de Pablo Iglesias al PSOE, cosa que no se acerca a la verdad. Cuando Pablo Iglesias, después de las elecciones del 20 D de 2015, hace la propuesta, totalmente lógica, de un Gobierno de coalición, dado que estaban prácticamente empatados, e incluso por encima del PSOE si contamos el casi millón de IU, se encuentra con la prohibición, como tu mismo indicas, del aparato del partido. Aparato que mas tarde defenestro al propio Sánchez cuando sospecho que podría pactar de nuevo con PODEMOS.
        En cuanto a juzgar las decisiones de Pablo Iglesias, según tu propuesta, si lo hacemos en comparación con las de Pedro Sánchez, no tiene color, un 9 para Pablo y un 1 para Pedro en todo el periodo, A más B.

        • Yo no quería comparar a Iglesias con Sánchez pero, ya que lo propones, hay muchas maneras de evaluar a los políticos. Una puede tomar en cuenta la coherencia de sus comportamientos, pero eso es subjetivo, según quien evalúa. Otra puede ser la situación del partido y la manera de gestionar y resolver las crisis internas, que permite más consenso sobre lo que es positivo y negativo. Sin comentarios. Y una tercera puede tener en cuenta los resultados objetivos que, para cualquier partido político que decide entrar en el juego democrática, se miden en términos de resultados electorales entre periodos de tiempo concretos. ¿No me parece necesario que aporte información sobre los resultados electorales entre 20D 2015 y 10N 2019, pues son suficientemente conocidos y no admiten discusión? Por supuesto que todos los fracasos tienen un relato que puede salvar a los responsables pero, en ese caso, quienes nos dedicamos a analizar las trayectorias de los partidos tenemos la obligación de conceder el beneficio de la duda a su favor no solo a los líderes de nuestro partido favorito, sino a cualquier otro.

  2. » ahora es el momento en el que tú, Europa, decidas y proclames que ya no hay ningún problema de corrupción ni de fronteras en cualquier país europeo que se pueda considerar un problema interno de ese mismo país europeo.»

    Me sorprende mucho leer en este foro tantos artículos con una imagen totalmente irreal de esta Unión Europea de los Mercaderes que tenemos.

    Para empezar, ningún país europeo individualmente considerado va a meterse en el conflicto nacionalista que tienen los alemanes en Baviera, y que el Tribunal Constitucional alemán «ha solucionado» (ejem) prohibiendo el referendum que educadamente pedían los separatistas bávaros. Ninguno tampoco va a meterse en el conflicto nacionalista que tienen los franceses en Córcega, con independentistas corsos («presos políticos», según las palabras de los propios nacionalistas corsos) que se pudren en prisiones francesas, bien lejos de la propia Córcega.

    Y cuando en 1996, la Padania italiana convocó un referendum ilegal en el votaron 5 millones de personas, y proclamó una DUI, y luego pidieron ayuda a Europa, ¿qué hizo esta? Se mondó de risa, bien cómoda en sus sillones, mientras el Estado Italiano les ajustaba las cuentas.

    Ningún país europeo se mete en el conflicto nacionalista que tiene Bélgica con los flamencos.

    Y si Gran Bretaña decide perpetrar otro «Domingo Sangriento» en el Ulster, o suspenderles la autonomía durante cuatro años como ya hiciese entre 2002 y 2005, pues los países europeos harán lo mismo que hicieron entonces: NADA.

    Sirva toda esta enumeración para señalar dos hechos: primero, que España no tiene nada de especial. Es u país europeo del montón. Y el conflicto político de Catalunya tampoco es especial. Se creen especiales, pero no lo son.

    Es lo único en que son especiales es en el egocentrismo y egoísmo que exudan por los cuatro costados. ¿Acudirán los nacionalistas catalanes en apoyo de los «presos políticos» corsos? No, que eso supondría enfrentarse al Estado Francés. ¿Emitirá el Parlament una resolución condenando a Alemania por prohibir el referendum que solicitan en Baviera? No, que eso supondría problemas con Alemania. ¿Van a acudir en defensa de las regiones de Padania? Quita, quita, que eso es incómodo, y los italianos podrían enfadarse. ¿Ulster? Mira, si los ingleses ametrallaron a manifestantes desarmados durante el «Domingo Sangriento», algo harían esos putos manifestante. Que los nacionalistas catalanes no estamos para tonterías. Y si Gran Bretaña suspende la autonomía del Ulster durante 4 años enteros (2002-2005), pues no importa; otra cosa es que hubiesen suspendido la autonomía de Catalunya, que eso es pecar contra Dios, pero al Ulster que le hagan lo que quieran, que a los catalanes nos da igual.

    Eso sí: cuando es Catalunya la que tiene el conflicto, esos mismos nacionalistas catalanes exigen que los europeos dejen lo que estén haciendo para venir a ayudarles. Que ellos no se parten la cara por nadie, pero todos los demás tienen que acudir a servir al Pueblo Elegido.

    Solo que no vendrán. Nunca lo han hecho.

    Lo que sí han hecho los Estados europeos es unirse en una Unión Europea para defender los intereses del Estado Español, del Estado Alemán, del Estado Francés, etc. Por que eso es la UE: una unión de Estados. No de pueblos, ojo. De Estados. Estados que se han unido para velar por sus propios intereses.

    Tal vez por eso la UE tiene tanto déficit representativo y democráticos.

    Por ejemplo, la actual presidente de (el gobierno europeo) la Comisión Europea es Ursula von der Leyen. Y nadie en Europa recuerda haber depósito un voto en una urna con ese nombre. Nadie le ha votado, igual que nadie votó a su antecesor, el Sr. Jean Claude Junker (ese fue el que, investido del poder de la UE, declaró que «los separatismos son veneno»).

    Que dirán: «Bueno, pero en el tema de Junqueres han dicho que tenía inmunidad parlamentaria.»

    Sí, lo ha dicho el TJUE… a pregunta del Tribunal Supremo. Que fue el propio Tribunal Supremo el que acudió al TJUE a preguntar. Y como los burócratas europeos son legalistas, pues le dijeron los que reglamentos debían interpretarse en el sentido de que era eurodiputado aún sin haber recogido el acta.

    Es la Ley. Y las leyes (de España, de Francia, de Alemania, de la propia UE….) son sagradas para los burócratas de la UE. Hay que cumplirlas.

    Y con esto llegamos a otro punto gracioso, cuando el autor escribe:

    «los independentistas catalanes, hartos de que nadie en Madrid se sentara con ellos a hablar sin excluir ningún asunto»

    ¿Y a que viene eso de «sin excluir ningún asunto»? Pues viene a que «Madrid» (el gobierno central, vaya) SÍ se ha mostrado dispuesto a dialogar con ellos. Y los propios nacionalistas catalanes fueron los que rompieron el diálogo. Dos veces. En 2017, cuando la Operación Diálogo del gobierno de Rajoy fue ignorada por los separatistas, que se lanzaron a la unilateralidad, y cuando en 2018, el ya presidente Sánchez presentó en el Congreso una moción para el diálogo «dentro de la Ley» (que dentro de la ley se puede hablar, por ejemplo, de modificar las leyes), los nacionalistas catalanes la reventaron dicha propuesta era inaceptable, por que hablar de modificar las leyes es inaceptable; lo que ellos quieren es hablar de infringirlas….

    … y hablar de infringir la Ley es algo que le encantará a los burócratas de la UE. Segurísimo que lo apoyan.

    En fin, ¿para qué seguir? Todo el artículo está fundamentado en un autoengaño. La Europa a la que dirige la carta no existe.

  3. Prescindiendo del tema económico, los «mercaderes», pues España solo puede suprimir de una super deuda externa que debilita nuestras posiciones, mi opinión sobre la UE es que, precisamente, el hecho de que no haya progresado la política de nivel «europeo» frente a la política de nivel «estados» es lo que provoca que vayan emergiendo problemas territoriales. Una vez que esos problemas van apareciendo, has expuesto un listado muy completo, es la capacidad o incapacidad de los políticos de los diferentes países lo que conduce a soluciones o conflictos. Sin entrar en detalles de porqué fracasaron las previas y quien es más o menos responsable del fracaso, lo cierto es que España ha sido el Estado de la UE con problema territorial que peor ha sabido resolverlo, si ceñimos el análisis de casos a esta década que ahora termina.

    Ahora te pregunto: ¿Hay algo de lo que he dicho hasta este momento en mi comentario con lo que no estés de acuerdo?

    A la espera de respuesta, sigo:

    Como prefiero ser positivo siempre, desde la perspectiva de la UE estoy muy contento de que España no haya sido capaz de resolver por sí misma el problema del independentismo catalán, pues eso ha obligado a intervenir al TJUE y al presidente del Parlamento Europeo, de momento, y ambas instituciones han decidido en términos de más Europa y menos Estados.

    Ahora, para terminar, tres preguntas.

    ¿Es cierto que en el caso del conflicto en España con el independentismo catalán han intervenido, aunque de momento sea tangencialmente, autoridades europeas?

    ¿Es cierto que han resuelto en términos de fortalecer Europa frente a los estados, en este caso el español?

    ¿Consideras positivo o negativo, incluso para España, que la UE haya resuelto en este sentido?

    Hasta luego.

    • Buenas:

      Me pregunta usted si estoy en desacuerdo con algo de lo que usted expone, y la respuesta es que disiento del punto de partida: escribirle una carta abierta a una Europa que se ha pasado por el arco del triunfo el problema de Baviera, la crisis del Ulster, el conflicto de Padania, y los “presos políticos” corsos… pero que, por alguna razón, usted espera que hagan lo contrario con Catalunya. Y como ya he dicho, no hay ninguna razón para que Europa actúe distinto ahora, pues Catalunya no tiene nada de especial.

      Dicho de otra manera, le veo escribir la carta a Europa como quien reza a Dios para que acabe con el hambre en el mundo: no dudo de las buenas intenciones, pero el Dios ese al que le reza no existe, y si existe, no parece importarle una mierda las injusticias que llevan ocurriendo en el mundo desde la noche de los tiempos.

      Además, me irrita esa actitud egoista del nacionalismo catalán, que pretende que todo el mundo acuda a atenderle, cuando ellos nunca se baten por nadie: ni Córcega, ni Baviera, ni Padania, ni el Ulster,… nada, los catalanistas no apoyan a nadie, pero exigen que todos les apoyen a ellos.

      No sé si tal actitud por parte del catalanismo es más hipocresía que egoismo, o más egoismo que hipocresía, pero sí sé que es eticamente indefendible. Y en un artículo en el que usted se está dirigiendo a “Europa”, habría que mecionarlo sí o sí. Y usted no lo ha hecho.

      Luego, hay una afirmación suya que plantea un tema muy interesane:

      “el hecho de que no haya progresado la política de nivel «europeo» frente a la política de nivel «estados» es lo que provoca que vayan emergiendo problemas territoriales”

      Pues no es así. Piense usted que la UE (anteriormente CEE) es un proyecto que avanza lento, pero constante. Se crea primero una interdependencia económica, luego unión institucional, coordinación política, la cesión de la soberanía de los distintos Estados en favor de la UE, y en un futuro, erradicar toda identidad nacional que no sea la identidad europea.

      Cuando logren que España o Catalunya no signifiquen emocionalmente nada, que sean simplemente el lugar donde vives (algo así como el barrio de tu casa), y tu lazo emocional sea con Europa (una identidad nacional europea), entonces el proyecto europeo se habrá completado.

      (Se podría mencionar que también querrían unificar culturalmente a todos los europeos, pero de eso ya se ha encargado la globalización sin que la UE tenga que mover un dedo)

      El hecho de que Gran Bretaña haya saltado del tren en marcha es bastante elocuente; económicamente, el Brexit solo puede deprar sufrimiento a los británicos, y en el fondo les da igual: no quieren renunciar a su identidad británica.

      Eso queda meridianamente claro cuando se ve que las regiones con una identidad británica residual (Ulster, Escocia, Gales) fueron precisamente los que votaron en masa por permanecer en Europa, pues entiende, de forma totalmente equivocada, que la UE no tocará sus propias identidades nacionales. Vamos, que piensan que más Europa implica menos Londres, sin darse cuenta de que también significa menos Escocia, menos Ulster, y menos Gales.

      (El día en que la Generalitat de Catalunya se encuentre con la UE golpeando su puerta y exigiendo que le cedan a Bruselas muchas de las competencias que tiene actualmente la Generalitat, como es la educación, será un día interesante.)

      Por lo tanto, usted lo enfoca mal: no es “más Europa y menos Estados”, por que la UE ya es un super Estado. El proceso es erradicar las identidades nacionales existentes para sustituirlas por una nueva identidad nacional europea.

      Y ese proceso no se ha estancado; simplemente, avanza de forma progresiva. De ahí que esté logrando avanzar: por que casi parece que no avance. Pero sí avanza. Lento pero seguro.

      Luego, respecto de sus tres preguntas:

      “¿Es cierto que en el caso del conflicto en España con el independentismo catalán han intervenido, aunque de momento sea tangencialmente, autoridades europeas? “

      Si se refiere a autoridades de la UE, no, no han invertenido en el conflicto. Por que, como bien dice usted en su carta abierta, el conflicto es político, y las instancias políticas de la UE no han movido ficha.

      Otra cosa es el ámbito judicial. Ese ámbito en el que los nacionalistas catalanes siempre denuncian que NO se resuelve este problema, por que los Tribunales resuelven sobre temas tecnico-juridicos, no sobre conflictos políticos.

      También es verdad que eso solo lo dicen cuando las sentencias les son adversas; cuando logran algo favorable a sus intereses ya cambian el discurso.

      Así, el TJUE se ha pronunciado, a petición del Tribunal Supremo, sobre un tema técnico-juridico: ¿cuando se adquiere exactamente la condición de euro parlamentario? Esta cuestión no podía eludirla el TJUE; tiene la obligación de resolver, y ya ha resuelto. Pero no se mete en política.

      De la política se ocupan la Comisión y el Parlamento Europeo. La Comisión ha atacado al separatismo en multitud de ocasiones, sin distinguir entre los distintos separatismos. Lo cual tiene todo el sentido, habida cuenta del proyecto de identidad nacional europea.

      Respecto del Parlamento Europeo, este mismo año ha decidido en votación oficial que NO se va a pronunciar sobre el tema de Catalunya. El NO, de hecho, sacó una mayoría aplastante. Y curiosamente, los nacionalistas catalanes no se han pronunciado al respecto.

      Así que la respuesta a su pregunta es NO, las autoridades europeas no han intervenido en el conflicto político catalán, salvo declaraciones de condena a todo separatismo (sin concretar).

      Ahora, si por “autoridades europeas” entendemos también las cancillerias de los distintos Estados, estos han sido menos tímidos: apoyan al gobierno de España y exigen que se cumplan las leyes de España (como no podía ser de otra manera, habida cuenta de que la mayoría tiene uno o más separatismos en su propio país).

      “¿Es cierto que han resuelto en términos de fortalecer Europa frente a los estados, en este caso el español? “

      No es que hayan resuelto eso ahora; es que el proyecto europeo consiste precisamente en erradicar toda identidad nacional que no sea la europea.

      “¿Consideras positivo o negativo, incluso para España, que la UE haya resuelto en este sentido? ”

      No ha resuelto nada respecto del conflicto político de Catalunya.

      Respecto de disolver las identidades nacionales en una sola identidad europea… bueno, indudablemente tiene sus ventajas. Pero habrá que construir una Europa social que merezca la pena, no la basura neoliberal que es ahora.

      Un cordial saludo

      • Yo seguiré tuteando, si no te molesta, y selecciono para comentar los párrafos más polémicos de tu respuesta.

        TU TEXTO. «Y como ya he dicho, no hay ninguna razón para que Europa actúe distinto ahora, pues Catalunya no tiene nada de especial».

        MI COMENTARIO. La gota que colma el vaso, el peligro de conflicto, tanto va el cántaro a la fuente, en fin, que lo que no ocurre durante mil años puede ocurrir al día siguiente del 365.000, o cualquier otro. ¿Acaso no ha ocurrido mil veces?

        TU TEXTO. «Dicho de otra manera, le veo escribir la carta a Europa… (hasta) una mierda las injusticias que llevan ocurriendo en el mundo desde la noche de los tiempos».

        MI COMENTARIO. Lo de la «carta a Europa» es una fórmula, como podría ser un artículo de estructura normal, únicamente variando tiempos verbales y otros detalles. Me importan las «injusticias…» pero no estaba escribiendo una enciclopedia y, en mi opinión, este es el momento de la política.

        TU TEXTO. «Además, me irrita esa actitud egoísta del nacionalismo catalán… (hasta) Y usted no lo ha hecho».

        MI COMENTARIO. Si tu reconoces que la manía hacia los catalanes desde el resto de España es algo tan pernicioso como la «actitud egoísta…», pero de un tamaño siete veces superior (ya que todos los españoles somos iguales), a mi no me importa reconocer que los catalanes tienen defectos.

        TU TEXTO. «Luego, hay una afirmación suya que plantea un tema muy interesante: ‘el hecho de que no haya progresado la política de nivel «europeo» frente a la política de nivel «estados» es lo que provoca que vayan emergiendo problemas territoriales’. Pues no es así… (hasta) …Pero sí avanza. Lento pero seguro».

        MI COMENTARIO: La disolución de las identidades territoriales emocionales en una nueva de la UE a que te refieres no es realista y, en todo caso, solo me la imagino tras un periodo muy largo, no menos de 10 o 15 generaciones, de neo nazismo triunfador sobre toda Europa, que sería necesario para «erradicar toda identidad nacional que no sea la europea (…) y se logre que no signifiquen emocionalmente nada» lo que, además, requeriría cientos de millones de muertos, todos los que no decidan convertirse en robots de la cultura única que se establezca.

        TU TEXTO. «Luego, respecto de sus tres preguntas: ¿Es cierto que en el caso del conflicto en España con el independentismo catalán han intervenido, aunque de momento sea tangencialmente, autoridades europeas? (Hasta) “… o más separatismos en su propio país)».

        MI COMENTARIO: Las autoridades europeas a que me refiero han sido el TJUE (poder judicial y, por tanto «autoridad») y el presidente Sassoli, del Parlamento Europeo (Poder parlamentario y, por tanto, «autoridad») y, además, al decir yo «tangencialmente» creo que mi afirmación no admite la menor discusión. Además, tengo la precaución en mi pregunta de no pronunciar la palabra «política», sino que me refiero al «conflicto en España con el independentismo catalán», cosa que se puede llamar de otra manera pero que tendría el mismo significado.

        ¿Aún sostienes tu respuesta?

        TU TEXTO. “¿Es cierto que han resuelto en términos de fortalecer Europa frente a los estados, en este caso el español? “No es que hayan resuelto eso ahora; es que el proyecto europeo consiste precisamente en erradicar toda identidad nacional que no sea la europea…» (hasta el final).

        MI COMENTARIO. Por lo visto, los fiscales del Supremo insisten en preguntarle al TJUE si su sentencia significa que no resulta necesario que los eurodiputados españoles juren o prometan la Constitución española para alcanzar su condición, un requerimiento que, por cierto, en muchos países no exigen. ¿Qué crees que va a contestar el TJUE? ¿Si contestan que no es un trámite obligatorio, tal como de facto ha decidido Sassoli para Puigdemont y Comin, crees que es hacer más Europa o más estados? Sobre tus afirmaciones sobre la «erradicación» de las identidades nacionales, esta vez no hablas de emociones, supongo que te basas en algún artículo del Tratado de la Unión Europea. Y si lo fías a la construcción previa de una «Europa social que merezca la pena», pues convendría que definieras en concreto lo que para ti es esa «Europa social…».

        Si con esta respuesta por mi parte te he hecho cambiar de opinión en algo, aunque sea mínimo, podías exponerlo. Resulta muy agradecido.

        • Buenas:

          Yo seguiré tratandole de usted, dado que no nos conocemos, y me parece el tratamiento adecuado y respetuoso. No sé en qué momento tratar de usted a un desconocido pasó a ser algo malo, y no comparto esa forma de pensar.

          Respecto a los temas:

          1.- Por favor, no seamos egocéntricos. Catalunya no va a ser «la gota que colma el vaso». Tampoco en eso son especiales. Y por cierto, dado la cantidad y variedad de precedentes, no estamos hablando de un vaso; es más bien un océano.

          Lo de Catalunya es un problema que acapara la atención en España, pero España no es el centro de Europa. En el resto de Europa tienen otras cosas en mente.

          2.- La carta a Europa, con foto de muchas banderas de la UE incluida, no es una buena formula si lo que pretendía no era precisamente eso: una carta para Europa. Le aconsejo usar otra estructura la próxima vez.

          3.- En el resto de España se tiene manía a los separatistas (a todos ellos), pero no a los catalanes. De hecho, los catalanes unionistas son ampliamente queridos en toda España – salvo por los separatistas-, no a pesar de que sean catalanes, sino precisamente por eso.

          Y respecto a la manía a lo separatistas, es una equivocada pero comprensible respuesta al odio que los separatistas manifiestan por «España» («España», por cierto, son los españoles). Es una forma equivocada de enfocarlo, pero al ser humano siempre le ha costado pagar al odio con amor.

          Por si le cabe alguna duda de lo dicho, sepa que yo soy valenciano. Los valencianos parlem la nostra llengua, tenemos nuestras costumbres, nuestra forma de gestionar nuestra Autonomía, nuestra Generalitat, nuestras cosas, y sin embargo nuestra identidad es fuertemente española, y somos queridos en toda España, y no tenemos ningún conflicto…. por que no tenemos separatistas.

          Si eliminas el separatismo de la ecuación, eliminas el odio.

          Pero no hablábamos de eso, y usted lo sabe. Le planteaba sobre la incoherencia que supone que los nacionalistas catalanes exijan que toda Europa corra a su llamada, cuando ellos nunca se baten por lo demás, sea el Ulster, Padania, Corcega, Baviera… vamos, por nadie.

          Eso es lo que le planteaba, y usted no ha contestado a ello.

          A fin de cuentas, la posición del gobierno central es COHERENTE. Se puede estar de acuerdo o no, pero no hay hipocresía. Ni Córcega, ni Baviera, ni las regiones de Padania, ni Catalunya, ni ninguna otra región de un Estado soberano tienen «derecho a decidir». Son coherentes.

          La posición de los separatistas catalanes (no de «los catalanes», sino de los separatistas catalanes) , por el contrario, no podría ser más hipócrita.

          4.- NO, la disolución de las identidades nacionales no llevará 15 generaciones, ni 10 tampoco. En realidad, cuando Bruselas disponga de los medios educativos y propagandísticos necesarios, el proceso será mucho más rápido de lo que usted pueda imaginar.

          Por la foto que adjunta a sus artículos, adivino que yo soy más joven que usted. Pues bien: sepa que mi generación ya considera la UE como algo que forma parte de sus vidas. Emocionalmente, estamos ya ligados a Europa. Así que la primera etapa ya se ha cubierto, y esa era la más lenta. Han tardado casi 70 años en conseguirlo, pero ya está hecho.

          Ahora solo tiene que navegar sobre la inercia que han ganado. Por lo pronto, todo el mundo acepta como natural – incluso como deseable- que nuestra identidad sea cada vez más europea, y que la UE gane espacio y poder en nuestras vidas, día tras día.

          Es todo muy progresivo, muy sutil, pero muy real. Y llegado el momento, se sorprenderá de lo rápido que ha sido.

          Por ejemplo, eso que dice usted de » convertirse en robots de la cultura única que se establezca.», es algo que ya ha ocurrido. Recuerde esas palabras la próxima vez que mire a su alrededor, y solo vea a un montón de personas con la cara pegada al móvil.

          5.- Dice usted que «tengo la precaución en mi pregunta de no pronunciar la palabra «política», sino que me refiero al «conflicto en España con el independentismo catalán»».

          Ya, pero es que en su artículo SÍ lo escribió, y además con vehemencia. Corto y pego:

          «Hasta tal punto son graves los problemas que tenemos, que incluso están afectando a los consensos sobre el significado de las palabras: por ejemplo, para los 153 diputados del Congreso pertenecientes al PP, Vox o Ciudadanos, que representan el no despreciable 43,7% del poder parlamentario, llamar “conflicto político” al conflicto político planteado por el independentismo catalán es algo inadmisible.»

          Y bien: ¿es conflicto político, o es conflicto judicial?

          Ojo: no pueden ser una cosa o la otra según la sentencia del día sea buena o mala para su bando favorito. Si es un conflicto judicial, entonces lo es siempre. Si es conflicto político, entonces es político, y no judicial.

          Yo creo que es un conflicto político. Creo – bueno, lo considero un hecho- que la Sentencia del TS no ha solucionado nada, y ninguna sentencia lo hará. Por que las sentencias se pronuncian sobre aspectos tecnico-juridicos, no sobe el conflicto político. Eso es lo que hace el TJUE.

          No, el TJUE no se ha pronunciado sobre el conflicto político. Se ha pronunciado sobre una duda técnica planteada por el Tribunal Supremo respecto al momento exacto en el cual un europarlamentario adquiere tal condición. Y el Sr. Sassoli ha acatado la resolución, como no podía ser menos.

          Respecto a los organismo políticos, que son el Parlamento Europeo y la Comisión, me remito a lo anteriormente dicho: el Parlamento Europeo, en votación oficial, ha decido que no se va a meter en el conflicto político de Catalunya. Respecto de la Comisión, ha condenado el separatismo, pero sin mencionar ninguno en concreto.

          Así pues, no es que yo sostega mi respuesta; es que la sostienen los hechos. E incluso la sostiene su artículo, caballero, si bien ha decidido usted no ser coherente con su propio texto.

          6.- Por último, le reitero que es un error plantearlo en términos de «más Europa y menos Estado». Ocurre que la UE es un Estado. Por lo tanto, se trata de sustituir un montón de Estados por un Super Estado. Paso previo y necesario (que ya se ha dado) para construir una sola identidad nacional para todos los europeos.

          Un cordial saludo

          • Tanto discurso, tanto rollo para insultar a los catalanes con egoistas. Si partimos de ese odio, de esa masadora que a todos los cubre con un insulto, un desprecio o un menosprecio… , ya lo debiera de saber ud. también o al menos reconocer, que lo único que a crecido es el nº de independentistas. Siga ud. con su «integro» discurso y ya verá que cada vez lo que ud obtiene son enemigos. ¿ o que puñetas espera ?

          • Hola:

            Para no hacer oceánicos nuestros mutuos comentarios, a la vista del currículum que vamos atesorando, he decidido cambiar de plan e ir punto por punto a partir de los que has planteado en este último tuyo, sobre todo para que no queden asuntos sin exprimir antes de pasar al siguiente, tal como ha ocurrido en nuestro cruce hasta el momento, pues resulta fácil eludir lo que no se quiere responder en medio de varios asuntos y no digo que yo no pueda ser el primero en hacerlo.

            Por tanto, en este te voy a comentar únicamente que si yo tuteo es porque el respeto no está reñido con la cercanía, el “usted” es siempre más distancia y estos foros ya la garantizan, pues, entre otras cosas, no solo se lidian siempre por escrito, por lo que no se los puede llevar el viento sino que, además, en casos extremos de ausencias de respeto o diálogos de sordos, siempre es posible parar antes del, por otra parte imposible, recurso de las manos fuera de los teclados.

            Pero como deduces de mis letras lo que yo no he escrito, por ejemplo, cuando dices eso de que “No sé en qué momento tratar de usted a un desconocido pasó a ser algo malo…”, vuelvo a mi manía y te pregunto si cuando escribías esto estabas hablando conmigo o pensando en otros foros y personas.

            Si estabas hablando conmigo, te pido que reproduzcas mi frase en la que justificas esa tuya.

            Si no estabas hablando conmigo, me hubiera gustado más que redactaras, por ejemplo: “Hay personas que creen que tratar de usted a un desconocido es algo malo y, aunque no tengo base para pensar que usted sea de ese grupo, tampoco quiero que usted pueda pensar que yo si lo soy”.

            Si me das la razón, al menos en esto, te trataré de usted a partir de ahora, o como prefieras.

            Cuando me contestes, a la espera de un consenso sobre el tratamiento que nos debemos, seguiré con el resto de puntos de tu comentario, uno por uno.

            Hasta luego.

          • Buenas, Sr.Luis:

            Por enésima vez, mis críticas – tal como digo expresamente- son a los nacionalistas catalanes, no a » los catalanes» a secas. No tengo nada en contra de los catalanes como tales. Pero tengo algunas apreciaciones críticas que hacerle al nacionalismo catalán.

            El número de separatistas ha venido creciendo conforme se otorgaba autonomía a Catalunya. Más autogobierno, más competencias,… más separatismo.

            En la Catalunya francesa, que tiene prohibido tener Generalitat, tiene prohibida la autonomía, y tiene prohibida la cooficialidad del catalán, el catalanismo es muy residual.

            Es triste, pero es así: España no está pagando sus errores, sino sus aciertos. Por que es un acierto que las distintas regiones de España tengan autonomía.

          • Buenas:

            Claro que no me refería a usted. Usted ha sido educado en todo momento. Me disculpo si no he sido claro.

            Me refería a «esa forma de pensar» tan habitual en nuestros días de efebocracia, en los cuales un tratamiento de usted hace que el aludido se revuelva ofendido, como si «usted» fuese un insulto.

            Anécdota personal vivida en la cola del supermercado:

            «- Señora, permitame pasar.

            ¡Ay, nen! ¡No me llames «señora», que me haces vieja!
            Tiene usted más de 70 años, señora. No soy yo el que la hace vieja; es el Padre Tiempo.»

            (La señora en cuestión no reaccionó positivamente a mi observación.)

            Lo ves en todas partes: ser una persona mayor está mal. Hay que ser joven. Y si no lo eres, debes parecerlo. Peinar canas ya no es una ventaja, es una grave tara. La dictadura de la efebocracia.

            No comparto esa forma de pensar actual. Considero que el tratamiento de usted es respetuoso, no agresivo, y no debe interpretarse en el sentido de «eres un viejales».

            Usted puede continuar tuteándome, si gusta. Me parece bien. Yo me aferraré al tratamiento de usted, para no perder la costumbre.

            Por lo demás, me parece acertadísimo tratar los puntos uno por uno, en pro de la claridad. Es como debe hacerse.
            .
            Un saludo

    • Agradecido, Riana, de que expreses tus desacuerdos con algunos de mis criterios, no me pidas disculpas por eso, todo lo contrario. Salud.

  4. Leído a grandes rasgos este debate interno entre Domingo Sanz y J.A. pienso que hago bien en no analizar muy a fondo sobre la marcha los acontecimientos o vicisitudes, en claves políticas de lo que está pasando hoy día. Lo del dicho sabio popular todo depende del color del cristal con que se mire, en mi consideración, se impone a todo lo demás…
    Lo único que me queda claro es que las penas y el encarcelamiento de los gobernantes catalanes no los considero por separado, ni un acto político ni una decisión judicial. Considero a ambos un acto de guerra. Un acto de guerra cometido por una potencia militar contra un país desarmado al que se descabeza, en una razzia de escarmiento. No como un acto basado en la idea general de que el Estado es el único ente en la sociedad humana que tiene tiene el monopolio de la violencia, que también. Por eso me recuerda mucho el discurrir (un decir) de «La Causa Roja» de Franco; texto publicado nada más terminar la guerra civil que circulaba profusamente entre los «mucho españoles» que ganaron la guerra.

    • Hola Jaime, coincido en tu tesis, no hay acción judicial por un lado y política por otro, sino represión desde el Estado por todas partes, que es el único idioma que conocen para fracasar, final al que está condenado el españolismo rancio. Pero ante la inminencia del primer gobierno de coalición, y progresista, a partir de ahora me voy a centrar en las estrategias necesarias para consolidar esta oportunidad de victoria. Seguiré desarrollando la idea de la llave maestra que he colocado en el artículo que me han publicado hoy.

  5. Resulta, cuando menos ridícula, esa enfermiza obsesión antinacionalista con catalanes, vascos o cualquiera que se ponga delante, cuando quienes así se manifiestan patológicamente son los exponentes del mayor nacionalismo practicado en la Península: el nacionalismo español, herencia del golpismo del 36, que sigue proclamando «la unidad de la patria» que pregonaba aquel dictador inculto, asesino y nacionalista con voz de pito.
    Si, por ejemplo, los portugueses hubiesen perdido su trascendental batalla con los españoles, y reivindicaran hoy su derecho a ser libres y europeos, estos guardianes de la España una y trina también los tratarían como basura catalana, o vasca, o lo que se tercie. Vamos, la paja y el vigón.

    • Buenas:

      Caballero, el nacionalismo español – que ciertamente es un nacionalismo más, y tiene todos los tics propios de cualquier nacionalismo-, no puede ser «herencia» del golpismo del 36, cuando el nacionalismo español era ANTERIOR a ese golpe. Los efectos no pueden preceder a las causas.

      De hecho, el nacionalismo español, el que conocemos hoy, es herencia de la Guerra de Independencia de 1808-1814. Es más: la propia creación de España como Estado Nación es con la Constitución de 1812. Por lo tanto, ahí arranca.

      España no es una «nación milenaria», por que lo anterior al 1800 eran reinos, principados, ducados, y feudos, y nada de eso son Estados Nación. La soberanía no era del pueblo, era del soberano (Absolutismo), o de la nobleza (feudalismo). Pero tampoco arranca en 1936, como sugiere usted.

      Y recuerde que los golpistas del 36 eran TRAIDORES a España. Por eso su obsesiva insistencia en fingir que era los más españoles de toda España: necesitaban enmascarar su traición a España.

      La pena es que además de la traición sufriéramos la invasión de ejércitos italianos y alemanes; sin la ayuda militar, diplomática y económica del Eje, esos traidores a España habrían muerto fusilados o en el exilio. Idem si las democracias europeos hubiesen acudido con sus ejércitos. No vinieron por que en 1936 el «malo» era Stalin, no Hitler, con quien acababan de suscribir los Pactos de Munich, y claro, Europa consideró que España era demasiado «roja». Así que los europeos decidieron hundirla en el fascismo por la fuerza.

      «Si, por ejemplo, los portugueses hubiesen perdido su trascendental batalla con los españoles, y reivindicaran hoy su derecho a ser libres y europeos»

      Por partes:

      Portugal ha prohibido que los partidos regionales – ni siquiera separatistas, sino simplemente regionales- se puedan presentar a las elecciones. Lo impusieron en la Ley de Partidos de 2005. Portugal es mucho más centralista que España. No están para dar lecciones a nadie.

      Respecto a ser «libres y europeos», la UE ya ha dicho que eso está muy bien, pero que todo territorio que se escinda de un estado miembro está automáticamente FUERA de la UE. Puedes seguir en Europa geográficamente, como lo está Albania, pero políticamente estás fuera. Y de eso no tiene la culpa España, que ya se lo comunicó la Comisión Europea a los escoceses cuando el referendum de 2014. Se pensaban los escoceses que su peso económico (tienen un PIB superior al de Catalunya, por ejemplo) haría que la UE se ablandase… pero resultó que no.

      Un saludo

          • Hola de nuevo J.A. Voy a dejar, de momento, los comentarios en este artículo para centrarme en la reflexión sobre el Gobierno de Coalición Progresista, que parece inminente y que podría significar la recuperación del ámbito estatal como centro del debate para que no fracase esta segunda transición. Seguimos.

          • Buenas:

            Bueno, yo no lo llamaría «segunda transición», pues para eso habría que cambiar el sistema económico, es que lo fundamental, pero entiendo que la actualidad nos devora, y los debates (en plural) que tenemos por aquí son de mucha extensión.

            En cualquier caso, un placer disentir con alguien educado.

            Un saludo.

  6. Comparto el excelente repaso, a mi juicio, de Domingo desde las elecciones de 2014 y el llamado popularmente ‘conflicto catalán» pero que se extiende a La Moncloa con su Congreso, un repaso que lleva al actual momento, pero en lo de la cal viva comparto lo que félixramón matiza; veremos cómo contesta Europa, porque no sé hasta qué punto puede ser de su competencia solucionar los problemas que la incompetencia del gobierno de Rajoy, del Psoe y del Tribunal Supremo han creado con este asunto y por otra parte esperar una contestación rápida para la investidura no está tan claro porque no hay que olvidar que aunque media España está de minivacaciones y más tiempo para ver las noticias, no son las fechas más adecuadas, a mi juicio.

  7. Bravo. incluida la puntuación, que de media da suficiente a PIT, yo se la daría más baja, porque PODEMOS ha traicionado todo lo que dijo que iba a ser, y ahora le toca traicionar todo lo que dijo que iba a hacer.

    Los arts 23 y 25 en rel 28 y 30 de la DUDH al 100% de cobertura por desempleo o pseudo RBU a buen seguro que se olvidan y ni se mentan.

    PS: hecho de menos al FEDIVERSO en esta web.

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