Si partimos de lo que afirmo bajo mi responsabilidad en distintos escritos sobre las altas magistraturas de la Justicia en España, herederos directos o herederos de herederos del franquismo, ultraconservadores impropios del siglo que vivimos y adversarios solemnes del sentido de la justicia que tienen en Europa las instituciones de la Unión Europea a la que pertenecemos (algo que evidencian una y otra vez), el nombramiento de Delgado como Fiscal General del Estado es un tour de force. Que la fiscal general nombrada sea una ministra del gobierno y además una mujer, es un puñetazo en la mesa en la que se sienta frente a sus adversarios ideológicos. Quizá lo único que hasta ahora, tan desesperanzado estaba, me da aliento para una prórroga de la esperanza.

Partamos de la idea de que España no es normal. En España, en política, nada es normal. Todo es extraordinario y extraordinariamente anómalo, vergonzante y odioso. No se ha superado el frentismo. No se ha superado el espíritu de la mentalidad franquista que viene reinando y gobernando desde la dictadura con descaro, consentido hasta ahora incluso por los que siendo la misma cosa lo han fingido enrolándose en el partido socialista para vivir del cuento y para completar la farsa. Alojado principalmente ese espíritu en los altos Tribunales y desparramado por el cinismo y la constante agresividad de prácticamente la mitad de la Cámara Alta contra la otra y contra quienes la otra representa, explica por qué, por ejemplo, un miembro del PP guipuzcoano acaba de abandonar la política. No dejan esos, envalentonados por el respaldo seguro que reciben constantemente de la Justicia, títere con cabeza, no nos permiten vivir en paz y no se dan nunca descanso viendo enemigos en lo que son simples opositores políticos, que es lo que a ese noble guipuzcoano le ha obligado a dejar la política…

En estas condiciones de que todo en España es incomparable con el modo civilizado de entender e interpretar las cosas, incluidas las respetables aspiraciones de independencia y en general las libertades formales, ¿quién puede suponer que, fuese cual fuese la persona objeto de ese nombramiento, hubiese sido respetada por la canalla franquista?

Uno de los mantras de esos enemigos de la democracia verdadera parapetados en una Constitución que son los primeros en burlar tras décadas de haberse dedicado al saqueo de las arcas públicas, es la acusación a todo aquél o aquélla que no es de ellos de “buenismo”, una palabra que detesto. Pues se acabó el “buenismo”. Individuos e individuas que están incitando constantemente al enfrentamiento abierto entre las dos Españas tendrán que saber que, a partir de ahora, comienza una nueva modalidad de lucha institucional: la que en realidad hay ya, entre la España de los jueces, de los políticos y de los involucionistas envueltos en la bandera y en la Constitución de lo que a ellos interesa, y la España que está dispuesta a conectar con el espíritu de Europa a toda costa.

El nombramiento de Dolores Delgado significa determinación y bizarría, y la bizarría y el dar la cara y no el mirar a otra parte, la cobardía en definitiva, que es lo que ha venido mostrando hasta ahora en innumerables casos el falso socialismo desde 1978, suponen, a mi juicio un salto cualitativo; un punto de inflexión fundamental para poner a esa chusma en su sitio y dar lugar al nacimiento de una España nueva. Téngase presente que los grandes conflictos territoriales de España han comenzado, tanto en el caso vasco como en el catalàn, por la intervención y la catadura del Fiscal General del Estado. Veremos lo que ocurre. Pero para mí está decisión es una magnífica señal de lo que este gobierno puede dar de sí aunque su vida sea tan corta como la de una mosca. Pues al menos habrá sido capaz de responder a esa chusma, con las espadas por todo lo alto. Y esto hasta ayer ha sido una actitud inédita.

12 COMENTARIOS

  1. Aunque no voy a discrepar de tu opinión, me pregunto ¿no se pondría reglar que los jueces, de los órganos más importantes de este poder y lo mismo con los fiscales, no serían realmente más independientes, si se escogieran por elecciones entre ellos?

  2. Efectivamente, lo que falta es valentía y poner a cada uno en su sitio, esta gentuza franquista es muy valiente hasta que empieza a ver las orejas al lobo, y como que no se las ha visto nunca o casi nunca, así estamos, pero a cobardes y a ladrones no les gana ni el Dios en el que dicen creer.

  3. Efectivamente, Jaime, lo que falta es valentía en la «izquierda» mayoritaria siempre domesticada y poner a cada uno en su sitio, la gentuza franquista es muy valiente hasta que empieza a ver las orejas al lobo, y como que no se las ha visto nunca o casi nunca, así estamos, pero a cobardes y a ladrones no les gana ni el Dios en el que dicen creer.

    • Futbolín, me alegro mucho de que pidas tú también valentía.
      A lo largo de cuarenta años me he cansado de emplear la palabra cultiparlaste pero muy expresiva “pusilanimidad”, al ir viendo lo poco que hacía avanzar a este país la izquierda bipartidista. Pues, salvo en libertades relacionadas con el sexo y la sexualidad, la socialización esperada fue, y es, un camelo. Tanto es así que ese partido fue el primero en lanzarse a la privatización de una empresa energética, allanando el camino al partido neoliberal (así es como debiéramos llamarlo) cuyo núcleo ideológico está justamente en eso: en adelgazar más y más lo público, y en privatizar los bienes de propiedad común. Eso, aparte de haber arramplado con todo lo que han podido durante estos cuarenta años, sin que el partido mal llamado socialista se opusiese a lo que estaban haciendo y sin que les denunciasen de muchas maneras como los auténticos bandoleros que fueron. Lo único que se aireó fue aquel famoso 3%, que, para mí, era una mordida dirigida a distancia a financiar la causa del procès…

    • Tenemos un problema técnico que de momento no hemos podido solucionar, y que envía todos los comentarios a moderación.

        • La putada es que hay quien no suele comentar a diario o no sigue todos los comentarios, y ve el mensaje por primera vez. Y lógicamente también merece una explicación, más que nada porque no considere el hecho algo personal. De todas formas lo que tenemos que hacer es encontrar una solución.

  4. Estoy de acuerdo en el nombramiento de Dolores Delgado, su currículum la avala. Espero que esté gobierno dure lo máximo posible. Creo q esta compuesto por demasiadas personas. Esto supone mucho coste económico. Pero también espero que entre las leyes a derogar estén las Pagas Vitalicias. Desviando las partidas para las pensiones.

  5. Buenos días a todos amigos.
    Aprovecho este rato libre.

    Cuesta de confiar en el coraje de Pedro Sánchez para reformar el Poder Judicial, pero ya no hay duda de que la oposición más feroz la encontrará el nuevo Gobierno en los tribunales presididos mayoritariamente por jueces y magistrados promocionados sistemáticamente en puestos clave durante el mandato de Mariano Rajoy, que no han esperado ni una semana en ponerse en pie de guerra.

    La protesta del Consejo General del Poder Judicial contra el vicepresidente Pablo Iglesias, firmada por los miembros de la Comisión Permanente, representa toda una declaración de intenciones y de hostilidad.

    La batalla no ha hecho más que empezar. Enseguida el mismo organismo ha lanzado una nueva advertencia con los siete votos en contra del nombramiento de Dolores Delgado como fiscal general del Estado. El Poder Judicial ha comenzado, pues, al ataque con un intento evidente de amedrentar al Ejecutivo y a la propia fiscal, amenazando con un conflicto de poderes, tal como hicieron los fiscales del Supremo que intervinieron en el procés cuando llegó María José Segarra.

    La situación es diferente, porque entonces el Gobierno de Pedro Sánchez había accedido al poder mediante una moción de censura, es decir, provisionalmente y sin saber qué le depararía el futuro. Ahora, en cambio, Sánchez debe ser consciente de que si no neutraliza el búnker judicial, la ofensiva de jueces y magistrados conservadores acabará con su experiencia política.

    Es lo que ha hecho siempre la derecha española para desestabilizar a los gobiernos del PSOE, primero con los GAL y la corrupción, después con el Estatut y ahora con el procés. Más o menos es lo mismo que la extrema derecha de Bolsonaro ha hecho en Brasil con Lula da Silva y Dilma Rousseff. O lo que están haciendo desde el poder, los gobiernos ultraconservadores de Hungría y Polonia. Es muy significativo que, ayer mismo, los eurodiputados del Partido Popular español fueran los únicos de su familia política que votaron en contra de la resolución del Parlamento Europeo en defensa de la independencia judicial en Hungría y Polonia.

    El problema de Sánchez es que sólo cuenta con la fiscal general para tan magna empresa, porque el PP le ha dejado «atadas y bien atadas» todas las instituciones, el CGPJ, el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional e incluso el Tribunal Constitucional, con mayoría conservadora y beligerante. El caso más paradigmático es el de Carlos Lesmes, presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, que llegó a la cúpula judicial tras servir como alto cargo de los gobiernos de José María Aznar.

    Hay una auténtica usurpación de las instituciones, con miembros del Constitucional y con la cúpula del CGPJ que tienen el mandato caducado, que no se pueden renovar porque el PP bloqueará cualquier acuerdo para mantener su poder.

    Esto quiere decir que el Gobierno de Pedro Sánchez no tendrá más remedio que armarse de coraje y reformar leyes orgánicas con el apoyo de la mayoría que lo invistió presidente. Y aún así tendrá que hacerlo con la suficiente astucia para que el Tribunal Constitucional no aborte sistemáticamente todas sus iniciativas. Es, al fin y al cabo, lo que ya tuvo que hacer el PSOE en 1985, por cierto, con gran escándalo, cuando el PP utilizaba sus jueces afines para erosionar el Ejecutivo de Felipe González. La diferencia es que entonces el PSOE tenía mayoría absoluta y nadie le podía reprochar, como le hacen ahora a Sánchez, que pactaba con los enemigos de España. La primera prueba de fuego será la prevista reforma del Código Penal para rebajar las penas del delito de sedición que propiciaría la libertad de los presos políticos catalanes. En todo caso, Sánchez no tendrá más remedio que afrontar el desafío del búnker judicial en clave de reconquista democrática, tras el periodo más negro y regresivo que supusieron los gobiernos de Rajoy. No tiene otra posibilidad de sobrevivir.

    Como le decía ayer a mi apreciado amigo lulen:

    Hay un antiguo proverbio tibetano: La tragedia debería ser utilizada como una fuente de fortaleza. Sin importar las dificultades, lo doloroso que sea la experiencia, si perdemos la esperanza, entonces será un verdadero desastre.

    Hasta otro rato.

    Abrazos.

    Antonio.

  6. Ese es el problema, que las derechas y la extrema derecha ven enemigos en lo que son opositores políticos y si tienen que llamar a Bildu terroristas o foloetarras aunque Eta no existe, se lo llaman con tal de provocar; estoy de acuerdo en que la elección de Delgado para Fiscal General sirva para encauzar algunos de los problemas que creó Rajoy si no influyen otros poderes anómalos, porque todo lo que pasa desde el 78 es bastante anómalo por culpa de los que han estado gobernando.

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